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La clínica es vinculada a los negocios de Tomás Borge

Seguro Social engrosa cuentas de Cruz Azul

El INSS retiró inmediatamente a los asegurados del Centro Médicos Unidos, calculados en 80 mil personas.

Octavio Enríquez | 13/3/2012
@cabistan

El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) engrosó este lunes la cuenta de asegurados de la Policlínica Cruz Azul, vinculada a Tomás Borge.

Las autoridades decidieron cancelar sorpresivamente la atención a 80 mil asegurados que le daba la clínica Médicos Unidos S. A., localizada en Bello Horizonte, Managua, cuyos propietarios se encuentran relacionados con el ex secretario privado del presidente Daniel Ortega, Federico “Pitin” Lacayo Álvarez.

Rodolfo Mongalo Álvarez, en nombre de los antiguos dueños, dijo que Médicos Unidos recibía mensualmente del Seguro, en pago por el trato a los asegurados, 300 mil dólares mensuales, monto que ahora pasaría a Cruz Azul representada por el diputado Mario Valle, un personaje cercano a Borge, de hecho su suplente en la Asamblea Nacional.

Al término del día, la decisión del INSS no era aún explicada por sus autoridades, pero se le apreciaba como un acto de represalia.

“No es el Gobierno, es un funcionario que está involucrado, es nuestro jefe máximo del seguro social. El señor (Roberto) López (presidente ejecutivo del INSS) mandó una carta dando por terminado el contrato por una publicación en el periódico, no hizo otro comentario, trasladó a los asegurados poniéndolos en riesgo, con cirugías programadas”, sostuvo Mongalo Álvarez.

La publicación a la que se refería es  un campo pagado, publicado este fin de semana en El Nuevo Diario,  donde la familia Mongalo Álvarez hacía la denuncia del despojo. Tanto Cruz Azul como Médicos Unidos, fueron beneficiados con préstamos millonarios del INSS en la administración de López que se mantiene en el cargo desde 2007 cuando el presidente Daniel Ortega inició su segundo mandato.

Despidos y pacientes se quejan

En medio de la crisis, que se aumentó con el despido de 340 trabajadores a manos de la nueva administración,  los empleados de Médicos Unidos se encontraron durante la mañana con varios de sus colegas que preso de la incertidumbre se agolpaban en la sala de emergencia.

Ellos vieron a Ramiro Eulogio Zapata, de 68 años, quien se levanta la camisa amarilla para mostrar la herida abierta que esperaba le fuese atendida este lunes, cuando se encontró la orden de traslado a Cruz Azul.

“A mí me sacaron dos hernias, me dejaron una prótesis en las vísceras, me dejaron una malla allí y ese es el problema, el organismo no se adapta. Eso iba a ver el médico desde el viernes. A mí me operaron en agosto pasado”, dice Zapata, quien hace ver que él confía en los médicos que lo han atendido hasta ahora y no quiere pasar por la incertidumbre de que otros lo atiendan.

Al lado de Zapata, otras mujeres se quejan de la incomodidad de viajar hasta el barrio Largaespada, donde está Cruz Azul.

Mongalo  Álvarez, camisa rosada encendida, dice que los pacientes están siendo trasladados a lugares donde no hay condiciones para atenderlos. “Los asegurados están siendo trasladados a centros que no tienen la capacidad. El sitio del que más se habla es Cruz Azul. El hospital no ha sido perdido por deudas, este es un hospital que cuesta cinco millones de dólares, todos los créditos están al día”, sostuvo Mongalo Álvarez.

¿Quiénes son los nuevos propietarios?

La versión de los acreedores de la familia es otra, igual de los nuevos dueños que se cobijan bajo la sombrilla de Euromarket S.A., una sociedad anónima que se hizo con Médicos Unidos S.A. en mes y medio.

Representada por José Inocencio Jarquín, se ignora quiénes son sus socios. “Él dice que representa a los dueños, no sé quiénes podrían ser”, asegura Mongalo Álvarez.

Tampoco el nombre de los dueños lo quiere revelar Silvio Conrado hijo, representante de los acreedores de Médicos Unidos que se hicieron con el control de la empresa y luego vendieron la deuda a Euromarket S.A.

Esos acreedores eran las financieras Investa y Alfinsa, a los que los antiguos dueños debían aproximadamente un millón de dólares.

“Mongalo Álvarez endosó sus acciones a una empresa a la que debía dinero, la empresa lo traspasó a nosotros y nosotros estamos cobrando lo que se debe. Es todo. Del 100 por ciento se quedaron con el diez por ciento, es lo más que le puedo decir”, dijo Jarquín en nombre de Euromarket.

Silvio Conrado hijo, representante de Investa y Afinsa, sostuvo: “Afinsa viene financiando desde hace doce años a Médicos Unidos. Conocemos a la familia Álvarez y le tenemos aprecio. Ellos le veníamos financiado mediante una cosa que se llama descuento de factura, en el camino se enredaron. Iban creciendo bien, y en el camino se enredaron y no solo con nosotros. También con varios acreedores como el Banco de América Central, que demandó el 12 de febrero, en los juzgados. Eso desencadenó en todos los acreedores preocupándose, y cuando demanda uno, comienzan a demandar todos. Es una empresa bien endeudada, que está en una situación insostenible. Antes de entrar en un pleito y entrar en la bola de acreedores, nosotros decidimos vender nuestra deuda”.

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