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Centro Humboldt: hay anomalías en proceso de evaluación de impacto ambiental de proyecto canalero

Marena aprobó en un día 'estudio' ERM

Dr. Pedro Álvarez cuestiona la falta de seriedad y la “complacencia” de ERM con su cliente HKND. No han elaborado un verdadero estudio de impacto ambiental

Octavio Enríquez | 12/1/2015
@cabistan

La correspondencia interna entre el consorcio chino Hong Kong Nicaraguan Development (HKND) y el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) demostró que al gobierno de Daniel Ortega le bastó un día para aprobar las 572 páginas del estudio de impacto ambiental preparado por la consultora Environmental Resources Management (ERM) para las obras de inicio del canal interoceánico de Nicaragua.

El Centro Humboldt presentó este viernes una cronología detallada, a partir de los documentos revelados en diciembre por la concesionaria. Así, el estudio de las obras iniciales se publicó tan solo dos meses después que el Estado aprobó los términos de referencia para los estudios de impacto ambiental en el caso del proyecto en general, los que el empresario chino Wang Jing prometió completar en el primer semestre de 2015.

 “Me parece que el proceso de presentación, revisión y autorización del estudio de evaluación de impacto ambiental ha sido anómalo y no ha sido apegado a los procedimientos (…) Creemos que los niveles de exigencia debieron ser mayores”, cuestionó Víctor Campos, subdirector de Humboldt, que se declaró “impotente” ante la falta de responsabilidad de las autoridades.

Entre la documentación presentada por HKND se encuentra una carta del 17 de diciembre de 2014 en que Dong Lu, presentado en Managua como director general  de relaciones públicas de la concesionaria, remite a una dirección del Marena los estudios de las obras de inicio, tal como llaman a la construcción de cinco vías de acceso y el mejoramiento de dos vías con una longitud de 11.7 kilómetros en Brito.

Lu envió la documentación en calidad de representante de la desconocida Compañía Desarrolladora Latinoamericana, cuyas oficinas se encuentra en el edificio Vista Developtment en Managua y que se suma a las 15 sociedades anónimas en cuatro países que el grupo empresarial del inversionista Wang Jing creó para la gestión del megaproyecto.

En la carta de HKND se puede leer, “por favor no dude en comunicarse con nosotros en caso que tenga alguna pregunta o comentario al respecto”. Esas fueron las palabras que Lu escribió a las autoridades gubernamentales. Sin embargo, no hizo falta. El 19 de diciembre de 2014, la directora general de Calidad Ambiental del Marena, Yelba López, envió otra misiva en que dejó clara su “no objeción” y la autorización al voluminoso documento.

Un año antes, el 19 de diciembre de 2013 y en franca oposición al papel asumido por Marena que de todos modos es miembro de la comisión, la ministra de esta cartera Juana Argeñal había enviado una carta a Humboldt respondiendo una consulta, en la que señalaba que era la Comisión del canal la que debía autorizar los estudios de factibilidad,  un plan de desarrollo para cada sub proyecto, así como la emisión de permisos.

“La comisión es el órgano de gobierno responsable de la supervisión, del uso racional y sostenible de los recursos naturales, la protección del ambiente y biodiversidad del  área geográfica de influencia alrededor del área de construcción del Gran Canal”, le dijo Argeñal al director ejecutivo de Humboldt, Amado Ordoñez Mejía.

Para Campos, el rastreo de todos estos documentos demuestra que hay improvisación en la realización de estos estudios iniciales. “Ellos estaban trabajando sobre la evaluación de impacto ambiental sobre el proyecto global y a última hora decidieron hacer un estudio de impacto ambiental particular de lo que llaman las obras de inicio. Hay un principio de que las obras de impacto ambiental de un proyecto es una sola evaluación de impacto ambiental, porque los impactos se agregan, se acumulan. Hay una gran contradicción cuando se dice que el canal tiene categoría 1 que es para los proyectos de impacto nacional y regional y en las obras de inicio dice que es categoría dos, es decir los impactos son locales”, añadió.

A la aprobación estatal de los primeros estudios, siguió la declaración del presidente de HKND, Wang Jing, quien aseguró en una conferencia en Managua que los estudios en el caso de las obras de inicio sí existían. El impacto ambiental y el financiamiento de los 50 mil millones de dólares que cuesta el proyecto son las principales dudas que persiguen la obra, desde el nueve de julio de 2012 cuando el concesionario y el gobierno firmaron  un memorándum de entendimiento.

El subdirector de Humboldt señaló por otro lado la falta de contenido de los primeros estudios, que tienen “muchas citas bibliográficas sobre cosas ya conocidas” y recordó que el Estado debió demandar un plan de gestión ambiental al momento de dar la autorización.

“No es un estudio serio”

El doctor Pedro José Álvarez, decano de la Facultad de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de Rice (Houston, Estados Unidos), dijo que la publicación de la empresa china no “es un estudio serio de impacto ambiental”.

Álvarez fue uno de los promotores en noviembre pasado de un foro sobre el canal organizado en Managua por la Academia de Ciencias en Nicaragua (ACN) y sus pares de América Latina, Europa y EEUU,  en el que los científicos advirtieron de los efectos que puede tener la obra en el Lago Cocibolca.

“Me impresiona que después de tantas opiniones que han ofrecido expertos internacionales de mucho renombre, este documento ignore el impacto del dragado recurrente y del tráfico de barcos sobre la calidad del agua y la biodiversidad del Lago Cocibolca. Hay una consideración preliminar y superficial de impactos potenciales de la obras de inicio, pero las conclusiones se basan en criterios subjetivos”, lamentó Álvarez a través de un correo electrónico escrito a Confidencial.

