EL GRAN LAGO AMENAZADO

Una medición de la profundidad del Lago de Nicaragua en la ruta canalera confirma los peores pronósticos

I. Expedición al Gran Lago

Al sureste del Volcán Maderas, desde donde la costa de Rivas es sólo una línea difuminada por la distancia, la inmensidad del Cocibolca se despliega con imponencia: extensiones de agua que parecieran sin fin son peinadas con suavidad por el constante viento. El sonar ha detectado en este punto la mayor profundidad de la ruta del ‘Gran Canal Interoceánico’ dentro de este lago que los conquistadores españoles, anonadados, nombraron “La mar dulce”.

Expedición al Gran Lago de Nicaragua

El economista Juan Sebastián Chamorro, capitán de la embarcación Calypso, apoyado por el sonar de visión lateral marca Humminbird 980sci calculará horas más tarde, en la fangosa costa de ‘El Tule’, municipio de Rio San Juan, que apenas entre 10 a 15 kilómetros de la ruta canalera trazada por la empresa HKND Group, presenta la profundidad requerida para el paso de mega barcos Post-Panamax.

“Tendrían que dragar casi toda la ruta, porque estamos hablando que solo un tramo de los 105 kilómetros proyectados tiene una profundidad de entre 27 y 30 metros”, dice Chamorro, mientras maniobra el Calypso para que no encalle. Tras analizar los resultados reconocerá que la causa de esta máxima profundidad registrada —que difiere con el resto de la ruta que presentó depresiones medias entre los 6 y 12 metros— ya etsaba registrada en un viejo mapa de 1899 y otro de 1972.

Mapa de localización del Gran Lago de Nicaragua Con una extensión de más de 8 mil kilómetros, el Lago de Nicaragua o Lago Cocibolca es el más grande de Centroamérica y el segundo más grande América Latina.

El Lago Cocibolca siempre ha estado en la mira de la aventura canalera. Desde el siglo XIX con los gobiernos de Estados Unidos y, ahora, con el empresario chino Wang Jing, dueño de la concesión otorgada por el gobierno del comandante Daniel Ortega, se han concebido decenas de proyectos, bajo la premisa de aprovechar el lago para la navegación de grandes buques. Pero pocos han realizado estudios científicos sobre la profundidad del lago, y las implicaciones del dragado que tendría que hacerse para conseguirlo.

En julio pasado el ingeniero de HKND, Don Yunsong, anunció la ruta del ‘Gran Canal’ que terminó siendo no muy distinta a la trazada por los estudios esbozados bajo la presidencia del expresidente Enrique Bolaños. “El Canal tendrá una extensión total de 278 kilómetros de longitud total, de los cuales 105 son a través del Lago Cocibolca”, indicó el funcionario chino mediante traductora.

Sólo un tramo de 10 a 15 kilómetros  tiene la profundidad requerida de 27 a 30 metros para el canal, el resto requiere un dragado masivo.

Yunsong expuso en un hotel de Managua que el Canal medirá entre 230 a 250 metros de ancho, y su profundidad oscilará entre los 27.6 a 30 metros. De inmediato la comunidad científica nicaragüense intensificó su alarma por el futuro del Gran Lago, el segundo más grande de Latinoamérica. La razón: su somera profundidad.

El último registro batimétrico del Cocibolca data de 1972. Es la única referencia, aunque desfasada, con la que se cuenta. El informe dio las primeras luces sobre el inevitable dragado al que tendría que someterse el lago para cumplir con las medidas proyectadas por los concesionarios chinos. ¿Cuánto material habría que excavar para construir la zanja dentro del acuífero? ¿Qué repercusiones tendrá en la flora y fauna? ¿Será afectada calidad del agua? Esas son algunas de las interrogantes que flotan en el ambiente a falta de información oficial.

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El 27 de septiembre una expedición de Confidencial, dirigida por  los marineros lacustres Juan Sebastián Chamorro, al mando de Calypso  y Pedro Joaquín Chamorro piloteando la embarcación La Bachi, zarpa desde la costa de Obrajuelo, cerca del río Las Lajas, en Rivas. La zanja del Canal saldría del lago cortando la franja del Pacifico por este pequeño poblado.

La misión del día es recorrer los 105 kilómetros de ruta canalera dentro del lago, siguiendo la raya delineada por HKND lo más fiel posible. Los marineros traspusieron el mapa presentado por Don Yunsong para poder obtener coordenadas aproximadas.

“Los cinco puntos que se escogieron fueron traslapando la ruta que supuestamente está proyectada del canal con una ruta real hecha con GPS. Primero se trazó los puntos y luego se metieron en el GPS, y la seguimos para tomar algunas muestras de profundidad”, detalla Pedro Joaquín Chamorro los tecnicismos. 

11 grados 24.385 Norte marca la coordenada de salida. El oleaje está agitado. La dirección es hacia el hito 2, o H2 como se abreviaron, a cinco kilómetros al noreste de Obrajuelo, donde la ruta canalera hace un pequeño quiebre hacia la isla de Ometepe y prosigue en línea recta. Este viaje se ha dividido en cinco hitos para facilitar la medición del fondo lacustre por tramos.

