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Debate sobre la libertad en Nicaragua

"No se puede perseguir a nadie por sus ideas"

Alejandro Serrano Caldera, Sofía Montenegro, y Lea Guido analizan la situación de la libertad de expresión en el país y lo que significa “Ser Charlie” en Nicaragua

Carlos Salinas Maldonado | 14/1/2015
@CSMaldonado

El filósofo  Alejandro Serrano Caldera aseguró en un debate impulsado por Confidencial y el programa Esta Noche, que “la libertad es la potestad y el derecho de toda persona de desarrollar sus ideas, creencias y aptitudes”, en el marco de la discusión mundial que se ha creado a raíz del salvaje ataque a la redacción del semanario satírico francés Charlie Hebdo. Serrano Caldera afirmó que “no se puede perseguir a nadie por sus ideas”, pero que en una sociedad abierta “hay que ser absolutamente tolerante y defender la libertad”.

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Serrano Caldera discutió el tema de la situación de la libertad de expresión en Nicaragua y lo que significa “ser Charlie” –el lema adoptado por millones de personas en el mundo como solidaridad a la revista atacada– en el país, junto a la periodista Sofía Montenegro, directora del Centro de Investigaciones de la Comunicación (CINCO) y Lea Guido, socióloga y doctora en salud pública.

Montenegro recordó que los ataques del 7 de enero golpearon a los franceses en las bases más fuertes de su identidad: la república laica y el derecho a la libertad de expresión. Un golpe que explica la reacción de millones de franceses que salieron a las calles para protestar por la masacre de París, pero también para reafirmar esos valores. “Es lo contrario a lo que sucede en Nicaragua”, dijo Montenegro. “Aquí se maneja un sistema de miedo, hay gente que se calla por el temor a perder su empleo, de ser asaltada, de ser garroteada. Eso también es un asalto a la libertad de expresión. Y la gente ha comenzado a interiorizar esos temores y los límites a su libertad”, explicó la también socióloga.

Lea Guido aseguró que en Nicaragua sí hay limitaciones a la libertad de expresión, y aunque en el país no hay un marco legal que regule por ejemplo el trabajo de los medios de comunicación, como sucede en Ecuador, aseguró que desde el poder se pone en riesgo ese derecho. Guido hizo hincapié en que el fanatismo político que sufre el país afecta la libertad, así como el hecho de que en el Estado lo religioso se mezcla en la gestión pública. “Nadie puede hacer que su fe o su religión intervenga en la gestión del Estado. El Estado laico es un instrumento para la convivencia y la diversidad”, aseguró Guido.

A pesar de las amenazas que hay en el país contra la libertad, el filósofo Serrano Caldera recordó que “una de las luchas emblemáticas” de Nicaragua ha sido la de la libertad de expresión, que ha “permeado la conciencia nacional”, aseguró, al recordar la lucha de Pedro Joaquín Chamorro por las libertades en Nicaragua. Chamorro fue asesinado por la dictadura somocista en 1978, uno de los hitos que marcó el principio del fin de la dinastía que gobernó por más de 40 años Nicaragua. Los panelistas recordaron que desde el Ejecutivo que encabeza el presidente Daniel Ortega se quiere hacer olvidar el legado de Chamorro, y pusieron como ejemplo el secuestro del monumento al héroe nacional por parte de una batería de la Juventud Sandinista, que impidió a los ciudadanos rendirle honores, al grito de “¡Daniel, Daniel!”.

“La libertad como conciencia colectiva existe en determinados términos y grados, quizá no tan desarrollada como quisiéramos, pero sí a pesar de los mecanismos de intimidación para vencer la libertad. Ha habido hechos como los de la Juventud Sandinista ante el monumento de Pedro Joaquín Chamorro, que logran afianzar la conciencia de libertad en el país”, dijo Serrano Caldera.

Sobre si la libertad de expresión debería ser regulada por el Estado,  Lea Guido citó un estudio preparado por Naciones Unidas en 1992, en el que esa organización afirmaba que las restricciones legales a la libertad “tienen efectos perversos”, porque podría ser usados por gobiernos o regímenes autoritarios como formas de represión o usarlos para beneficio de pequeños grupos. “La libertad es un derecho humano universal e indisoluble. La principal función de un Estado laico es garantizar esos derechos”, aseguró. “La palabra no se pude penalizar ni matar. La libertad no es algo abstracto, sino algo concreto: la construcción de un espíritu crítico”, agregó.

“Afortunadamente no hay existen en el país leyes para la libertad, pero ésta está regulada por un sistema nacional que establece ciertos límites (como los creados en el Código Civil). La libertad lleva en sí su propia regulación, aunque el poder quiere suprimirla”, dijo por su parte Serrano Caldera. Para el filósofo, la mejor manera de consolidar una sociedad consciente de sus derechos “es crear una conciencia crítica a través de la educación”.

La discusión sobre la regulación de la libertad de expresión Sofía Montenegro la amplió al trabajo de los medios de comunicación. La periodista dijo que en las redacciones y entre los periodistas se deberían establecer mecanismos de autorregulación, basados en principios como “no incitar a la violencia, no hacer amenazas, pero tampoco dejarse chantajear e intimidar”.

Al preguntarle Carlos F. Chamorro, conductor de Esta Noche, qué significa ahora “ser Charlie” en Nicaragua, la periodista respondió: “Las 18 marchas campesinas en Nicaragua son Charlie. Ser Charlie es cuestionar el discurso anti patriótico del Canal (impulsado por el comandante Ortega y el empresario chino Wang Jing), es salir a marchar a pesar de que se niega la libertad de movilizarse, de estar informado, de ser consultado, de saber qué va a pasar con el país”.

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