Confidencial » Política » Leer artículo

Del pacto bipartidista al poder absoluto del FSLN

Itinerario del CSE al servicio de Ortega

* Acusado de corrupción en 2002, fraude electoral en 2008, enriquecimiento ilícito en 2010, Rivas sigue brindando sus “servicios”

Roberto Fonseca L. | 5/11/2011

El 4 de octubre de 2002, tras tres meses de crisis interna en el seno del Consejo Supremo Electoral (CSE), resultó reelecto Roberto Rivas como presidente del órgano rector electoral, gracias al voto incondicional de los tres magistrados sandinistas, quienes venían desde julio de ese año prometiéndole el apoyo a otro magistrado, Silvio Américo Calderón, proveniente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).

La reelección de Rivas, con el apoyo unánime sandinista, sorprendió a la opinión pública, ya que este personaje permanecía al frente del Poder Electoral desde el año 2000 y su gestión institucional dejaba muchísimo que desear. En ese momento, según declaraciones brindadas por los propios magistrados sandinistas a la prensa nacional, el CSE estaba literalmente en bancarrota, acosado por deudas que sumaban alrededor de C$ 45 millones de córdobas (más de US$3 millones al cambio oficial), con proveedores y hasta con el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).  Con esta última institución, incluso, había llegado a “arreglos de pago” que se extenderían por tres años consecutivos.

Sin embargo, pese a esa gestión deficiente y a la resistencia de los propios magistrados sandinistas del Poder Electoral, Daniel Ortega, candidato presidencial derrotado en los comicios del 2001, dio la orden de votar por la reelección de Rivas como presidente del CSE.

No era la primera vez que el Frente Sandinista apoyaba pública y políticamente a Rivas, un personaje muy cercano al Cardenal Miguel Obando y Bravo. En julio del 2000, cuando se amplió la composición del Consejo Supremo Electoral por el pacto entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega y se impulso las reformas a la Constitución y a la Ley Electoral, entre otras iniciativas bipartidistas, Rivas fue reelecto como magistrado del CSE para un segundo periodo (2000-2005), con 73 votos a favor en el plenario de la Asamblea Nacional, incluyendo los de la bancada sandinista.

Sin embargo, para la reelección de Rivas como presidente del CSE, se señala extraoficialmente que Ortega y el Cardenal Obando y Bravo se reunieron 48 horas antes y éste le pidió el apoyo rojinegro a su protegido, Roberto Rivas, para ser reelecto y para exonerarlo de posibles sanciones administrativas y hasta penales, que podrían arrojar auditorías que venían realizándose en el seno del Poder Electoral, alrededor de la ejecución presupuestaria de C$737.0 millones de córdobas otorgados para los comicios del 2001. Tras esa reunión, se asegura que se forjó una alianza doble, entre Ortega y Rivas, y entre Ortega y el Cardenal Obando y Bravo. Alianza que sigue imbatible hasta hoy.

Primero 50-50, hoy control total

Con las reformas constitucionales y electorales, aprobadas en el año 2000 y resultado del pacto entre Ortega y Alemán, el CSE pasó de 10 magistrados (cinco propietarios y cinco suplentes), a siete magistrados propietarios y tres suplentes, distribuidos “fifty-fifty”, tres liberales y tres sandinistas. El fiel de la balanza, un personaje supuestamente independiente: Roberto Rivas.

“El acuerdo establecía que el Consejo se distribuía fifty-fifty, mitad y mitad, y los magistrados lo asumieron así. Lo primero que hicieron fue que había 6 Direcciones Generales y de repente aumentaron a 13, así que agarraron Direcciones Específicas y las transformaron en Direcciones Generales. En cada Dirección, donde había al frente un funcionario nombrado por el PLC, el Subdirector era nombrado por el Frente y, viceversa”, comentó una fuente que labora en el Poder Electoral y pidió no ser identificada.

Uno de los funcionarios que llegó a la Dirección General de Cedulación del CSE, bajo esa premisa de mitad y mitad, fue Dionisio Palacios, cuñado de Silvio América Calderón, en ese entonces magistrado del Poder Electoral y vocero del mismo. Llegó procedente del Consejo Electoral Departamental (CED) de León, donde fungía como presidente.

Era una especie de trenza, que “funcionó” en un inicio, pero luego el Frente Sandinista empezó paso a paso a cambiar esa correlación a su favor, a través de presiones sindicales, poniendo en evidencia la debilidad de la gestión de funcionarios liberales y forzando a otros a renunciar.