En los documentos, la consultora establecida en Reino Unido, Environmental Resources Management (ERM), insistió en que la mayoría de posibles daños tanto al suelo, recursos hídricos y biodiversidad, se mantienen en una escala entre “menor y moderada”, lo que fue cuestionado por los especialistas nicaragüenses.

Según Álvarez, el proyecto del canal, cuyo costo es estimado en 50,000 millones de dólares, sería la obra de ingeniería más grande de América Latina. Los datos oficiales indican que tendrá un largo de 278 kilómetros, de cuyo recorrido el 37% surcará el Lago Cocibolca, la más grande reserva de agua del país.

“Hay una consideración preliminar y superficial de impactos potenciales de la obras de inicio, pero las conclusiones se basan en criterios subjetivos. Un proyecto de esta gran envergadura, con tanto en riesgo como nuestra seguridad hídrica, debería de apoyarse en modelos matemáticos que simulen procesos pertinentes (Ej.: erosión, interrupción de corredores biológicos, cambios de flujo en ríos y de nivel de agua en el lago Cocibolca, eutrofización y cambios en calidad de agua, etc.) y considerar también las incertidumbre intrínsecas (Ej., el efecto del cambio climático sobre los procesos hidrológicos)”, explicó el especialista que calificó de complaciente con su cliente la actitud de ERM.

No cumplen estándares internacionales

Álvarez es un experto reconocido internacionalmente que en 2012 fue ganador del premio Clarke que concede el Instituto Nacional de Investigaciones del Agua en EE.UU. Para el científico radicado en Estados Unidos, el estudio de impacto ambiental de ERM se centra en caracterizar las condiciones iniciales, recontar poblaciones de especies y mostrar los rasgos físicos de las zonas afectadas.

El doctor Jorge Huete, vicepresidente de la ACN, comparte la visión de que el voluminoso documento presentado por ERM no constituye un verdadero estudio de impacto ambiental

“Los estándares internacionales obligan a informar debidamente, con transparencia y solicitar la opinión pública. Esas recomendaciones públicas las deberían tomar en consideración antes de aprobar cualquier procedimiento. Los procedimientos no son los más idóneos que uno pudiera esperar dada la magnitud de este megaproyecto. Se ha procedido con las obras sin que se hayan terminado los estudios ambientales propios de la HKND (contratados a ERM). Esta presentación sumaria no tiene ninguna relevancia para las obras, las decisiones fueron tomadas sin considerarlas”, dijo Huete.

Huete ha cuestionado desde hace meses que el gobierno no convoque a una comisión técnica-científica independiente que estudie a fondo los estudios que está elaborando ERM. “La tónica peligrosa que se está implantando es que la comisión del canal apenas sirve para ponerle sello a lo que solicita la HKND. Aún mejor sería que un grupo independiente internacional, del más alto nivel, pudiese revisar críticamente cada uno de los estudios”, sugirió.

¿Y el carácter hidrodinámico del Lago?

La crítica a los estudios de las obras de inicio la iniciaron reconocidos expertos como Salvador Montenegro Guillén, ex director del Centro  para la Investigación de Recursos Acuáticos (CIRA) que el cuatro de enero pasado en un artículo de opinión para Confidencial consideró incluso que “¡el canal peligra!”.

Montenegro citó el mapa “esquema del proyecto del canal de Nicaragua”. Repitió que en ocasiones anteriores se había referido al impacto y degradación que las obras pueden causar en el Lago Cocibolca, el más importante cuerpo de agua centroamericano, el lago tropical más grande de las Américas y el principal recurso hídrico nicaragüense. Pero esta vez sostuvo que por su carácter hidrodinámico, el Lago no debe ser visto como una víctima colateral, sino también como capaz de destruir las obras.

El científico agrega que, por las dimensiones del canal, el material a excavar superaría los 585, 720, 000 toneladas métricas de materiales sólidos del fondo del Cocibolca.

De acuerdo con Montenegro, el concesionario planifica construir islas artificiales con el material dragado, mientras que de manera paralela— en el cauce que se excavaría entre El Tule y Las Lajas— “se depositarían también a un costado a lo largo del cauce los sólidos excavados  formando una muralla, cuya geometría,  ancho y elevación  no son precisadas”.

“De esta forma es como proponen solucionar el problema de eliminación de los voluminosos materiales excavados de la zanja, solución que podría funcionar en un cuerpo de agua inerte o estático, pero nunca en un cuerpo de agua dinámico como es  el Cocibolca. Estas asombrosas decisiones del concesionario,   evidencian el desconocimiento que tienen los diseñadores del canal sobre el  funcionamiento hidráulico del Cocibolca, o en el peor caso un inconcebible  menosprecio o desinterés por lograr alcanzar  la sostenibilidad ambiental indispensable para el funcionamiento indefinido de dicha obra”, planteó el ex director del CIRA.

 

Principal preocupación: Las expropiaciones

Los estudios publicados por HKND plantean como preocupación en general la expropiación de las propiedades, que en la zona de Brito al sur están formadas por pequeñas fincas, a excepción de La Hacienda Miramar, de 1, 180 manzanas, vinculada a personajes cercanos a la pareja presidencial.

ERM incluso dice que “la adquisición y compensación por compra de tierras, dado que los

requisitos mínimos de las Leyes Nº 840 y AMC no cumplen a cabalidad con estándares internacionales”.

Hasta ahora en el país se han desarrollado 18 marchas de protestas campesinas que demandan al gobierno la derogación de la ley 840, con la que el presidente Daniel Ortega legalizó basado en el control político del Parlamento la concesión del canal interoceánico.

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