Las profundidades detectadas en el Cocibolca

El primer trecho que recorremos -de Obrajuelo a H2- la distancia es de cinco kilómetros entre ambos puntos. Las profundidad marca 2.1 metros, 27 menos que lo requerido para el canal en el lago. El sonar percibe formaciones rocosas que inician en la costa y se internan 900 metros. En la pantalla del sonar las piedras se reflejan como alteraciones corrugadas en el lecho. A medida que nos alejamos de la orilla, los 2.1 metros de hondura pasan a 8.7. Estamos ya en H2.

El siguiente tramo es de H2 a H3. El pico del volcán Concepción, en Ometepe, se pinta de verde mientras más nos acercamos. Basura es arrastrada por la corriente. El sonar determina una profundidad intermedia de 12.3 metros entre H2 y H3 hasta llegar a los 18 metros. Los motores de La Bachi son acelerados y por el radio de la Calypso se escucha la voz del diputado Pedro Joaquín Chamorro:

–  La Bachi a Calypso, cambio – dice Chamorro

–  Adelante, Pedro –  contesta Juan Sebastián

–  ¡Ya estamos casi encima de la fosa! – refiere el diputado

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Mapa elaborado por ingenieros de Marina de EE.UU. en 1899.
Mapa elaborado por ingenieros de Marina de EE.UU. en 1899.

Cuando los estadounidenses estaban interesados en el paso interoceánico por Nicaragua, realizaron estudios del territorio que fueron presentados ante las autoridades de aquel país para determinar su viabilidad.

Uno de esos documentos fue un estudio de la hidrografía de que data de 1899, suscrito por el contralmirante John G. Walker, presidente de la marina de EE.UU; el coronel Peter C. Hains, del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE.UU, y el profesor Lewis M. Haupt, ingeniero civil.

La medición del Cocibolca realizada por los gringos determinó que hay un espacio que parte del Volcán Maderas de Oeste a Este, en el que las profundidades oscilan entre “80 y más de 100 pies”, es decir entre 24 y 36 metros según la conversión. 

En 1972 el Instituto de Fomento de Nicaragua (INFONAC) contrató un estudio de batimetría del Gran Lago, estableciendo las zonas más profundas en la misma zona que los estadounidenses; del Maderas con dirección hacia el archipiélago de Solentiname. Actualmente, este es el último estudio con el que se cuenta ahora que la aventura canalera ha vuelto a seducir con el progreso a Nicaragua. Pero 42 años después, ¿la profundidad del lago seguirá igual, tomando en cuenta los millones de sedimentos que han caído en el enorme estanque?

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Carlos Herrera/Confidencial.
Carlos Herrera/Confidencial.
Carlos Herrera/Confidencial.
Carlos Herrera/Confidencial.
Carlos Herrera/Confidencial.
Carlos Herrera/Confidencial.
Carlos Herrera/Confidencial.

–  ¡Es la fosa San Ramón!  –  grita Pedro Joaquín Chamorro desde La Bachi.

El sonar en la Callypso ha doblado los números de la profundidad. Entre H4 y H3 hay 29 kilómetros de distancia. De esos, aproximadamente entre 10 y 15 kilómetros presentan hondonadas de 18 hasta 36 metros. Lo justo para el calado de los monstruosos buques a los que el ‘Gran Canal’ pretende brindarle servicios.

Al terminar la expedición, Pedro Joaquín Chamorro, presidente de la comisión de turismo de la Asamblea Nacional, dirá que solo en un 10% de la ruta canalera dentro del lago Cocibolca no es necesario hacer un dragado para abrir la zanja sumergida. “Es precisamente lo que le llaman la fosa de San Ramón, que va hacia la (isla) Zanata. La ruta la corta transversalmente, no la corta paralelo”.

La Zanata es una pequeña isla ubicada a 6 kilómetros al norte del punto H4, sitio por el cual seguimos ejecutando las mediciones con el sonar. Desde este punto, la costa de Rivas es sólo esa línea difuminada en el horizonte. El calmo oleaje en esta zona permite apreciar sin sobresaltos el dorso del Maderas, antes vestido por la vegetación y hoy desnudo gracias a las parcelas incendiadas destinadas para la agricultura.

Para calcular el ancho de la fosa, el segundo día de la expedición navegamos desde el extremo sur de Ometepe en dirección sur al volcán Orosí. Fueron registradas las mismas profundidades en los tres kilómetros recorridos.

Juan Sebastián Chamorro dice que para tener un detalle más exacto de la fosa sería necesario cubrir una mayor extensión del lago y examinar la fosa en su totalidad. “Habría que sondear continuamente 125 kilómetros cuadrados, que está fuera del alcance actual de exploración”, asegura. Pero un hecho es que la fosa está más cerca de Ometepe y menos próxima a la costa sur del lago.

La profundidad en este punto comienza a achicarse al avanzar al punto H4. El  sonar nuevamente marca 12 metros como profundidad media. Es decir, que de los 29 kilómetros que hay entre H3 y H4, solo 10 o 15 marcan las depresiones más profundas del fondo lacustre.  

–  Cambio, cambio. Pedro, podemos proseguir al otro tramo – anuncia Juan Sebastián.

–  Copiado, Juan – responde el capitán de La Bachi. Los motores rugen y Ometepe va quedando atrás a medida que nos arrumbamos hacia la costa Chontaleña de del Cocibolca. 

