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Jon Lee Anderson, periodista de 'The New Yorker'

"Triunfo de diplomacia cubana y paso audaz de Obama"

El veterano reportero, que vivió mucho tiempo en la Isla, asegura que “la apertura política será lenta y paulatina” en Cuba tras el deshielo iniciado entre Barack Obama y Raúl Castro

Carlos Salinas Maldonado | 31/12/2014
@CSMaldonado

Jon Lee Anderson es uno los reporteros estadounidenses que mejor conoce la realidad política de Cuba. Vivió en la Isla durante varios años, mientras preparaba la que es la biografía más completa que se ha publicado sobre Ernesto ché Guevara, “Una vida revolucionaria” (editada por Anagrama en español), una experiencia que le permitió vivir los cambios políticos que se han producido en Cuba desde la caída de la Unión Soviética, el otrora gran aliado de La Habana.

Anderson (California, 1957) plantea en esta entrevista con Confidencial los escenarios que pueden desarrollarse a partir de la decisión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de ‘descongelar’ las relaciones con Cuba, una medida que puede generar profundos cambios en la política de Washington hacia América Latina. El veterano periodista de la revista The New Yorker afirma que la apertura política en Cuba “será lenta y paulatina”, pero que abre “la oportunidad a una transición gradual” en la Isla. Y, además, reforzará el papel de La Habana como líder político regional en Latinoamérica, un “actor de buena voluntad en las pláticas necesarias para tratar el dilema político venezolano”, dice. “Es probable que el gobierno cubano aconsejará moderación y apertura a sus aliados venezolanos para crear clima de mayor distensión”, explica Anderson.

Para este reportero que ha cubierto las guerras de Irak, Libia y varios conflictos en África, tanto Obama como Castro ganan del resultado de las negociaciones apoyadas por el Vaticano y Canadá: para Cuba es un triunfo de su diplomacia y para Obama un paso audaz, que demuestra “la autoconfianza de un estadista de una superpotencia, de que el hecho de reconocer fracasos y errores no siempre significa pérdida de influencia, sino, a veces, sensatez y sabiduría”.

A continuación las respuestas de Anderson a las preguntas de Confidencial, que el periodista accedió a responder por correo electrónica mientras estaba en Trípoli, Libia.

¿Cómo se mantiene en secreto una negociación de este tipo durante tanto tiempo? ¿Te ha sorprendido?

Me ha sorprendido algo, sí, pero, como he escrito, había indicios y 'hints' que algo sucedía. Famosamente EE.UU. esta súper abierto y todo se ventila, con 'choreos' de información desde inclusive dentro del gobierno -- algo que sucede menos en Cuba. Al final, pues, no me sorprende el poder de hermetismo por parte de ambos gobiernos, dada la naturaleza sensible de la misma y el hecho que las negociaciones estaban en manos de oficiales muy altos. Eso y que los terceros que estaban al tanto, tanto el gobierno canadiense como el Vaticano, estaban muy interesados en que diera fruto positivo.

¿Se puede interpretar como un triunfo de la diplomacia cubana? ¿O como un paso audaz de Obama?

Sí. Sin  duda. De hecho, lograr que EE.UU. reestablezca relaciones 53 años después de romperlas y con el reconocimiento explícito de Obama que la política ha fracasado, sin duda es un triunfo cubano. Y también paso audaz de Obama y la autoconfianza de un estadista de una superpotencia, de que el hecho de reconocer fracasos y errores no siempre significa pérdida de influencia, sino, a veces, sensatez y sabiduría.

¿Hay posibilidad de que el siguiente paso sea el levantamiento del embargo?

Sí, pero primero hay que pelear la parte legalista en el Congreso. Eso afecta cosas como el flujo de dinero oficial entre ambos países; pero de hecho Obama ya ha suavizado muchos aspectos del embargo. Veremos más bien más suavización de las sanciones existentes antes del levantamiento formal. Pero el reanudamiento de relaciones es clave, y cambiará mucho el ambiente entre ambos países, y ni hablar dentro de la isla también. Creo que experimentará un periodo de bienvenida distensión interna y también internacional.

¿Podría esta decisión de Obama acelerar reformas económicas más profundas en Cuba?

Vamos a ver. Creo que Raúl busca aligerar el ambiente y las oportunidades cubanas, pero sin aperturas abruptas que pueden desestabilizar la isla. En algunas cosas, creo, su gobierno será renuente, sobre todo cuando se trata de inversiones norteamericanas.

