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Más de un tercio de la población sobrevive en el subempleo

Oficio: empleo 'chatarra'

* En Nicaragua casi 7 de cada 10 empleos son precarios o informales.

Carlos Salinas Maldonado | 28/3/2011
@CSMaldonado

Cada d�a h�bil de la semana, desde las 8:30 de la ma�ana, Carolina G�mez (37 a�os, bachiller, madre soltera) recorre los barrios capitalinos mostrando a las vecinas cat�logos de una empresa de cosm�ticos. Va de puerta en puerta, sonrisa resaltada con carm�n, charlando con las mujeres que est�n dispuestas a darle un tiempo entre los deberes matutinos. Su trabajo es conquistar clientas para que se conviertan en vendedoras de la compa��a, de capital costarricense. Si tiene suerte, Carolina completar� un salario de 200 d�lares para mantener casa, a sus tres hijas y un nieto. No hay descanso ni pena: Carolina habla, r�e, coquetea. El objetivo es lograr el cheque al fin de mes.

Es mi�rcoles. Cuatro de la tarde. Carolina acaba de llegar a su casa, en el barrio B�er, ubicada en una cuadra de casitas que dan pena, apenas sosteni�ndose sobre los andenes, oscuras, desvencijadas, rotas, tan d�biles que dan la sensaci�n de venirse abajo en cualquier momento. La de Carolina es una construcci�n de tablas, ladrillos, l�minas y pl�sticos. Es apenas un cuarto dividido en tres por cortinas: sala, dormitorio y cocina, con un patio donde dos perros ladran a las visitas. Es un espacio claustrof�bico, caluroso, h�medo y oscuro, donde las cosas se acumulan, se aprietan, dando la sensaci�n de venirse encima del visitante en cualquier momento. Es el lugar que Carolina convirti� de predio usado como basurero, al hogar donde ha criado a sus hijas. Y donde esta tarde calurosa de mi�rcoles la espera un taz�n de arroz con leche y una taza de caf� que comparte con las visitas.

Carolina G�mez tiene once a�os trabajando para esta empresa distribuidora de cosm�ticos. Trabaja sin contrato. Sin seguro. Sin mayores beneficios que algunas capacitaciones y premios de vez en cuando si supera lo que ella llama �las metas�, es decir, conquistar a la mayor cantidad de amas de casa de Managua para que se afilien a la empresa y se conviertan en vendedoras de los productos. Pero la crisis econ�mica que ha golpeado a los hogares nicarag�enses ha alejado cada vez m�s a Carolina de alcanzar esos �premios�, por lo que �ltimamente se conforma con reunir los 200 d�lares que son el sustento de su casa.

�El salario me da para sobrevivir. Ya no es como antes, cuando compuse mi casa, que era chiquita. Yo pude comprar zinc, refrigeradora, mis camas. La crisis me ha golpeado: estoy ganando tres veces menos de lo que ganaba cinco a�os atr�s. La situaci�n en cinco a�os se ha puesto mala�, explica Carolina sentada en la sala de su casa, mientras su hija menor, Gema, de cuatro a�os, escucha la conversaci�n mientras bebe gustosa su pacha.

A pesar de la reducci�n en las ventas, Carolina dice estar satisfecha con este empleo. Sabe que la situaci�n est� dif�cil. Antes trabajaba despachando en un cafet�n a las afueras del Aeropuerto Internacional, con un salario de 50 d�lares semanales y sin ning�n tipo de beneficio. Dice que decidi� cambiar a un trabajo mejor por sus hijas. Fue una vecina la que la conect� con esta empresa de cosm�ticos y desde entonces Carolina se rebusca la vida en los barrios de Managua, intentando cumplir las metas establecidas por la compa��a, conquistando a mujeres que como ella tienen la necesidad de un empleo, por precario que sea.

Pa�s de empleo chatarra

Y es que si se habla de empleos precarios, Nicaragua saca un sobresaliente. En el pa�s abundan los llamados trabajos chatarras: ocupaciones de subsistencia, que no generan mayor riqueza y que refuerzan el c�rculo de pobreza de una poblaci�n sometida a la tensi�n diaria de rebuscarse la vida. �En Nicaragua casi 7 de cada 10 empleos son precarios o informales�, asegura el economista Adolfo Acevedo.

Las cifras que maneja este economista son decepcionantes: el reflejo de un pa�s con una econom�a postrada, atrasada. El 33% de la ocupaci�n en Nicaragua es del denominado autoempleo, es decir, personas de muy baja calificaci�n, que, como explica Acevedo, �hacen casi cualquier cosa para sobrevivir�. A este grupo lo sigue un 18% de los asalariados que �l denomina �microunidades del sector informal�, es decir, los peque�os puestos de mercado que emplean personal como ayudantes, pagando un salario muy bajo. Un tercer grupo, el 17% de los ocupados, corresponden a �familiares sin remuneraci�n�: aquellas personas que trabajan en negocios de familia (una pulper�a, por ejemplo) sin ganar salario. Y s�lo un 35% de la poblaci�n trabaja en el sector formal, ya sea dentro del Estado o empresas grandes o medianas formalmente establecidas. �El mayor generador de empleo del pa�s es nuestra poblaci�n, que emprende cualquier actividad para sobrevivir�, dice Acevedo.

