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Cada día es más caro vivir en Nicaragua

El costo de la vida sube otra vez

Una ama de casa, un comerciante y un estudiante explican cómo “capean” el golpe del incremento en los pasajes y alimentos.

Wilfredo Miranda Aburto | 18/3/2012
@PiruloAr

I.                   La ama de casa

A Mayra Jirón le da por sonreír cuando se queja de los altos precios de los alimentos. Esta calurosa tarde jueves, Jirón hace la compra en el mercado Roberto Huembes, de Managua. Mientras rebusca en un canasto de chiles congos los más “pintos”,  acentúa una sonrisa al hablar de los precios de los servicios básicos, en especial de la energía eléctrica.

“Antes pagaba 800 córdobas de luz. Ahora pago más de mil córdobas. Entonces para poder pagar las deudas tenemos que mermar la dieta”, reconoce Mayra, que carga unas hojas de plátano, parte de la compra del día.

Esta mujer de baja estatura, es madre de tres hijos. Todos ellos asisten al mismo tiempo a la universidad y su manutención se dificulta cada vez que se registran alzas en los precios de la comida, transporte y servicios básicos. Mayra y su marido Pablo Ruíz se sienten asfixiados.

“A veces los gastos son más que el salario que percibimos, y siempre nuestra dieta es las más afectada”, reconoce Mayra. “Lo que hacemos es que comemos menos carne. Ajustamos con las verduras que estén más baratas y consumimos más pollo. La desventaja es que el pollo no alimenta porque le inyectan agua, y es un engaño para nosotros mismos; pero es lo que alcanzamos para poder variar”, afirma esta mujer que se desempeña como secretaria en una empresa privada.

Las preocupaciones de Mayra son compartidas por muchos nicaragüenses. Según el economista Adolfo Acevedo, estas preocupaciones económicas se deben a la actual escalada alcista en los precios del petróleo. “Los altos precios del crudo ya están impactando e impactara todavía con más fuerza el costo de la vida”, vaticina. Para Acevedo, la tendencia de la alza se manifestará en varias vías que al final sólo afectan al consumidor final.

Mayra Jirón cuenta que las cinco personas que viven en su casa consumen bastante queso. “Pero ahora está carísimo, vale 49 la libra y a la semana nos comemos más de tres libras, y sustituir el queso es difícil”.

La economía de la casa de Mayra es compartida con su marido Pablo. El hombre trabaja en la construcción y los salarios de ambos son raquíticos, según su testimonio. El pago de ella ronda los cuatro mil córdobas; en tanto él no tiene un monto definido dado la naturaleza de su ocupación.

A esta familia, aún con los dos salarios fusionados, se les hace imposible comprar la canasta básica completa que consta de 53 productos, valorados en nueve mil 842 córdobas, de acuerdo a estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN).

La entidad bancaria en 2011 acotó que el salario nominal nacional promediado de enero a mayo de ese año era de seis mil 525 córdobas, lo que se traduce en que las personas tienen un déficit de más de tres mil córdobas para hacerse de los 53 productos catalogados como “primordiales”.

El precio que baja ya ni se ve

“Casi siempre que vamos al mercado los precios son diferentes, mejor dicho más caros y los salarios se encogen. Para no dejar de comer lo que hacemos es que mermamos en el calzado, en el vestuario, porque tenemos que garantizar la alimentación”, expone Mayra.

Fátima Juárez es dueña de una repostería, e igual que Mayra se estrella con los precios altos en el mercado. “He tenido que aumentar los precios de mis productos, en especial los que se fabrican a base de huevos porque está carísimo. Antes valía 50 la cajilla, ahora está a 88”, saca cuentas Juárez.

Al preguntar a José Rodríguez sobre los precios de los productos que oferta, la palabra “subió” se repite en todas las oraciones que construye. Rodríguez tiene la pinta de ser un señor cascarrabias. Pero no lo es. Es más bien mordaz. Él es dueño de un tramo en el mercado Roberto Huembes donde, Mayra y Juárez realizan sus compras.

El vendedor explica que cuando los precios suben él no tiene nada que perder. Simplemente adapta los precios. Sin embargo, Rodríguez no es partidario de las alzas ya que el producto tarda más en venderse. “A mí me interesa vender rápido, no tener las cosas amontonadas. Si eso pasa corres el riesgo que algunos productos perecederos se te palmen. Y eso sí es grave. Allí sí me maleó, porque yo pierdo”, argumenta entre risas.

“El arroz ha subido, el detergente ha subido, el azúcar ha subido. Todo sube semanal. Le suben cuatro, cinco pesos, al suave, para que uno no se dé cuenta del robo que están haciendo las empresas”, dice Rodríguez.

Este vendedor espera que los precios no sigan subiendo, pues “son tantas malas noticias que yo no quiero oír más, porque me va a dar una depresión y me voy a morir y todo va a quedar ahí”.

