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El local, que sólo abre de día, es el lugar perfecto para un 'brunch'

Zacate-Limón: atención y mimo

El Zacate-Limón es un lugar alegre y dinámico. El servicio que atiende es voluntarioso, aunque quizás demasiado.

Gonzalo Mas | 21/1/2013

Es sábado por la mañana. Después de una semana especialmente cargada de trabajo me despierto a las diez: Es demasiado tarde para desayunar y demasiado pronto para almorzar. Tengo hambre: Un simple desayuno no iba  saciar mi apetito pero, por otro lado, no quiero renunciar a mi café con leche ni a mi jugo de frutas: Es el momento perfecto para un “Brunch”.

Bruch  es una palabra inglesa que, a su vez, combina otras dos: “Breakfast” (desayuno) y “Lunch” (almuerzo). El “brunch” está haciendo autentico furor en Europa, tanto que se han abierto locales, como el ya clásico Le Pain Quotidien, especializados en servir esta nueva variedad de comidas. Managua también   dispone de algunos lugares en los que se puede disfrutar de un buen “brunch”: Zacate Limón es uno de ellos.

El Zacate-Limón (El Tiangue, Modulo 2, del Club Terraza 300 metros arriba) es un lugar alegre y dinámico: sus paredes están pintadas en distintos colores y algunas de sus mesas se encuentran rodeadas de sofás redondos situados entre los recovecos del local.

Abren de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Yo pienso que un restaurante debe ofrecer siempre un servicio excelente. Si no puede ofrecer la excelencia, más vale que no ofrezca nada. El menú del Zacate-limón es muy correcto para desayunos, almuerzos, meriendas (y, por supuesto, brunchs). He estado en restaurantes con menús equivalentes donde se empeñan en abrir también por la noche, a pesar de las limitaciones de su menú. Por eso, soy de la opinión que el horario limitado del Zacate-Limón es un acierto.

Entro en el restaurante y, antes que nada, voy a la lavarme las manos. Compruebo que solo hay un baño unisex para todo el recinto. Sería de agradecer un baño más.

El servicio que nos atiende es voluntarioso, quizás demasiado (el camarero me insiste tanto en que pruebe el jugo de fresa y naranja que acabo pidiéndolo. Y aunque estaba muy sabroso, yo lo que quería era un jugo de papaya).

Previamente, ese mismo camarero me pregunta si quiero mi bebida con azúcar, sin ella o con un sucedáneo dietético. Agradezco la consulta y lo pido sin azúcar. Reviso entonces el menú y compruebo que en él se ofrecen algunas alternativas bajas en calorías: Otro acierto.

El capuchino que me sirven, bien presentado en una taza de un blanco impoluto, está delicioso. Personalmente me gusta más con cacao que con canela, pero soy consciente de que es una preferencia absolutamente personal: el café no tiene nada que reprochársele.

Pido además un parfait: cereales, yogurt y fruta (los cereales son hechos en casa). Pienso que, para que la combinación sea equilibrada, las proporciones deberían consistir en una medida de cereales, dos de yogurt y tres de frutas. Sin embargo, me sirven una dosis igual de cada uno de los tres ingredientes: Demasiado para mí. Dejo la mitad de los cereales.

Pensaba que me iba a costar conseguir acompañantes para mi “aventura-brunch”, pero compruebo que me equivocaba: Entre amigos y cónyuges de amigos, somos siete. Uno de ellos comparte conmigo una “hamburguesa Zacate-limón” (la carne de la hamburguesa es abundante y sabrosa. El pan y las dos rebanadas de bacon están crujientes. Viene además acompañada de un poco de lechuga, una rodaja de tomate y papas fritas: Nada que reprochar a la hamburguesa).

Antes de lanzarme a comer, admiro el panorama que se ofrece ante mí: Un jugo, un parfait, un cappuccino y media hamburguesa con papas: ¡Esto sí que es un brunch!
 
Entre  conversaciones amenas  y alguna que otra risa, llegan las 12 del mediodía: El Zacate-limón se llena de gente que viene a almorzar. El establecimiento me resulta ahora un poco ruidoso y -esto no le va a gustar a los impacientes- los últimos clientes en llegar deben esperar un rato a que una mesa se libere.

Dividimos la cuenta entre los siete: Salimos aproximadamente a 300 córdobas por persona.  En lo que a precio se refiere, el Zacate limón se sitúa en la gama media-alta de la oferta de restaurantes de Managua.

No me pasa desapercibida la música que se escucha en el lugar: Después de pagar mi cuenta y antes de irme, le pregunto sobre ella a la gerente del local, quien me comenta que se trata de un CD de distintos artistas brasileros de Bossa nova. La acertada elección de la música refuerza la idea con la que salgo del establecimiento: El Zacate Limón está gestionado, de manera general, con atención y mimo.

Comentarios

4
Esperanza

Gracias por recomendar nuevos lugares donde comer... En Managua no siempre es facil elegir, ¡buen trabajo, Señor Mas!

3
Alvan Dazbohrk

Me parece que el autor no tiene muy claro de lo que se trata un brunch, pero nada parecido con lo del establecimiento del que habla. No he tenido la oportunidad de vistar este lugar pero me parece que se asemeja mas un "diner" que suelen usualmente servir desayuno o almuerzo a cualquier hora del dia a como lo hacen las cadenas estadounidenses "Denny's" y "IHOP". Los "Brunch" se sirven solamente los domingos; a horas determinadas usualmente entre 10 am y 3 pm. Un ejemplo son los que se ofrecen en el historico hotel Biltmore en la ciudad de Coral Gables en el estado de Florida estados unidos y el cual recomiendo por su calidad y elegancia, el precio es otra cosa.

2
maribel

Esta muy bien la iniciativa de mirar con lupa los restaurantes de la capital provinciana nica pues muchos de ellos te sirven machigue a precio de establecimiento gourmet, sin embargo debo decirte querido autor que estas muy lejos de describir un verdadero brunch, comerse una hamburguesa con un capuchino y un jugo de frutas y para colmo pagar 300 cordobas es una estafa,
te quisiste engañar disfrazando una vulgar hamburguesa con un bocadillo exquisito de los muchos en que consiste el bufet de un verdadero Brunch?
Debemos exigir calidad y para esto debemos conocer las reglas del juego.
aqui a la mayoria de las personas les da verguenza reclamar,
no se nos esta regalando nada, hasta el vaso de agua hay que pagarlo y reclamarlo

saludes maribel

1
Pastelero

Hay que probar los deliciosos pasteles que preparan, les van a encantar!!!

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