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Recuerdan ejecuciones, violación, partidismo y denuncias de torturas en celdas

Cenidh: hay un “patrón de conducta” en Policía

Granera pide perdón por asesinato de un civil y dice que no se deben magnificar “dos o tres errores”.

Octavio Enríquez | 28/10/2012
@cabistan

El asesinato de un motociclista de 32 años a manos de agentes policiales provocó el cuestionamiento de organismos de derechos humanos a una Policía que a su criterio ha perdido profesionalismo en su trato con la ciudadanía, mientras cada día se vuelve más sumisa al estilo caudillista del presidente Daniel Ortega, que se coloca por encima de la ley y las instituciones.

La semana pasada, en un intento por apaciguar los ánimos, la primera comisionada Aminta Granera, la jefa nacional de la PN, ofreció disculpas a los familiares de Marcos Antonio Cajina, el motociclista asesinado, sin que aún la institución salga bien librada de otro escándalo bochornoso.

Semanas antes, cinco oficiales de la guardia personal de Ortega fueron acusados de violar a una niña en las cercanías de la residencia presidencial y hasta ahora nadie ha pedido perdón a las víctimas según los organismos defensores de derechos humanos.

Gonzalo Carrión, director del área jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh),  dice que la ejecución del motociclista no es un caso aislado y, para él, se trata de un uso desmedido de la fuerza que grita la falta de preparación de los oficiales y un alto grado de desprecio a la vida.

“Violar a niñas, asesinar a tres miembros de una misma familia, ejecutar a personas que apenas infringieron la ley no es un error, es un crimen. Son ejecuciones, grave violaciones a derechos humanos, en el extremo máximo que es matar a personas de la manera más injustificada”, denunció Carrión.

“Gradualmente, si se quiere, estamos perdiendo esa Policía que debe estar al servicio de todas y todos, estamos perdiendo la confianza”, añadió el abogado que ha señalado como la causa del sentimiento actual: el partidarismo en las actuaciones policiales, un uso selectivo de la fuerza, las ejecuciones, la violación y las denuncias de tortura en las celdas preventivas.

CPDH dice que perdieron visión

Marcos Carmona, director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), sostiene que la ilegalidad en la que se encuentra Granera, que sigue  en el cargo con la venia de Ortega—en franca violación a la Constitución de la República— posibilita que ocurran mayores violaciones a la ley hasta llevar a la institución a perder la visión de que son para el pueblo y convertirse en un “apéndice partidario”.

El asesinato del motociclista Marco Antonio Cajina ocurrió la tarde del sábado veinte de octubre. Según la acusación interpuesta en los tribunales contra dos agentes, que guardan prisión preventiva a la espera de la audiencia a finales de mes, el motociclista fue perseguido porque no portaba casco y le dispararon en la espalda.

Según los organismos consultados, la Policía Nacional continúa este año a la cabeza de las denuncias de  violaciones de derechos humanos. El Cenidh espera que a final de 2012 se incremente la cantidad de casos que suma ya 500, el promedio anual, mientras la CPDH recordó que en 2011 les fueron denunciadas 400 malas actuaciones policiales.

“La primera comisionada de facto debería pedirle perdón a todo el pueblo de Nicaragua, por el retroceso que ha significado. Aquí lo que hemos visto a estos altos funcionarios, muchos de ellos policías, se han llenado de soberbia. No solo abusan, te humillan”, dijo Carmona.

La disculpa de Granera

En el caso del motociclista, la disculpa de Granera ocurrió en dos instantes. Si bien dijo en un principio que se hallaban dolidos y dio el pésame a los familiares, sostuvo que son muchos más los muertos policías.

“El policía, cuando hace cinco millones de actuaciones al año, es la profesión más expuesta a que lo maten y matar, es una situación de riesgo. Cuando cometés dos, tres errores, no podés magnificar, son situaciones excepcionales. Estamos profundamente dolidos, le damos pésame a estos familiares”, dijo Granera, una tónica que luego ahondaría con la petición de disculpas en una segunda ronda de entrevistas con los medios.

Sin embargo, Carrión puntualiza varios casos en que los oficiales han tenido conductas similares, que van desde el asesinato de un niño, que provocó el levantamiento de pobladores de La Paz Centro, hasta concluir en la quema de la estación y el cambio obligado de las autoridades que eran acusadas de corrupción.

