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Pioneros del socialismo en Nicaragua:

Pérez Estrada y los Hermanos Lorío

El secretario general, el activista sindical, y el filósofo del partido. Dejaron el PSN en 1968 para fundar el partido obrero socialista nicaragüense, después partido comunista

Onofre Guevara López | 25/4/2015

Manuel Pérez Estrada: 20 años al frente del PSN

Este compañero fungió como Secretario General del PSN prácticamente desde  1948 hasta 1968. Decimos prácticamente, porque durante su permanencia en la cárcel en 1948, él comenzó a perfilarse como el dirigente principal del PSN, a causa de que Juan Lorío, quien era el Secretario General, decidió retirarse  de la actividad partidaria al salir en libertad. Fue entonces que Pérez Estrada, conociendo la posición de Lorío, inmediatamente se hizo cargo de reconstruir al PSN que estaba desintegrado con su dirección presa y solo estaban en libertad los compañeros de la base sin mucha experiencia de dirección.

Jorge Galo Espinoza, fue uno de sus principales colaboradores en la tarea de reconstrucción partidaria que encabezaba Pérez Estrada, quien hasta entonces se había desempeñado en la Secretaría de Finanzas. A partir de 1969, pasó a ejercer la Secretaría General del PSN.

Pérez Estrada  apareció ligado por primera vez –y para siempre— en el movimiento obrero durante la celebración del congreso constitutivo de la Confederación de Trabajadores de Nicaragua (la primera CTN, el 20 de noviembre de 1938) entre la delegación de un sindicato de trabajadores libres. Volvió a aparecer el 13 de julio de 1941, durante un mitin popular donde intervino sobre el problema habitacional y sanitario de Managua. Participó en el proceso de formación de un nuevo partid obrero que pasó por la organización del Comité Pro Democracia (1941) y el Bloque Antifascista de los Trabajadores (1943) hasta aparecer firmando el documento del PSN el 3 de julio de 1944.

Ese mismo año 44, integró la comisión redactora –junto a Juan Lorío— de una declaración de principios de la Federación de Trabajadores de Managua en proceso de organización. El 15 de noviembre de este año, Pérez Estrada comenzó a dirigir la huelga de 200 obreros textiles de la fábrica de Pasos y Arellano (Payco). En agosto de 1945 fue capturado por la GN somocista y expulsado hacia Honduras junto a otros dirigentes socialistas. Regresó el 25 de enero de 1946, y el 9 y 10 de febrero participó en el Congreso constitutivo de la segunda Confederación de Trabajadores de Nicaragua, donde fue elegido miembro de su comité ejecutivo.

En 1947, Pérez Estrada cayó preso y luego fue confinado a la isla de Ometepe, Lago Cocibolca, junto a cuatro compañeros. Un año después, calló en la redada de los 300 socialistas, y al salir, como ya está dicho, se dedicó a la reorganización del PSN como su Secretario General. En 1949, junto a esta tarea, asumió también las orientaciones para levantar al movimiento sindical.  Fue encarcelado durante represión generalizada por los sucesos del 4 de abril de 1954, y al salir enfrentó un conato de división del PSN a causa de haber sido acusado por otro dirigente (Adolfo Espinoza Alonso) quien no había caído preso, de ser participante en esa conspiración, o sea, la misma acusación de la GN por la cual Pérez Estrada había estado preso.

Repuesto el PSN de la persecución sufrida junto a la oposición en general por el ajusticiamiento de Somoza García (septiembre de 1956), en 1957 Pérez Estrada, como Secretario General del PSN, había impulsado campañas populares, como la organización de la Liga de Inquilinos y fortalecido sus relaciones con el movimiento obrero y comunista internacionales. Por razón de su cargo, le correspondió organizar los viajes y las becas en el exterior. Unos pocos meses antes de finales de ese año, le propuso a Carlos Fonseca Amador el viaje al Festival de la Juventud de Moscú; en esos días, Carlos Fonseca dirigía el CUUN y hacía actividades recomendadas por el partido en la Liga de Inquilinos de Managua.

Durante los años 60, Pérez Estrada representó al PSN en eventos y congresos del Partido Comunista de la Unión Soviética. En enero de 1967, fue uno de  los tres dirigentes del PSN y miembros de su Comisión Ejecutiva, junto a los  hermanos Juan y Augusto Lorío, que entró en controversia con el resto de miembros de la CE por la situación creada en torno a la masacre del 22 de enero. Como resultado de esa contradicción los tres fueron separados de la dirección partidaria en el pleno del comité central de abril de 1968, y organizaron el Partido Obrero Socialista Obrero Nicaragüense, al cual en 1970 le cambiaron el nombre por Partido Comunista de Nicaragua.

En 1984, Pérez Estrada, representando a ese partido, participó en las elecciones como candidato a la presidencia. Esa fue una de sus últimas actividades políticas recordadas de su larga jornada de lucha de la mayor parte de su vida. Su fallecimiento ocurrió en los años 90.

Juan Lorío García: sindicalista y dirigente político

Juan Lorío García, el más destacado de cuatro hermanos, dos de ellos socialistas como él,  Augusto y Julio, y Daniel, activista social en el somocismo. Juan, tipógrafo y mecánico, estuvo ligado al PTN, y emergió en el documento fundacional del PSN en 1944 como Secretario de Acción Sindical. Tenía buenos conocimientos de sindicalismo y sobre este tema escribió un folleto con preguntas y respuestas, especial para la formación de los nuevos militantes obreros.