Una de esas personas que entró a trabajar al CSE bajo la cuota partidaria del pacto Alemán-Ortega, fue Carolina Salguera, pero luego fue despedida. Hoy ella está a cargo del trabajo de Hagamos Democracia, en el distrito 4 de Managua.

“Entramos a trabajar al Consejo como cuota política, en el 2000. Se trabajaba en armonía, se respetaban los mandos, pero a partir del 2004, con las elecciones municipales, hubo un cambio total en el sistema de trabajo del CSE. Eso se profundizó en 2006, a partir de allí un cambio total. Se produjo una limpieza casi total en todas las direcciones, en áreas sustantivas. Hoy, toda la planilla del Consejo son militantes y activistas sandinistas”, dijo Salguera en el programa televisivo Primer Plano-Elecciones 2011, producido por Hagamos Democracia.

Por su parte, nuestra fuente confió que así es. “Después de dos ó tres años, de echar mano de una gama de recursos, que van desde la captación política hasta las prebendas económicas, el Frente ejerce un control total en el Consejo. Incluyendo a los magistrados de origen liberal, que desempeñan un juego político para el Frente a partir de las elecciones del 2008”, dijo la fuente.

Al respecto, cabe indicar que tras las elecciones municipales fraudulentas del 2008, el Comité Ejecutivo Nacional del PLC supuestamente expulsó a los magistrados que nombró para el CSE, por permitir que el FSLN se quedara con al menos 40 alcaldías por fraude, entre ellas, Managua y León. Los magistrados liberales son René Herrera, Luis Benavides, José Marenco Cardenal y Julio César Ozuna, este último, suplente.

“El Frente tiene un control similar al de las elecciones del 90, pero la diferencia está en el Dr. Mariano Fiallos, quien era un verdadero líder de la institución”, dijo la fuente consultada en el CSE.

“Rivas no es líder de la institución, pero es un actor importante que obedece orientaciones de Daniel (el presidente Ortega) al pie de la letra. Ambos han desarrollado una relación muy cercana, íntima, de negocios. La dirección del Consejo es compartida con Emmett (Lang), quien funge como enlace de Daniel en el Consejo”, añadió la fuente.

El rol de Rivas

Roberto Rivas está en el Poder Electoral desde 1995, cuando fue electo por iniciativa del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Sin embargo en ese entonces no jugaba un rol importante, ya que la presidencia del órgano electoral estaba en manos de la Dra. Rosa Marina Zelaya, victima posterior del pacto Ortega-Alemán, ya que le recortaron el periodo en 2000.

Desde 1995 hasta inicios de 2000, Rivas era un magistrado electoral de bajo perfil. En raras ocasiones acudía a las reuniones semanales del Consejo Supremo Electoral (CSE), así que el asistente de la Dra. Zelaya, Rodrigo Barreto, le tocaba la misión de llevarle el acta de la reunión hasta las instalaciones de la Universidad Católica (UNICA), donde fungía como Rector, para que la firmara. A cambio, Rivas recibía su salario mensual como magistrado, además de las prerrogativas del cargo.

“Barreto iba a la UNICA, a buscar la firma del acta, y de paso le daba un reporte de todo lo ocurrido en el Consejo. Así se fue desarrollando una relación muy cercana, de amistad, entre ambos”, a tal punto que a pesar de que Barreto fue destituido del cargo que tenía, Jefe de Gabinete del CSE, debido al escándalo de los WikiLeaks y su relación con la Embajada de Estados Unidos en Managua, Rivas lo mantiene en una nómina de asesores de la presidencia del CSE.

Posterior al año 2000, con el apoyo legislativo y electoral del FSLN, Rivas asumió la presidencia del Poder Electoral y prácticamente la ha ostentado de forma interrumpida hasta la fecha. Además, siempre ha gozado del apoyo presupuestario requerido y que ha oscilado desde C$98.0 millones hasta C$969.9 millones de córdobas, en 1996, la cifra asignada más alta.

En 2010, al vencérsele el periodo de cinco años como magistrado electoral, el presidente Ortega emitió el Decreto Ejecutivo 03-2010, prorrogándole la permanencia indefinida a 25 funcionarios de alto rango, entre ellos los magistrados del Poder Electoral, Judicial y de la Contraloría General de la República. Uno de ellos, Roberto Rivas.

 Rivas ha respondido con lealtad y gratitud. En una entrevista concedida a un canal televisivo oficialista, propiedad de los hijos de Daniel Ortega y de Rosario Murillo, Rivas se declaró partidario de la reelección presidencial, pese a que la prohíbe la Constitución de la República, en su artículo 147, con doble candado.

