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Dirigía organización internacional

Fiscalía acusa a Fariñas de narco

Presentan acusación ante tribunales contra empresario nicaragüense y otras seis personas relacionadas con ilícitos

Octavio Enríquez | 31/3/2012
@cabistan

El Ministerio Público nicaragüense acusó al empresario nicaragüense Henry Aquiles Fariñas en un tribunal de Managua por el delito de crimen organizado, tráfico internacional de estupefacientes y lavado de dinero, informó la secretaria general de la Fiscalía, Delia Rosales.

La acusación ha sido radicada en el juzgado quinto de audiencia y un equipo especializado de la institución trabajaba la noche del sábado con investigadores de la Policía para ultimar los últimos detalles, ya que para este domingo está prevista la audiencia donde se conocerán los pormenores del escrito introducido en el tribunal capitalino a las cuatro de la tarde de este sábado.

Rosales confirmó que, junto a Fariñas, fueron acusados su hermano: Pedro Fariñas y también los señores Guillermo Blanco, Hugo Jaenz, William Vargas, Julio Calero, Gerald Jaens, todos supuestos coautores de los delitos que se le imputan al empresario que sobrevivió en julio de 2011 al atentado en el que fue asesinado en Guatemala el cantautor argentino Facundo Cabral.

"Todas estas personas eran parte de una organización dirigida por Fariñas y que se dedicaban al transporte internacional de estupefacientes. La acusación es de muchas páginas", confió Rosales al ser contactada vía telefónica.

Según fuentes cercanas a la investigación, Fariñas estaría vinculado supuestamente al peligroso cartel de los Charros, cuyo juicio terminó la semana pasada. Los Charros es un cartel de narcotraficantes, formado al menos por 16 miembros, dirigidos en el país por el ex miembro de la Policía Federal de México, Gabriel Maldonado Soler.

Según las autoridades, en la estructura criminal estaba otro mexicano, David Patrón Arce, dos salvadoreños y tres guatemaltecos y había también nicaragüenses La Policía señaló que la cabecilla de la organización es una mujer conocida como Tana, quien vive en la frontera entre Guatemala y México y utilizaban a iglesias evangélicas para legalizar las compras de vehículos con fondos originados en el narcotráfico internacional.

“Poner a nombre de iglesias vehículos y propiedades es una nueva modalidad que está utilizando el narcotráfico, para encubrir los bienes adquiridos procedentes de su actividad ilícita”, se explicó en la acusación del cartel que ahora los investigadores vinculan a Fariñas.

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