Confidencial » Arte y Ocio » Leer artículo

El Ferretti se plantó en el mítico Azteca

El América derrotó por la mínima al combinado nicaragüense, en un partido sofocante para los mexicanos

Julián Navarrete | 20/8/2015
@juliannavarret9

El gol que marcó Michael Arroyo estableció la diferencia entre el poderoso equipo mexicano América y el Walter Ferretti de Nicaragua, en el partido de este miércoles por la fase de grupos de la Liga de campeones de Concacaf.

Para el Ferretti fue su primer partido en estas lides. Y nada menos que enfrentar al último campeón del torneo y a uno de los equipos con más tradición de México. Tuvieron que pasar 70 minutos para que Arroyo batiera al portero nicaragüense Denis “el pulpo” Espinoza, figura principal del cuadro nica en todo el partido.

Tras una jugada elaborada, originada desde un tiro de esquina, Arroyo cruzó  en diagonal el disparo ganador del encuentro.

Arroyo celebró eufórico. En la banca Ignacio Ambriz, técnico mexicano, también lo hizo. Después respiro. Respiro hondo, igual que todo el estadio. En este contexto era increíble cómo el Ferreti pudo aguantar tanto tiempo sin que le encajaran un gol. Pero también era innegable que era casi imposible que América volviera a colgar un balón entre las redes.

El esquema táctico del Ferretti merece mención aparte. El orden a la hora de marcar o cubrir entre líneas fue exacto. Los relevos defensivos y los sacrificios de los representantes del cuadro nicaragüense se palpaban a cada minuto. Las Águilas supieron que el gol, merecido por haber dominado el partido, llegó justo antes de que se le acabaran las piernas y el aliento. Como se les acabó poco tiempo después a los nicas.

Fantástico partido individual para los jóvenes Alejandro Tapia y Jason Casco. Siguen consolidándose. En este juego saltaron una valla más alta. La vitrina en la que se presentaron ayer les puede abrir muchas puertas.

El Ferretti también tuvo sus oportunidades. Por medio Maycon Santana y Bernardo Laureiro, que aunque desde lejos, lograron engatillar sin éxito sobre la cabaña de las Águilas.

Y es que el emblemático Estadio Azteca no achicó a los nicaragüenses. Ese estadio, único por albergar dos finales de copas del mundo, donde se consagraron los máximos exponentes de este deporte: Pelé (1950) y Maradona (1970). Ese mismo estadio que fue testigo culposo de la “mano de dios” de Maradona, y que, minutos después lo olvidó al apreciar el gol más lindo de la historia: el genio argentino en 10 segundos dejó a cinco ingleses en el camino. También contempló “el partido del siglo” donde se impuso Italia 4-3 a Alemania. Este llamado “Coloso de Santa Úrsula” no amilanó al Ferretti que en todo momento supo olvidar la historia del césped que pisaban.

Estadio, historia, bagaje, jugadores, presupuesto, estructura. El contraste entre los dos equipos es abismal. Las comparaciones no son justas. Los nacionales combatieron una guerra que sabían que iban a perder. No obstante, el nivel que mostraron contagió de optimismo a la nación.

Más en: Arte y Ocio

Otros artículos del mismo autor