II. Un colosal dragado

Plan de HKND de dragar con explosivos tendría que remover más de 400 millones de metros cúbicos de material

Además  de la medición el sonar, la expedición de Confidencial tomó varias muestras del lecho marino del Cocibolca. Juan Sebastián Chamorro encontró lo mismo en todas las inmersiones: un fondo suave de lodo y arena. Sin embargo, la capacidad de esta exploración no penetró más allá del fondo inmediato del lago. “No se puede determinar si debajo de este lodo hay rocas o qué tan ancho es el lecho de lodo existente”, dijo.

72 intentos de un canal en Nicaragua

Establecer esto es vital para saber la magnitud del dragado que HKND tendría que emprender. Es lo primero que le recomienda a la empresa de Wang Jing el veterano ingeniero César Avilés Haslam, en cuya carrera destaca haber estado a cargo de obras de dragado en Bluefields y Sandy Bay en el caribe, y los de Granada y San Jorge en el Gran Lago

“¿Vas a dragar tierra, piedra, quisto? De eso depende la maquinaria que vas a utilizar. Si podes dragar con succión chupas y botas, o podes con una draga de corte; si tenés rocas hay que perforar y usar explosivos y sacarlos con grúa. Es necesario saber primero lo que hay. Esto es una aproximación burda, pero ya es algo”, dijo Avilés Haslam, en referencia al sondeo de Confidencial.

Conforme a las medidas proyectadas del canal y los resultados arrojados por nuestra medición, el ingeniero Jaime Matus, presidente de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de Nicaragua (ANIA), calculó la cantidad de sedimentos que tendrían que excavarse del Cocibolca.

“El cálculo da 585 millones 720 mil metros cúbicos de material”, refirió Matus. “Es una cantidad bastante considerable, ¡grande!”. El ingeniero Matus dijo no saber nada del proyecto canalero, porque la asociación que preside no ha sido tomado en cuenta, menos vislumbrar cómo serán usados los sedimentos extraídos. Pero otro cálculo matemático del experto brinda una visión más grafica de la cantidad de material a excavar.

“Si se amontona en predios planos con altura promedio de tres metros, esto ocuparía un área de 19 mil 524 hectáreas, es decir que su equivalente es de 195.24 kilómetros cuadrados. Es esparcir este material en áreas como casi la mitad del municipio de Managua, o los municipios de Catarina, La Concepción, Masatepe y Tisma”, comparó Matus.

Otro ingeniero Donald Delgadillo, nicaragüense residente en Estados Unidos, dijo estar seguro de una sola cosa: “El volumen de excavación será astronómico. Y la gran pregunta es: ¿qué se hará con ese material excavado? ¿Esparcirlo en las inmediaciones de la ruta  en el lago? ¿Reducir su profundidad al depositar este material en las cercanías de la ruta?  ¿Acarrearla a tierra firme?”.

Ingenieros de HKND informaron que con el material formarían un camellón para proteger la zanja en el Cocibolca, pero para el ingeniero Avilés Haslam, quien apuntala de que la construcción del ‘Gran Canal’ es viable, no sería adecuado por las corrientes del lago.

Avilés Haslam, en cuya sala de su casa cuelgan los múltiples reconocimientos que certifican su trayectoria, realizó otro cálculo del material a excavar, basado en el sondeo de Confidencial.

“Hay que dragar 310.4 millones de metros cúbicos de rocas y 65 millones de metros cúbicos de limo, asumiendo que la profundidad media del lago es 14 metros y medio. Y la otra profundidad son 15 metros, de los cuales 2 metros y medio son limo y tierra y 12 metros son de rocas. Y esos son estimados en bases a experiencia de sondeos muy pequeños”, sostuvo Avilés Haslam. “Más se ha excavado en Panamá y no andan pegando gritos”, añadió.

La página web de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) informa que en la ampliación de este paso interoceánico se han removido 41 millones de metros cúbicos de material en toda la vía. 2, 3 millones del lado atlántico, 30 millones en el lago Gatún y el Corte Culebra, y 8,7 en el área del pacifico.

El doctor Pedro José Álvarez, director del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de Rice de Houston, opinó que el dragado del Cocibolca “sería por sí mismo un megaproyecto”.

Este científico de nacionalidad nica y que fue galardonado con el premio Clarke, otorgado por el Instituto Nacional de Investigaciones del Agua de Estados Unidos, resaltó las preocupaciones sobre los daños que el dragado podría causarle al Cocibolca.

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El Calypso, embarcación de 7.5 metros y equipada con dos motores Yamaha de 60 caballos de fuerza, ya surca las aguas del tramo H4 y H5. La profundidad se mantiene a 12 metros. Este espacio está separado por 36 kilómetros. Es el más largo que recorreremos y el penúltimo para concretar la ruta canalera de 105 kilómetros dentro del Lago de Nicaragua. La proa apunta a H5 que se halla a 7 kilómetros al noroeste del Archipiélago de Solentiname.

A esta altura de la expedición las aguas del Cocibolca se tornaron menos verduzcas que antes. Las nubes han ocultado el sol. El día ha adoptado un color platinado que se refleja en los pliegos que dejan las pequeñas olas. Solentiname ya se divisa en el horizonte. Tampoco en estas aguas hay decenas de pescados muertos flotando como al lado de Rivas.

Dice Juan Sebastián Chamorro (que de su padre Xavier y su tío, el héroe nacional Pedro Joaquín Chamorro heredó la afición por la navegación) que los peces mueren a causa de los insecticidas agrícolas que vierten en el lago. Ahora, el dragado masivo para concretar parte de la ruta canalera es otro peligro que acecha la salud de este gigante dulce.