“Yo pienso que la reelección es válida”, dijo Rivas al conductor del programa “La Agenda, “pienso que cinco años no son suficientes para resolver los problemas de un país como Nicaragua. Y lo podés ver… Hasta hoy estamos viendo los grandes resultados de muchos proyectos que se están llevando adelante por el Estado de Nicaragua… Así que yo estoy a favor de la reelección. Me parece que es el pueblo soberano el que debe decidir si un gobernante hizo un buen papel o no. No es una letra escrita en una Ley, la que debe decidir si un Presidente jugó un buen papel o no”, señaló en esa ocasión.

Esa declaración, bastante comprometedora, se registró el 8 de agosto de 2011, doce días antes de iniciar oficialmente la campaña electoral, según el monitoreo del Consejo de Comunicación que preside Rosario Murillo.

Meses antes, el 4 de abril de 2011, el Poder Electoral, presidido por Rivas y controlado totalmente por el Frente Sandinista, emitió la Resolución 001-04/04/11-P.E.2011, en la cual “no ha lugar” a las impugnaciones presentadas por dos partidos de oposición en contra de la candidatura del Presidente Daniel Ortega, argumentando que viola el artículo 147 de la Constitución de la República.

En la resolución, adoptada de forma unánime, los magistrados del Poder Electoral recuerdan que desde el pasado 19 de octubre del 2009, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia –bajo el control sandinista—emitió la sentencia 504, en la que se declara la inaplicabilidad erga omnes de la disposición constitucional contenida en el artículo 147 de la Constitución, por tanto en cumplimiento de la misma se rechazan las impugnaciones y quedó debidamente registrada la candidatura de Ortega para ser reelecto de forma continua.

“La presente resolución es materia electoral y no admite recurso alguno y surte efecto a partir de la presente fecha sin perjuicio de su posterior publicación”, concluye la resolución del Poder Electoral.

El rol de Emmett Lang

La Vicepresidencia del CSE está a cargo de Emmett Lang, a quien se identifica como el enlace entre Daniel Ortega y el Poder Electoral. “Juego un rol determinante, él podría ser el presidente del Poder Electoral, pero es muy torpe políticamente, es más astuto Rivas, por ejemplo, en la relación con los medios de comunicación”, dijo la fuente.

Sin embargo, ambos personajes se complementan en el seno del CSE. A Emmett Lang asegura que le corresponde despachar con los Directores Generales, entre ellos Julio Acuña, de Partidos Políticos, o con Wilhem Schmidt, de Informática, para bajarles orientaciones provenientes del propio Ortega.

“Se han producido crisis internas por disputas de liderazgos, por ejemplo, entre Emmet (Lang) y Villavicencio (José Luis), pero terminan resolviéndose, dependiendo del grado de poder en ese momento. Desde 2008 a la fecha, a Emmett le ha tocado ganar la batalla. Incluso se voló a varia gente cercana a Villavicencio”, dijo.

La fuente citó el caso de Rosario Acosta, de la Dirección General de Registro Civil y además Secretaria Política del FSLN en el Consejo, quien fue reubicada en Registro Público, de la Corte Suprema de Justicia.

“Daniel maneja directamente el Consejo (CSE), así como Rosario Murillo maneja la Cancillería, y Emmett es su enlace, confía en él, porque es parte de ese grupito cercano a Daniel”, concluyó. 

Comentarios

2
Roberto J

Uuummm...Se han hecho la pregunta de que tamano sera el bono "cristiano y solidario" que le entregara la familia real Ortega-Murrillo al Robertito Rivas por ayudarles a "contar" los votos de estas selecciones? Que se comprara esta vez? Quizas una Airbus 320 para fachentear con el rey de Venezuela. Cuantas cocinitas, chanchas paridas, casas para el pueblo, granos basicos, creditos solidarios, etc, etc, se podrian conseguir con semejante bono? ARRIBA LOS EXPLOTADOS CONTRIBUYENTES VENEZOLANOS DE EL MUNDO!!

1
jaime jose

Rivas le cae al Orteguismo, como anillo al dedo para manejar el CSE, ya que es una persona sin moral, sin escruspulo, ambiciosa y corrupta, elementos necesarios para manipularlo acorde a sus intereses. Este corrupto hara todo lo que Ortega le ordene, siempre y cuando este se haga el ciego, mudo y sordo de sus actos de corrupcion. Si Rivas es un corrupto protegido, que tal sera la corrupcion de Ortega y Cia?.

Más en: Elecciones 2011

Más en: Política

Otros artículos del mismo autor