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Secretario político FSLN: hago llamado al presidente Ortega para que pare esta injusticia

Se tambalea tesis de 'los tirapiedras'

Juicio se centra en supuesta participación de simpatizantes sandinistas en masacre del 19, pero no se aclara motivo de la matanza

Ismael López | 7/10/2014
@lopezismael

Domingo Ruiz entró sereno y sonriendo, vistiendo botas puntiagudas y jeans Levi's, al salón de los juzgados de Managua, donde este lunes se reanudó el juicio en contra de los 12 campesinos acusados por la masacre del 19 de Julio. Ruiz es el secretario político del FSLN en la comunidad de Los Encuentros, Ciudad Darío, y llegó a decirle al juez Edgard Altamirano, a cargo del maratónico juicio, que aquel fatídico 19 de julio Walter Balmaceda, Erick Salgado y los hermanos Torres llegaron al lugar de la tragedia en el kilómetro 75.7 de la Carretera Norte casi una hora después de Los sucesos. “Cuando ellos pasaron (por el sitio de la tragedia), todo había pasado”, dijo Ruiz.

El campesino era el responsable político de las casi 40 personas que el 19 de julio, cuando el país celebraba 35 años del derrocamiento de la dictadura somocista, viajaban en el bus de Balmaceda, el transportista a quien la Fiscalía acusa de contratar, por orientaciones de Wilfredo Balmaceda –otro de los acusados- a Blandón y los hermanos Torres para apedrear a la caravana de buses.

El apedreamiento tenía como objetivo, según la teoría de la Fiscalía, que los buses aminoraran su velocidad y que fueran blancos fáciles de los tiradores. Pero Ruiz y el resto de los 10 testigos que declararon este lunes, propuestos por los abogados defensores, tiraron por la borda la teoría de la Fiscalía.

“Te voy a mandar un bus grande, Domingo —le dijo el alcalde de Ciudad Darío, Ángel Cardoza, a través del celular días previos al 19—. Para que me traigas unas 60 personas (de tu comunidad)”. Sin embargo, de los Encuentros Ruiz sólo se hizo acompañar de 28, más otros que se sumaron en Ciudad Darío, casi 40.

Para demostrar su cercanía con el alcalde sandinista, Ruiz contó que ese día Cardoza le entregó 1,500 córdobas para que comprara almuerzo. “Allá en Managua te voy a dar leche”, le dijo Cardoza. La leche, según Ruiz, eran botellitas de licor que fueron entregadas ya en la capital.

Después de declarar ante el juez, Ruiz dijo a Confidencial que él llegó al juzgado a decir la verdad. “No voy a tener miedo de decir la verdad. Más bien le hago un llamado al presidente Daniel Ortega para que pare la injusticia que se está cometiendo con esos muchachos”, dijo.

Minutos después de la declaración de Ruiz, le tocó el turno a su hijo, Milton Ruiz. El joven, que viajaba en el bus de Balmaceda aquella noche, dijo que en el transcurso de Managua a Ciudad Darío sólo hicieron dos estaciones. Una en Puertas Viejas, para que bajara del bus un militante del FSLN que trabaja en la alcaldía de la zona, y otra en la comunidad Las Pilas, donde bajaron del autobús, Salgado y los hermanos Torres.

“A dos minutos de la entrada a Las Pilas, había dos patrullas de la Policía en el lugar de la tragedia. Las patrullas alumbraban para la parte derecha de la carretera”, dijo el joven.

El 19 de julio, entre las 9:30 y las 9:40 de la noche en el kilómetro 75.7 de la carretera norte, la caravana de buses de simpatizantes sandinistas que regresaba de la celebración del 19 de julio fue rafagueada. Dos horas más tarde, en San Ramón, tres buses más fueron emboscados. Cinco personas murieron aquella noche y 25 resultaron heridas.

Según la acusación, tres fueron los tiradores en Ciudad Darío: Eddy Gutiérrez, Jairo Obando (conocidos opositores de Ciudad Darío) y Pablo Martínez Ruiz (un capitán retirado del Ejército, que fue miembro de las tropas especiales), que se mantiene prófugo.

El plan, según la Fiscalía, comenzó a fraguarse dos meses antes. Habrían participado también como apoyo logístico: Leonel Poveda, Wilfredo Balmaceda (simpatizante del PLI), José Cortez, un ex miembro de la Resistencia, a quien la jefa de la Policía Aminta Granera, relaciona con Los Zetas. En las reuniones participaron también, Rosendo Huerta y su cuñado Zacarías Cano, acusados del atentando en San Ramón. Habrían sido 14 los involucrados. 12 de ellos son juzgados en Managua. Martínez Ruiz y Marvin Sequeira, señalado de suministrar las armas, se mantienen prófugos.

Fue Wilfredo Balmaceda, quien supuestamente le encargó a su familiar lejano (vínculo que es negado por sus familiares), el transportista Walter Balmaceda que contratara a gente para que apedreara la caravana, según la acusación. En este escenario entran en acción Salgado y los hermanos Torres. Juan, el mayor, participó según la Fiscalía en una reunión en Tipitapa el 17 de julio para planear los ataques.

Sin embargo, Carlos Loáisiga, secretario de la Juventud Sandinista en Las Pilas, dijo al juez que los hermanos Torres son conocidos militantes sandinistas y que el 17 de julio, cuando la Fiscalía ubica a Juan Torres en Tipitapa en realidad anduvo en ciudad Darío trayendo el material para un gallinero que el gobierno le había dado a su mujer Loáisiga es conocido como “El Alacrán” y según la Fiscalía fue uno de los que participó en la reunión de Tipitapa. Dijo a Confidencial que no entiende cómo pueden involucrar a los hermanos Torres en la tragedia.

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