III. El riesgo ambiental

Reestrenando la silla presidencial en 2007, el comandante Daniel Ortega presentó la política forestal que el gobierno sandinista pondría en práctica. El tema de la construcción de un Canal Interoceánico apareció en el discurso del mandatario tras una exposición para “proteger los bosques” de William Schwartz, n ese entonces operador político del sandinismo. “Ni por todo el oro del mundo podemos arriesgar el Lago Cocibolca para construir un canal interoceánico”, dijo, en su característico tono pausado, el caudillo sandinista.

Grupo Cocibolca pone en duda viabilidad del canal.

“No habrá oro en el mundo que nos haga ceder en esto, porque el Gran Lago es la mayor reserva de agua de Centroamérica y no la vamos a poner en riesgo con un mega-proyecto como un canal interoceánico”, reiteró Ortega, al reconocer que siempre ha sido el sueño anhelado del país.

El caudillo sandinista borró su promesa con otra promesa cinco años después. El 18 de mayo de 2013, en un acto para conmemorar el natalicio del General Augusto C. Sandino, en Niquinomo, Ortega prometió el ‘Gran Canal’. “El Canal de Nicaragua lo que va a permitir es que pasen los barcos que no podrán hacerlo por el Sur, aún con la ampliación que están haciendo”, dijo Ortega, refiriéndose a Panamá.

Aquel día en Niquinomo, mientras daba su anuncio citando frases nacionalistas de Sandino, Ortega habló sobre los chinos. En los meses posteriores hablaría de un chino llamado Wang Jing, “el fantasma” como le catalogó la prensa al aparecer por esas fechas únicamente en el verbo del mandatario. En los días ulteriores el “fantasma” apareció “en carne y hueso” y el gobernante sandinista le entregó la concesión “más vende patria” en toda la historia de Nicaragua, según los detractores de la obra. Pese a las inconsistencias, las interrogantes y el vacío de información sobre la viabilidad técnica, financiera y ambiental de la obra, los chinos ya están en Nicaragua y determinaron que el Cocibolca es pieza clave para la construcción del Canal.

Lo somero del lago, confirmado en la ruta canalera por la expedición de Confidencial, demuestra la obligatoriedad de un dragado si se quiere abrir la zanja canalera. “El dragado podría resultar en niveles de oxígeno y suelo muy bajo”, afirmó el científico Pedro José Álvarez.

El director del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de Rice sostuvo que remover tanto sedimento tendrá un efecto indiscutible en el Cocibolca.

“Cuando uno draga se re-suspende la materia orgánica que ya se había sedimentado. Esto aumenta la demanda de oxígeno en el agua. La biodegradación de esta materia con microorganismos reduce el oxígeno y esto causa la muerte de peces y otros organismos acuáticos”, ilustró el especialista.

Batir los sedimentos acumulados en el lecho marino, según Álvarez, implica además que las sustancias tóxicas (esas que causan la muerte de los peces), ya sea pesticidas, mercurio u otros metales pesados, pasarían del sedimento al agua. “Son reintroducidas a la cadena alimenticia”, señaló.

El ecólogo Fabio Buitrago destacó que el Cocibolca no debe verse simplemente como una masa de agua, si no como un complejo ecosistema que depende de múltiples factores, como los organismos que habitan y  moran alrededor del lago.

“Cualquier alteración física a la masa de agua, ya sea por la profundidad, por el cambio de los patrones de circulación que tiene, así como también cambio químico, tiene repercusión en todos los organismos que habitan dentro del lago, incluyendo los peces y otro montón de microorganismos”, explicó Buitrago. “Eso puede implicar disminución de poblaciones, extinciones de peces o de algunos recursos. Puede significar el deterioro del ecosistema lacustre, al punto que no sea atractivo turísticamente”. 

Otro de los riesgos que implican dragar un cuerpo de agua es la turbidez que genera en el agua. “Impacta la fotosíntesis y por índole la productividad primaria que es elemental para la cadena alimenticia, además de afectar por supuesto la reproducción de peces y especies acuáticas”, indicó Álvarez.

Los ingenieros de HKND adelantaron que utilizarán explosivos de forma masiva para abrir la zanja dentro del Cocibolca. Los científicos plantean que debajo del fango del lago hay roca basáltica en algunos sectores. Las ondas expansivas de las detonaciones y “disturben” a los seres acuáticos, de acuerdo a la experiencia del científico de la Universidad de Rice.

“Podes afectar su reproducción, matarlos directamente por el shock que genera la explosión. Los residuos que quedan del TNT, del RDX son bastante tóxicos al sistema central. Alguno de ellos se sospechan son cancerígenos como el RDX. O sea además del impacto físico hay residuos crónicos asociados con la toxicidad”, describió el experto de Houston.

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El fondo del lago va perdiendo profundidad paulatinamente al aproximarnos a H5. El punto intermedio pasa de 9 metros a los 6.7 al final del tramo. La tarde comienza a caer. Solentiname se ve a poca distancia y las garzas blancas, las que pinta y esculpe el poeta Ernesto Cardenal, regresan al archipiélago. Bandadas de otras aves buscan la costa de El Tule, la tierra firme que nos aguarda.