Y la gasolina sube otra vez

El economista Acevedo sitúa el alza de los combustibles como impacto directo para la economía de la población. De acuerdo al monitoreo realizado por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), desde hace 12 semanas el precio de los hidrocarburos ha ido en ascenso. Actualmente el galón de gasolina súper se cotiza en 120 córdobas con 28 centavos. El galón de regular en 115 con 32 centavos, y el diesel en 107 córdobas con 31 centavos, lo que se traduce en el encarecimiento de todos sus derivados.

A consecuencia de esto, el incremento en el costo del transporte interurbano pone en jaque a los usuarios. La semana pasada el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) autorizó incrementar la tarifa del pasaje en 15%, aunque los transportistas aseguran que es insuficiente para sufragar los costos de operación, a pesar de contar con un subsidio brindado por el Estado.

II.                El transportista

Miguel Castillo es chofer y dueño de una unidad de bus expreso que cubre la ruta Managua – Rivas. Él considera necesario subir el precio del pasaje, pero piensa en los pasajeros. “Es injusto que la gente tenga que pagar más por el mismo servicio. El pasaje ahorita vale 55 córdobas y subirá cinco pesos más”, afirma.

Sin embargo, Castillo piensa también en su propia economía, por lo que no vislumbra otra salida para “defenderse” que la del aumentar en el precio del pasaje.

“En cada viaje que hacemos en diesel se gastan dos mil 200 córdobas. Y en un viaje de ida y vuelta recogemos dos mil 400 córdobas. O sea, quedan 200 córdobas de ganancia cuando nos va regular”, argumenta el busero.

Castillo agrega que a eso hay que sumarle el pago del chofer, y el subsidio de “alrededor de 360 córdobas que da el Gobierno se hace nada ante los precios de la gasolina (los subsidios va en dependencia de las rutas)”. “Esto sin meter el mantenimiento del vehículo”, agrega. “Al mes se debe cambiar el aceite al bus y vale dos mil 500 pesos. Aunque hay días buenos y malos, al final salimos perdiendo”, explica.

III.             El pasajero

El pasaje de Masatepe a Managua cuesta 22 córdobas. Con el reajuste al pasaje la nueva tarifa será de 27 córdobas, y Derri Guevara la piensa para asumir los cinco córdobas de incremento. “No por mí, sino por mis padres”, dice.

Derri viaja diario a Managua para asistir a la universidad. Estudia Contabilidad en la UNAN. El pilar económico de su hogar es únicamente su padre, que es supervisor en una zona franca. Su madre es ama de casa.

“Me dan cien pesos para venir diario a la universidad, incluido pasaje, transporte, comida y folletos. Pagar cinco pesos más, es gastar 10 pesos más al día, lo que afectará sin duda mis bolsa; y sé que el salario de mi papá no abarcará para darme más dinero”, afirma preocupado el joven.

Derri piensa en sus iguales. “Para todos los que usamos buses a diario esta alza es crítica. Imagínate todos los maestros, trabajadores y estudiantes como yo que caminamos completo, lo que significa pagar más en el pasaje. Le pido al gobierno que busquen un método para que no haya más alzas. Que se pongan la mano en la conciencia”.

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Inflación “desinflada”, pero la gente padece alzas

Luis Alaníz, economista del Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES), coincide con su colega Adolfo Acevedo de que la inflación ahorita no alcanza niveles excesivos, pues ni siquiera marca dos dígitos. Pero las personas en los mercados no lo perciben de esa manera, y se preguntan por qué.

Acevedo cree que la respuesta puede residir en el hecho de que la inflación se mide por la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC). “Este índice recoge las variaciones de los precios de una enorme cantidad de bienes y servicios, ponderados por la importancia estimada que tienen para la población nacional como un todo”.

Los expertos afirman que la canasta de bienes y servicios de consumo de diversas personas o grupos poblacionales puede tener una composición distinta del promedio.

“Para algunas personas los bienes y servicios importantes en su canasta de consumo pueden estar aumentando de precio de manera importante, mientras que el promedio general medido por el IPC aumenta poco”, dice Acevedo.

Los economistas explican que para las personas lo que importa es el incremento de los precios de los productos y servicios que tienen peso importante en sus propios presupuestos, al margen de lo que indique el IPC promedio nacional.

Lo que puede venirse

Entre las otras vías que Acevedo aseveró afectarán al consumidor final, destacan el incremento en el costo de insumos importados, cuyo precio está influenciado por los precios del petróleo y la energía. Asimismo, predice que podría haber un ajuste adicional de la tarifa de la energía, desembocando en un impacto funesto para la economía nacional.

“Podrían surgir presiones por ajustes salariales para compensar el incremento en el costo de la vida, desencadenándose expectativas inflacionarias que funcionarían como un mecanismo de reproducción de una tasa de inflación mas alta si los agentes que dominan los canales de comercialización aprovechan su poder de mercado para incrementar sus márgenes”.

