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Como en 'El 'Proceso' de Kafka, enjuician al mejor catedrático en derecho constitucional

UNAN-León contra Dr. Gabriel Álvarez

Para justificar despido, estudiantes y profesores alegan que incumple sus labores como docente. Álvarez refuta: “es un acto de intolerancia política y represalia a mi pensamiento crítico”

Octavio Enríquez | 22/5/2015
@cabistan

La Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua de León (UNAN-León) canceló el nombramiento de profesor de derecho constitucional al doctor Gabriel Álvarez, considerado uno de los mejores abogados constitucionalistas del país.

Después de 32 años de impartir clases en esta universidad, la continuidad del destacado jurista depende ahora del Consejo Universitario que deberá decidir si acoge la resolución de la Facultad. “Sólo falta que lo confirmen”, dijo Alvarez.

La decisión final podría estar lista a partir del lunes entrante.“Hay una reproducción del ambiente general de intolerancia política y de libertades, en León se hace que el comandante Ortega hace a nivel nacional: intolerancia feroz. Es una represalia por mi pensamiento crítico”, dijo Álvarez vía telefónica a Confidencial sobre las razones de fondo de virtual expulsión como profesor universitario de la UNAN.

En los últimos años, la UNAN- León, cuna de la autonomía universitaria, ha sido protagonista de ataques a personas que disienten del gobierno y sus máximas autoridades se han identificado abiertamente con las actividades del partido sandinista.

Álvarez dijo que, aunque jurídicamente la carga de la resolución es imputable a las autoridades universitarias, al final es Ortega el responsable sobre esta represión selectiva a las libertades.

El consejo Universitario está integrado por el rector Octavio Guevara, su vicerrectora, el secretario general, los decanos de siete facultades, tres representantes de secretarías, ocho de los estudiantes, junto a seis autoridades universitarias que asisten en carácter de invitados.

Notificación, dos meses después

El jurista fue notificado el 13 de mayo pasado, pese a que la resolución la tomó de forma unánime el Consejo de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales desde el tres de marzo pasado. Presidido por la decana Adilcia Campos Morales, en el documento oficial se pueden leer las quejas de estudiantes y profesores que acusan al jurista de impuntualidad, inasistencia y maltrato a los alumnos.

Según bachilleres entrevistados en “la investigación”, Álvarez asistió el 40% de las clases previstas,los alumnos le temían y por eso desertaban de las aulas, pero también había incumplimientos en la asistencia y la inscripción de notas.

Una de las acusaciones por maltrato en contra de Álvarez el jurista dijo que la conoció hasta el proceso de investigación. Entonces un miembro de la comisión se lo señaló.

“El académico Dr. Gabriel Álvarez Argüello incurrió en faltas muy graves, que afectan nuestra universidad, conceptualizando como faltas muy graves el incumplimiento de las tareas a las que están obligados los miembros del personal académico, el incurrir durante sus labores en malos tratamientos en contra de cualquier miembro de la comunidad universitaria”, sostiene el acta 04-2015, firmada por la secretaria académica de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Dina Álvarez.

El Dr. Álvarez rechazó cada uno de los señalamientos y cuestionó al Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Jurídicas por aplicar el numeral 14 del artículo 149 de la normativa universitaria.

“Lo que el estatuto verdaderamente señala como falta muy grave es el fomento de la ineficiencia del trabajo y (de) el incumplimiento de las tareas a las que están obligados los miembros del personal académico. Las faltas de mero incumplimiento de las diversas tareas académicas se tipifican como faltas leves o graves en diversos numerales de los artículos 148 y 149 del estatuto”, dijo Álvarez.

Mantuvo compromiso con universidad

El abogado dirigió sus alegatos el 18 de mayo pasado al secretario general de la UNAN-León, Mauricio Carrión Matamoros y, de manera general, los llamó conjeturas que no han sido probadas.

“Me parece importante subrayar que nunca he utilizado ni pretendido utilizar mis órdenes médicas de reposo o mis horarios de clase como pretexto para el incumplimiento de mis obligaciones académicas. Simplemente quise dejar patente, aún con breves quebrantos en mi salud y relativas dificultades de movilización,  mi compromiso con la UNAN- León y con mis estudiantes. Y que en no pocas ocasiones los mismos desconocían mis inasistencias justificadas a clases y, peor aún,  no pocas veces no asistían a clases por actividades que no me eran notificadas, por programación de exámenes que chocaban con mi hora de clases o porque otros profesores disponían del grupo sin consultarme. Todo eso lo conversé en su momento con la decana de la Facultad”, dijo el constitucionalista.

El Dr. Álvarez ha sido uno de los más críticos de las actuaciones del gobierno de Ortega y las violaciones constitucionales que está ha cometido desde 2007. “La reelección de Ortega es un tema de derecho constitucional. La sentencia de la Corte es cuestionable, precaria en términos jurídicos, lo tengo que decir (en el aula) por honestidad intelectual.  No puedo decir en clases algo que no digo en público”, explicó.

Álvarez es profesor de derecho constitucional en la Universidad Americana en Managua, es miembro de la comisión interamericana de abogados y de organismos de la sociedad civil como el Movimiento por Nicaragua y Hagamos Democracia.

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