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Dr. Jorge Huete-Pérez, vicepresidente de la Academia de Ciencias de Nicaragua

'Lago Cocibolca está condenado'

Científico demanda discusión de estudios preliminares realizados por consultoras contratadas por HKND. Considera improbable que excavaciones del canal empiecen en diciembre de este año

Octavio Enríquez | 13/7/2014
@cabistan

El vicepresidente de la Academia de Ciencias de Nicaragua (ACN) es un biólogo molecular que ama el rigor sobre todas las cosas. “Quienes estamos en el mundo académico-científico estamos acostumbrados no a la ´bola pasada´ sino a que todo sea visto bajo lupa”, dice como una declaración de principios. El doctor Jorge Huete-Pérez se siente insatisfecho con las explicaciones técnicas que hasta ahora se han ofrecido sobre el tema del gran canal de Nicaragua.

Quizás la palabra exacta sea indignado. Huete es una de los principales impulsores de que se debata entre los científicos los estudios ambientales financiados hasta ahora por la concesionaria. Y lamenta en este cuestionario, respondido por correo electrónico a Confidencial, el triunfo de la demagogia cuando lo que se necesita es información sobre este proyecto, el mismo con que el gobierno de Daniel Ortega le prometió a la nación entera, diezmada por la pobreza desde siempre, que vendrán días de abundancia y riqueza compartida.

Doctor, ¿cuál es la reacción de la comunidad científica a la escogencia que se hizo de la ruta número 4: Que va desde Punta Gorda (Bluefields) a Brito?

La comunidad científica nacional e internacional está consternada y se siente indignada ante la aprobación de la ruta del canal. Reclamamos la mayor transparencia para que los impactos previstos sean tomados con la debida seriedad. La promesa de una supuesta prosperidad a cambio de la destrucción de nuestros recursos naturales y del ambiente es una propuesta deshonesta y escandalosa que Nicaragua debería rechazar.

Hemos seguido prudentemente la problemática que conlleva la posible construcción de un canal interoceánico que partiría en dos al país. También esperábamos que se estudiaran más que las rutas conocidas desde hace algún tiempo.  La falta de definición de la ruta complicaba la posibilidad de aportar a la discusión porque existían diversas probabilidades y rutas, todas ellas con enormes impactos de diferente índole: social, económica y ambiental, principalmente.

Anunciada la ruta, que fuera aprobada en un santiamén sin el debido análisis y sin discusión, los científicos nacionales estamos abocados a estudiar sitio por sitio los posibles impactos directos e indirectos sobre las poblaciones, comunidades, grupos indígenas, así como sobre los recursos naturales y los cientos de especies del reino animal y vegetal, mamíferos, aves locales y migratorias, roedores, insectos, moluscos, especies de los bosques, de todos los ecosistemas afectados, incluyendo los marinos. Especial atención se debe prestar a las especies amenazadas.

Conociendo la ruta aprobada, sin embargo, nos permite a la comunidad científica enfocarnos ahora en los problemas concretos y proponer medidas para enfrentarlos. Ahora podremos hacer propuestas con la esperanza de que se tomen en cuenta.

¿Les han parecido suficientes las explicaciones ofrecidas esta semana? 

Nos decepcionaron del principio al fin. Hablaron mucho y dijeron poco. Se podría considerar ese acto como un desdén a la inteligencia de los nicaragüenses, una ofensa mayor a quienes esperábamos detalles técnico-científicos. Ante la comunidad internacional hay obligaciones de transparencia y de presentar estudios serios pero lo que se hizo fue repetir ideas ostentosas sin asidero técnico, ocuparon la tribuna pública para la demagogia. Desaprovecharon la oportunidad para abrirse al debate público y a la transparencia internacional.

Esperábamos la presentación preliminar de los estudios que debieron realizar en los últimos 3-5 meses pero no fue así. Decepciona que no se tenga la entereza de presentar lo avanzado y que se limite cualquier discusión a fondo. Quienes estamos en el mundo académico-científico estamos acostumbrados no a la “bola pasada” sino a que todo sea visto bajo lupa, estamos obligados a cuestionar inclusive con escepticismo y sujetar todo a la comprobación de estudios independientes. Que hayan presentado unas cuantas láminas de PowerPoint sin la debida discusión a rigor solo disminuye la credibilidad de dichos estudios. Vimos la presentación apenas como un simulacro de presentación que quiere impresionar como recurso propagandístico no como presentación técnica-científica.