“Ya sabíamos que el lago es sumamente seco, sedimentado, pero no me había imaginado que en la costa de Chontales es tan seca. Pensar hacer un canal interoceánico allí solo porque hay un lago es un disparate. En primer lugar porque hay que hacer un dragado monstruoso”, expresará el diputado Chamorro, cuando aún harán falta a cuatro kilómetros para atracar en El Tule.

IV. La calidad del agua del Cocibolca

Expertos advierten sobre daños irreparables en el ecosistema del lago y en  la calidad del agua en perjuicio de 500 mil personas

El Cocibolca es considerado el mayor reservorio de agua de Nicaragua y Centroamérica. Los expertos auguran que un dragado masivo afectaría la calidad del agua que se destina para consumo humano.

La ex directora de ENACAL, Ruth Selma Herrera, calculó que a la fecha al menos medio millón de nicaragüenses hacen uso del agua del Cocibolca de distintas formas, y premedita que Managua y otros departamentos grandes, como Rivas y Granada, en un futuro cercano saciarán su sed con él.

Hasta ahora existen dos proyectos industriales de procesamiento de agua se surten con las aguas del Gran Lago. El sistema que funciona en Puerto Díaz abastece al menos a 100 mil personas en Juigalpa, y al otro extremo, en Rivas, funciona el sistema que provee de líquido a unos 18,000 habitantes en San Juan del Sur.

Que la turbidez del agua incremente en el Cocibolca a causa de un dragado, representaría un serio problema para estas dos plantas industriales. Herrera manifestó que la tecnología que usan estos sistemas fue instalada de acuerdo a los bajos niveles de turbidez.

“Se instalaron en base a los niveles de turbiedad que se producen en el verano y el invierno con la entrada de la escorrentía, con el movimiento natural que tienen el lago y con el grado de sedimentación”, dijo la ex directora de ENACAL. “Entonces, al cambiar las circunstancias estos sistemas no estarán en capacidad de filtrar y tratar los niveles de turbiedad que las aguas pueden tener al ser intervenidas, por ejemplo con este absurdo Canal con el que quieren partir el lago Cocibolca”, declaró.

Para Herrera el hecho de tener agua que todavía se puede potabilizar por medios convencionales va a desaparecer, “porque va a cambiar la vida biológica del lago”.

El científico Pedro José Álvarez, experto mundial en temas de remediación de agua, sostuvo que sí se podría procesar el líquido mientras se drague, pero se debería tratar más. La labor demandará más recursos. “Los que están haciendo el estudio ambiental tienen que asegurarse de que vayan a transferir contamínate del lago a la comida que está creciendo”, ejemplificó.

Herrera insistió en que no solo los grandes proyectos de agua serían perturbados por un posible dragado. Ella mencionó los más de 20 municipios que dependen del agua del lago y los miles de sistemas rurales que extraen agua del subsuelo, o sea de pozos cavados a la vera del Cocibolca.

“Hay que ver la cantidad de enfermedades hídricas que se contraen, la cantidad de daños a la salud por la carencia de agua de calidad, o por la falta de ingesta en cantidades adecuadas… es una cosa que tiene consecuencias severas en las familias y las comunidades; pero también para el gasto de salud del país”, avisó la ex directora de Enacal y también experta en temas de políticas públicas.

El ingeniero César Aviles Haslam coincidió en que los impactos del dragado serían brutales. “De eso que no quepa la menor duda”, acotó. “Lo que tenés que hacer es minimizarlo y reducirlo. Pero el hecho que se va a secar el lago, que no va a ver agua para beber ni para riego es una falacia. Eso te lo puedo decir tranquilamente”, arguyó el experto.

La Ley General de Aguas Nacionales, número 620, en su artículo 97 obliga al Estado, los gobiernos municipales, el sector privado y la población en general a la “conservación y destino de las aguas del Gran Lago de Nicaragua”.

“Este lago deberá considerarse como reserva natural de agua potable, siendo del más elevado interés y prioridad nacional para la seguridad nacional, debiéndose establecer mecanismos y regulaciones específicas que aseguren y regulen la productividad del agua y al mismo tiempo que aseguren el mantenimiento e incremento de los caudales que permitan el desarrollo de las actividades económicas, sin menoscabo de la producción de agua, tanto en cantidad como en calidad, prohibiendo la introducción y cultivo de especies exóticas invasoras, igual que evitando la contaminación del recurso y el deterioro de su ecosistema por vertidos industriales y domésticos”, exhorta la legislación nacional.

Pero el destino del lago está sujeto a lo que dicte el empresario chino Wang Jing, quien goza de prerrogativas superiores a la misma Constitución Política. “Hay tanta irresponsabilidad en esta decisión que están viendo los millones y millones que las empresas y los aliados del gobierno se van a llevar en esto, y están despreciando la solución a un tema vital que es el agua”, regañó Herrera.

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El último tramo de la ruta canalera lo hacemos bajo un cielo bermejo. Partimos de H5 hacía El Tule, una distancia de 14 kilómetros. La zanja canalera saldría por este sector hacia el Atlántico. La hondura en todo el tramo se mantiene en 6.7 metros. Pero a cuatro kilómetros de la costa desciende de 2.7 a casi 1.5. A un kilómetro exacto de la costa las hélices de los motores del Calypso y la La Bachi comienzan a batir agua con lodo.

Expertos consultados por Confidencial: Pedro J. Álvarez, Jaime Matus, ecólogo Fabio Buitrago y Ruth Herrera.
Expertos consultados por Confidencial: Pedro J. Álvarez, Jaime Matus, ecólogo Fabio Buitrago y Ruth Herrera.

