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Con el desvío de los fondos venezolanos, surge un poderoso grupo privado

Albanisa: el nuevo emporio

Genera el 25% de la energía del país, controla la distribución, maneja la importación de petróleo y productos terminados y una red de gasolineras. La refinería que nunca fue se transforma en un megaplantel de 16 tanques para el almacenamiento y distribución de productos terminados

Octavio Enríquez | Segunda de IV entregas | 9/6/2015
@cabistan

En la comunidad Los Brasiles, rumbo al occidente de Nicaragua, se ve movimiento de tierra junto al cementerio, hay una carretera de concreto hidráulico y pronto ahí estará la última planta de generación de energía de Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), la compañía “privada” venezolana-nicaragüense que en el sector eléctrico tiene contratos garantizados por 350 millones de dólares en los próximos 15 años, aunque mantengan sus máquinas apagadas.

Con esta planta, Albanisa producirá 140 mega watts más de energía eléctrica, con lo que según cifras en el sector aumentará su capacidad instalada, la que el Instituto Nicaragüense de Energía sitúa en 25.4% (331 megavatios de 1,311 en el país). Todos sus contratos han sido el resultado de contrataciones directas, obviando cualquier tipo de licitación.

El ingeniero eléctrico Fernando Bárcenas, ex presidente del Consejo de Operaciones del Mercado Mayorista de Nicaragua en el período 2002-2003, asegura que Nicaragua carece de una estrategia de desarrollo energético y está en una situación en que “el corrupto busca oportunidades”.

“Las plantas Che Guevara representan durante los 15 años que hicieron el contrato 350 millones de dólares de ganancia. Si nosotros observamos hoy a estas plantas, que son nueve, considerándolo en bloque tiene un factor de planta  en bloque por el 27%, hay unas que no salen despachadas nunca. ¿Dónde está el negocio? No está en la energía, sino en la potencia. Nicaragua le está pagando durante 15 años sin que la planta genere”, asegura Bárcenas.

Según el especialista, la nueva inversión en los Brasiles viene a sustituir la generación de energía de las Che Guevara, lo que significará que Nicaragua pagará por potencia a unas plantas que estarán paradas.

Han pasado ya ocho años desde la incursión del consorcio ¨privado¨ binacional en el sector, cuando fueron traídas por el gobierno las primeras plantas Hugo Chávez, para intentar superar los apagones que llegaron hasta doce horas en la última etapa de la administración del ex presidente Enrique Bolaños en 2006.

Las plantas Hugo Chávez y la “donación” Taiwán

Estas plantas producen a base de diesel, y según Bárcenas su costo  de producción es casi el doble que el búnkery tenían un rendimiento de 9 a 12 kW hora por galón de diesel, cuando en el mercado nacional la planta instalada en Corinto en 1998 --es decir ocho años atrás--  era de 19 kW hora por galón de búnker.

“La Hugo Chávez no es una planta base, es una planta tecnológicamente diseñada como planta de emergencia. El sistema nuestro no era para operar con esas plantas. Es un elefante, una planta que no sirve. Si uno analiza cuánto ha operado, ha operado poquísimas horas. Nunca llegaron a hacer contratos, el distribuidor jamás, no fueron un negocio, fue una mala inversión”, añadió Bárcenas.

Luego vendría lo trágico para el sistema.  El Estado anuló la licitación pública establecida en la ley que antes era requisito para aprobarle un contrato en el sector de la generación a cualquier distribuidor.  El gobierno de Ortega recurrió a la contratación directa, después de incluir en una ley trabajada con carácter de urgencia la obligación de contratar 100 megas a la brevedad.

Finalmente, Albanisa trajo 230 megas  de manera escalonada— sin licitación— a las que bautizaron como “Che Guevara”, una batería de plantas de 2.4 megas que generan con búnker, aunque no cumplen con las normativas de diseño establecidas en la normativa de operación según el ingeniero.

“Cuando yo tengo un sistema sin estabilidad, yo busco muletas porque estoy enfermo, entonces las máquinas viejas obsoletas, las mantengo operando, me refiero a las que instaló Somoza en el sesenta y pico. Tenemos una energía cara trabajando solo para ayudarle a las Che Guevara, a eso se llama generación obligada”, dice Bárcenas.

