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Consejo Universitario al son de Daniel Ortega

UNAN-León oficializa despido del Dr. Gabriel Álvarez

Destacado jurista afirma que en la academia "hay una reproducción del ambiente general de intolerancia política"

Octavio Enríquez | 11/6/2015
@cabistan

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La Universidad Nacional Autónoma de León (UNAN-León) concluyó el proceso disciplinario que abrió contra el jurista Gabriel Álvarez y ratificó la cancelación de su nombramiento como docente de derecho constitucional.

Álvarez, un destacado jurista que se ha expresado abiertamente contra las violaciones constitucionales realizadas por el gobierno de Daniel Ortega, desempeñó la docencia en esta casa de estudios durante 32 años hasta la resolución del cinco de junio oficializada por el secretario general de la UNAN-León, Mauricio Carrión.

En declaraciones a Confidencial, realizadas el 22 de mayo pasado, Álvarez explicó que se trató de una represalia ante el pensamiento crítico que ha ejercido. “Hay una reproducción del ambiente general de intolerancia política y de libertades, en León se hace que el comandante Ortega hace a nivel nacional: intolerancia feroz”, dijo entonces.

La cercanía de las autoridades de la UNAN- León con el FSLN ha sido evidente en los últimos años. Han estrechado sus vínculos con el partido de gobierno desde 2007, la bandera sandinista se encuentra por doquier en la sede universitaria y se han producido ataques a personalidades que disienten con Ortega.

Lo señalaron de incumplir su trabajo

La resolución acusó a Álvarez de incumplir con su trabajo y respaldó las denuncias de ausencias a clases y  de faltas de respeto a los estudiantes, que habían sido mencionadas en una “investigación” de la Facultad de Ciencias Jurídicas.  Ahora el Consejo Universitario sumó otro caso de un miembro del personal administrativo, quien nunca expresó su incomodidad con el jurista.

“El académico  Dr.  Gabriel Álvarez infringió y violentó los artículos 150, incisos 2,  11, 14 y 17, incurriendo en faltas muy graves, al haber tenido una ausente de transparencia, con una conducta inapropiada,  de un profesor universitario hacia los alumnos y hacia un miembro del personal administrativo, abusando de su autoridad y respeto a los estudiantes, lo que da presunciones fuertes de conducta inadecuada por parte del docente de irrespeto, entre los miembros de la comunidad universitaria e incumpliendo sus labores como docente”, dice el consejo universitario el dos de junio pasado.

El proceso disciplinario ha sido cuestionado desde que se conoció públicamente. La Facultad de Ciencias Jurídicas, que demandó la expulsión de Álvarez desde el tres de marzo pasado, le informó de su decisión dos meses después.

En un recurso introducido a la secretaría general de la UNAN-León, Álvarez  rechazó que no cumpliera con las veinte horas laborales establecidas en su contrato y enfatizó cómo la universidad asumió que era así, porque él solicitó en enero que lo pusieran como docente medio tiempo cuando era tiempo completo.

“Dedico 14 horas semanales a planeamiento didáctico, evaluación de los aprendizajes, atención a los estudiantes y elaboración, revisión y reprogramación de exámenes, 2 horas semanales a proyección social a través de la clínica jurídica, 1 hora semanal  a trabajo de redacción de artículos y textos científicos sin perjuicio de mis 10 horas de docencia directa de tres asignaturas: Derecho Constitucional II, Historia del Constitucionalismo en Latinoamérica y Jurisdicción Constitucional; sumando en total 27 horas semanales de dedicación a mi labor académica”, explicó Álvarez.

Recibe respaldo internacional

55 académicos de diversas universidades en Estados Unidos e Iberoamérica expresaron su solidaridad con Álvarez y consideraron la apertura del proceso disciplinario por “las ideas” del jurista como un acto de intolerancia.

La carta es firmada por el ex rector de la universidad Salamanca, Ignacio Berdugo, que además fue doctor honoris causa de la UNAN-León, y por los ex rectores de esta casa de estudio, Carlos Tünnermann y Ernesto Medina; de la UNAN- Managua, Alejandro Serrano Caldera.  En el documento que pueden ver en la edición digital de Confidencial—igual que la resolución de la UNAN y los alegatos de Álvarez—los académicos expresan su solidaridad con Álvarez el doctor Jorge Huete, Alejandro Aguilar, Manuel Ortega Hegg, Julio Francisco Báez, entre otros.

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