De emprender sabe Reina Salazar, de 59 a�os, quien es due�a de una pulper�a en el barrio Jardines de Veracruz, de Managua. Con su tienda Salazar ha salido adelante, empujando a su familia. Esta mujer morena, bajita, que sonr�e al hablar, asegura que con los ingresos de su pulper�a ha pagado los estudios universitarios de sus tres hijos. Una afirmaci�n admirable, si se toma en cuenta que el ingreso mensual que le deja la tienda a esta mujer, es de 300 d�lares. Claro, trabajando todos los d�as de la semana, sin salario fijo, sin seguros, cuadr�ndose para pagar pr�stamos, mantener casa y la familia. Un dato interesante: en una econom�a deprimida como la nicarag�ense, los peque�os negocios como las pulper�as son una opci�n importante. Seg�n el Instituto Nacional de Informaci�n de Desarrollo (Inide) el 34,7% de las jefas de hogar en el pa�s se dedican a este tipo de comercio, como el de Reina.

�Aqu� tenemos un c�rculo vicioso�, explica el economista Adolfo Acevedo. �El tipo de empleo que crea nuestra econom�a es empleo precario-informal. Nuestra econom�a crece en gran medida a trav�s de la extensi�n de actividades de baja productividad, como la agricultura, el comercio, servicios informales, que no requieren de mucha calificaci�n. Este es el tipo de empleo que puede absorber al tipo de fuerza de trabajo como la nicarag�ense, caracterizada por niveles de calificaci�n extremadamente bajos�, agrega el experto.

De hecho, Nicaragua es un pa�s que mantiene todav�a a un porcentaje de la poblaci�n en el analfabetismo, a pesar del discurso oficial. La Encuesta de Medici�n de la Pobreza elaborada por el Fideg en 2009 mostraba que en ese entonces la tasa de analfabetismo de la poblaci�n de edad de diez a�os a m�s, era de 16,2%, elev�ndose hasta un 26% en las zonas rurales. El economista Acevedo explica que seg�n la Comisi�n Econ�mica para Am�rica Latina (CEPAL), se requieren por lo menos 11 a�os de escolaridad, es decir la secundaria completa, para aspirar a un ingreso laboral que permita salir del umbral de la pobreza. En Nicaragua, el nivel de escolaridad promedio de la poblaci�n es de cuatro a siete a�os.

�El Banco Mundial, en su reporte de pobreza, dice que para poder operar en Zonas Francas, se requiere cada vez m�s la secundaria completa. Lo que esto dice es que para aspirar a un empleo formal adecuadamente remunerado, se requieren mayores niveles de calificaci�n�, explica el experto. La falta de calificaci�n engorda el mercado informal. Seg�n la encuesta del Fideg, en 2009 el 72% de la poblaci�n ocupada trabajaba en el �rea informal, 67% de ellos en las ciudades del pa�s. Los n�meros arrojan comparaciones interesantes que retratan a un pa�s. Seg�n la misma encuesta, el 36% de la poblaci�n ocupada trabajaba en 2009 como empleado u obrero, mientras que s�lo un 2.5% era patr�n o empresario.

Comentarios

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dominique perrot

Nos quedamos dos meses en Nicaragua y vimos a todas estas personas quien venden comida u otras cosas en los autobuses, en las estaciones, en las calles, muchas veces me pregunto como podian vivir con esto. En Nicaragua, la gente esta amable, siempre con sonrisa, honrada y el turista no sabe lo que se esconde detras ?

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Ernesto Jose Morales Hegg

Hasta cuanto tiempo, a;os viviremos asi?? Creo que ya es tiempo que las empresas tanto privadas como del Estado comienzen a pagar sueldos dignos y bien renumerados, para que la poblacion tenga capacidad de compra, al tener la poblacion capacidad de compra el comercio vendera mas, el agricultor, los super tambien, es decir, habra una cadena de servicios que aumentaran sus ventas, y por tal motivo, el Gobierno podra percibir mas impuestos, y asi sucesivamente, hasta que la economia del pais y de nosotros mejore sustancialmente. Pero que poder de consumo tendremos si con costo mantenemos nuestros hogares, si solamente ganamos para medio comer y con dificultad pagar los servicios basicos de agua, luz, etc.??. Todo esto lo conoce la empresa privada y el Gobierno, pero, por que no actuan??

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oswaldo quezadao

Mientras no tengamos las condiciones, seguiremos exportando mano de obra o creando sub-empleos de hambre o desempleados realmente hambrientos, el mejor caldo de cultivo para la delincuencia. Y las condiciones son "sencillas": mejorar la infraestructura física y del estado (lease instituciones transparentes y ágiles, sin espacio para el oportunismo o la corrupción) y un sistema tributario realmente progresivo que obligue a pagar mas al que gana mas y que no dé paso a la evasión fiscal. Eso por un lado, y por el otro lado un plan de nación para 25 años que recoja entre otras muchas cosas las necesidades actuales y futuras de mano de obra calificada y profesional, para que el Ministerio de Educación incida activamente para que el sistema (escolar, técnico y universitario) tanto público como PRIVADO genere la Oferta de estudio necesaria.MIENTRAS eso no ocurra continuaremos generando Administradores de Empresa o Abogados que anden en la calle haciendo cualquier cosa para llevar honradamente el sustento a su familia. Y todo eso permanecerá así mientras la juventud no se decida a jubilar a todos los políticos oportunistas que engendramos (sin dsitingos de colores políticos, todos los partidos, unos mas, otros menos estan contagiados de ese virus) y que solo sirven para servirse (y muy bien) del pueblo.

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