Alas plantas de generación mencionadas habrá que agregar como parte del inventario de Albanisa las donadas por el gobierno de Taiwán al estado de Nicaragua, que generan 27 megas, y queinexplicablemente terminaron en manos del consorcio ¨privado¨. “Están en sus manos como plantas privadas, eso incidiría y todo lo que se le paga por potencia incidiría en la baja de la tarifa, y se lo está embolsando la empresa”, añadió.

Bárcenas dice que ningún privado se ve afectado por estas actuaciones. Cada uno de los actores tiene sus contratos de manera independiente en el sector, con un plazo del negocio de 15 años como ocurre con Albanisa. Les pagan y permiten que entren a abastecer el mercado según la eficiencia de su generación. Elefecto al final es que el usuario está pagando la energía más cara de Centroamérica.

La tarde del 12 de marzo de 2014, el comandante Ortega inauguró la planta eólica de Albanisa “Camilo Ortega Saavedra”, en honor a su hermano fallecido en la guerra. Con una capacidad de 36.9 megas buscaba aprovechar el viento de Rivas, al sur del país, tal como están haciendo otras empresas metidas en este giro del negocio energético.

“A estos proyectos privados inclusive les costó la inversión, porque cuando se trata de una inversión en un país que da mucho riesgo, entonces el que va a prestar el dinero cobra más intereses y estos primeros proyectos como Amayo, Blue Power y Eolo, estos tres proyectos se desarrollaron con un costo superior a este proyecto (Parque Camilo Ortega). Las condiciones financieras que tuvieron que asumir fueron mucho mayores por el factor riesgo de la inversión”, dijo Ortega que se hizo acompañar en el evento por el vicepresidente de Albanisa, Francisco López.

 

También la distribuidora de energía

*Disnorte y Dissur bajo la sombra de Albanisa

El ingeniero Francisco López, vicepresidente de Albanisa, es el representante del Estado de Nicaragua en la junta directiva de la distribuidora de energía Disnorte y Dissur, ahora en manos del consorcio español TSK- Melfosur (TMI), por designación del presidente Daniel Ortega.

El 12 de febrero de 2013, Gas Natural confirmó que había vendido el 83.69% de las acciones que tenía en la Distribuidora del norte S.A. y el 83.73% de la Distribuidora del Sur al nuevo consorcio por un monto de 57.8 millones de dólares, según una nota de prensa oficial.

 El 16 % de la distribuidora pertenece al estado, pero según fuentes del sector privado Albanisa es el socio mayoritario de la empresa española TMI en virtud de las deudas por 85 millones que Gas Natural había contraído con el consorcio venezolano-nicaragüense.

¨Al realizarse la compra-venta, Albanisa pasa a ser el dueño mayoritario. Si vos querés acordar un contrato con la distribuidora, terminas negociando con Chico López”, dijo una fuente del sector privado que lamenta el secretismo en la operación, cuyos convenios y acuerdos nunca fueron publicados ni revelados al público.

Las negociaciones duraron tres meses. Al momento de la negociación, el asesor económico presidencial Bayardo Arce dijo que uno de los objetivos gubernamentales de las negociaciones era que tuviesen un segundo asiento en la directiva de la Distribuidora. El gerente adjunto de la distribuidora es el ingeniero Gustavo Acosta, ex funcionario del Ministerio de Energía y Minas

Aunque el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) reportó la transacción de la compra venta de la distribuidora en su informe anual de ese año, en un cuestionario enviado por Confidencial al director David Castillo, el funcionario no brindó ninguna respuesta.

¿Quiénes son los socios de TSK-Melfosur?, preguntamos.  “El INE no otorga concesiones, por tanto no aplica”, se excusó Castillo.

 

La “recuperación” de DNP

*Una red masiva de gasolineras

Una de las primeras misiones que asumió en la dirección de Petronic el ingeniero Francisco López  fue trabajar en la ¨recuperación¨ de la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo, una de las mayores redes de gasolineras del país que estaba en manos del consorcio Glencore desde el gobierno de Arnoldo Alemán y a quienes estaba por vencérseles su contrato.

Después de denunciar el contrato por nulidad en la Contraloría, prometió públicamente que lo recuperaría para el Estado de Nicaragua.Sin embargo, una investigación del diario La Prensa, demostró que la empresa nunca regresó al estado sino a una empresa privada cuyos socios son José Mojica Mejía, José María Enríquez Moncada y Aura Toruño Porras, vinculados directamente a la familia presidencial.

La gerencia recayó en manos de la licenciada YadiraLeets Marín, esposa de Rafael Ortega Murillo, hijo mayor de Ortega. Ella recibía poderes de representación, de parte “de los socios” para entablar contratos con el Estado, entre ellos el Ministerio de Salud (Minsa).

