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Nicaragua necesita saber

El autor explica cinco puntos básicos que el Estudio de Impacto Ambienal y Social del Canal Interoceánico debería de explicar para garantizar la viabilidad del proyecto

Salvador Montenegro Guillén | 27/7/2015

El pasado 31 de mayo, el concesionario HKND ha entregado al Gobierno de Nicaragua documentos que deben contener el Estudio de Impacto Ambiental y Social del propuesto Canal Interoceánico (EIAS),  el cual a la fecha aún no se ha hecho público.  Independientemente de cuándo conoceremos su contenido, resulta esencial entender que es menester encontrar allí los elementos básicos que Nicaragua necesita conocer,  estudios técnicos indispensables para satisfacer las necesidades de información para el diseño, construcción y operación  de un canal que al seccionar eventualmente Nicaragua de costa a costa, atravesaría las aguas del Gran Lago Cocibolca. 

Más allá de los sesgos e intereses sectoriales que han contaminado y limitado el debate académico,  el interés de encontrar respuestas concretas a las interrogantes que se ha planteado es el de contribuir a asegurar la sostenibilidad para la mayor inversión en infraestructura de desarrollo nacional y su viabilidad ambiental.  De llegar a concretarse esta iniciativa, se modificaría profundamente la sociedad y economía nacionales (en uno u otro sentido), por lo que resulta obligatorio asegurarnos que los riesgos sean conocidos, adecuadamente dimensionados, y las medidas de administración, precaución y mitigación previstas razonablemente, ya que es el futuro del país lo que se encuentra en juego.  Las próximas decisiones político administrativas sobre el tema serán crucialmente trascendentes, y el fundamento o justificación científico técnica para ellas posiblemente resida en dichos documentos, cuyo contenido no puede ser ignorado por los nicaragüenses.

En Marzo del 2015 en la Universidad Internacional de Florida (FIU), se reunió un Panel de académicos   (Independent Nicaragua Canal Environmental Impact Assessment Review Panel), para discutir con delegados del concesionario,  los resultados y hallazgos preliminares del Estudio de Impacto Ambiental y Social del  Canal Interoceánico (EIAS), enfocado en los efectos ecológicos e hidrológicos.  El Panel produjo un Resumen con sus comentarios, que la empresa asesora contratada por HKND, Environmental Resources Management (ERM), respondió evasivamente diciendo que “la falta de un estudio detallado de factibilidad obstaculizó nuestro análisis. ERM recomienda en el  EIAS que varios estudios adicionales deben ser completados para confirmar los criterios esenciales para el diseño, ‘antes que  una decisión final  sea hecha por el Gobierno de Nicaragua’   (The lack of a final detailed Feasibility Study hampered our analysis. ERM recommends in the ESAP that several additional studies be completed to confirm key design assumptions “before a final decision is made by the Government of Nicaragua”).

Apostar de forma improvisada el más importante activo ambiental con que cuenta nuestro país (Gran Lago Cocibolca), declarado por la Ley 620, Ley General de Aguas Nacionales, “Reserva natural de agua potable, siendo del más elevado interés y prioridad nacional para la seguridad nacional” sin la certidumbre que solamente puede darnos la información fiable y más completa posible para actuar precautoriamente, no solamente constituye falta de responsabilidad de un gobierno, sino de los gobernados que lo permitan.

El aprovechamiento de los recursos naturales contenidos en las aguas del Cocibolca, está indisolublemente unido a su protección, para asegurar la sostenibilidad indefinida; el agua dulce es un recurso natural de primera magnitud y un factor clave de desarrollo. Nicaragua dispone del agua necesaria para su desarrollo en el Gran Lago Cocibolca y no debe arriesgarla.

Es por estas razones que resulta obligatorio analizar profundamente las propuestas formuladas para el uso del Cocibolca como parte del propuesto Canal Interoceánico.  Las presentes reflexiones buscan compartir el análisis de riesgos a la sostenibilidad financiera del Gran Canal Interoceánico causados por insostenibilidad ambiental asociada a debilidades inherentes a la naturaleza del diseño propuesto para el tránsito a través del Cocibolca.    Los riesgos no solamente son sobre el aprovechamiento óptimo del Gran Lago Cocibolca (agua potable, irrigación, turismo, pesca artesanal y deportiva, foso de diversidad biológica), sino sobre la sostenibilidad financiera y ambiental del proyecto, cuyo riesgo de colapso es muy grande si se ignoran las condiciones ambientales prevalentes.

