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Con los “módulos comunitarios” del Banco Mundial, lo barato puede salir mas caro

CNC cuestiona modelo de construcción BM

*Ing Benjamín Lanzas: La falta de fondos y la poca calificada mano de obra, entre las causantes del deterioro de la carretera de Cuyalí

Carlos Salinas Maldonado | 7/2/2012
@CSMaldonado

El bajo presupuesto empleado en la construcción de la Carretera de Cuyalí podría ser una de las causas que explican el deterioro en el que están varios tramos de este proyecto financiado con fondos del Banco Mundial y el Estado. Benjamín Lanzas Somarriba, nuevo presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC), afirma que el bajo presupuesto empleado en este proyecto marcó su resultado: un desastre de construcción que podría costarle a los nicaragüenses una suma millonaria.

Lanzas explica que la falta de fondos suficientes impidió que se realizaran las obras de ingeniería necesarias para garantizar la calidad de la carretera, como un diseño adecuado, la compactación de los suelos, la construcción de un sistema de drenaje y la buena calidad de los materiales.

El ingeniero pone sus ojos en el tipo de modelo empleado en la construcción de esta carretera, los llamados módulos comunitarios, una exigencia del Banco Mundial que entre otras cosas demanda el uso de mano obra de las localidades beneficiadas con el proyecto. Falta la supervisión, los obreros en la mayoría de los casos son agricultores, los materiales no son de la calidad requerida… El resultado es el desastre en que se han convertido varios de los tramos de una carretera que se suponía sería una bendición para los productores de café y granos básicos de Jinotega.

Dado el costo millonario que podría significar este desastre de construcción, Lanzas asegura que ahora la pelona está en la cancha del MTI, que debe exigir a quienes trabajaron en los módulos comunitarios la reparación del daño. El ingeniero, sin embargo, advierte que no se trata de pegar nuevamente los “adoquines saltarines”, sino de realizar estudios a profundidad que determinen qué falló en esta construcción.

“Hay que estudiar bien la situación, buscar una solución integral aunque cueste más, pero que sea definitiva, porque esos tramos se dañaron rápido, ni siquiera han pasado un invierno”, dice Benjamín Lanzas Somarriba en esta conversación con Confidencial

¿Cree que este tipo de iniciativas que respalda el Banco Mundial, los llamados módulos comunitarios, se deben implementar en proyectos de infraestructura como la carretera de Cuyalí?

Los módulos comunitarios, por falta de fondos, no tocan todas las etapas de la carretera que deberían tocar. No se hace un diseño adecuado, y como no hay suficientes fondos, no se pone una alcantarilla donde debería ir, una cuneta, un filtro, etc. La meta de los módulos comunitarios es contratar mano de obra local para incentivar la economía local, pero nosotros creemos que ése es uno de los problemas, porque en los módulos comunitarios se contratan a personas naturales o empresas muy pequeñas a las que les dan los diferentes módulos, de un kilómetro aproximadamente, y lo que estas personas o compañías hacen es competir en un ámbito bien duro, por lo que tienen que bajar sus costos al mínimo para ganar cada uno de los tramos. Es decir, que incentivamos a estas personas a hacer compañías informales, porque con el precio que se les pagan por los módulos, no pagan sus impuestos, no inscriben a los trabajadores en el INSS. Y como es obligación de ellos contratar mano de obra local, meten a los ayudantes locales, mano de obra agricultora.

En el caso de la carretera de Cuyalí los obreros son o cortadores de café o productores de granos básicos.

Claro, no son albañiles, ni ayudantes de la construcción. Pareciera que colocar un adoquín es fácil, pero en realidad no lo es: hay que alinearlo, compactarlo bien, conocer la distancia entre adoquines; un montón de factores que sólo una persona con experiencia lo hace. Pero también hay un tercer factor: cuando se contrata un tramo de carretera a través de una licitación, como son fondos del BID, del BM, etc., se contrata una supervisión externa, una compañía de consultores cuyo trabajo es supervisar a la compañía constructora que ganó el tramo. En los módulos comunitarios, por ejemplo, una carretera de diez kilómetros la dividen en diez tramos, se la entregan a diez contratistas, y no tienen una supervisión externa. El supervisor del MTI tiene que supervisar, en lugar de a una compañía responsable, con experiencia, a diez pequeñas compañías, lo que se le hace casi imposible.

¿Los miembros de la Cámara participan en este tipo de proyectos o, por decirlo de una forma coloquial, se le han corrido a estas iniciativas?

