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Pioneros del socialismo en Nicaragua

Profesionales con la clase trabajadora

El ingeniero Nemesio Porras Mendieta, experto en temas agrarios, el periodista Alejandro Bermúdez Alegría y el abogado Nicolás Arrieta Sánchez

Onofre Guevara López | 2/5/2015

Nemesio Porras Mendieta, se integró a la lucha antifascista desde 1936. Trabajó dentro del Partido Trabajador Nicaragüense, y se integró al Partido Socialista Nicaragüense desde 1944, a los 23 años, pues había nacido en Jinotepe, Carazo, el 24 de septiembre de 1921. Época difícil aquella por el atraso político-ideológico del país, cuando había que tener mucho valor para militar en y por el socialismo, incluso para los trabajadores, pero eso nunca fue óbice para el ingeniero Porras Mendieta. 

En el congreso constitutivo de la Confederación General de los Trabajadores de Nicaragua (CTN) celebrado en febrero de 1946, el ingeniero Porras Mendieta fue votado para ocupar una secretaría de su Comité Ejecutivo Nacional. Para ese mismo año, el ingeniero Porras Mendieta elaboró un proyecto de Reforma Agraria, un tema que para él siempre fue de su interés como revolucionario en un país agrario, como el nuestro, y tan necesaria como un paso necesario a la liberación de las trabas del latifundismo que atrasan el progreso social y económico de todos los países.

Además de estudiar mucho sobre el tema agrario en Nicaragua, incluso en varios países, entre ellos México, también divulgó sobre el tema agrario en publicaciones especializadas, incluso en periódicos del PSN. Por causa de la persecución somocista, salió al exilio en 1948, y en el exterior comenzó una larga actividad de estudios profesionales y de solidaridad con los movimientos revolucionarios de la época.

El ingeniero Porras Mendieta, organizó cooperativas en varios países y en México también una Ciudadela. Estudió licenciatura en economía agrícola en Quito, Ecuador; economía social en México: post grado en estadísticas, censos y otros estudios especializados en cuatro países, incluidos Estados Unidos y la Unión Soviética.

De regreso al país, se integró al trabajo por la organización del Partido Movilización Republicana, en 1957-58, un proyecto político en el que se involucraron miembros del PSN y el Movimiento Nueva Nicaragua, organismo precursor del FSLN.  

El ingeniero Porras Mendieta trabajó en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en México, y cuando triunfó la revolución en 1979, él trabajaba para la Organización Mundial de la Alimentación (FAO), a la cual renunció para retornar a Nicaragua e integrarse al trabajo como asesor del comandante Henry Ruiz, en el Ministerio Cooperación Externa. También fue viceministro del Instituto Nicaragüenses de Reforma Agraria.   

Siendo profesor en el Colegio Pedagógico de Managua, el ingeniero Porras Mendieta les dio clases a los hermanos Daniel y Humberto Ortega Saavedra. En 1990, el gobierno de la revolución, en reconocimiento a su labor pedagógica, le otorgó la “Orden Ramírez Goyena”. Y su larga militancia socialista, le fue reconocida por el PSN con la Orden  “Héroe Socialista. Gran Estrella de Oro”, el 29 de julio de 2007.

El nombre del ingeniero Nemesio Porras, le es muy familiar a los aficionados del béisbol por motivo de que la ex primera base estrella del equipo Bóer, Nemesio Porras, es su nieto y por ello lleva su nombre. Pero, aunque ambos se han de haber sentido honrados por ser tocayos, además de parientes, también el pueblo de Nicaragua, en especial los trabajadores, y muy en particular los socialistas, deberán sentirse agradecidos de los aportes a su lucha por la justicia social del ingeniero Nemesio Porras Mendieta.

Sus fructíferos 88 años de vida, de los cuales dedicó sin descanso 73 a las luchas sociales, solo tuvieron descanso hasta el 25 de enero de 2009.

Alejandro Bermúdez Alegría

Periodista, anti somocista, luchador socialista y exiliado político parecen haber sido las profesiones de Alejandro Bermúdez Alegría.  Nacido en Masaya, hizo familia en Chile y residencia en México hasta el triunfo de la revolución sandinista en 1979.

En 1943, trabajando para el diario Flecha, Alejandro Bermúdez,  atendiendo las denuncias obreras sobre la explotación y la represión de las compañías norteamericanas en los centros mineros, él fue el único periodista que se interesó en ir a investigar a las minas. Su crónica fue confirmativa de la veracidad de las denuncias obreras, tanto, que no le gustó al dictador, quién le ordenó a su jefatura política ejecutar la represión en su contra, ordenándole guardarse en silencio acerca de la cruda realidad en aquellos centros de explotación imperialistas.

Poco tiempo después, Alejandro Bermúdez fue expulsado del país, y se radicó en Chile, donde contrajo matrimonio. Luego regresó a Nicaragua a finales del decenio del 40, y con otros periodistas fundó el diario La Estrella de Nicaragua, desde el cual reanudó sus críticas y denuncias contra los desmanes de la dictadura.

