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Pioneros del socialismo en Nicaragua

La generación sindical de los 40

Domingo Vargas Morales, secretario de la CGTi, Domingo García, padre del comandante "Domingo", y Jorge Galo, secretario de finanzas

Onofre Guevara López | 1/5/2015

Militante socialista y dirigente sindical dese los primeros años 40, Domingo Vargas Morales, fue elegido como miembro del comité ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de Nicaragua en febrero de 1946. Al refundarse la Federación de Trabajadores de Managua en 1960, Domingo fue elegido como uno de sus principales directivos, y en su congreso de 1962 abordó uno de los temas que después fue recogido en el libro Memorias del V congreso de la FTM.

Vargas Morales fue el Secretario General de la Confederación General del Trabajo Independiente, desde 1962 a 1979. Vargas Morales surgió del gremio de los zapateros, tenía una buena formación política y cultural, las que siempre puso al servicio de la causa de los trabajadores y del ideal socialista.

Domingo representó varias veces al movimiento obrero nicaragüense en el exterior.  Pero desde muy joven cayó en el alcoholismo, y con ello le derivaron varias enfermedades crónicas, como la diabetes. La degeneración de sus enfermedades, le causaron muchos problemas no solo físicos, sino también éticos, pues de sus debilidades se aprovechó la seguridad somocista que en la cárcel le obligó a cometer la falta de arrancarle informaciones intrascendentes, pues eso se desprende del hecho de que la seguridad del Estado revolucionario de los 80 nunca presentó pruebas que aseguraran haberles causado daños con sus informaciones a los sindicatos, al partido o a los dirigentes socialistas.

Sin embargo, hubo falta de pruebas de la Seguridad del Estado sandinista, pero sí de humanismo al mantenerlo encarcelado sin las medicinas para sus enfermedades crónicas, según lo denunciaron algunos de sus compañeros. También hubo quien expresara la opinión de que, en parte, su prisión se debió a que Domingo “no estaba de acuerdo con la disolución abrupta de la CGT Independiente” que él dirigía dentro de la Central Sandinista de los Trabajadores (CST). Esa opinión es algo que, igualmente, carece de pruebas.

Lo definitivo fue el fin trágico de un excelente dirigente socialista, a quien seguramente, más que los días de prisión –que en tiempos del somocismo fueron peores para él—, lo que le causó su muerte. Más bien fue la grave pena moral que le causó el haber sido apresado como un soplón de la dictadura, a la cual combatió siempre. Y recién salido de la cárcel, Domingo Vargas murió a mediados de los años ochenta.  Quizás más adelante podamos saber algo más claro sobre su caso.

Domingo García, un veterano sindicalista

Domingo García Castillo, tal vez era el dirigente sindical socialista de mayor edad por los primeros años 40. Tendría unos cincuenta años, delgado para su edad; sus compañeros le decían que tenía un “cuerpo apolíneo”, seguramente formado por la costumbre de cruzarse todos los días por la mañana la laguna de Tiscapa –de la que era vecino— antes de irse al trabajo. 

Secretario General del Sindicato de Zapateros de Managua, se distinguió por su vocación magisterial, pues también se preocupaba por la educación de los militantes jóvenes, organizando cursos sobre temas educativos en general, no solo sociales. Se interesaba en que los militantes del sindicato no redujeran su visión del mundo a la estrechez de las luchas gremiales.

Sus reuniones y asambleas sindicales las hacía en la Casa del Obrero y las sesiones escolares las hacía en casas particulares, como para que sus alumnos distinguieran también de esa forma, una cosa de la otra, pero ligándolas en cuanto a la importancia de ser culto, tener información general, incluso sobre política internacional, con la actividad social. Su método pedagógico era sencillo, práctico: en cada clase hacía una charla orientadora sobre el tema que les daría a leer, luego les daba la tareas en casa de escribir su ideas sobre lo leído, y en la siguiente clase debían leer y discutir acercas de lo escrito por cada quien. Al final a él le tocaba resumir la discusión y poner las ideas en orden cuando era necesario.

En noviembre de 1943, Domingo apareció como Editor Responsable del semanario UNIDAD del PSN. Le gustaba mucho los temas sobre la naturaleza, el ser humano y la sociedad según concepciones dialécticas materialistas. Tal forma de concebir y explicar el mundo era tema desconocido para sus alumnos, y también de fascinante atracción para ellos.

Su único hijo varón fue Adolfo García Barberena, el comandante “Domingo”, quien cayó en Nueva Guinea (mayo 1979) junto a Oscar Benavidez, Iván Montenegro y el médico Felipe  Moncada, todos  ellos recordados en varias obras públicas como en mercados, hospitales y clínicas médicas. Hasta hoy, el nombre de Adolfo García Barberena, lo tiene ausente el sectarismo, pese a que era uno de los comandantes de la guerrilla que incursionó en Nueva Guinea. Adolfo también había incursionado desde Costa Rica por el Río San Juan con una guerrilla en los años 60, a la cual La Prensa bautizó despectivamente como “la guerrilla de los zapateros” por el oficio de Adolfo y otros compañeros suyos de lucha, uno de los cuales, Luis Morales, murió en esa ocasión. 

Jorge Galo Espinoza, el secretario de finanzas

Este compañero no acompañaba su dedicación al trabajo político y sindical con la extroversión en su oratoria, porque de ella carecía. Su trabajo era silencioso, pero efectivo como Secretario de Finanzas del Sindicato de Zapateros de Managua, y por último desempeñó la misma función en la Comisión Ejecutiva del PSN. Fuera para buscar el dinero para pagar la impresión de los periódicos, como para resolverles alguna necesidad a los compañeros funcionarios del partido, con Jorge Galo había que hablar.

Compañero de ingreso al partido (abril de 1945) de Domingo Sánchez Salgado Chagüitillo, Francisco Bravo, Rolando Alvarado y el autor, Jorge Galo se convirtió en la mano derecha de Manuel Pérez Estrada en la reorganización del partido después de la represión de 1948. Nunca tuvo temor de alojar de forma camuflada en su casa de habitación familiar las oficinas del PSN desde los primeros años 60, hasta en enero de 1967.

Antes, en 1957, fue designado para asistir al congreso de la Federación Sindical Mundial, Lepzig, Alemania, como delegado del movimiento sindical nicaragüense que entonces dirigía la efímera Unión General del Trabajo (UGT). Haciendo sus gestiones de salida en San José, Costa Rica, coincidió con Carlos Fonseca Amador, quien hacía lo mismo para poder viajar al Festival de la Juventud, en Moscú.

Al no poder conseguir su salida hacia Europa, Galo le entregó su credencial a Carlos para que asistiera al congreso de Leipzig, y la representación de Nicaragua no estuviera ausente. Esta transferencia no hubiese sido posible sin la consulta previa tanto con el organismo invitado como de la organización alemana invitante. Sin embargo, Carlos Fonseca nunca aclaró esta circunstancia anecdótica, de su doble viaje Moscú y a Leipzig.

Jorge Galo, siempre fue partidario de la acción armada en su momento, pero no estuvo de acuerdo con la integración-desintegración del PSN en el Frente Sandinista al triunfar la revolución, igual que no estuvo de acuerdo un sector del partido, porque creían que hubiera desempeñado mejor papel en el proceso como partido aliado del FSLN, pero con independencia orgánica. Jorge Galo Nació en León, 1922, y murió en Managua, 2008. 

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