En consecuencia, para diseñar sin improvisaciones el canal a través del Lago Cocibolca,  Nicaragua  necesita encontrar en los documentos sometidos por HKND (que de lo contrario podría ser una caja de Pandora),  la información fiable sobre:

1. El riesgo de salinización por ingreso de agua marina al Cocibolca.

El consorcio belga-holandés  SBE Deltares, estudió la factibilidad de disponibilidad de agua dulce e impacto sobre los niveles del Lago Cocibolca y la factibilidad de salinización, por la llegada de agua marina a través de las esclusas.  En razón a ausencia de datos fiables, presentan preliminarmente en Noviembre 2014 resultados basados en “una interpretación muy cruda de la distribución del agua salada en el lago”, basada solamente en el juicio de sus expertos (a ojo de buen cubero), con grandes incertidumbres.  Es grave la conclusión que “por su densidad, el agua salada se depositará en la zona más profunda del lago”, afirmación que denota completo desconocimiento de la constante mezcla lacustre que caracteriza el comportamiento hidrodinámico del Cocibolca.  El consorcio recomendó  que les encarguen realizar  una serie de estudios, sin los cuales objetivamente resulta imposible determinar la magnitud del riesgo de salinización del Gran Lago Cocibolca, y con ello la pérdida de la opción de uso de este lago para agua potable e irrigación.

Mucha de la información sobre el comportamiento tridimensional y temporal del ingreso y dinámica del agua salina, debería permitir obtener elementos para preparar el plan de respuesta (no de mitigación, por imposible) ante los  inevitables futuros  escenarios de derrames de petróleo,  catástrofe final de cualquier esperanza de usos múltiples del Cocibolca.

2. La morfometría del fondo (mapa batimétrico actualizado).

El estudio del relieve del fondo, fue una de los focos de atención de la Nicaragua Canal Commission, que en 1898 produjo el primer mapa batimétrico del Cocibolca. Posteriormente, el INFONAC en junio de 1972 elaboró el segundo, que es hasta ahora el último mapa completo.  Esta información es insustituible, no basta hacer un levantamiento topográfico (batimétrico) a lo largo de los 105km sobre la ruta de excavación, ya que es ignorar uno de los más importantes hechos en el comportamiento lacustre, la formación en el fondo de bancos de los materiales erosionados desde la amplia cuenca hídrica.  Este tema ha sido destacado en el estudio realizado por el Banco Mundial (2013) “Prioridades de Política e Inversión para reducir la degradación ambiental de la Cuenca del Lago de Nicaragua (Cocibolca)”.  Se destaca la llegada de unas cincuenta mil toneladas diarias de sedimentos, de los que solamente pueden evacuarse a través del Río San Juan unas mil quinientas en un día. Comprender  espacial y temporalmente los patrones de su distribución y movilización por las corrientes lacustres, es indispensable.

3. La  hidrodinámica lacustre y circulación de las corrientes.

Ninguna fuerza natural es más importante en el Cocibolca que las corrientes lacustres, de origen eólico.   En un lago somero de estas dimensiones,  el movimiento tridimensional del agua,  el movimiento orbital del oleaje, y los patrones de circulación son muy complejos, y dependen tanto de la morfología lacustre, el relieve del fondo,  como del viento, aún sin que existan condiciones meteorológicas  extremas.  La capacidad de resuspensión de sedimentos y transporte de masas de dichas corrientes es indispensable monitorearlas, modelarlas y comprenderlas con suficiente capacidad de predicción ya que algunas corrientes, como la circulación Langmuir asociada a los vientos alisios, tiene la capacidad de arrastrar millones de toneladas desde el fondo en aguas abiertas hacia la proyectada ruta del cauce casi en ángulo recto.  Desestimar la fuerza natural del viento y las corrientes, es condenar la viabilidad del proyecto que necesitaría disponer de un cauce navegable, y peor, arriesgar una catástrofe naviera por encallamiento en los taludes. A mayor tamaño, los barcos son menos maniobrables y  más vulnerables.       Conocer el comportamiento de los vientos e intensidad de los mismos resulta crucial,  por lo que improvisar la construcción de un cauce a lo largo del curso de colisión con las corrientes que arrastran mayor cantidad de sedimentos en una tarde que los que puedan dragarse en años, sería irracional .