“Estamos en el extremo este de la ruta. Esta es la desembocadura del Río Tule”, señala con el brazo Juan Sebastián. La vista alcanza a ver extensiones agrestes que simulan ser tierra firme, pero que en realidad son fangales llamados humedales. “Venimos desde Obrajuelo: hicimos un corte pasando por la ruta de Ometepe hasta llegar a este punto. O sea que recorrimos toda la ruta, los 105 kilómetros que se ha definido”, concluye el marinero.

Con las maniobras de Juan Sebastián y Pedro Joaquín logramos acercarnos a un frágil puente de bambú que hace la suerte de puerto. El sonar ya no capta más profundidad. Hemos encallado.

El croar interminable de decenas, cientos o bien podrían ser miles de ranas nos reciben. Las aves acuáticas se acomodan en sus nidos, los lugareños encienden fogones para preparar la cena, mientras el último filamento incandescente del sol es apagado, allá a lo lejos, por la inmensidad de “La mar dulce”.

Incer: hay que “rectificar”

Asesor presidencial urge al gobierno y a empresa HKND a preservar el Gran Lago: “El Gobierno debería de meditar para ver de qué forma se reduce este megaproyecto tan ambicioso y complicado a algo que sea más bien digerible por la población Nicaragüense”

Carlos F. Chamorro

Con sus recién cumplidos 80 años y más de una decena de libros sobre geografía nacional y recursos naturales, es la voz más autorizada del país en temas ambientales. Jaime Incer Barquero, ex ministro del Marena y asesor presidencial para asuntos del medio ambiente, urge al gobierno del presidente Daniel Ortega y a la empresa china HKND a rectificar sobre el proyecto del llamado ‘Gran Canal’, la mega construcción adjudicada al empresario chino Wang Jing, que según este experto tendría consecuencias devastadoras para el Gran Lago de Nicaragua.  Incer Barquero aboga por que se proteja el lago y se aproveche como “proveedor de agua potable” para un país cada vez más sediento.

Entrevista Jaime Incer Barquero

En una entrevista en el programa de televisión Esta Semana, el experto analiza a fondo cuáles podrían ser las consecuencias y el impacto ambiental de los enormes trabajos de dragado que se deberían realizar para cumplir con las metas previstas por la empresa china HKND, que pretende construir un canal de 30 metros de profundidad dentro del lago.

Incer Barquero cataloga el proyecto como “descabellado” y asegura que sería catastrófico para un recurso natural tan estratégico para el país como es el Lago Cocibolca, y hace una recomendación: utilizar el 1% de los 50 mil millones de dólares en los que ha sido valorada la obra para invertir en sistemas de irrigación de las fértiles tierras del Pacífico, que permitirían al país producir una gran cantidad de alimentos.

Estas es son las valoraciones del doctor Jaime Incer Barquero.

La empresa china HKND y la empresa ambiental ERM no han presentado un solo estudio sobre el Lago Cocibolca o sobre las consecuencias que tendría el dragado. Ahora estamos ante una investigación pionera, marcando la profundidad que tiene el lago a lo largo de la ruta canalera. ¿Cuál es su reacción ante estos hallazgos y qué otros estudios se necesitarían?

Estos hallazgos confirman lo que siempre se ha sospechado o sabido. Que el lago es un cuerpo de agua muy superficial, o sea de poca profundidad, y que realmente a lo largo de su trayecto no se encuentra más que quizás un pequeño fragmento de esa ruta que tiene la profundidad necesaria para permitir que barcos del calado de los buques previstos puedan realmente pasar. Entonces recordemos que en 1899 el cuerpo de ingenieros de la Marina de los Estados Unidos hizo el primer sondeo batimétrico del lago presentó realmente a grandes rasgos cuáles eran las diversas profundidades a partir de las costas hacia adentro. Y que ya desde ese momento se notó que la profundidad del lago no sobrepasaba los 40 o 60 metros.

Esta medición se limitó a medir profundidad y extraer algunos materiales del fondo del lago en la parte de lodo. ¿Pero qué hay debajo? ¿Qué tipos de estudios se requieren para saber qué tipos de materiales existen y cuál sería la envergadura de los explosivos que se tendrían que utilizar para cavar la zanja?

Realmente ustedes han medido el espesor de los sedimentos, principalmente arcilla y arena. Pero obviamente el lago tiene un sustrato rocoso de origen volcánico, tanto de la época del vulcanismo terciario que, sobresale en las Islas de Solentiname, como la formación muy antigua montada sobre unas plataformas de basalto, como más recientemente la entalladura de la isla de Ometepe, formada por dos volcanes. De tal manera que el problema está en determinar a qué profundidad o qué densidad, o qué extensión cubre este sustrato rocoso que habría que dinamitar. Y eso quizás es un efecto mucho más dramático que simplemente remover lodo. Cuando remueves lodo lo que haces es enturbiar el agua, pierde su potabilidad para uso doméstico. Y posiblemente afecta un tanto el ciclo ecológico de toda la vida acuática que hay en el lago.

¿Estamos hablando de por lo menos en 90, 95 kilómetros del lago?

