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Cadenas televisivas: un tema pendiente

El compromiso asumido por el gobierno en el año 2007, era dotar al país de una nueva Ley de Telecomunicaciones. ¿A qué obedece esta postergación indefinida. ¿Será que la tardanza le permite maniobrar con solvencia ante las empresas de telecomunicaciones?

Guillermo Rothschuh Villanueva | 26/7/2015

Desde hace varios años vengo planteando la necesidad de debatir el tema de las cadenas televisivas presidenciales. Las razones que aduje siguen siendo las mismas. La manera que se realiza el encadenamiento provoca enorme malestar entre los usuarios del cable, dejan fuera la televisión satelital y no existen normas jurídicas que faculten a Telcor imponerlas. La celebración del 36 aniversario del triunfo de la revolución sandinista permite abrir de nuevo la discusión. En esta ocasión ocurrió un cambio sustantivo. En vez de cubrir las pantallas de negro como acostumbraban en el pasado, los dirigentes de Telcor optaron por hacer extensiva la señal al conjunto de canales de la televisión por cable. Un exceso inexplicable. En un primer momento pensé que al menos siete canales quedarían fuera de la decisión del ente regulador de las telecomunicaciones. ¿Qué criterios utilizaba Telcor para hacer esta salvedad?

Al iniciar el acto en la Plaza la Fe me sorprendió que los canales 14 Vos TV, 32 Telemundo Internacional, 44 Programación del cable, 51 EWTN Canal religioso, 55 CCTV (TV China), 76 Megabox y 91 RTTV (Televisión Rusa), no se hubiesen unido a la cadena televisiva. Creí que los dejaban libres con el propósito que los televidentes tuviesen la posibilidad de contar con una propuesta distinta, aunque extremadamente limitada. A los pocos minutos la situación empezó a variar. A la transmisión se sumaron Vos TV, EWTN y Megabox. Un poco después lo hizo CCTV. Entonces reparé que la inclusión posterior de esos canales, obedecía a que estaban siendo monitoreados por Telcor. No había pasado mucho tiempo cuando RTTV también se incorporaba a la cadena televisiva presidencial. Me parecía absurdo que continuara en pantalla el canal 44. ¿No era una burla dejar al canal de programación del dial televisivo?

¿Qué sentido tenía estar transmitiendo la programación que estaban ofreciendo e iban a presentar los canales del cable, si solo un canal ofrecía su programación regular? ¿No era irónico estar viendo el Canal 44 a sabiendas que los televidentes no tenían ninguna otra opción que ver Telemundo Internacional (Canal 32)? Mi mayor intriga consistía en preguntarme, ¿Por qué a Telemundo se le permitía transmitir y no al resto de canales televisivos? 12 Corazones y sus respectivos anuncios nunca desaparecieron de la pantalla. Esperé largo rato, horas, sin que el segundo canal de habla hispana más visto en Estados Unidos, se sumase a la celebración del 36 aniversario de la revolución sandinista. ¿Fue por qué no pudieron encadenarlo o más bien se debió a imposibilidades técnicas? ¿A qué otros factores atribuir esta liberalidad? ¿Falló Telcor? ¿Únicamente constituye la excepción a la regla? Claro podría aclararlo.

Con lo ocurrido durante El Repliegue (3 de julio de 2015), tenía la leve esperanza que los gobernantes hubiesen decidido no continuar imponiendo las cadenas televisivas presidenciales. Al ser su familia condueña del duopolio televisivo y conocedores del rechazo que genera esta disposición, pensé que habían considerado no volver a imponer las cadenas. Las transmisiones realizadas por los canales bajo su propiedad, (Canales 4, 8 y 13) y de Canal 6, (sometido a sus directrices), siempre son acompañadas por los canales 15 (100% Noticias) y 23 (Cadena de Noticias de Nicaragua). También resulta sintomático que para El Repliegue no hayan sido escoltados por los canales del empresario mexicano-estadounidense, Ángel González. No hubo gesto solidario de parte del más grande beneficiario en la entrega de licencias realizada en estos últimos ocho años por el Comandante Ortega.

¿A qué obedeció que Claro decidiera cambiar de política y en vez de dejar en negro las pantallas incluyeran todos los canales del cable con la excepción de Telemundo? ¿Fue un acuerdo previamente consensuado con Telcor o se debió a una imposición del ente regulador? ¿Al asumir esta posición incumplían o no compromisos publicitarios internacionales? ¿Existe algún acuerdo suscrito con el gobierno que los suscriptores del cable no conocen? ¿Qué otros países actúan de manera similar? Al estar presente Claro en casi todas las naciones latinoamericanas, podría ilustrarnos sobre la manera que proceden esos gobiernos. ¿No tienen consideraciones jurídicas o económicas que oponer? ¿No les importa lo que digan o piensen sobre el particular los usuarios del cable? Al menos su constante silencio eso deja ver. A veces a penas balbucea. Nunca explica nada. Estamos sabidos que Telcor continuará ciego, sordo y mudo.

Para no seguir incurriendo en violaciones a la Ley de Telecomunicaciones, el gobierno cuenta con votos suficientes en la Asamblea Nacional, para aprobar un decreto que  evite violaciones al estatuto jurídico actual. No auguro que satisfaga a los televidentes, pero al menos dejará de actuar por las vías de hecho. No sé por qué el gobierno prefiere tomar este atajo. Con toda facilidad pueden dotarse de un cuerpo normativo que responda a sus intereses. Telcor dejaría de pasar por encima de su propia regulación jurídica. Desde en horas de la mañana, las redes sociales estaban pobladas de mensajes negativos rechazando de antemano la cadena televisiva presidencial. En materia mediática el gobierno se ha vuelto demasiado predecible. Los nicaragüenses conocen de manera anticipada cómo va a proceder en este campo. Si no fuese así en las redes sociales no hubiese tantos reclamos.

El compromiso asumido por el gobierno en el año 2007, era dotar al país de una nueva Ley de Telecomunicaciones. ¿A qué obedece esta postergación indefinida. ¿Será que la tardanza le permite maniobrar con solvencia ante las empresas de telecomunicaciones? Al no existir regulación en materia digital, estas empresas han venido expandiéndose de manera considerable. Sobre todo Claro. Las constantes dimisiones en un terreno sensible se revierten contra el país. ¿Podrá en el futuro —si es que alguna vez se lo ha planteado— revertir la condición cuasi monopólica de Claro? Una vez concluido el mandato presidencial de sus benefactores, Ángel González desestima las alianzas forjadas. Guatemala simboliza la más clara expresión de esta forma de proceder. ¿Por qué en Nicaragua va actuar de manera distinta? Mientras tanto Claro y González continúan creciendo y multiplicando sus réditos económicos y empresariales.

La inexistencia de una legislación moderna invita a discutir el tipo de regulación que requiere Nicaragua, leyes que protejan a los usuarios de la televisión por cable y sancionen los abusos de las compañías telefónicas. Disposiciones que liberen a estas compañías ser presa de arbitrariedades. ¿Las empresas de televisión satelital deben quedar fuera de toda normativa en relación a las cadenas televisivas? ¿Solo deben ser reguladas las empresas de TV Cable? Al bajar la señal en un país que ejerce plena soberanía sobre su territorio, quedan sujetas a las reglas establecidas en la legislación interna. ¿En Nicaragua no son afectadas por carecer de tecnologías apropiadas? Mientras tanto, gobierno y empresas, continuaran actuando por la libre. Un vacío inexplicable; tema pendiente en la agenda mediática. ¿Demandarán las empresas de telecomunicaciones fijar nuevos criterios o lo hará el gobierno como le corresponde?  

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