Se necesita conocer detalladamente la hidrodinámica de las corrientes lacustres.   Con el potencial eólico del Cocibolca, se sabe que  la  circulación de Langmuir es capaz de mover miles de toneladas de lodo eficientemente y rellenar con rapidez cualquier cauce o depresión artificial del fondo del lago. Estas incontrolables fuerzas naturales desbordan cualquier capacidad técnica y humana, y financiera.

4. Ubicación y geodinámica de las fallas geológicas en el fondo lacustre

El Cocibolca ocupa un valle formado geológicamente por el hundimiento de la corteza terrestre y la acción volcánica.    Asociados a dicha condición, sucesos como el terremoto de Rivas (1844), el terremoto bajo aguas del Cocibolca de 1985, y los constantes y múltiples sismos en el lecho lacustre, alrededor del lago y sus islas, no son inusuales.  La subducción continental y sismos en el istmo rivense son también de consideración.

En el 2009, investigadores norteamericanos (Funk, Mann, McIntosh y Stephens) describieron tres zonas de fallas lacustres principales en el Cocibolca: Jesús María entre Ometepe y San Jorge, San Ramón en la zona de mayor profundidad del lago, y Morrito.  Sorprende que hasta ahora, no se haya explicado por qué el cauce del proyectado canal se ha diseñado  exactamente a lo largo de la Zona de Fallas de San Ramón, y la cercanía de las esclusas en Brito-Las Lajas a la Zona de Fallas Jesús María.  

La sismicidad asociada a las fallas geológicas en el Cocibolca arriesga la estabilidad de cualquier obra, que en lugar de ser la piedra angular para el GCI, sería su talón de Aquiles. Toda la gigantesca inversión dependería de un movimiento sísmico de alta probabilidad.  En este país, todos sabemos qué es una falla geológica, y que es prudente alejar construcciones o centros de actividad,  especialmente si son fallas activas.  La construcción de obras complejas y sensibles a la sismicidad demanda de adecuado diseño y amplio conocimiento de la situación y riesgos,  mostrando  la necesidad de un mapa geológico lacustre  que registre las fallas geológicas, particularmente en la zona de influencia del proyecto,  con el detalle y profundidad necesarias.

5. La mitigación de los impactos. 

En su respuesta al Panel de expertos de FIU,   ERM traslada la responsabilidad al Gobierno de Nicaragua de mitigar los impactos causados por la construcción del canal de HKND:  “Muchas de las medidas de mitigación identificadas en este estudio, están fuera de la responsabilidad de HKND para su implementación (Plan de gestión de cuencas, tratamiento de residuales, aplicación de regulaciones en áreas protegidas), lo que requiere el involucramiento del Gobierno de Nicaragua”  ((Many of the mitigation measures identified in this ESIA are beyond the legal ability of HKND to implement (e.g., regional watershed management, wastewater treatment, enforcement of protected area regulations) and require the active involvement of the Government of Nicaragua)).    Si tal declaración efectivamente se corresponde con el espíritu y letra de los acuerdos con el concesionario, la especificación de dichas medidas forma obligatoriamente parte del diseño del proyecto, razón por la que también debe encontrarse consignado en los documentos sometidos por HKND el pasado 31 de mayo.  

La relevancia de lo anterior se debe a que uno de los elementos mencionados, el Plan de Gestión de Cuencas como forma de conciliar las acciones y políticas públicas, evitaría improvisaciones de alto riesgo, y que aunque constituye la esencia de la Ley 699 aprobada en el 2009 (Ley que crea la Comisión de desarrollo sostenible de cuenca hídrica de los lagos Apanás, Xolotlán y Cocibolca, y del Río San Juan), continúa sin implementarse. 

Abrigo la esperanza de encontrar (una vez se hagan públicos) en los documentos que HKND ha entregado a nuestro Gobierno, satisfactorias  respuestas a estas interrogantes, ya que son asuntos que Nicaragua necesita saber. En caso no fuera así, debe aplazarse cualquier decisión -que sería insensata e imprudente- hasta contar con esta información fiable y verificable, esperando el tiempo que sea necesario.

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