Sí, que es la parte que no tiene la profundidad adecuada. Eso significa una expansión de la onda explosiva que destruye totalmente toda la fauna del lago. Así que obviamente vamos a perder esa riqueza, y yo comentaba hace poco que el lago de Nicaragua es el lago tropical biológicamente más rico de América, por cuanto contiene una gran variedad de especies, de géneros y familias. En comparación con el lago Titicaca, que es casi del mismo tamaño, ese sólo tiene 8 o 9 especies. El Lago de Nicaragua tiene alrededor de 40 especies. De tal manera que la riqueza de sus aguas tropicales producen una explosión de vida, de biodiversidad que no se encuentra en otras partes de Latinoamérica.

¿Debería la empresa china presentar a la sociedad Nicaragüense un estudio exhaustivo de toda la ruta y lo que hay en el fondo debajo del sedimento?

Se asume que esos estudios debieron haber estado hechos ya. Yo siento, y toda la comunidad ecológica de este país siente, que esos estudios no se han hecho, y si se hicieron fueron de una superficialidad tal, que revela un propósito descabellado de abrir un canal a toda costa sin tener en cuenta los impactos ambientales.

¿Qué impacto tendrá el proyecto en la calidad del agua? La ex-directora de ENACAL, Ruth Herrera, dijo que hay por lo menos medio millón de personas que de una u otra forma están utilizando ese recurso hídrico.

Considera que la misma ciudad de Managua dentro de pocas décadas va a requerir agua del Lago de Nicaragua, porque en la medida en que crece la población de la capital y su expansión urbana, en esa medida la capacidad filtradora de la cuenca sur del lago se vuelve más escasa, por lo tanto el recurso final para que los managuas no nos muramos de sed va a ser el Lago de Nicaragua. Pero no solamente será Managua, será Granada, Masaya, podría ser eventualmente Carazo, la ciudad de Rivas, y pudiera ser no solamente todo lo que está en la cuenca inmediata, sino aún más allá de la cuenca. En este sentido hay un factor importante, y es la capacidad que tiene el lago de servir de fuente para la irrigación de todas aquellas llanuras del Pacífico de Nicaragua, que teniendo una gran fertilidad por ser de origen volcánico, no son aprovechadas porque sufren de una sequía durante por lo menos 6 meses de verano. Fíjate que yo me puse a pensar, que con sólo el 1% de esos 50 mil millones de dólares, nosotros podríamos irrigar todas esas llanuras inmediatas que pudieran ser altamente productivas desde el punto de vista de la agricultura de la alimentación y de la exportación.

La Ley General de Aguas establece que es responsabilidad del Estado la conservación del Lago Cocibolca, catalogándolo como “del más elevado interés y prioridad para la seguridad nacional”.

Esa ley casualmente refleja lo que debe ser el destino del lago. El lago es importante como medio abastecedor de esa agua que todos los nicaragüenses tarde o temprano vamos a tener que beber. Y digo todos los nicaragüenses porque con todo este problema de los cambios climáticos, con todo este problema de la pérdida del caudal de los ríos, de la profundización de las aguas subterráneas, el último recurso que nos queda son los lagos. Pero descartando ya el lago de Managua, el recurso lago de Nicaragua es el más valioso recurso natural que tenemos en este país. Por tanto esa ley está conforme a la opción de darle al lago su destino final, y es conservarlo y manejarlo para abastecer a todas las poblaciones. No solamente a Juigalpa o San Juan del Sur, también a Granada, Rivas, Carazo, Managua.

Confío que ante la falta de popularidad de este proyecto, porque despierta demasiados temores en la población, no solamente la población inmediata que va a ser afectada por el trazo del canal, sino por la opinión general de la población que siente la importancia de conservar ese recurso, que de alguna manera el proyecto no vaya. O se rectifique de tal manera que los daños que se le van a imponer se mitiguen de tal manera que pueda realmente su función de proveedor de agua potable pueda continuar.

¿Qué se requeriría para exponerle a la conciencia nacional, a la opinión pública, al propio Gobierno, a la comunidad internacional, este riesgo que representa el agua, para que se produzca esa rectificación por la que usted está abogando?

Lo que sabemos del potencial del lago y lo que sentimos del daño que se le puede inferir es suficiente argumento, no solamente para crear conciencia nacional de que esta no es la mejor opción para utilizar ese cuerpo de agua en la forma que se quiere, sino que incluso dentro de la comunidad internacional, y no solamente ecológica, los riesgos que involucra ese proyecto en un país donde no existe la capacidad técnica para poder manejarlo es realmente una inquietud que hasta los mismos inversionistas tendrían que considerar. Tenemos que ver eso, que Nicaragua no tiene la capacidad ni técnica ni financiera para poder absorber ese inmenso impacto o para poder incluso desarrollar ese proyecto sin que haya injerencias extranjeras que más bien compliquen nuestra soberanía.

Por eso creo que la empresa no ha querido soltar la información que supuestamente deben de tener acerca de las grandes inconveniencias ambientales que significan la destrucción del lago de Nicaragua. No esperemos que la comunidad internacional acuda en auxilio de nuestro lago; es la conciencia nacional, la de que estamos perdiendo nuestro mejor recurso, y ahora se manifiesta o se expresa por el temor de perder la tierra, o la finca, pero que obviamente va cada día creando una inquietud que podría hacer que el Gobierno debería de meditar para ver de qué forma se reduce este megaproyecto tan ambicioso y tan complicado y tan comprometido, a algo que sea más bien digerible por la población Nicaragüense.

