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Julio Francisco Báez analiza el fracaso de la Ley tributaria

El problema 'son las exoneraciones'

“Tenemos muchas leyes que traen el pan debajo del brazo, nada más que es pan envenenado, el de las exoneraciones”, advierte el experto fiscal

Wilfredo Miranda Aburto | 28/8/2014
@PiruloAr

El experto fiscal Julio Francisco Báez asegura que los problemas que presenta la Ley de Concertación Tributaria (LCT), reflejados en los recortes ordenados al Presupuesto General de la República 2014, son producto de un diseño cuyo trasfondo es otorgar más privilegios a los que más tienen vía exoneraciones.

Báez, uno de los expertos que insistió en discutir y mejorar la LCT pese al cerco impuesto por el gobierno del Comandante Daniel Ortega y la cúpula de la empresa privada, afirma que el incumplimiento de la meta recaudatoria no es más que el fracaso de una normativa que todavía sus promotores intentan reformar siempre al margen del debate público.

Según el experto tributario, lo que busca el gobierno y el gran capital, fusionados en un “modelo corporativista” es ampliar todavía más los privilegios fiscales de los que gozan basados en una LCT con “problemas estructurales”, en detrimento de la salud fiscal del país. 

“El sistema fiscal más desigual en América Latina se llama Nicaragua. El número uno en desigualdad e inequidad en virtud de los privilegios otorgados por la vía de exoneraciones”, insistió Báez, quien en esta entrevista explica su punto de vista sobre la LCT y sus auspiciadores.

¿Tiene algo que ver la Ley de Concertación Tributaria con los recortes al Presupuesto General de la República 2014 como han  mencionado algunos economistas?

Ninguno de los factores que se están manejando como incidentes en el descenso recaudatorio, y por tanto incidente en la reforma al presupuesto, tiene validez material y objetiva, porque son acaecidas en el período reciente, últimas semanas, últimos meses. Cuando hablamos de caída recaudatoria hablamos de la inauguración recaudatoria de la LCT del año pasado. Su prueba de fuego fue la declaración tributaria ya como quien dice la evaluación del año pasado, y la declaración del IR anual del primer trimestre que se debió haber pagado entre enero y marzo. De tal manera que allí está la madre del cordero.

Si después de ese año vemos el primer semestre de 2014 en la misma tendencia –como en efecto está– continúa la LCT evidenciando fragilidades y denota la improvisación, la naturaleza inconsulta y el carácter anti técnico con que se hizo la reforma, por mucho que los grupos de interés reivindiquen una tal concertación que nunca existió.

La resistencia a aceptar la realidad es una especie de amor propio institucional de las élites para no aceptar lo que es evidente. Las cifras lo dicen. Tanto es así que desde junio del año pasado los mismos grupos, gobierno y gran capital, a través de su operador el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) vienen preparando otra reforma desde junio de 2014 y no han podido con ella. Ese es otro fracaso. Dijeron que era para aclarar interpretaciones como que si una reforma de concertación tributaria es para aclarar o interpretar, después de haber cometido más de 50 errores en la ley. Esa posición de venir a reformar los contenidos, y que los diarios La Prensa y Confidencial lo dieron a conocer a luz pública, no ha cristalizado. Y eso qué trae si lo analizamos: más privilegios. Entonces hay una especie de impase para estos sectores que ya es el colmo del desenfreno de estar sacando más privilegios en circunstancias que el país enfrenta una sequía pavorosa y una reforma presupuestaria.

Estos sectores con más privilegios alegan que ellos son los que más aportan a la recaudación

Es que son los sectores que deberían aportar más, no son los más aportadores. Son los sectores que disfrutan más exoneraciones, los más subsidiados en otras palabras por el Estado a través de privilegios fiscales y tratamientos especiales. Pero eso no basta y están pidiendo más. En ese proceso que iniciaron en junio exhiben nuevos intentos para obtener más beneficios y es lo que hay que frenar y denunciar. ¡No es posible que venga una nueva reforma!