El Cenidh señala estos casos como peligrosos antecedentes, a los que habría que sumarle la ejecución en noviembre de 2011 de una familia en El Carrizo, al norte del país, a manos de miembros del partido de gobierno que fueron apoyados por oficiales activos de la institución.

“La Policía no le está poniendo adecuadas medidas a eso (las ejecuciones). Incluso  en sus declaraciones, los mandos policiales, para rematarla, cometen el grave error de decir que un error lo comete cualquiera”, criticó Carrión.

 

Cenidh: un recuento de las ejecuciones policiales

*Policía minimiza, pero gravedad de casos aumenta

El director del área jurídica del Cenidh, Gonzalo Carrión, sostiene que es preocupante la gravedad de los hechos denunciados contra las autoridades, más allá de la cantidad, y hace un recuento de episodios similares que  provocaron la indignación de la ciudadanía en distintas partes del país.

Sin embargo la Policía no quiere ahondar más sobre el tema y se queda únicamente con las declaraciones de Granera. Para hablar sobre todos estos temas, por ejemplo, Confidencial solicitó una entrevista con la jefatura de Asuntos Internos, pero la única respuesta del comisionado mayor Fernando Borge, a cargo de relaciones públicas, fue “estoy anotando las inquietudes, voy a consultar”.

Estos son los casos del recuento del Cenidh:  

1. Muchedumbre enardecida en Chontales. Febrero 2012. Harold Antonio Amador, de 26 años, otro motociclista que fue asesinado por oficiales por no atender una señal de tránsito.  “Lo detuvieron a balazos y lo mataron”, recuerda.

Según el activista de derechos humanos, Gonzalo Carrión, la filial del Cenidh fue requerida, porque una muchedumbre enardecida pedía justicia.  Los familiares dijeron que el joven no se había detenido porque andaba su licencia vencida y tuvo temor. El propio jefe policial de la zona reconoció que hubo imprudencia de un oficial al hacer el disparo en las declaraciones que ofreció a los medios.  

2. Marcos Antonio Cajina, el motociclista: Es asesinado en el barrio Santa Ana luego de la persecución de los agentes Luis David Urbina Escobar—autor del disparo—y  David Sánchez Ordóñez—acusado por omisión— motivada porque el muchacho no andaba casco mientras conducía su moto. Sobre este caso, Carrión recordó que los mismos policías, en algunos casos, circulan sin cascos por la capital.  

3. La violación de la niña. Una menor fue abusada por cinco policías y un guarda de seguridad privado el nueve de agosto pasado en las inmediaciones de la residencia del presidente Daniel Ortega. El diagnóstico clínico  señaló que la víctima sufre de déficit neuro-cognitivo y epilepsia generalizada tipo ausente.  Tres fueron enjuiciados y un cuarto oficial fue puesto a la orden del Ministerio Público.  

4. Crimen en El Carrizo: El ocho de noviembre de 2011, policías aliados con el partido de gobierno llegaron a la comunidad de El Carrizo, en San José de Cusmapa, a matar a cuatro miembros de una familia liberal. El comando estaba formado por el jefe de la Policía local, el secretario político del FSLN y  delegado del Consejo Supremo Electoral.  

5. Indignación en Chichigalpa. La Policía quiso detener a un muchacho en julio de 2010 considerado sospechoso por haber robado supuestamente unas chatarras, y  mataron a una persona. “La gente se levantó, hubo protestas violentas, se contaron dos muertos”, añadió el funcionario del Cenidh, una ira popular que en el diario La Prensa reportó dos muertos, 20 civiles heridos y 12 policías.  

6. El niño de la bicicleta en La Paz Centro. Septiembre de 2008. El Cenidh también tiene presente la ocasión en que el pueblo se levantó en esta ciudad para protestar por el asesinato de un niño que se iba desplazando en su bicicleta y, como no atendió la señal de alto, también fue ultimado. “A él lo quieren arrestar, se termina metiendo en un patio y lo matan”, relata Carrión. El asesinato provocó la ira popular que quemó la delegación y obligó a los mandos a cambiar a todos los policías que estaban asignados a esa estación.

