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La treintona egoísta

Lo personal siempre es político

No tenés que vivir en un país para defender su lucha No tenés que ser gay, lesbiana o trans para defender la libertad. Solo necesitamos ser humanos y perder el miedo a levantar la voz

Kenia Regina Vado | 2/9/2015
@K_R3gina

¿Te ha pasado que tenés temor de contar tu historia? ¿Qué van a pensar de vos si conocen tu pasado o tu presente? ¿Mejor solo contar de lo que se puede presumir? La mayoría nos identificamos con aquella broma que dice: a un amigo de un amigo le pasó… no es para mí es para alguien que conozco.

¿Qué dirán en tu trabajo si saben que sos gay? No tenés por qué confesarlo pero tampoco por qué ocultarlo.

¿Qué dirán los demás si saben que hubo días de tu vida que no tuviste para comer? ¿Qué pensarán los demás si se dan cuenta que estás triste o con depresión? ¿Te afectará laboralmente que conozcan tu pasado?

Es probable que algunas personas te vean diferente después de saber tu historia; sin embargo tu pasado forma y formará parte de tu presente siempre. Lo que cambia es como lo usas.

En mi caso, pude haber usado un alias para escribir mi blog y así contar mis diferentes momentos de alegrías y dolores, puedo dedicarme sólo a escribir sobre el cambio social desde las distintas teorías, puedo dedicar miles de post criticando al sucio sistema político, pero opté por mostrar desde mi YO, cómo lo personal es político.

¿Por qué tener miedo de confesar que soy humana?

He vivido alegrías y los más profundos dolores, he sido víctima y no lo niego victimaria de algunas circunstancias, he engañado, he sido engañada, viví pobreza y prosperidad, pasé por acoso y presión de algunos “altos mandos” de universidades y reconocidos personajes. He sido humana y he aprendido que todo lo que nos sucede debe tener un aprendizaje.

Este mismo artículo pudiera escribirlo desde la tercera persona del sustantivo pero no puedo porque lo personal es político. Lo personal me reivindica.

¿Esto qué significa?

La mayoría de quienes nos tomamos en serio el cambio social hemos vivido de cerca una circunstancia que nos lleve a exigir justicia. No tuvimos que haberlo vivido nosotros pero sí otro ser humano. Estamos  unidos por la misma raíz (por evolución o creación). Queramos o no, tenemos vínculos con personas de nuestro lado y con quienes no conoceremos jamás.

Esto nos llama a sentir el dolor, rechazo y lucha de las mujeres de oriente así como las de occidente, de los niños con hiperactividad así como los autistas, del que vive y del que muere. A exigir justicia para la raza humana.

¿Sos perdedor por soñar? ¿Es utopía que ya pasó de moda?

No tuviste que haber sido víctima de abuso sexual para defender la causa, sólo basta con tener conciencia de que las niñas y niños fuimos y son, fueron y vendrán… Que la inocencia robada debe ser denunciada y castigada.

No tuviste que vivir violencia para comprender que cada ser humano merece paz, que los golpes, las ofensas e insultos entran al alma y se convierten en pequeños depredadores de lo interno y lo externo.

No tenés que vivir en un país para defender su lucha No tenés que ser gay, lesbiana o trans para defender la libertad.  Solo necesitamos ser humanos y perder el miedo a levantar la voz. Solo necesitamos perder la vergüenza a mostrarnos humanos, aceptar que somos producto de todo lo vivido, lo bueno y lo malo. Apropiate de tu cuerpo, tu vida y tu historia. Reivindicá tu existencia porque lo personal es político.

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Consulte el blog de la autora. 

Descripción

Tener 30 años en Nicaragua significa estar en medio de dos históricas generaciones. El blog desarrolla sátira a vivencias comunes de una treintona como yo.

Acerca del Autor

Ciudadana comprometida desde la comunicación para el cambio social.

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