 

 

UN BOSQUEJO MAL PRESENTADO

La presentación del ingeniero chino de HKND fue apenas el bosquejo de un plan que, dicho sea de paso es incompleto si se compara con la concesión original. Esa fue una presentación de una pretensión de canal. Cualquier estudiante de ingeniería de la UCA o la UNI hubiera sido más riguroso. Las palabras del Sr. Wang Jing ni siquiera valen la pena comentar porque no quiso discutir ningún detalle técnico ni científico ni financiero, se refirió en términos políticos y eso no le compete.

Por otra parte, la presentación de la compañía ERM sobre avances de factibilidad ambiental, también fue insuficiente. Se limitaron a presentar la ruta final y el descarte de otras rutas similares pero igualmente no nos presentaron los avances de dichos estudios, apenas nos presentaron sus conclusiones. Pareciera que no quieren que nadie revise lo que están haciendo y eso debería ser absolutamente inaceptable para los nicaragüenses. Esto desdice de la credibilidad y de los estándares internacionales que ERM dice respetar. ERM se quiso presentar como una compañía independiente pero eso es un engaño. Puesto que ERM trabaja para HKND, busca satisfacer los intereses de quienes la han contratado y le pagan, en este caso la HKND. No puede considerarse independiente. La misma ERM, sin embargo, aunque no dio avances sobre las afectaciones socio-económicas, dejó claro que habrá impactos ambientales irreversibles.

Ahora, está por verse si el pueblo nicaragüense aceptará los perjuicios que acarreará el canal.

Lamentablemente Nicaragua pareciera haber abdicado en manos de una compañía extranjera y que va a aprobar oficiosamente cualquier cosa que exija el concesionario del canal. El Estado de Nicaragua ha relegado sus obligaciones en la compañía extranjera concesionaria. Continúa vigente lo que la ACN ha estado reclamando: necesitamos una comisión de científicos independientes que desde la ciencia evalúe los estudios de la compañía concesionaria y defienda los intereses de Nicaragua.

Insistimos en la conformación de una comisión independiente con los mejores científicos y expertos nacionales y del extranjero. Pero un estudio sensato de la ruta anunciada no se puede hacer a la ligera sino con el necesario rigor científico y eso llevará tiempo. Hacerlo “a la loca” es fácil y rápido, pero si se quiere hacer las cosas cabalmente es demorado y laborioso. La ACN ha puesto a disposición publica un libro que recoge nuestras principales preocupaciones sobre el proyecto canalero.

 ¿Cuáles son sus temores? 

Con sólo ver el trazado general, inmediatamente nos surgen grandes preocupaciones porque hay evidencias de daños irreversibles. En algunos casos el impacto será catastrófico. Este es el caso del Lago Cocibolca que con el plan presentado ha sido condenado a la ruina.

La destrucción del Gran Lago es un error colosal e inaceptable porque conllevaría a la calamidad de la fuente de agua potable más grande de la región y se condena a la población a padecer de falta de agua dentro de unos pocos años. Aun más, de cara al calentamiento global y el cambio climático, se sabe que Nicaragua estará siendo afectada seriamente por la sequía y desastres naturales más frecuentes, consideremos las sequías de los últimos años y estemos conscientes de que eso será cada vez peor. Mientras tanto, el agua será utilizada para suplir las necesidades del canal. El lago artificial no dará abasto. También se requieren estudios ambientales propios para valorar los daños que pudiera causar dicha construcción del lago. La falta de agua podría conllevar a más inestabilidad política y social.

Mientras otros países se apresuran a crear fuentes artificiales para recoger agua y protegerla, con los planes del canal en nuestro país se destruyen más bien nuestras fuentes naturales de agua. ¿Debe Nicaragua construir un canal para quedarse sin agua?