7. La patrulla quemada en el mercado Roberto Huembes. En los días que matan al niño de la Paz Centro, hirieron a un menor de 15 años en los alrededores del mercado Roberto Huembes, en reacción de repudio, la población quemó  una patrulla y una moto.

 

Otras denuncias graves y las encuestas

 

Los organismos de derechos humanos se quejan de que las autoridades les impiden entrar a las celdas para conocer la situación real que viven los detenidos. Gonzalo Carrión recordó que las autoridades también han sido denunciadas por torturas en las celdas como el caso de una persona que fue colgada de los testículos en Nueva Guinea a principios de 2007.

“Ese caso ya lo tenemos a nivel internacional”, dice Gonzalo Carrión en entrevista con Confidencial.

“Contradictoriamente las encuestas dicen que es una institución con gran credibilidad, al igual que el Presidente, y a pesar que ha vilipendiado la Constitución. Dicen, dicen, las encuestas que el hombre es más popular que la misma Constitución”, dijo en tono de burla.

“Las encuestas—agrega por su parte Marcos Carmona, de la CPDH— tocan al son que le tocan quienes pagan. Hay un retroceso en materia de derechos humanos en materia de función policial. La Policía Nacional debe retomar las denuncias, las quejas de la ciudadanía para hacer un análisis. Hay autoridades que se cierran y no le ponen atención al problema. Se está cayendo el mito de que somos el país más seguro de Centroamérica, aquí estamos viendo actividades como el sicariato creo que aquí se va quitando el rostro que la Policía nos ha vendido”.

Comentarios

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Aragón

Que bien, como en los USA y Otros Países son más asesinos y represivos que los de la Plocía de Nicaragua, hay que darles un premio a los Chicos de la Aminta por los "ERRORES" que cometen. Delito es Delito donde sea que ocurra y bajo orden jurídico - político sea. Los CHICOS DE LA AMINTA han venido de forma continuada realizando lo que se llama "EFECTO DOMINO" es decir si el JEFE ES VIOLENTADOR DE LA LEY IGUAL SEREMOS LOS SUBORDINADOS, sólo que se les ha pasado la mano y se han convertido en homicidas y violadores de niñas. HAY ... PERDON IGUAL QUE SU JEFE.

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Faby

Carlos Calero, que manía de compararnos con otros paises, porque no comparas la actuación de la policia hace siete u ocho años, con la actuación de ahora, eso resultará de forma objetiva en la unica respuesta real la Policia Nacional se esta alejando cada vez más de sus objetivos y principios, por cumplirle al caudillo. Los y las nicaraguenses tenemos derechos que deben ser garantizados.

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carlos calero

quisiera ver a Gonzalito Carrion en El Salvador o en Honduras, ya no se diga en Guatemala o en Mexico; mucho menos en los EEUU donde los "derechos humanos" es para los que pueden pagar "la seguridad"; este Sr. que no llega a contabilizar ni la docena de "acciones represivas de la policia", se le olvida las verdaderas represiones que sufrio el pueblo en los 90; ahora viene a "razgarse las vestiduras" para congraciarse con la derecha y oligarquia local; triste papel le toca jugar al otrora "dirigente" de la UNEN, que gracias a ese papel la Vilma lo llama para integrarse a su "equipo juridico", que solo en este pais puede "jugar su rol", vete a dar una vuelta por esos paises a ver que tal te va con la verdadera represion policial

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CARLOS PEREZ DURIEZ

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Ramiro Diriangén Nicaragua

Con la política de las tres P muy difundida en el orteguismo, es seguro que los índices de brutalidad en la Policía política irán incrementándose paulatinamente, sobre todo cuando la población, cansada de tanta burla y escarnio comience a protestar y expresar su desccontento contra el totalitarismo del gobierno actual. Los organismos de derechos humanos no registran la brutalidad que la Policía mostró contra los taxistas que protestaban por las alzas extremas en el combustible que ya no les deja ganar el sustento de su familia. En ese feo episodio, el caudillo populista demostró el desprecio que siente por las leyes y por los ciudadanos que no se arrastran a sus pies, con lo cual quería demostrar quién es el que manda en este país.

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