Lo que dice usted que es estos privilegios se traducen en poca recaudación…

Absolutamente. Si es que son los sectores con más peso en la economía y son los más subsidiados. Evidentemente si estos sectores están recibiendo subsidios son gastos tributarios del Estado y esto se traduce en no recaudación. Hay una relación de univoca y automática. La recaudación se ha caído porque cualquier cambio que hayan introducido, incluso algunos positivos, no pudieron contra un esquema que socavaba el sistema como son las exoneraciones que no se tocaron y más bien se perpetuaron.

¿Cuáles son esos aspectos positivos?

Una especie de reordenamiento en el caso del Impuesto sobre la Renta… la ley trajo algunos disparates como la auto traslación del IVA, trajo grandes beneficios fiscales como disminuir el pago de los dividendos, de los intereses del 10 al 5%... entonces con caras buenas vino lo accesorio y con cara oculta vino la esencial que son las exoneraciones.

Dice el Fondo Monetario, el Banco Mundial, el BID y opiniones independientes de dentro y fuera del país que mientras Nicaragua no tome en serio el problema de las exoneraciones seguiremos con fragilidad fiscal. La última pregunta que tenemos que hacer, además de oponerse a este proceso de reformas, ¿si van a tender más exoneraciones y a ceder la que están, por qué no presentan un balance de rendimiento? Si demuestran estos sectores -el gobierno y los empresarios que ahora son la misma cosa- que las exoneraciones rindieron no deberían de tocarse; las exoneraciones que no se justifiquen hay que abolirlas de un plomazo. Las que se justifiquen hay que mantenerlas, ¿pero cuáles son?

Nicaragua tiene 25 años de no conocer balances objetivos del rendimiento de las exoneraciones y eso es una situación insostenible.

Pero con este recorte al presupuesto estamos ante una negación oficial de que la LCT tiene problemas.

Bueno, aquí hay una coherencia: el gobierno y la cúpula empresarial (no digo el COSEP y los empresarios, diferenciemos) obedecen a una nueva naturaleza de Estado, el Corporativista. Hay una fusión de intereses entre ellos, de tal manera que ningún otro sector tiene cabida. Esto se hace a contrapelo del derecho a la información. Mientras este sector privilegiado accede a la información nadie más es escuchado y tomado en cuenta para que se incorporen elementos positivos que necesita Nicaragua. No es en contra de alguien, sino que es pro de un sistema tributario más equitativo.

El sistema fiscal más desigual en América Latina se llama Nicaragua. El número uno en desigualdad e inequidad en virtud de los privilegios otorgados por la vía de exoneraciones. Claro, hay una nebulosa que se llama crecimiento pero sin equidad, que se llama crecimiento pero no desarrollo… hay una estabilidad macroeconómica que puede ser una paz de cementerios. Pero en el fondo la debilidad de las recaudaciones, y por ende de la búsqueda de recursos, y por ende del recorte del gasto público, tiene sus raíces allí. La reforma al presupuesto no la veamos como una travesura injusta que hizo el gobierno sino que es la consecuencia de la pobreza de la que estamos. Tres mil millones no se recaudaron.

¿Y por qué no se recaudaron?

Los precios internacionales no es cierto que estuvieron a la alza el año pasado, ninguno de los factores que ha esgrimido el gobierno y el gran capital estaban presentes el año pasado. En otras palabras la LCT en su profunda debilidad estructural va agravar el problema recaudatorio. No se visualiza con objetividad técnica y profesional de naturaleza fiscal ninguna mejoría, porque a las causas que ya existen de una ley que brinda manos llenas a las cúpulas, vienen problemas estructurales que no hay que negar.

Aparte de los recortes al presupuesto,¿cómo les afecta por ejemplo a un asalariado promedio?