Por su parte Alaníz, resalta dos cosas: “para combatir la inflación no hay que utilizar como medidas los subsidios porque no pueden ser mantenidos de forma  indefinida, como por ejemplo los subsidios al transporte y a la energía eléctrica.

Segundo, no debe haber controles de precio, porque provocan distorsiones graves a la economía. Mandan señales equivocados a los productores y a los consumidores acerca de los precios verdaderos de éstos, provocando que se tomen decisiones equivocadas en la producción.

No obstante en los mercados y las calles la realidad se siente diferente. Acevedo dice que el ingreso promedio en los hogares nicaragüense desde 2006 no ha incrementado en la misma medida en que incrementó el costo de los bienes y servicios.

“El costo de la vida en dichos hogares ha experimentado un alza notoria, y se tiene que sacrificar el consumo de otros bienes o servicios o restringir el consumo global del hogar, deteriorándose su nivel de vida”. Una situación que Mayra Jirón ya vive cada día con su familia.

Comentarios

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memo

Solo es cuestion de tiempo para ver como cambian las formas de pensar tanto de los políticos, así como, de los seguidores (fanaticos) de la clase política Nica. Hace tiempo cuando el FSLN era un partido de oposición, la culpa de que la canasta básica subiera era culpa del gobierno y de los empresarios. Hoy, que tienen el poder no hacen nada, guardan silencio. Antes criticaron la corrupción, el nepotismo, el favoritismo en los negocios hacia sus partidarios, el enriquecimiento de los lideres liberales, etc. Hoy no ven nada, ni oyen nada y tampoco saben nada. Los escandalos de corrupción de los partidarios del FSLN, aparentemente no pasaron, todo es silencio. Antes cuando subian los pasajes, era todo un caos en el pais, avalados por el FSLN. Hoy, aparentemente no existen problemas para los usuarios. Ahora que estan en el poder no hacen nada.
Pareciera que ahora que están en el poder nada puede ser malo, lo malo era que otros tuvieran el poder, lo malo era que otros se enriquecieran, lo malo era que otros practicaran el nepotismo, el favoritismo, etc.
El tratar de justificar ó minimizar los errores solo nos conduce a permanecer sumergidos en el subdesarrollo y en la ignorancia. Solo dandonos cuenta de nuestros errores es que podremos superarlos. Antes hablaban hasta mas no poder, hoy guardan silencio. ¿Que cambio, no?

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Antonio Chavez

Por que siempre hablan de solventar 53 productos de la canasta básica, si hay solamente 38 productos de los 53 que se compran mes a mes los otros productos restantes se hace cada 3 o 4 meses depende de la familia.

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Josseling Blandon

No hay que culpar al gobierno por las alzas, mas culpa tiene el cosep por no permitir un mayor aumento salarial del 15% al 18% a como lo había propuesto el sindicato de trabajadores, si se hubiera aprobado ese aumento todo seria un poco mas fácil `para el consumidor...

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Antonio barberena

Por que siempre que hay alzas en los productos culpan al gobierno? que no ven que todo esto ha sido provocado por la gran crisis mundial originada en EEUU a causa del empobrecimiento del petroleo, cada vez que el petroleo sube los productos también, en cambio el gobierno ha venido amortiguando esos incrementos con los subsidios pero esto no puede ser por siempre.

3
eduardo silva

Siempre se ha visto el encarecimiento de la vida, en la aprobacion y firma del cosep, mitrab, y sindicalistas a fin al gobierno inconstitucional, solo se subio un poco el salario, es un regalo de migajas, porque la canasta basica esta a 11 mil cordobas, y apenas el salario que medio puede ganar una persona es 5 mil, la mitad de la canasta basica. por eso un trabajador no compra completa la canasta basica. mas si una familia tiene carro, paga facturas de enacal, union fenosa, telefono, si tiene tv por cable, hijos en la escuela, se hacen varios gastos, y con cinco mil cordobas, apenas uno sobrevive con ese salario. Aqui en este pais se hace maravillas con el salario. pero daniel ortega dice que estamos bien, ni el mismo se lo cree.

2
Henry

Y mientras tanto, el "comandante" Ortega enriqueciéndose más y más con las utilidades millonarias que le deja el negocio del petróleo, que Venezuela se lo vende bajísimo y el se lo rempuja al pueblo a precio de oro. Bueno pues, "sigamos engañando al corazón".

1
xochil

creo que todos los pueblos están pasando por problemas económicos muy fuertes y que gracias a Dios que nos dio a el presidente Ortega ya que el ha sabido como amortiguar este impacto económico que provoco los EEUU y que tienen en caos la economía mundial.

si no solo vean los mismos EEUU y Europa que están con casi el 40% de sus pobladores en el desempleo.

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