La Distribuidora Nicaragüense de Petróleo opera 74 estaciones de gasolineras en todo el país, según su página web http//www.dnppetronic.com.ni/estraciones

El abogado José María Enríquez es también vicepresidente del canal de televisión TN8, adquirido en 2010 con fondos de Albanisa (9.7 millones de dólares) y ahora propiedad privada de Juan Carlos Ortega Murillo, hijo de la pareja presidencial,

La Contraloría General de la República nunca investigó porque al anularse el contrato de DNP con Glencore, las acciones nunca regresaron al Estado sino a otra empresa privada. La  Procuraduría General de la República tampoco se pronunció sobre esta pérdida patrimonial del Estado.

Empresarios privados ponderan “racionalidad del gobierno”

César Zamora, gerente general de país de la generadora IC Power, considera que la actuación de Albanisaha sido racional y no han avasallado a nadie.

“Lo que hemos visto en el actuar del gobierno es mucha racionalidad. No los veo avasallando a nadie. Creo que ahora tiene que administrar abundancia, hay suficiente energía en el país y hay energía que hoy es más barata de lo que era hace seis meses y eso genera nuevos conflictos. Creo que están en situación de repensar su estrategia”.

Según Zamora, Albanisa trae el petróleo, se lo  entrega a la refinería y es ésta la que tiene contratos con los empresarios. “Yo tengo una relación con Puma para que me abastezca mis dos contratos en Tipitapa y Corinto.  Eso no ha cambiado”.

El empresario no mira a Albanisacreciendo en Nicaragua, sino expandiéndose en Centroamérica, en lo que luce como una réplica del modelo de negocios de la familia Nasser de Honduras, los propietarios de las  gasolineras Uno en el país.

“No los veo ingresar en el mercado centroamericano, pero van a tener capacidad para hacerlo. Si van a crecer ya no van a hacerlo en Nicaragua, sino en Centroamérica. Es como la familia Nasser, tienen el mismo plan de Albanisa. Están en generación, traen combustible en Honduras, ya no pueden crecer, entonces comienzan a comprar plantas en Centroamérica”, explica.

Desde su experiencia, el tema de la energía es manejado directamente por el presidente Daniel Ortega, aunque la mayoría de veces hablan con Francisco López Centeno sobre la situación macro del sector. A él lo describe como disciplinado y reservado.

Zamora rechaza a quienes ven en Ortega a otro Somoza. Dice que en “la opinocracia” del país existe la obsesión de hacer esta comparación, enfatizando en que los intereses empresariales de Albanisa podrían absorber al sector privado nacional. El empresario asegura que el país actualmente está administrando abundancia. Con una inversión de dos mil millones de dólares en los últimos siete u ocho años, Zamora dice que Albanisa ha invertido al menos 800, es decir el 40%. No ve esta vez al FSLN  “quemando el dinero” como hicieron en los años ochenta del siglo pasado, cuando subieron al poder tras el derrocamiento de la dictadura en 1979.

 

El Supremo Sueño de Bolívar

*La refinería que no fue


En el plano original de la refinería El Supremo Sueño de Bolívar nunca se le llamó como tal, sino como un centro de recepción, almacenaje, almacenaje y distribución de combustible: “la planta de distribución de combustibles Miramar”.

A un costo proyectado de 4 mil millones de dólares, con una capacidad de almacenamiento de 150 mil barriles de petróleo diarios, la refinería fue una promesa cuya primera piedra pusieron los presidentes Hugo Chávez y Daniel Ortega el 21 de julio de 2007. Según la promesa original estaría concluida en cinco años.

El plano elaborado en noviembre de 2009, por ingenieros Consultores S.A., señala la instalación de una docena de tanques en las zonas aledañas a la playa de Miramar, Puerto Sandino, al occidente de Nicaragua. A finales de mayo de 2013, la empresa constructora Lacayo Fiallos informó a Confidencial de la construcción de 16 tanques en la zona.

Según registros del Banco Central de Nicaragua, la inversión de PDVSA en la refinería hasta ahora ha sido de 312.7 millones de dólares, menos del 8% de lo proyectado hace siete años. El grupo chino CAM Engineering Co, Ltd. está llevando a cabo la primera fase. El proyecto original, incluía una segunda fase (2016) donde se haría una segunda etapa en la cual se construiría la refinería y la Petroquímica.

