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Una nueva y sofisticada alternativa gastronómica en Managua

El Segundo: excelente decoración, comida mejorable

Ya era hora de que en Nicaragua se vayan abriendo locales sofisticados en los que poder cenar, aunque los platos se presentan algo desaboridos.

Gonzalo Mas | 14/1/2013

En pleno siglo veintiuno no basta con ofrecer una comida decente para poder ser considerado un buen restaurante. Los clientes de hoy esperan de sus almuerzos y cenas una “experiencia global” en la que la buena comida, la decoración, el servicio, la originalidad, la música e incluso la iluminación del restaurante se conjuguen para hacer de la velada un acontecimiento único…

El restaurante “El segundo” (Km. 4 Carretera a Masaya, del Tip Top Los Robles 1 ½ cuadras al sur), abierto hace apenas 4 semanas en Managua, parece haber comprendido bien esta idea: Fuimos allí a cenar el pasado sábado. Un sofisticado (y enorme) mural colgado de una de sus paredes nos da la bienvenida. No nos pasa desapercibido que el cuadro proviene de uno de los más consagrados artistas plásticos del país… Y nos gusta.

La cocina está especialmente presente en “El segundo”: Su fachada, de un sofisticado diseño en madera cruda, ofrece a su derecha unos grandes ventanales que dan a ella. La puerta que separa la cocina del restaurante también es de cristal: En todo momento los comensales pueden ver trabajar al chef y a su equipo.

Una vez instalados en la mesa, se acerca hasta nosotros el gerente (¿dueño?) del restaurante y con una simpática y escueta conversación nos da la bienvenida. Estará presente en el establecimiento durante toda la noche y, a mitad de la cena, vuelve a acercársenos para asegurarse de que todo va bien.

La decoración del restaurante es excelente: ya era hora de que, por fin, en Nicaragua se vayan abriendo locales sofisticados en los que poder cenar.  Los colores naranja en armonía con el gran cuadro mencionado, combinan a la perfección con los mármoles del suelo y la madera de las mesas y de las paredes: La luz tenue "ma non troppo" resalta esta decoración. El servicio es dinámico, eficiente y discreto.

La comida es mejorable: Compartimos (somos dos), de entrada, unas  correctas chiltomas rellenas. Mi acompañante continuó con unas albóndigas de queso. Yo, por mi parte, elegí una corvina  a la plancha en salsa de guisantes fritos sobre un lecho de hojas de lechuga. Los postres (una panacotta y un postre a base de mandarina) tal vez no fueron dignos del mayor de los elogios… pero tampoco de lo contrario.

Las porciones son correctas. Lo cierto es que los platos, elegantemente presentados en una vajilla de diseño blanco, nos parecieron algo desaboridos en su conjunto. El chef hubiera debido resaltar más el sabor de mi pescado ayudándose quizás de algún condimento (¿un poco de pimienta?). La salsa que lo acompaña, como el primer plato que tomamos, a base de alcaparras, me deja una sensación algo grasienta en la boca. Y puestos a buscarle tres pies al gato diremos que quizás la música del local es más propia, por su naturaleza y volumen, de un local de copas que de un restaurante.

Es pertinente señalar que “El Segundo” tiene un variado menú de cocteles perfectos para ser disfrutados después de la cena. Nosotros optamos por uno a base de tequila y jugo de naranja (“paloma”) y, me temo, erramos en nuestra elección ya que los cócteles servidos en otras mesas tienen un aspecto mejor y más divertido. La combinación de bebidas del cóctel “paloma” nos parece pesada y nos vamos del local dejándolo a medias.

La variedad del menú es acertada: Son ofrecidos aproximadamente diez platos principales (Personalmente hubiera agradecido mas variedad en los pescados: La corvina era el único disponible) y unos pocos menos primeros platos (entradas) y postres. Se agradece la presentación del menú (elegantes cartones independientes) en los que se ofrecen suficientes alternativas para que los clientes puedan elegir sin sentirse atosigados por una oferta demasiado extensa.

La lista de vinos ofrece una gama variada de botellas de distinta procedencia (Chile, España, California, Argentina…) que se ajustan correctamente a los distintos presupuestos de cada comensal. La mayoría de estos vinos (no todos) se ofrecen tanto por botella como por copa. Yo opto por un discreto vino tinto californiano que acompaña adecuadamente la elección de mis platos.

Pagamos aproximadamente ochocientos córdobas por persona: La cena consistió en una entrada compartida, un plato principal, un postre, una cerveza, una copa de vino y un cóctel: “El Segundo” no es un restaurante barato. Tampoco pretende serlo.

El restaurante en general está muy bien. Sin duda tiene algunos aspectos que mejorar y creemos que lo hará. Les recomendamos que vayan y disfruten de una experiencia global en uno de los restaurantes pioneros de Managua.

Comentarios

3
John Bonachon

Hasta cuando van a publicar solo los que les gusta , bien por ustedes con su sequitos de aduladores

2
Alvan Dazbohrk

Me llamo la atencion el nuevo establecimiento cuando pase por ahi el otro domingo cuando mi esposa y yo regresabamos de visitar a una amiga. Ciertamente nos llamo la atencion el que ya no se encontraba el restaurante que ahi antes funciono. Me da gusto poder leer este tipo de critica gastronomica ya que la verdad esto se ha perdido en nuestro pais y sirve como una guia para aquellos que gustan de degustar de la buena comida y explorar con el paladar. Pienso que para que un negocio como este prospere y se haga de una buena reputacion hace falta no solamente un buen admisnitrador, pero tambien alguien que sienta pasion por la buena cocina porque antes de la decoracion que complemeta, esta la oferta culinaria que ante todo debe ser innovadora y llevar un sello personal. Deseo que este nuevo establecimiento no solamente prospere, tambien que evoluciene y se haga de una buena reputacion porque la cocina nicaraguense la tiene con dos excelentes restaurantes en el estado de Florida estados unidos.

1
Dani

Completamente de acuerdo con el primer párrafo del artículo.

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