Lo que salta a la vista de inmediato es la obsesión por destruir el lago pero, como bien lo ha señalado el Centro Humboldt, hay muchas otras preocupaciones también importantes como las especies amenazadas presentes en los hábitats que serán destruidos con la construcción del canal. Aquí surgirá una contienda legal internacional porque Nicaragua ha firmado tratados internacionales para respetar las especies amenazadas y en peligro de extinción, algo que no se puede ignorar y que estamos obligados a cumplir. Estimados independientes señalan que al menos 500 mil hectáreas de bosque y humedales serán afectadas directamente. Se conoce que el Corredor Biológico Mesoamericano, la Reserva Biológica Cero Silva y muchos otros sistemas costeros, humedales y bosques tropicales serán dañados en la trayectoria escogida.  También serán afectadas las especies protegidas de tortugas que anidan en el Caribe y en el Pacifico Centroamericano.

Lamentablemente estos impactos fueron minimizados en las presentaciones para resaltar supuestos beneficios que tampoco han explicado en detalle. Hasta ahora solo está claro el beneficio de las empresas directamente involucradas. Pero aun debe explicarse en detalles, con cifras y métodos convincentes, cómo se va a beneficiar el pueblo de Nicaragua, cómo se van a usar las utilidades. Nuestra historia nacional registra que el bienestar de unos pocos privilegiados se ha logrado a costo de la desgracia social y ambiental de las mayorías.

Por otra parte, está el aspecto humano y social, cientos de poblados tendrán que ser trasladados a otras partes del país. En particular, nos deben preocupar las afectaciones a las comunidades indígenas y mestizas y toda la RAAS. Serán afectadas las comunidades creole, indígenas de Bluefields, afro nicaragüenses y el territorio Rama, esta última podría desaparecer como nación porque será desarraigada de sus territorios y su cultura ancestral. A como ha sido planteada, la concesión canalera hará colapsar a los grupos más autóctonos del país.

Desde el punto de vista legal se les han irrespetado sus derechos y ahora se les expropiarán sus recursos naturales.

En ese sentido, la propuesta de proyecto canalero es vergonzosamente racista. Los primeros que debieron ser consultados fueron los habitantes de la RAAS, se debió respetar su derecho legal a la autodeterminación. La manera en que se actuó es la forma tradicional que utiliza la fuerza y métodos racistas desde los intereses de las instituciones que hacen prevalecer a la élite política y económica predominante. En su discurso prevalece la visión mesiánica y protagónica y una noción de “bestialización” de los grupos indígenas a los que se busca “civilizar” y llevar progreso.


¿De dónde sacará el concesionario el dinero para invertir en esta obra?

La factibilidad financiera de las obras ha sido la primera duda que los economistas se han planteado desde los inicios y que continúa pendiente. Solo se conoce al Sr. Wang Jing como inversionista y no se han explicado los avances de la búsqueda del financiamiento. Da la impresión de que no han tenido éxito por falta de respaldo técnico. Además, un inversionista serio tendrá mucho cuidado sobre la legitimidad de la concesión, así como de la factibilidad financiera, las repercusiones sociales y ambientales. Los juristas más reconocidos del país aseguran que se violó la constitución y eso es algo que debería interesar a los posibles inversionistas. Alguna gente piensa que el dinero vendrá de la República China por sus intereses geopolíticos y, por supuesto, para China una inversión de 50 mil millones de dólares es una cantidad despreciable.

Por otra parte, la principal venta del proyectado canal por Nicaragua ha sido la generación de empleo. Inicialmente se hablaba de crear un millón de empleos, pero ahora se ha rebajado a 50 mil trabajadores en la etapa de construcción del canal. Aun se tiene que demostrar la factibilidad de esta oferta.

¿Se puede presentar una ruta sin haber estudio de viabilidad, cómo procede técnicamente en estos casos?

