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Cuestionan credibilidad electoral, pero casi todos se preparan para comicios de 2016

Oposición busca una "coalición"

Negociaciones tras bambalinas: en el PLI, una corriente promueve a Montealegre, mientras Vidaurre confirma que Alemán le ofreció candidatura. Baltodano: hay que llamar a no votar

Octavio Enríquez | 16/2/2015
@cabistan

Francisca Ramírez, de 39 años, es comerciante en el distrito La Fonseca, ubicado en el productivo municipio de Nueva Guinea en Nicaragua. Tiene un día agotador de trabajo este jueves cuando despacha un camión cargado de quequisque, yuca y queso con destino a Managua, y otro lleno de legumbres para ser vendido en el exterior.

Al caer el día, tras dirigir un equipo de veinte personas incluyendo a dos de sus hijos, lo que menos espera es que le pregunten de política. Para ella, “los políticos son tan mentirosos como un borracho que dice algo hoy y al día siguiente ya se le olvidó”.

“Hemos dejado las uñas para que un gobierno llegue al poder, y cuando están ahí solo se acuerdan de su bolsillo. Los políticos nos ´negocean´, nos entregan”, dice esta mujer liberal, una de las lideresas que se opone a la construcción del canal interoceánico, el proyecto con el que el gobierno de Daniel Ortega promete multiplicar el Producto Interno Bruto del segundo país más pobre de la región.

El descrédito del sistema político en general, la falta de confianza en el árbitro electoral, denunciado en los últimos cuatro procesos electorales por cargar los dados a favor del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional, persiguen al gobierno de Daniel Ortega, a quien organismos de la sociedad civil le demandan un cambio de timón para que los comicios de 2016 cobren algún sentido si se respeta la voluntad popular.

Si bien los principales partidos de la debilitada oposición rechazan al poder electoral, y coinciden en demandar un cambio, tras bambalinas las negociaciones por una candidatura ya han empezado a calentar el ambiente político con el único claro horizonte que en la  otra esquina estará Ortega como rival, tras las reformas constitucionales aprobadas durante 2013 y 2014 y que le permiten la reelección continua.

En el PLI y PLC

Eliseo Núñez Morales, dirigente del Partido Liberal Independiente (PLI), reconoció la importancia de demandar elecciones transparentes, pero dijo que se están preparando, aunque no hay una decisión tomada sobre ir o no a las elecciones. En medio de ese proceso, asegura que el nombre de Eduardo Montealegre, el candidato presidencial a quien Ortega venció en 2006, tiene el apoyo de una corriente en esa agrupación y tampoco hay otra que lo adverse.

Para Núñez el principal reto de la oposición es que la población perciba que tienen el interés de buscar el poder y no únicamente conseguir curules en la Asamblea Nacional, lo que pasa por acabar con las guerras intestinas que logran que “ocho de cada diez  horas de trabajo político sean invertidos en pelearnos entre nosotros mismos y no en presentar una propuesta alternativa a la del FSLN”.

Noel Vidaurre, ex candidato presidencial conservador en 2001, recuerda que a finales del año pasado la presidenta del Partido Liberal Constitucionalista, María Haydée Osuna, dijo que ellos llevarían a un candidato al Ejecutivo que no fuera liberal. La promesa se produjo durante una reunión que sostuvieron varias organizaciones con el grupo que se mantiene fiel al ex presidente Arnoldo Alemán (1996-2001). Sin embargo, hace tres semanas el mismo ex mandatario le hizo el ofrecimiento en un encuentro privado.

“Hay un ofrecimiento, pero no hay negociación”, dijo Vidaurre vía telefónica al considerar que se necesita una coalición de partidos fuerte  para enfrentarse a Ortega, además de exigir públicamente que haya observación internacional y nacional, que se publiquen todos los resultados acta por acta y que la cedulación de todos los nicaragüenses se haga en su totalidad, exceptuando las nuevas solicitudes claro está, para evitar la partidarización del proceso a favor de los intereses del sandinismo.

El camino de la Unidad

Para el ex diputadoJosé Pallais, del Movimiento Liberal Constitucionalista Ramiro Sacasa Guerrero, Alemán tiene un compromiso con Daniel Ortega de ir a los comicios y buscar algunas diputaciones. La tarea entonces de la unidad de la oposición está en manos de otras organizaciones que conversan actualmente con el PLI.

Confidencial intentó entrevistar a Eduardo Montealegre, del PLI, y con el expresidente Alemán, cuya secretaria adujo que se encontraba fuera del país. Al cierre de la edición, ninguno de ellos respondió un cuestionario enviado por correo electrónico. Las interrogantes sobre sus aspiraciones políticas quedaron en el aire.

Al margen de cualquier consideración, Pallais dijo que es factible la unidad contra Ortega. “El éxito que hemos tratado de alcanzar es una posición intermedia, comprendamos que los partidos políticos tienen que mantener su personería jurídica, pero logremos que todas las organizaciones, partidos y movimientos políticos todos juntos demanden condiciones electorales, hagamos un plan de lucha conjunto”, explicó Pallais.

Según Pallais, hay una propuesta de dividir “el proceso de la unidad” en dos etapas: una primera que terminaría en noviembre de 2015 para pedir cambios de condiciones electorales y la posterior que gira en torno a un proceso de alianza electoral.

