Confidencial » Mundo » Leer artículo

Peter Hakim, presidente emérito del Diálogo Interamericano

Cuba-EE.UU.: "Un divorcio cordial"

Analista estadounidense se muestra escéptico sobre la posibilidad de reformas profundas en Cuba tras inicio de diálogo con EE.UU: Obama quiere cambios rápidos, pero Castro es cauteloso e intentará mantener control

Carlos Salinas Maldonado | 27/1/2015
@CSMaldonado

Peter Hakim, presidente emérito del Diálogo Interamericano (un thinktank que analiza las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica, con sede en Washington) se mostró escéptico con el proceso de diálogo iniciado entre Cuba y EE.UU. para instaurar las relaciones diplomáticas entre ambos países, una anuncio hecho en diciembre por el presidente Barack Obama y que ha sido celebrado con euforia por todos los países latinoamericanos. Para Hakim, sin embargo, este acercamiento, al menos en un plazo medio, no lograría grandes cambios en la isla gobernada por los hermanos Castro desde hace más de 50 años.

“Yo estoy escéptico. Esto es como una relación de una pareja que vive junta por mucho tiempo y siempre discuten, siempre pelean. Lo mejor que les podría pasar es un divorcio cordial, no pelear más, seguir cada uno con su camino. Eso sería lo ideal para ambos países. No creo que vaya a cambiar pronto la visión que se tiene en Estados Unidos de Cuba, que es vista como el símbolo del enemigo”, explicó Hakim en una entrevista en el programa Esta Noche.

Para el analista se trata más de “cierta fascinación por Cuba” de parte de amplios sectores políticos y económicos de América Latina, que de hechos concretos que permitan revelar la posibilidad de cambios estructurales más profundos en la isla. Sin embargo, Hakim explicó que las reuniones iniciadas la semana pasada entre altos funcionarios de Washington y La Habana muestran la “seriedad” del acercamiento anunciado por Obama.

“Es una muestra de seriedad y de buena voluntad de los países para implementar el acuerdo de diciembre. Ambos países tienen intereses comunes, como establecer las relaciones normales, abrir embajadas y nombrar embajadores. Y ha habido muestras importante de parte de ambos países. Estados Unidos ha mostrado su interés en un cambio de reglas en relación a los intercambios financieros y los viajes a la Isla; los cubanos han dejado en libertad a 53 prisioneros”, dijo el analista.

Hay puntos en las negociaciones que, sin embargo, no avanzarían tan rápido como se espera. Hakim dijo que Estados Unidos quiere que se “mueva más rápido” decisiones por parte de La Habana en relación a una mayor apertura política, el respeto a los derechos humanos, abrir la economía, el desarrollo de una nueva clase empresarial, el acceso a Internet a los cubanos. “Estados Unidos quiere que eso pase rápido, pero los cubanos son cautelosos, porque puede significar una pérdida de control en la Isla”, dijo Hakim.

El analista explicó que el presidente Obama espera que el proceso de apertura en Cuba sea rápido, pero según su análisis dos años –que es lo que le queda a Obama al frente del Gobierno– es muy poco tiempo para que esto suceda. Hakim puse como ejemplo el proceso de apertura que Raúl Castro anunció en 2008 y que ha sido lento y, según el analista, “está muy atrasado”. Será entonces una agenda que quedaría en las manos de un posible gobierno republicano, si ese partido conservador gana las elecciones de 2016, aunque Hakim no cree que haya una mayor resistencia al camino iniciado por Obama. “La oposición nacional (a la apertura) no es tan grande. Nadie apareció en las marchas llamadas tras el anuncio. La resistencia es de un número contado de políticos cubanos. Los republicanos no van a votar por levantar el embargo, pero tampoco van a pelear mucho. Si ganan los republicanos en 2016 hay posibilidades de que el proceso siga, porque Obama ha dado una herida mortal al bloqueo económico”, explicó.

Los cubanos, además, miran este proceso de negociaciones con pragmatismo, dijo el analista, sobre todo cuando su principal aliado económico, Venezuela, se ve en aprietos por la caída en el precio internacional del petróleo, los problemas de la gigante PDVSA en la producción del crudo, y la situación política delicada a la que se enfrenta el presidente Nicolás Maduro. “Venezuela no va a poder sustentar la ayuda. Y el único país que puede sustituir esa ayuda es Estados Unidos, que puede enviar hasta dos mil millones de dólares anuales en remesas a la Isla, además de otros mil millones más en bienes. No sustituye totalmente la ayuda venezolana, pero da un empuje necesario, y los cubanos están atentos a eso”, dijo Hakim.

 

La cumbre de las Américas

El escepticismo de Peter Hakim también está relacionado a la reunión de naciones americanas que tendrá lugar en Panamá en abril próximo. La cumbre es vista como un momento histórico en el que estarían reunidos todos los países del continente por primera vez, un diálogo real sin el “peso” del largo desagrado entre Cuba y Estados Unidos, es decir, una nueva era de relaciones más cordiales en el Hemisferio. Hakim asegura, sin embargo, que esta cumbre no significará un mayor empuje a las reformas políticas y económicas en Cuba. “La cumbre será más alegre”, dijo, pero ¿qué problemas podría resolver una asamblea de países como ésa?”, cuestionó el analista.

Más en: Mundo

Otros artículos del mismo autor