Hay varias compañías que han trabajado en los módulos comunitarios. El problema es la manera cómo están conceptualizados los módulos comunitarios, que hace muy difícil trabajar. Si contratas a una compañía de la Cámara para hacer un trabajo de movimiento de tierra, obligatoriamente, por requisito del Banco Mundial, tenemos que contratar a una compañía local, no a una de la Cámara para hacer el trabajo.

¿Qué es lo que ha pasado en estos casos? Como compañías serias les decimos al MTI que en una zona se necesita una alcantarilla, que en otra hay que hacer una subexcavación, y la respuesta es que no hay fondos. Tenemos que hacer lo que nos dicen, que es sólo trabajar la capa superior del terreno. Después, sabiendo los problemas que se pueden dar, contratan a otra compañía para pegar los adoquines, que generalmente son compañías informales. ¿A quién le echas la responsabilidad si pasa algo malo? ¿Al que hizo el movimiento de tierra, al que pegó el adoquín o a la falta de fondos?

¿Qué tipo de proyectos se deben desarrollar en una zona como Cuyalí, con suelos arcillosos y muy húmeda?

Es un problema de fondos. Un kilómetro bien hecho de una carretera adoquinada cuesta aproximadamente 500 mil dólares. Eso implica el drenaje, los movimientos de tierra, una buena superficie con todos sus filtros, cunetas, muros de retensión. En los módulos comunitarios entiendo que el precio anda bastante menos que eso.

En el caso de Cuyalí se habla de 4 millones de córdobas por módulo. ¿Es suficiente para garantizar la calidad de la construcción?

Es decir, unos 200 mil dólares. Para hacer un proyecto adecuado te costaría el doble. No estoy muy seguro que con 200 mil dólares se puedan hacer módulos que duren, porque no les estás poniendo todo lo que la carretera necesita. Perfectamente se pueden hacer buenos proyectos para la zona, pero deben tener el diseño adecuado, el constructor adecuado y los fondos necesarios para poder realizarlo.

Ya se ha invertido una buena cantidad de fondos en este proyecto, hay tramos hechos pedazos y otros que ni siquiera se han construido, ¿hay alguna manera, desde el punto de vista de la ingeniería, para solucionar este desastre?

Desafortunadamente nos va a costar a todos los nicaragüenses, porque esos módulos comunitarios no son un regalo. Van a tener que hacer el trabajo de nuevo, van a tener que volver hacer el movimiento de tierra, poner los adoquines, pagarlo dos veces. No sé si los contratistas que hicieron esos tramos tienen algún tipo de fianza, que siempre es requerido. Si es así, el MTI debería exigir que reparen los trabajos mal hechos. Esa fianza debería ser suficiente para hacer las reparaciones requeridas.

Uno de los principales problemas fue la baja calidad de los materiales, como los adoquines. ¿En un caso de un proyecto de construcción cómo se debe verificar la calidad de estos materiales?

No te puedo hablar en el caso de los módulos comunitarios, pero sí en el caso de los contratos formales de licitaciones públicas. A nosotros nos requieren tener una muestra por cada 200 mil adoquines, por lo que sacamos muestras periódicas. Es más, no me aceptan los adoquines si yo no entrego el certificado de calidad de los mismos. Las empresas de la Cámara sólo le compran adoquines a compañías que están certificadas por el MTI, porque en el país hay muchas empresas que no están certificadas y hacen adoquines que no llenan los requisitos.

¿Qué se debería hacer ahora en esta carretera? ¿Su recomendación sería volver a pegar los adoquines que saltaron?

Obviamente no. Habría que hacer un estudio técnico profundo para determinar por qué estos adoquines saltaron. Entiendo que hay unos tramos buenos y otros que están totalmente destrozados, por lo que habría que ver si fue la capacidad del suelo, la tierra que estaba mala, el proceso de estabilización, la colocación de los adoquines, la cantidad de humedad de la zona. Hay que estudiar bien la situación, buscar una solución integral aunque cueste más, pero que sea definitiva, porque esos tramos se dañaron rápido, ni siquiera han pasado un invierno.

Comentarios

1
Antonio Chavez

El problema es que como el BM da el dinero y la planificación para lo que va a ser destina sin dar el dinero suficiente para la ejecución correcta del proyecto exige la ejecución sin presupuesto suficiente, es por lo que el gobierno antes de recibir dinero de financiamiento de este tipo de entidad debe proponer sus propios proyectos o al menos enviar un informe o planificación de cuanto dinero se necesita realmente para la obra que solicitan el BM, FMI, BID etc.

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