Castro ha anunciado que dejará el poder en 2018 ¿Cuál es en tu opinión su cálculo político y los plazos del régimen cubano?

Creo que es un plazo realista si bien ahora se siente bien próximo. Pero no hay otra; Raúl tiene ochenta y tres años, que no es poco. Es tiempo para el relevo y ya ha nombrado sucesor que parece tener el beneplácito del Partido, y si no la aprobación, entonces la indiferencia de la mayoría de los cubanos. Le darán un chance, creo. Eso significa que cuba -- sino hay nada inesperado que cambia el panorama de manera radical -- tiene la oportunidad de una transición gradual por delante, quizás, hasta final de la década, por lo menos. 

¿Qué impacto va a tener esta normalización de las relaciones en América Latina, principalmente frente a la política exterior de Venezuela?

En términos generales esta normalización es buena para todo el mundo: en América Latina significa un ambiente refrescado en que Cuba, hasta cierto punto un líder potencial hemisférico en muchas cosas, puede asumir el papel que le corresponde, con el aval de EEUU. Los demás países podrán dar créditos e invertir mucho más en Cuba de lo que lo han hecho hasta ahora. Ahora sí Cuba tiene futuro, cuando antes siempre estaba en jaque. Esto cambia todo -- sin bien habrán temas escabrosas e inclusive desacuerdos todavía por resolver entre Cuba y EE.UU. y algunos de los otros países.

Cuba será clave como actor de buena voluntad en las pláticas necesarias para tratar el dilema político venezolano, creo. Me puedo equivocar, pero creo que es probable que el gobierno cubano aconsejará moderación y apertura a sus aliados venezolanos para crear clima de mayor distensión.

¿Qué papel va a jugar ahora el Ejército cubano? ¿Puede controlar un proceso de transición en la Isla?

Buena pregunta. Raúl, naturalmente, ha sido el ministro de Defensa durante medio siglo y ahora es presidente. El ejército es clave en la organización de la isla y como componente económico también; es coproprietario de muchas compañías en la isla, que abarcan el turismo, la construcción, la aviación y agricultura. Dudo que eso cambiara en el corto o mediano plazo, porque este papel está concebido como un pilar de apoyo importante al Partido y su manutención en el poder. No hay disidencia violenta y no hay razones para creer que habrá; de hecho, menos ahora que nunca. Así que sí creo que puede controlar el proceso de transición en la isla.

¿A nivel interno cómo reciben los cubanos esta noticia? ¿Puede haber mayor demanda de democratización hacia el régimen?

Habrá mayores demandas sí, pero la mayoría de los cubanos tienen como prioridad asegurar su bienestar económico y social. De hecho hay mayor democratización ya, si no plena, viendo a Cuba hoy, en la era de Raúl de 'los cambios' y comparándolo con años anteriores. Pero la apertura política será lenta y paulatina, y me imagino que tendrá sus altas y sus bajas.

Obama afirmó que la política de aislamiento de Estados Unidos fracasó. ¿Qué reacción se puede esperar de parte de los republicanos y el ala conservadora estadounidense frente a esta decisión de apertura?

Hemos visto algunas de las reacciones, de oposición por parte de Marco Rubio, el senador ambicioso de origen cubano. Pero el candidato conservador Rand Paul ha dado su apoyo a Obama. Vamos a ver como lo juega Jeb Bush, si es que él será, como luce en estos momentos, el rival republicano a Hilary Clinton en las elecciones venideras. Dice que su acción serrucha el piso a la credibilidad norteamericana. Tenía que decir algo, pero no es tan radical. Intuyo, al fin y al cabo, que no será tema mayor-- Cuba no es una prenda de batalla ya en EE.UU.; sondeos recientes indican que una mayoría de norteamericanos y también de cubano-americanos están a favor de la distención y normalización con Cuba. Si es que Obama se mueve en el mismo sentido con Irán -- cosa que puede hacer -- será un tema mucho más candente y combatido, creo.

¿Cómo impactará la noticia entre los miembros del exilio cubano?

La mayoría están de acuerdo, aunque siempre hay los -- una minoría, creo -- que se oponen. Vamos a ver como sigue -- hay que recordar que es un 'election season' en EE.UU., y todo es posible. Si más republicanos ven alguna ventaja política con la comunidad de origen cubana machacando este tema, lo harán, y si no, no. 

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