La tercera etapa estaba planificada para 2021 y sería para aumentar la capacidad de almacenamiento. Las proyecciones de los ejecutivos de Albanisa indicaban que, concluida la primera frase, traficarían en la zona de Miramar  90, 522 cisternas con capacidad cada una de 7,500 galones y en las otras frases circularían el mismo número de cisternas, pero agregaría  2,300 TEUS (unidad de medida contenedores) al año en la segunda etapa  hasta llegar a 24,060 TEUS en 2021.

Gustavo Coronel, ex directivo de PDVSA, dice queel proyecto no es realista.“Esta refinería es ciencia ficción. No se hará nunca.  Está sobredimensionada para los requerimientos de la región. Su ejecución está estancada.  A estas alturas el costo se habrá disparado por lo menos al doble del estimado original, algo similar a lo sucedido con la refinería de Pernambuco, en Brasil, la cual terminó en un gran escándalo.  Lo que se ha invertido en este “Gran Sueño de Bolívar” probablemente se perderá. Han comenzado la construcción por el final, por lo que en la industria petrolera se llama “la casa del perro”, es decir, los anexos secundarios a la refinería, pero no han comenzado la refinería como tal”.  

Confidencial viajó hasta la zona para conocer in situ la obra y constató el avance en la construcción de los tanques de almacenamiento. Hay movimientos de obreros nicaragüenses que andan a pie  en el sitio de un lado a otro. Un grupo de chinos también es visible en el lugar.

La seguridad es extrema. La empresa es la única que tiene acceso a lugares aledaños. Solo cruzando la carretera el visitante puede divisar el plantel. Ahí haybanderas de Nicaragua y Venezuela. Buscando el mar, hay grandes mangueras que formarán parte del oleoducto con el que trasladaránen algún momento el producto terminado hasta los tanques.

Fuentes vinculadas al sector privado, dudan de que alguna vez vaya a construirse la refinería y más bien le atribuyen otra racionalidad económica a la construcción de los tanques. ¨Con esa inversión Albanisa tiene capacidad para convertirse en el gran importador y luego revendedor de productos terminados, y puede competir de manera más eficiente con la antigua refinería de la Esso ahora en manos de Puma Energy¨, indicó la fuente.

Confidencialsolicitó una entrevista a Alfredo Cuadra, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Petroleras, pero su respuesta fue que las petroleras, Puma y Uno, no le autorizaron a brindar ningún comentario sobre la expansión de Albanisa en el mercado de hidrocarburos.

 

Las irregularidades de Albanisa

*Ex vicegerente de Albanisa revela cómo funciona ¨el feudo de Chico López”. “El dinero lo mandaban en sacos”.

Al ingeniero Rodrigo Obregón lo unió una amistad de años con Francisco López Centeno, el vicepresidente de Albanisa y poderoso funcionario del gobierno de Daniel Ortega. Se conocieron en el gobierno, eran del bloque de empresarios del FSLN y, cuando el caudillo subió al poder, se encontraron en puestos de gobierno.

Obregón trabajaba como gerente general de la Empresa Portuaria Nacional cuando López llegó y le dijo que era el hombre que necesitaba para construir la refinería El Supremo Sueño de Bolívar, una obra que se haría a un costo de 4 mil millones de dólares.

Se lo llevó a trabajar con él, fue vicegerente del consorcio petrolero, lo envió a Petronic donde fue vicegerente general y finalmente lo llevó a la ¨Corporación López¨como los empleados del círculo del tesorero del FSLN conocen las empresas de su jefe.

En 2010, Confidencial publicó una extensa investigación donde accedió a los estados financieros de la compañía en el período 2007 y 2008. Los documentos de Albaleaks, como se conoció el caso, demostraron que la empresa petrolera arrojó pérdidas por el orden de los veinte millones de dólares.

“Albanisa tiene liquidez, es una empresa que mueve muchísimo dinero, y está apalancada, pero tiene deudas crecientes, pareciera que no estamos ante una empresa normal, sino ante un esquema de endeudamiento para transferir fondos a terceros”, dijo entonces un experto consultado por este periódico.

El testimonio de Obregón ayuda a entender cómo funcionaba el mecanismo de desvío de fondos de la cooperación.  No sólo estaba claro que la refinería era una fantasía, sino que empezó a notar episodios extraños como inversiones irregulares, el hecho que guardaban enormes sumas de dinero en las casas del tesorero, el envío de pagos a ciertos acreedores a los que les pagaban con dinero en efectivo metidos en sacos.