Ese es el gran desafío que tenemos en Nicaragua, de elevar el pensamiento la información y el debate de las ideas. ¿Cómo hacemos para que el desempleado se sienta herido en su dignidad cuando se otorga una exoneración a un Tumarín? Es muy difícil y en este momento dice el diputado oficialista Gustavo Porras, dizque sindicalista, que la LCT no tocó a los trabajadores más  bien les aumentó el techo del IR. El problema no está en que se tome una decisión que golpee a los trabajadores, el gran clavo está en que la lógica de la reforma los afecta más indirecta que directamente; lo más grave. Todo lo que es la lógica del combustible, la producción nacional, el empleo les afecta.

Ese es el desafío de los nicaragüenses de lograr ese salto mortal a la conciencia ciudadana. Lo que es estructuralmente dañino que lo sienta la gente, porque a veces una lámina de zinc o un chanchito eclipsa esa visión. No es tan sencillo hablarle a la población de que los dividendos son las ganancias de las empresas y ahora lo rebajaron. ¿Qué me importa un dividendo?, dice el obrero. Pero de allí hay millones de córdobas que no van a asignar para escuelas.

Aparte de que esta ley sólo fue diseñada y aprobada por el gobierno y el COSEP, ¿había preparación del personal para aplicarla?

Allí hay dos ideas claves. Los ignorados, como ignorada fue la población, fueron los operadores tributarios. Como fue un acuerdo de cúpula y asesores de esos grupos ni siquiera tomaron en cuenta a los funcionarios públicos de la administración tributaria. Es hoy y todavía hay problemas de interpretación y aplicación de la ley; es más fácil decir no que canalizar un derecho que todavía mantiene la ley. Ese punto termina de debilitar la LCT cuando no hay quien la aplique correctamente. Pero hay algo más importante que eso…

Previendo que la ley traía golpes grandes, no se otorgó lo que algunos recomendamos a gritos y lo dijimos mil veces, que cuando las leyes nuevas son de envergadura de un país es axiomático que venga acompañada de un “Vacatio legis”, que es el espacio de acomodo que tienen que darse todos los sujetos relacionados con ella. Hay una alfabetización por así decirlo, aprender de la ley mientrasestá congelada. Ese período de 3 o 6 meses pudo ser más importante y más recaudatoria que haberlo iniciado el primero de enero de 2013, en circunstancia que la ley no circuló antes porque se estaba de vacaciones el Estado. El reglamento salió unas semanas después, después una fe de errata que trajo unos 30 errores, después otra fe de errata con corrección de errores… ahora quieren reparar estas cosas. Todo eso es producto de la precipitación. Fue una carrera irresponsable por “prepiarse”.

Entra en furia el presidente del COSEP y arremete contra periodistas, medios de comunicación y escribe editoriales, pero tiene que darse cuenta que arrogancia en algún momento tendrá que cederle paso a las legalidades.

Ahora que se está viendo los pegones con la LCT, ¿qué sucederá próximamente?

Lo que pienso es que hay que continuar denunciando esto con mayor vigor. La LCT no es solamente ella, existe un enjambre de leyes que traen beneficios fiscales. Allí anda Alvimer flotando, anda Tumarín flotando, anda el Canal flotando… esos son grandes puntos fiscales con grandes privilegios. La ley de Alvimer acaba de salir hace 15 días y se privatiza la hacienda pública otorgando el cobro de impuestos a particulares. Ya no se diga el Estado dentro del Estado de Nicaragua que es el Canal Interoceánico.

No nos quedemos anclados en una crítica que puede parecer obsesiva con la LCT. Hay que darle y no dejarle. Hay que ampliar el horizonte y proponer cosas. Tenemos muchas leyes que traen el pan debajo del brazo, nada más que es pan envenenado, el de las exoneraciones. No hay ley de relacionada con la inversión en Nicaragua que no traiga las exoneraciones. 

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