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Sin libertad de prensa no hay libertad de pensamiento

A 37 años del asesinato del Mártir de las Libertades Públicas, este escrito publicado en 1975 ratifica la vigencia de su pensamiento

Pedro J. Chamorro | 10/1/2015

Es esta la segunda vez, en los últimos diez años, que la ASOCIACION DE PERIODISTAS DE GUATEMALA, (A.P.G.), me distingue con el galardón de la libertad de prensa. Ya antes, en el año de 1965, había recibido el mismo honor de esta prestigiada asociación y debo decir en voz alta, que la presencia en mis oficinas de La Prensa, de la placa conmemorativa de aquella distinción, ha contribuido grandemente a mantener mi decisión de permanecer en la misma brecha de quienes como ustedes, entendiendo que la libertad de prensa e información es un derecho inalienable de la humanidad, no desmayan en reclamar su vigencia.

Al agradecer otra vez este galardón que renueva mi compromiso con el periodismo guatemalteco, lo cual vale decir, con Guatemala misma, deseo sobre todo establecer la significación intrínseca, impersonal, institucional, del premio en sí.

Pienso yo, compañero, que el establecimiento mismo de un premio “Libertad de Prensa” es el mejor testimonio de adhesión, por parte de ustedes, a uno de los valores fundamentales de la existencia social. Porque la humanidad, a través del largo y contradictorio proceso de la historia, se ha abierto camino asentando lo bueno y destruyendo lo malo, dejando así consolidado el concepto de la libertad de prensa e información, como  uno de los derechos inalienables del hombre.

Más aún la libertad de prensa en el sustrato básico sobre el cual se asienta la vigencia efectiva de todos los derechos fundamentales de la persona humana.

Sin libertad de prensa, no hay libertad de conciencia.

Sin libertad de prensa, no hay libertad de pensamiento.

Sin liberta de prensa, está disminuido incluso el derecho a la vida.

Sin libertad de prensa, no hay libertad.

Pero la libertad en sí misma, y ese es el gran problema de todos los tiempos, no puede ser una simple ficción jurídica, un concepto semántico, sino que debe tener una existencia social concreta, y de allí que necesite  para existir, de una activa militancia que ponga todo su esfuerzo, y sus cinco sentidos en conquistarla diariamente.

Y eso es en definitiva lo que debemos ser los periodistas: militantes de la libertad de prensa e información, base fundamental como he dicho, de todos los derechos de la persona humana.

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