Obregón recuerda el desorden financiero que imperaba en la empresa, donde se hacían los trabajos y después se firmaban los contratos. Los beneficiados eran empresas del tesorero del FSLN, aunque desde 2007 las investigaciones periodísticas han arrojado luz sobre el oscuro destino de 97 millones de dólares a través de operaciones irregulares que hasta ahora el gobierno no ha querido explicar.

Del manejo de la cooperación venezolana surgió una nueva clase social alrededor de Ortega que se fue nutriendo de millones de dólares de la cooperación. “Era imposible tapar el sol con un dedo. Inmediatamente vino el cambio de estilo de vida de Chico López, hasta la familia presidencial, lo que estábamos ahí lo mirábamos”, recuerda Obregón.

A manos llenas, cambiaron sus viejos carros por vehículos de lujo, mientras Albanisa se expandía ruidosamente en distintos sectores económicos del país. “Todos los rubros de la economía han sido objeto de su atención. Si no hay mucha rentabilidad, ahí no se meten. Por eso no se meten al rubro de los frijoles, prefieren comprarlo al productor. No se meten a rubros de la economía donde hay riesgos”, explica el ex vicegerente.

La cooperación venezolana costeó la renovación del parque vehicular, al servicio del FSLN, unas 25 camionetas que fueron a parar a la casa de Ortega, que funciona como instalación partidaria, su casa y en estos años de gobierno como la Presidencia.

La auditoría de Albanisa

A petición de la propia Albanisa, laContraloría General de la República realizó una auditoría con alcances limitados en el área financiera y al concluir en noviembre pasado no encontraron ningún mal manejo en la compañía.

En la resolución, del siete de noviembre de 2014, los funcionarios resolvieron: “En cuanto al cumplimiento legal, los resultados de las pruebas revelaron que las transacciones examinadas, Albanisa cumplió en todos los aspectos importantes con las leyes, normas y regulaciones que le son aplicables”. (RIA 801-14)

Hay dos observaciones que los contralores pasaron por alto: que la caja chica no se ajustaba a las normas de procedimiento y finanzas y que la empresa solía pagar fuera de tiempo sus compromisos con la distribuidora de energía.

El abogado Alejandro  Aguilar cuestiona el papel de la Asamblea Nacional y la Contraloría, que no han preguntado sobre Albanisa.  Para él, se ha instalado en el país una cultura de no rendir cuentas de parte de las autoridades.

El abogado hace énfasis en que, al tratarse Albanisa de una empresa pública binacional, tienen la obligación de regirse por altos criterios de transparencia frente a la población y dar explicaciones.

Venezuela tampoco rinde cuentas.  Bajo la lupa política, el actual embajador venezolano Javier Arrúe dijo a Confidencial en mayo que muchas veces la corrupción se magnifica y que no podía hablar sobre casos concretos que podían ser “verdad o mentira” descubierto por la prensa nicaragüense.

“Yo no me atrevería a juzgar porque eso tiene sus rutas regulares, sus tribunales, sus mecanismos de control, de sanción, etc.”, dijo Arrúe para agregar que en Albanisa tienen un mutuo control tanto Nicaragua como su país.

INE no responde, “no aplica”

Confidencial preguntó al presidente del INE, David Castillo Sánchez sobre las interrogantes que existen en el país sobre la participación de Albanisa, la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo, y el contrato con la distribuidora de energía TSK-Melfosur

A través de un correo electrónico, Castillo Sánchez se negó a responder, alegando que se trata de preguntas que están fuera de su ámbito de competencia. “En aquellas que no nos competen por ley, y corresponden a otras entidades del Estado estamos notando no aplica para que usted busque la fuente correspondiente”, sugirió.

Castillo no quiso hablar sobre el peso actual de Albanisa en el mercado de hidrocarburos, ni del contrato firmado con Venezuela, y dijo que le compete al Ministerio de Energía y Minas abordar estos temas. No ahondó sobre los propietarios de Albanisa porque no otorga concesiones.

Tampoco quiso comentar nada sobre las plantas de energía que fueron donadas por Taiwán y terminaron como parte del negocio de Albanisa. “INE no administra las donaciones al país, no aplica”, respondió.

Le preguntamos sobre la situación de la DNP, en manos de la familia presidencial,  y Castillo dijo que tampoco aplicaba. ¿Las ganancias de las petroleras? Y respondió que no acceden a los estados financieros de los  agentes del mercado.

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