Es que se han puesto los bueyes delante de la carreta y da la impresión de que se quiere hacer el canal a cualquier costo. Primero se debieron hacer los debidos estudios de factibilidad, de viabilidad y de impacto ambiental y solamente después hacer una propuesta sólida. Esa propuesta finalizada y fundamentada se debió someter a discusión pública y luego a la aprobación legal. Hizo falta incluso una consulta nacional o referéndum para que todo el pueblo nicaragüense tuviese la oportunidad de decidir el destino del país. Ojalá aun se pueda proponer un referéndum o algún recurso legal similar antes de proceder con el canal.

Con lo presentado, no existe fundamento técnico-científico que valide la ruta escogida. Se deberían poner a disposición pública los estudios completos. Pero hemos visto que en el caso del canal se han ignorado las normas técnicas ambientales para favorecer la construcción del canal a cualquier costo. Veamos las contradicciones se ha dicho que el canal arranca en diciembre pero a la vez se nos ha dicho que se ha aprobado la ruta y que no se han terminado los estudios ambientales. ¿En qué quedamos?  ¿De qué servirán los estudios, de qué servirán las llamadas consultas?

Hablemos del caso concreto de la advertencia expresada por ustedes a los daños que pudieran ocurrir en el Lago de Nicaragua, HKND dice que el Canal tendrá una longitud de 278 kilómetros, de los cuales 105 cruzarán el Lago de Managua, ¿qué efecto ecológico podría tener?

La Academia de Ciencias, con el ánimo de aportar a este debate de altura organizará próximamente un taller internacional con la participación de científicos nacionales y extranjeros para valorar la ruta anunciada. Esos estudios se enfocarán en determinar los riesgos ambientales que se avecinan con la construcción del canal.

Por otra parte, se nos quiere vender la idea de que el canal es la única vía para salir de la pobreza pero eso es absolutamente falso. Cuando se presenta una propuesta existe la obligación de proponer alternativas. La falta de alternativas al canal encierra la carencia de ideas y de creatividad, una falta de liderazgo en Nicaragua.

¿Resulta creíble que se vaya empezar en diciembre la construcción, cuando dicen que empezarán a hacer los estudios de viabilidad sobre la ruta escogida?

La única forma es que comiencen las obras sin haber finalizado los debidos estudios pero eso sería improcedente y contra la ley. Es imposible que comiencen ninguna obra de construcción en diciembre porque no cuentan con los debidos estudios ambientales ni sociales. Además, parece que tampoco cuentan con el financiamiento.

Se ha dicho que la tecnología actual permite hacer mini-estudios ambientales en poco tiempo pero no es cierto que se puedan hacer en menos de 1 año. Ni con la mejor tecnología disponible se puede hacer un estudio de mediana seriedad en tan poco tiempo. Todos los especialistas norteamericanos y europeos que hemos consultado concuerdan que es verdaderamente imposible hacer estudios de mediana seriedad en menos de 2-3 años. Puede ser que pongan la primera piedra y luego lo abandonen como ha sucedido con otros mega proyectos pero es imposible que empiecen la construcción del canal. 

El pueblo nicaragüense deberá tomar conciencia de los graves peligros que encierra una obra de tal magnitud. Una obra mal planeada, mal asesorada y que no cuenta con el debido respaldo social puede conllevar a la peor catástrofe ambiental de la historia del continente, sin mencionar la inestabilidad social.

Puesto que se han anunciado consultas, recomendaríamos que las universidades se pusieran al frente de una consulta legítima con oportunidades de debate académico serio, de solidez y profundidad técnico-científica. No se pueden convertir a las universidades en simples instrumentos del poder para “concientizar” a los oprimidos y controlar a la juventud pensante. En la discusión de la UNI se impidieron las preguntas a fondo de jóvenes estudiantes y no se permitieron preguntas de los periodistas que pudieran informar a la ciudadanía. No se puede permitir un simulacro de consulta que coarte el pensamiento crítico de los universitarios. Ese tipo de desprecio por la inteligencia humana es lo que ha conllevado a los jóvenes al desinterés y al desprecio de la clase política. Se trata más bien de que los jóvenes universitarios, que generalmente son ambientalistas, empiecen a dar la cara contra el menoscabo de sus derechos humanos y por la libertad de pensamiento en Nicaragua.

 

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