Confidencial » Opinión » Leer artículo

Precario estudio ambiental de ERM

La única posibilidad de Nicaragua de deshacerse de la inminente amenaza de Wang Jing, en condiciones de mayor fortaleza jurídica, es si los ciudadanos nos deshacemos cuanto antes del gobierno vende patria de Ortega

Fernando Bárcenas | 24/6/2015

El pasado 31 de mayo, luego de año y medio de trabajo de campo, la empresa ERM entregó 14 volúmenes que recogerían el estudio de impacto ambiental y social de la construcción del gran canal por Nicaragua.

En la ceremonia de entrega, ERM valoró expresamente que dichos estudios establecían los retos que puede enfrentar el proyecto. Dicho así, el medio ambiente de Nicaragua –caro a los nicaragüenses- no se consideraría en los estudios de ERM un bien a salvaguardar en interés de los ciudadanos y de las futuras generaciones de este país, sino, fuente de oportunidades y de amenazas para el proyecto del canal y para los subproyectos especulativos.

Quien paga el mariachi escoge las canciones

Esto es así, porque ERM es un consultor contratado por HKND. Por consiguiente, responde exclusivamente a los objetivos y a las condiciones de contratación impuestas por Wang Jing.

No obstante, la ministra del MARENA finge, como funcionario de este gobierno de máscaras, un rol que no le compete, y en dicha ceremonia dijo que este estudio se someterá a revisión y análisis para evaluar si se corresponde con las especificaciones de los Términos de Referencia. Lo cual, tendría sentido sólo si la Concesión canalera estuviese pendiente (cuando todo el mundo sabe que fue entregada a ciegas por Ortega, a Wang Jing, a priori, desde hace dos años). La ministra tendría credibilidad si la Concesión estuviese condicionada a los resultados de los estudios ambientales (que, a su vez, debieran estar condicionados a los estudios detallados de factibilidad técnica del canal).

Pero, en este proyecto de fantasía engañosa todo se ha realizado al revés, como en una loca partida de ajedrez, sin regla alguna.

Al otro lado del espejo

El país, desprovisto de reglas, de la mano de Ortega ha pasado –como Alicia en el cuento de Carroll- al otro lado del espejo, al reino especular donde –asegura Jorge Luis Borges- no coinciden ni los seres, ni los colores, ni las formas. Para indicar que no se debe insistir en argumentos lógicos, ante la excentricidad de una realidad absurda (producto de la influencia degradante del orteguismo), el pueblo sencillo exclama: ¡Estamos en Nicaragua!

Como todo el resto, el alcance y las restricciones del estudio ambiental de ERM dependen, en gran parte, de la naturaleza vende patria del proyecto canalero.

La demagogia se muestra impúdica cuando este gobierno aborda temas técnicos. Así ocurrió con el meteorito de la fuerza aérea…, con la mochila explosiva de Pantasma…, con el suicidio en el Chipote...

Edwin Castro, a este respecto, señala demagógica y superficialmente:

Para los que no creían que había estudio, ahí está el trabajo de más de dos años de ERM con toda la cientificidad que significa una empresa seria como ERM”.

Y, como es de rigor (al otro lado del espejo), para Castro la supuesta prueba de la bondad ambiental del canal debe ser secreta. Ortega, de inmediato, oculta dicho estudio ambiental a los ojos de la población.

Un técnico serio o dotado de cientificidad – si usamos el adulón lenguaje pomposo de Castro -, emitirá una opinión poca o más confiable según que se vea constreñido, metodológicamente, a pronunciarse en condiciones de mayor o menor incertidumbre. Allá el tonto que le contrata para un estudio especializado, obligándole a pronunciarse en condiciones inciertas.

GIGO (Garbage in garbage out)

En el universo técnico existe un aforismo contundente, que proviene de la programación con computadoras. Éste indica que la validez de todo proceso depende de la naturaleza y de la calidad de los datos de entrada. Garbage in garbage out (basura a la entrada basura a la salida), dice el axioma técnico. El alcance y el contenido de un estudio técnico vienen definidos, no por la capacidad del experto que lo realiza, sino, por quien contrata al experto. Y, más exactamente, por la captura de datos posibles, como insumo de entrada, con que el contratista restringe al experto.

Sin detallados estudios previos de factibilidad técnica, un análisis de impacto ambiental del proyecto del canal tendrá que asumir una considerable cantidad de hipótesis dentro de un árbol de decisiones abierto, con alternativas excluyentes, que harán del análisis ambiental un ejercicio obligadamente especulativo, lleno de imponderables.

En tal caso, la única conclusión posible, de parte de una empresa seria, será la recomendación de poner en su justa perspectiva cada disciplina de estudio del proyecto del canal, en función de la línea principal, que corresponde a un más detallado estudio de viabilidad técnica del mismo.