Apresado y expulsado del país, en agosto de 1945, Juan Lorío, junto a Manuel Pérez Estrada, Armando Amador, Carlos Pérez Bermúdez, Fernando Centeno Zapata y Julio César Cortés, hizo el periplo obligado entre Honduras, El Salvador y Guatemala, y regresó al país en enero de 1946. Para finales del proceso electoral de 1966, él fue uno de los cuatro candidatos a diputados por el PSN, con el fin de aprovechar las relativas libertades públicas del momento, convencidos de que no podrían participar en las elecciones, por cuanto el partido no tenía personalidad jurídica, ni podía ir a las elecciones como aliado del Partido Conservador, menos con el somocismo.

Precisamente, en esos días de campaña electoral, Juan Lorío tuvo primero un encuentro personal y después a través de una carta con el candidato liberal independiente de los conservadores, el doctor Enoc Aguado, exponiéndole los puntos para un posible acercamiento partidario y las condiciones en las que el PSN podría participar en alianza con la oposición burguesa. Ese esfuerzo no cuajó por el fuerte anticomunismo que alimentaba a los conservadores y algunos liberales independiente, sobre todo, porque le temían a lo que podría pensar la embajada norteamericana en Managua acerca de una alianza electoral con los socialistas.

La ascendencia de la embajada norteamericana sobre los políticos libero-conservadores era entonces más obvia, pues era su meca inmediata –antes que el propio Washington— para contar con su venia sobre cualquier cosa que tenían que hacer. De ahí también salían las directrices por igual hacia la oposición y Somoza al mismo tiempo.

En su calidad de Secretario General del partido, Juan Lorío participó activamente en las muchas negociaciones frustradas intentando forjar la unidad con la oposición para enfrentar a la dictadura, con conservadores, liberales independientes, unionistas y estudiantes que eran, esencialmente, los que formaban la oposición de entonces.

Lorío abandonó al PSN y, naturalmente, la Secretaría General, después del encarcelamiento masivo de 1948. Por un tiempo estuvo dedicado a la promoción del beisbol juvenil, y al trabajo en el ramo del transporte, sin dejar de mantener las relaciones cordiales con el PSN. Lorío retornó al partido coincidiendo con el triunfo de la revolución en Cuba, y volvió a tener un cargo directivo en su Comisión Ejecutiva, desde los primeros años 60. Inicialmente, mantuvo interés en que el PSN se preparara para las acciones armadas en la lucha contra el somocismo, pero después varió su posición y se convirtió en un adversario de esta clase de lucha.

Durante los sucesos sangrientos del 22 de enero de 1967, los que sirvieron de detonantes de las contradicciones internas del partido, Juan Lorío formó una fracción opuesta a una decisión mayoritaria de la Comisión Ejecutiva del partido, junto a su hermano Augusto y Manuel Pérez Estrada. En el pleno del comité central de abril de 1968, estos tres compañeros fueron separados de la Comisión Ejecutiva, y como no aceptaron el acuerdo mayoritario, abandonaron el partido y pasaron a organizar el Partido Obrero Socialista Nicaragüense.

En ese partido,  que luego pasó a llamarse Partido Comunista de Nicaragua, no se le conoció mucha actividad. Poco después comenzó a empeorar de una enfermedad crónica que padecía desde hacía varios años, y falleció a mediados de los años 70 del siglo pasado.

Augusto Lorío García: el filósofo del partido

Este compañero, fue Secretario de Acción Campesina en la primera Comisión Ejecutiva del Partido Socialista Nicaragüense, y firmante de su primer documento público del 3 de julio de 1944. Augusto fue un atípico cuadro político: siendo de oficio zapatero, comenzó haciendo su labor social como activista entre el campesinado y evolucionó hasta convertirse en el filósofo del partido. Fue uno de los que emigraron a Costa Rica en 1939, a consecuencia de la persecución del PTN, y participó en la organización del transitorio Partico Comunista de Nicaragua, en 1940.

Al retornar a Nicaragua se integró al trabajo político tras la formación del nuevo partido obrero y pasó por la experiencia del Comité Pro Democracia, el Bloque Antifascista de los Trabajadores y la formación del Partid Socialista Nicaragüense. Augusto Lorío fue uno de los primeros dirigentes del partido en hacer un examen crítico del documento del 3 de julio del 44, acerca de la errada tesis de la unidad nacional. Cuando dentro del PSN se comenzó a estudiar el marxismo-leninismo de forma más sistemática, los círculos de estudios para tal fin fueron organizados por Augusto Lorío, quien abordaba el tema de la filosofía dialéctica marxista.     

En 1947, Augusto estuvo una corta temporada confinado en la isla de Ometepe, del Lago Cocibolca, Igual que todos los dirigentes y los centenares de militantes socialistas que cayeron presos en 1948, Augusto fue de los últimos en salir en libertad. E igual que su hermano Juan, después de ese hecho, abandonó la actividad política en el PSN, y se dedicó a montar un taller de zapatería con su hermano Julio, al que llamaron Calzado La Vienesa.

Se reincorporó al partido al final de 1959, y en los 60 pasó a ocupar el cargo de Secretario de Cultura de la Comisión Ejecutiva, desempeñándose eficientemente en la formación ideológica de la militancia partidaria. Para 1967, y por motivos discrepantes con la mayoría de la Comisión Ejecutiva sobre la situación política creada por la masacre del 22 de enero, Augusto formó parte de la minoría que fue sancionada con la separación de la Comisión Política, por el pleno del Comité Central de abril de 1968. De la fecha de su fallecimiento no tenemos información, pero fue antes del 2000.

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