Epílogo. Protestas contra el Canal

Denuncian a un gobierno que vela por los intereses de Wang Jing. Campesinos, productores y pobladores de Tola y Nueva Guinea marchan en defensa de sus propiedades. Advierten que no venderán sus tierras a ningún precio

Cinthia Membreño

  • ¿Dónde está la gente de Nueva Guinea que no quiere nada con los chinos?
  • ¡Aquí!
  • ¿Quién quiere dólar!
  • ¡Nadie!
  • ¿Entonces no quieren nada con los chinos?
  • ¡No!

Así respondieron más de tres mil manifestantes durante la quinta marcha pacífica organizada contra las expropiaciones que produciría la construcción del Gran Canal y sus subproyectos. Este miércoles, la protesta tuvo lugar en el municipio de Nueva Guinea, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), una zona que sería afectada por la ruta canalera

Los manifestantes, en su mayoría pequeños productores de granos, recorrieron dos kilómetros y medio desde el cruce de la comunidad El Chacalín hacia el casco urbano del distrito La Unión, un trayecto que transcurrió bajo la mirada atenta de la Policía Nacional y del Ejército, instituciones que resguardaron las casas donde hasta el martes se encontraban técnicos de HKND. Los asiáticos continúan trabajando en un censo para determinar qué propiedades afectaría el proyecto canalero de 50 mil millones de dólares.

La protesta contra HKND

En las áreas por donde pasó la protesta masiva en Nueva Guinea se podían escuchar consignas contra la empresa concesionaria, misma que ejecutaría la megaobra y una serie de subproyectos anunciados a mediados de año. “¿Qué quieren los campesinos? ¡Que se vayan los chinos!”, “¡No vendemos nuestras tierras, queremos vivir en paz!”, advertían los pobladores al gobierno del comandante Daniel Ortega, quien entregó la concesión canalera de 50 años prorrogables al empresario asiático Wang Jing sin consultar a la población.

Precisamente por esta falta de diálogo fue que los campesinos de esta localidad salieron a las calles alegando que su protesta no respondía a intereses políticos, sino a la defensa de sus derechos como ciudadanos. “Somos sandinistas pero no estamos a favor de lo que se está haciendo. Si nosotros le dimos un voto (a Daniel Ortega) no fue para que nos anduviera molestando. Está bien que esté de presidente (…) pero que nos deje tranquilos aquí, donde nosotros comemos y bebemos”, aseguró Mateo Gil, habitante de la comunidad El Delirio.

Al evento de este miércoles asistieron diputados del opositor Partido Liberal Independiente (PLI), como Raúl Herrera y Boanerge "Pepe" Matus, pero los pobladores impidieron que éstos tomaran la palabra los opositores para evitar la politización de la actividad.

Grisell Martínez Toledo, abogada de Nueva Guinea y una de las manifestantes, pidió que no dejaran que hablara ningún político. "¡Nicaragua para los nicaragüenses!", "¡No vendemos nuestras tierras! Las defenderemos hasta...", se leían en las pancartas que hacían eco de la posición nacional frente al proyecto canalero.

Rivas se suma a las protestas

Este viernes, el departamento de Rivas también fue escenario de una sexta protesta pacífica en la que participaron cerca de mil pobladores de municipios como Tola, Potosí, San Jorge y Buenos Aires. En dichas áreas, Hong Kong Nicaragua Canal Development pretende construir subproyectos de gran envergadura como un puerto de aguas profundas, un aeropuerto, complejos turísticos y zonas de libre comercio.

Evenor Noguera, habitante de la comunidad El Coyol, afirmó que la desinformación y el ambiente de incertidumbre los ha obligado a movilizarse. “Tenemos miedo de perder nuestras propiedades. No sabemos dónde vamos a ir, ni cuál es la situación de los chinos. Exigimos al gobierno que se pronuncie a favor de un pueblo sufrido, que necesita escuchar su respuesta”, demandó.

Quienes protestaron la tarde de este viernes también expresaron un completo rechazo a la idea de vender sus propiedades y advirtieron que no se irán a sitios desconocidos, en los que no tienen nexos como los forjados con familiares y vecinos. “Y que no nos digan que todos saldremos ganando con las obras de la empresa china. Ellos no vienen a Nicaragua por solidaridad, sino para hacer negocios”, dijeron los manifestantes en respuesta a las promesas que Telémaco Talavera, vocero de la comisión del Gran Canal, han hecho en meses pasados.

En ambas protestas, la población comparó la situación actual con la que vivió el país cuando estuvo bajo la bota de William Walker, el filibustero estadounidense que llegó a convertirse en presidente de Nicaragua, impuso el inglés como idioma oficial y fue expulsado en 1856. "También vamos a expulsar al chino Wang Jing", dijeron los pobladores, mientras citaban a Sandino y sus grandes lecciones sobre la soberanía nacional.

Marcha en Tola
Marcha en Tola Miles de personas han marchado a lo largo de la ruta canalera contra un proyecto que consideran daña la soberanía del país. Siete protestas se han registrado, en las que han participado miles de nicaragüenses. La última se realizó en el municipio de Tola, Rivas. Carlos Herrera/Confidencial.
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Coordinador de la investigación: Carlos Salinas Maldonado

Este reportaje fue realizado en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas, del International Center for Journalists (ICFJ), en alianza con CONNECTAS.

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