Un informe técnico escapa a la discrecionalidad policíaca

Un estudio técnico ambiental, sometido a consideración de la comunidad científica, no ofrece margen alguno a la demagogia, so pena de su propia descalificación inmediata, sin oportunidad de apelación. ERM, por su buen nombre profesional, ha debido poner a luz las carencias y los errores metodológicos en que ha debido desenvolverse, las inferencias condicionales, basadas en hipótesis no comprobadas, y los cálculos aproximados, rápidos e insuficientes, a los que ha debido recurrir.

Ortega, con ingenuidad policíaca, oculta el estudio ambiental de ERM, porque éste podría levantar un argumento irrebatible contra la construcción del canal. Pero no se ha percatado que en el foro de análisis llevado a cabo en marzo de 2015, en Miami, resultó un resumen con las inquietudes de los panelistas, a las cuales respondió ERM con posterioridad. De manera tal, que en las 16 páginas de sus respuestas escritas (de dominio público), ERM reveló ya las partes torales – las carencias y debilidades - del estudio ambiental.

Conclusiones del estudio ambiental

El estudio ambiental, no puede limitarse a un horizonte de año y medio de recolección de datos, como si fuese un análisis aislado de laboratorio. En tal sentido, en el documento en mención, ERM ha expresado:

>> El nivel de detalle de los estudios ambientales refleja el nivel de detalle hasta ahora obtenido en el diseño de los

>> primeros estudios de factibilidad. Las faltas y carencias de un detallado estudio de factibilidad técnica, constituyen un obstáculo para el análisis de impacto ambiental.

>> En muchos casos, dado que hay una incertidumbre inaceptablemente alta, ERM recomienda la recolección de ulteriores datos antes de tomar una decisión final.

>> En algunos casos, la conclusión de ERM fue que el proyecto produciría un impacto adverso significativo, en tales casos no creemos necesarios más datos para confirmar tal conclusión.

>> La extensión del cambio climático (por ejemplo, cambios en temperatura, en evaporación y en lluvias)  puede influenciar el entero proyecto, ya que el balance hídrico es crítico para confirmar que los requerimientos de agua para la operación del canal no ocurran a expensas del lago de Nicaragua, ni de los humedales, ni de otros hábitats acuáticos. El Plan de ERM recomienda que se realice un balance hídrico integral que considere el cambio climático.

Hay quien piensa que el estudio ambiental podría servirle de pretexto a Ortega para desarmar el tema del canal, y que aprovecharía la oportunidad para derogar la ley 840. En realidad, no puede, aunque el proyecto destruya el Lago de Nicaragua. La primera movida de Ortega, en el ajedrez sin reglas del mundo especular absolutista, fue darse jaque mate a sí mismo. Después, el juego entre mafiosos ha continuado hacia atrás.

El jaque mate que Ortega se dio a sí mismo

Ortega firmó un Acuerdo de Concesión (ACM), que luego convirtió en ley, por el cual, de conformidad con la cláusula 22.5, en caso que el ACM y/o la ley 840 fuesen derogados o considerados nulos, inválidos, ineficaces o inexistentes, este acto daría vida propia a un contrato subyacente (considerado como un acuerdo distinto e independiente), que sería, precisamente, la cláusula 22 del ACM (Resolución de controversias).

Es decir, Ortega ha firmado una paradoja más, usual en su mundo de caprichos y contradicciones: que es la verdadera carta bajo la manga de la mafia, sin capital financiero para construir el proyecto del canal. De modo, que la muerte del contrato ACM y/o de la ley 840, daría vida a otro contrato, de resolución de disputas, que, como una espora defensiva indestructible, saldría del estado de dormancia para atacar mortalmente los intereses de Nicaragua.

Nicaragua ante los tribunales internacionales, por la aventura de Wang Jing

El numeral 22.4, inciso (b), de este nuevo contrato, por ahora en hibernación dentro del ACM, establece que conforme al Tratado Bilateral de Inversión firmado con los Países Bajos (cuya cobertura Ortega le ha concedido a Wang Jing como si fuese un inversionista holandés), Nicaragua deberá responder en un tribunal internacional, en Londres, no sólo por las inversiones efectivamente realizadas por el concesionario, sino, también, por los beneficios esperados, es decir, por las pérdidas del lucro cesante (que hubiese recibido a lo largo de 50 años… prorrogables por 50 años más). La tierra prometida, entonces, en la dualidad especular del mundo reaccionario de Ortega, sería la esclavitud de los nicaragüenses.

La única posibilidad de Nicaragua de deshacerse de la inminente amenaza de Wang Jing, en condiciones de mayor fortaleza jurídica, es si los ciudadanos nos deshacemos cuanto antes del gobierno vende patria de Ortega. La consigna de salvación nacional, en la coyuntura histórica, es: ¡Todos contra Ortega!

Ingeniero eléctrico

 

Más en: Política

Otros artículos del mismo autor