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300palabras

Carta a la comisionada Granera

Doña Aminta, no basta llorar, no basta pedir perdón, dimita. De todos modos, usted en temas cruciales no manda nada en la Policía

Ismael López | 14/7/2015
@lopezismael

Doña Aminta, sé que pasa por momentos difíciles, ¡la compadezco! No es sarcasmo, la compadezco de verdad.

Antes de decirle lo que desde hace rato quiero decirle, déjeme que le cuente una anécdota: Cuando el ex presidente Enrique Bolaños la eligió a usted como jefa de la Policía Nacional yo me alegré. Trabajaba en ese entonces como reportero de Política del diario La Prensa y recuerdo como si fuera hoy cuando Bolaños apareció en la televisión anunciando que usted era la elegida. Casi todos los reporteros que estábamos atentos al anunció brincamos de alegría.

Pensábamos, que entre la ex subdirectora Ana Julia Guido –hoy fiscal general— usted era la mejor opción. Nos parecía que Guido era demasiado ortodoxa y más que responder por los intereses de la Policía iba a responder, sobre todo, por los intereses del FSLN, como efectivamente hoy lo hace en la Fiscalía.

Usted, doña Aminta, tenía una hoja de vida casi intachable dentro de la Policía Nacional. Usted, que como Inspectora había limpiado a la Policía de agentes corruptos (sabe a quienes me refiero), es ahora la más grande decepción.

Siempre me pregunto cómo pudieron doblarle el brazo si usted era una mujer de carácter. ¿A qué le tiene miedo, doña Aminta? Usted ha permitido abusos, ha sido cómplice, bajo su mandato la Policía dejó de responder a los intereses del país para responder a los de un partido.

La he visto desde el sábado llorar frente a las cámaras, compadecida por la masacre perpetrada en contra de una familia por oficiales antinarcóticos. Yo no le creo. Puede inundar las pantallas de la televisión con su imagen llorando, y no le creo; puede invertir todo lo que usted quiera en Relaciones públicas (como efectivamente lo hace) y en asesores (bien pagados por cierto), pero no le creo.

Y no le creo por tantos casos que han quedado en la impunidad. Estamos esperando aún la investigación de los abusos policiales en Nueva Guinea, que se haga justicia por los muertos de El Carrizo (ya todos están libres) y también, que se haga justicia por el asalto a #OcupaINSS. ¿Cómo es posible que la mejor Policía de Centroamérica no encuentre aún a los 7 vehículos robados? ¿Cómo es posible que en las narices de oficiales de la policía las tropas de choque del gobierno cometieran tantos abusos?

Mi hija de ocho años, doña Aminta,  miró en un descuido las noticias de la familia masacrada en Las Jagüitas, y sabe qué me dijo antes de irse a clases: Que a su colegio llegaban muchos policías uniformados a dejar a sus hijas, sus compañeritas de clases, pero que no quería que ninguno se acercara a ella porque les tenía miedo.

Doña Aminta, no basta llorar, no basta pedir perdón, dimita. Si usted no está en su puesto por obligación (sabrá Dios por qué) renuncie. De todos modos, usted en temas cruciales no manda nada en la Policía.

Esto es lo que quería decirle.

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Reportero de Esta Semana. Amante de lo sencillo y del buen periodismo.

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