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Delgadillo alega que arroz importado era de mala calidad y que no pudo defenderse

Tribunal inglés sentencia a empresario

Multinacional ADM reclama a Corcosa por no pago de embarques de arroz equivalentes a US$2.5 millones

Iván Olivares | 15/8/2015
@IvanOlivares66

El empresario Enrique Delgadillo, presidente de la Corporación Comercializadora de Granos Básicos S.A. (Corcosa), con sede en Managua, y su hija Vanessa Delgadillo Sacasa, Directora Ejecutiva de la compañía, fueron sentenciados por un juez inglés, a 18 meses de cárcel y a pagar US$2.5 millones a la multinacional Archer Daniels Midland Co. (ADM).

ADM, dedicada al comercio y procesamiento de productos agrícolas, denunció a Corcosa ante el Tribunal de la Asociación de Comercio de Granos y Alimentos (GAFTA, por sus siglas en inglés), con sede en Londres, por el impago de 6,500 toneladas métricas de arroz enviadas a Nicaragua entre el 2011 y el 2012, al amparo de seis contratos firmados entre ambas empresas.

En entrevista con Confidencial, Delgadillo reconoció la existencia de los contratos, la recepción del arroz, y que no hizo los pagos convenidos, pero mantiene su inocencia.

“A finales del 2010, nosotros recibimos un embarque de poco más de 3,500 toneladas de arroz. El problema es que el grano no tenía la calidad contratada”, aseguró, en presencia de Johnny Benard, su abogado.

Delgadillo dice que se decepcionó al comprobar que el arroz recibido no era de calidad Premium (96% granos enteros y 4% quebrados), por lo que se comunicó con ADM para informar lo sucedido y presentarles un reclamo. A su juicio, la explicación es que “ese año hubo una mala cosecha en Estados Unidos”.

Según su versión, la empresa aceptó su reclamo, y le autorizó a ‘reprocesar’ el arroz. El resultado fue que una parte del embarque terminó con una calidad 70-30 y otra con 80-20. “Tuvimos que pagar ese reprocesamiento, que es caro, y buscar cómo mal vender el arroz en los mercados, lo que sólo generó pérdidas”, dijo al ser consultado por Confidencial.

En respuesta a una consulta escrita enviada por esta publicación a ADM vía correo electrónico, la abogada Katie Pritchard, del bufete Holman Fenwick Willan, con sede en Londres, dijo que “las afirmaciones del señor Delgadillo [alegando] problemas de calidad, fueron examinadas y desestimadas por el Tribunal del GAFTA”.

Añade que “en cualquier caso, incluso si es verdad, cualquier problema de calidad no aliviaría a CORCOSA y al Sr. Delgadillo de su obligación contractual y legal. Tampoco justificaría el robo de arroz de un almacén consolidado (CORCOSA extrajo una gran cantidad de arroz de un almacén sin autorización ni permiso de ADM, lo trasladó al almacén de CORCOSA y lo vendió)”, aseguró la abogada.

 

El contraataque

Benard, el abogado de Delgadillo, aduce que si fueron condenados por el Tribunal del GAFTA, y luego por un juez inglés, fue porque no tuvieron los recursos monetarios ni el dominio del idioma inglés para defenderse. “Un abogado cobra €200,000, mientras que el árbitro que teníamos que nombrar cobra €500 por hora, además que mi cliente tendría que haberse ido a vivir a Londres para poder defenderse efectivamente”, aseguró.

“Enrique firmó sin saber qué era eso del GAFTA, y sin saber los costos en que tendría que incurrir en caso de irse a juicio. Fuimos condenados porque ‘los soberanos’ ingleses no nos escucharon. ADM primero trató de causarnos un daño patrimonial, y como no han podido, están tratando de causarnos un daño moral”, dijo el letrado.

En su respuesta vía electrónica, la abogada Pritchard aseguró que Delgadillo “fue representado por un abogado nicaragüense y una firma de abogados de Florida, e hizo contribuciones escritas en el GAFTA tal como lo hizo ADM. Su afirmación de que no pudo defenderse en el Tribunal del GAFTA es simplemente falsa. Con relación al procedimiento judicial, el Sr. Delgadillo optó por no participar ni responder al juez. Podría haberlo hecho por correo electrónico, pero optó por no responder ninguna comunicación de la corte”.

Delgadillo dice que cuando supo que el GAFTA llevaba un proceso en contra suya, quiso defenderse y que de hecho, él sí pudo presentar sus alegatos, pero “sólo nos daban 21 días para responder (en inglés) a una comunicación que nos había sido formulada en inglés”, idioma que asegura conocer pero no dominar.

“ADM podría haber venido a demandarnos aquí (a Managua), pero prefirieron hacerlo en Londres, porque sabían que el precio de ir a juicio en Inglaterra era prohibitivo para mi cliente, además que no conocemos las leyes de ese país, ni dominamos el idioma inglés”, dijo Benard.

Ahora, el abogado prepara un caso para denunciar a ADM ante un tribunal nicaragüense. En este momento, el equipo legal estudia los detalles y prepara la documentación para decidir cuál es el delito por el que podrían acusar a ADM, en especial, luego que la transnacional supuestamente “admitió que el arroz que nos envió tenía mala calidad”.

Pritchard respondió que “la corte de Managua no tiene jurisdicción. Este tipo de contratos incluyen una disposición donde ambas partes se someten a la jurisdicción de un tribunal imparcial experto en comercio. Delgadillo firmó personalmente los 6 contratos que otorgan jurisdicción exclusiva sobre cualquier disputa que surja de esos contratos, a los árbitros del GAFTA. Él participó en ese proceso ante el tribunal, él se defendió por escrito y perdió. Además, el GAFTA tiene un proceso de apelación y él optó por no apelar el laudo”, señaló.

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