En las consideraciones de la ex comandante guerrillera Dora María Téllez, dirigente del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), la batalla porque los nicaragüenses puedan elegir es una prioridad, porque en la actualidad nadie garantiza que se respete la voluntad popular. El otro desafío para la oposición es la búsqueda de una candidatura atractiva, elegida en una coalición de los principales partidos para enfrentarse a un gobierno en franco deterioro.

“Ortega sabe que no tiene mayoría y por eso en la reforma constitucional eliminó la segunda vuelta. Él mantiene el 38% de los votos con los que ganó en 2006, incluso ese porcentaje se ha erosionado”, añadió Téllez.

La ex comandante guerrillera Mónica Baltodano sostiene que no hay condiciones para ir a elecciones, votar y que se respete la voluntad popular, lo que ella percibe que ocurre desde 2008.

“Ninguna de las condiciones para ejercer la democracia electoral ha mejorado. Todo lo contrario”, dice Baltodano que advierte del control del gobierno sobre instituciones como el Ejército y la Policía, el incremento de la represión y el control estatal sobre los medios de comunicación que permite al gobierno la difusión de su discurso.

“Participar en las elecciones en estas condiciones es una inmensa trampa.  Todas las fuerzas verdaderamente de oposición, todas las fuerzas críticas deben llamar a la gente a no ir a las urnas. Dejarlos solos en su juego a ellos y sus secuaces. Para quitar a gobernantes ilegítimos, corruptos, nepóticos, autoritarios, absolutistas no es indispensable el camino electoral.  Participar en las elecciones, cuando en estas ya todo está decidido por el control absoluto de un cuasi emperador, contribuye a engañar a la gente, a crear falsas expectativas, a desmovilizarlas frente a los reales problemas de la democracia”, lamentó Baltodano. 

Un pastor en política

Un nuevo actor busca cómo expresar su mensaje en los próximos comicios. Saturnino Cerrato, de 64 años, es pastor evangélico desde hace 47 años. Preside a las Asamblea de Dios, una organización de más de 1, 600 templos que aglutina a medio millón de nicaragüenses. Este teólogo considera que no se está equivocando al intentar labrar una  carrera política. “Soy ciudadano nicaragüense evangélico”, dice en su iglesia bautizada como La Roca por su comunidad hace dos años y medio en alusión al mensaje de que Jesús y su mensaje son la piedra en que está basada la Iglesia.

No es primera vez que un pastor evangélico se lanza en la búsqueda del poder. Evangélicos conocidos fueron Omar Duarte y Guillermo Osorno, este último un político tan desprestigiado que sus más ácidos críticos lo apodaban Guillermo ¨soborno¨ al mencionarlo. La decisión de correr como candidato, Cerrato la tomó una noche de jueves cuando encendió la televisión y encontró a un grupo de panelistas hablando sobre economía y uno de ellos mencionó que le iba bien económicamente a aquellos países que abogaron por las filosofías protestantes.

El pastor rechaza que se encuentre involucrado en alguna componenda, como la que señala que con el respaldo del FSLN le entregarían la personería jurídica al movimiento de Edgar Matamoros, el ex alcalde de Ciudad Darío, a quien el sandinismo le habría exigido que llevara al pastor como candidato a vicepresidente.

El líder religioso sonríe cuando escucha la pregunta de que si es un infiltrado del FSLN. “Yo soy una persona seria”, toma distancia y luego señala que en el país actualmente el principal problema es que se encuentra atrapado en la idolatría y el esoterismo. “El problema de fondo del gobierno está en la institucionalidad y el problema espiritual del país. Eso se puede ver por el esoterismo que se promueve en todos lados, por ejemplo los árboles de lata. La promoción de la idolatría con los altares en la Avenida Bolívar. El esoterismo es el gobierno de demonios en contra de este país, la idolatría y brujería maldicen a los pueblos”.

Por su parte, Edgar Matamoros, ex candidato a alcalde de Ciudad Darío, reconocido por no aceptar un curul de concejal tras las denuncias de fraude electoral en 2012, declaró en una entrevista a canal 12 que no hay condiciones electorales y que no aceptaría una candidatura presidencial. Tras el anuncio, el político liberal apagó sus celulares y tampoco respondió a los mensajes que Confidencial dejó en su oficina en Managua.

 

La deuda política pendiente

La analista María López Vigil, editora de la revista Envío, de la Universidad Centroamericana, lamenta que los políticos en campaña electoral no hablen sobre temas que en realidad son sentidos por la población.

“Me gustaría que más que hablar de lo que piensan hacer para erradicar la pobreza hablaran de lo que piensan hacer para frenar y evitar la extrema riqueza. Las desigualdades en las que hoy vivimos son obscenas. Hablar de esto suele caer mal a quienes a menudo pagan sus campañas, pero creo que es urgente”, dice López Vigil en un correo electrónico.

A petición de Confidencial, López Vigil menciona una serie de temas que son parte de la deuda pendiente de los políticos: el alcoholismo, la pandemia del abuso sexual y de incesto, las gravísimas fallas en el sistema educativo, los migrantes, y la construcción de una Nicaragua laica, “condición indispensable para que sea una sociedad democrática”.

“Me gustaría que los discursos dejaran de tomar en vano el nombre de Dios y contribuyeran a promover la superación del pensamiento religioso resignado y mágico que tanto abunda en nuestra sociedad y que tanto promueven jerarquías religiosas y políticas”, sugirió.

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