Entre 1958-59, Alejandro participó en las tareas políticas para la organización del Partido Movilización Republicana, y del que llegó a ser uno de sus dirigentes. Uno o dos años después, fue nuevamente expulsado del país, y esa vez se exilió en la Ciudad de México hasta 1979. En aquella ciudad Alejandro se desempeñó como un cónsul del PSN para facilitar el viaje a los estudiantes becados por la Unión Soviética. Igualmente, no hubo militante o dirigente del PSN que no contara con su colaboración cuando tenía que pasar por México, de viaje a algún evento internacional en los países socialistas.

Nicolás Arrieta Sánchez, abogado

Este abogado es otro cuadro político aportado por Masaya a la causa socialista en Nicaragua. Igual que Alejandro Dávila Bolaños, Nicolás Arrieta estuvo presente en la conversión de Fuerza Obrera en Frente Pro Hoy, en agosto de 1941. También pasó a integrarse al PSN en 1944.

Desde entonces ya no dejó de ser un luchador anti somocista, por lo cual fue expulsado del país por la dictadura varias veces, yla primera vez vivió exiliado en Panamá durante muchos años. Arrieta Sánchez perdió una mano accidentalmente desde joven. Estando en el exterior, el doctor Arrieta nunca dejó de hacer actividades anti somocistas.

En Panamá (1946) participó con otros compatriotas exiliados en la organización de la Unión Nicaragüense de Liberación, a nombre de la cual enviaron una carta al doctor Leonardo Argüello, cuando después de haber sido impuesto en la presidencia por Somoza García, con un fraude electoral en perjuicio de Enoc Aguado, comenzaba a dar señales de independencia respecto al dictador. Le pedían en la carta entablara pláticas de arreglo con el PSN para reforzarse frente a Somoza y reformara el Código del Trabajo. En esa carta, también rechazaban las campañas anti obreras de los diarios conservadores.

El doctor Arrieta Sánchez retornó al país después de la muerte del fundador de la dinastía Somoza. Se reincorporó al PSN, ascendió a su Comisión Ejecutiva, y comenzó a desplegar un trabajo político a través de movimientos populares de los cuales ejercía su asesoría jurídica. Entre estos movimientos, estaba la Liga de Inquilinos de Managua, que nació defendiendo a un ciudadano expulsado arbitrariamente de la casa donde alquilaba, y esta lucha la dotó de un objetivo que fue logrado: la aprobación de la Ley de Inquilinato, la primera en Nicaragua, y aún vigente.

Un dato interesante en el trabajo deldoctor Arrieta con la Liga, fue haber “descubierto” entre los jóvenes militantes del partido a un joven con cualidades para las luchas políticas y sociales: Carlos Fonseca Amador. Entonces Fonseca Amador era el presidente del Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN) y bibliotecario del Colegio Ramírez Goyena. Inmediatamente, le otorgó la responsabilidad de ligar al estudiantado a la lucha de la Liga de Inquilinos, junto a Silvio Mayorga. En la Liga, Fonseca Amador hizo un formidable trabajo, y fue el doctor Arrieta, quien, junto a  Manuel Pérez Estrada, le propuso hacer el viaje al Festival de la Juventud de Moscú (1957).

La ausencia de Carlos Fonseca entre el estudiantado y la Liga de Inquilinos, por causa de su viaje a Moscú, fue lamentada por  el doctor Arrieta durante un mitin de la Liga en la Casa del Obrero de Managua. Cuando a nombre de los estudiantes hablaba el nuevo Presidente del CUUN, Abraham Sánchez, el doctor Arrieta comentó tras bastidores: “¡Cuánta falta hace Carlos”!

Poco tiempo después, Arrieta Sánchez volvió a ser expulsado del país. Y estuvo activo en los trabajos de organización de movimientos armados contra la dictadura, como la guerrilla de El Chaparral. Él era un hombre de apariencia tranquila, no era orador agitador, pero era tremendamente persuasivo cuando hablaba con una suave voz, a veces casi en susurros.

En julio de 1960, estando en Venezuela, el doctor Arrieta fue invitado por el PSN a viajar a La Habana para que, junto al autor, integrara su delegación a la última asamblea (congreso) del Partido Socialista Popular (agosto de 1960),  donde este partido aprobó su participación en las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), junto al Movimiento 26 de Julio y el Directorio Estudiantil Revolucionario, como el primer paso firme hacia la unidad de las principales fuerzas revolucionarias de Cuba.

El doctor Arrieta retornó a Nicaragua hasta después del triunfo de 1979. Fue entonces que él escribió un pequeño libro, donde recuerda su encuentro con el General Sandino, cuando este visitó Niquinohomo, en una de las pocas visitas que hizo a su pueblo natal. De una edad avanzada y enfermo el doctor Arrieta volvió definitivamente a Masaya. Según se informó, el fallecimiento del doctor  Nicolás Arrieta Sánchez, se produjo por ahogamiento en la Laguna de Masaya en los años 80.

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