Confidencial » Nación » Leer artículo

19 meses después, empresa de Wang Jing no ha instalado una línea de telefonía rural

Telcor protege a Xinwei

Ex directora de Telcor asegura que incumplimientos son motivos de cancelación de licencia: empresa no tiene infraestructura y menos contratos de interconexión para desarrollar telefonía rural

Octavio Enríquez | 7/7/2014
@cabistan

El incumplimiento de la empresa china Xinwei Telecom Technology, propiedad del empresario Wang Jing, que desarrollaría supuestamente la telefonía rural en Nicaragua, es motivo para la cancelación de la licencia que el Instituto de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) le entregó en noviembre de 2012, advirtió Ana Nubia Alegría, ex directora del ente regulador en el período 2002-2006.

Alegría recordó que el Estado establece un plazo a los inversionistas de 180 días para que cumplan la primera etapa de su plan de expansión en el país, el que pueden prorrogar otros 180 días más, pero con causa justificada.

Los argumentos de la tardanza, que impiden hasta ahora que Xinwei aproveche la licencia entregada por el Estado de Nicaragua, no han sido explicados por las actuales  autoridades. Después de meses de solicitarle una entrevista al director de Telcor Orlando Castillo, en su despacho su asistente informó que la próxima semana habría una conferencia de prensa cuya fecha, sin embargo, dijo que no se había definido.

La última noticia que se tuvo de Xinwei, la compañía telefónica del empresario a quien el gobierno de Daniel Ortega entregó también la concesión del canal interoceánico, ocurrió a mediados de febrero de este año cuando se anunció que habían introducido al país 100 millones de dólares en equipos tecnológicos. Sin embargo, no se conoce de ninguna actividad inversionista de Xinwei.

Las dudas sobre la futura expansión en Nicaragua de la telefónica china se han multiplicado a partir del silencio de las autoridades y del misterio con que el propio Xinwei maneja sus operaciones en el edificio Libertad, ubicado en las cercanías de Telcor. Ahí despacha el ingeniero Pablo de la Roca, representante de la empresa, a quien Wang fichó en el ente regulador donde era uno de sus técnicos más destacados al ocupar el cargo de director de planificación y desarrollo.

Confidencial ha ido en varias ocasiones hasta la sede de Xinwei y los guardas de seguridad informan al visitante que el señor de  La Roca no se encuentra y que únicamente se permite entrada con cita previa. “Él avisa cuando va a recibir a alguien y lo hacemos pasar”, explicaron.

¿Pagaron la licencia?

Castillo y De La Roca no han informado si pagaron por la licencia y cuánto fue el monto que depositaron los inversionistas, un costo que según técnicos conocedores de la industria se calcula en un mínimo en 20 millones de dólares.

El principal problema que atraviesa la compañía es su falta de infraestructura. Alegría no encuentra sentido en que se importen equipos cuando no se han instalado las torres  para operar y  tampoco se firmó contratos de arrendamiento de las ya existentes.

“En un momento estuvieron cotizando en el sector por el arrendamiento (de torres), pero estuvieron ofreciendo precios bajísimos: entre 500 y 600 dólares. Lo normal son 1, 200 ó 1300”, recuerda Alegría, quien asesora a empresas del sector y sostiene que no hay movimiento en el caso de Xinwei.

Alegría sostiene que si fuesen a operar, los chinos ya deberían de haber firmado los contratos de interconexión para garantizar que sus clientes se comuniquen sin ningún problema con otras compañías existentes en Nicaragua.

“Para construir una red vos no la construís en dos meses. Si es una empresa que  se va montar en torres que son de él, si va pasar por fibra óptica que no es de él, a mí me preocuparía como ente regulador, quiere decir que va ser una empresa golondrina y mañana se puede ir y puede dejar colgado a todo el mundo”, lamentó Alegría. 

El fichaje de profesionales de Telcor a manos de la empresa de Wang, como el caso de Pablo de la Roca, no es el único. Alegría dijo que el asesor legal de los chinos es Roger Rodríguez que ocupó el mismo puesto en Telcor durante su período como directora.

“Son gente valiosa que me da tristeza le damos los elementos valiosos a una empresa y nos dejamos a un ente regulador totalmente debilitado y por eso vemos a empresas de telecomunicaciones haciendo lo que le da la gana”, dice.

Licitación con “dados cargados”

La empresa de Wang Jing está ligada a sus conexiones con el presidente Daniel Ortega desde un primer momento. El seis de septiembre de 2012, el mandatario lo recibió y lo llamó “hermano” públicamente cuando lo presentó como la persona que llevaría a cabo el proyecto del gran canal interoceánico. “Ya se ha informado de todos los proyectos que se van a desarrollar en este campo (telecomunicaciones). Todo esto para favorecer a la inmensa mayoría del pueblo, sobre todo a las familias que se encuentran en la zona rural”, dijo el sandinista entonces.

Tres días antes, Telcor había convocado a una licitación para operar una banda de celulares que se empezaba a rumorar en círculos políticos tenía los dados cargados a favor de amigos del partido de gobierno.  El 22 de noviembre se acabaría el misterio: Xinwei sería proclamado el ganador sin competencia alguna, pues el resto de los oferentes se había retirado, y Wang se convertiría en actor de un mercado en el que nueve de cada diez nicaragüenses tiene celular, el índice más bajo de la región.

Sin embargo, se trata de un negocio que mueve al año 600 millones de dólares en Nicaragua, la mayoría concentrados en los clientes de Claro, Movistar y una limitada clientela de Yota de Nicaragua que provee internet, asociada con personajes cercanos a la familia presidencial.

En los días de la licitación, el nombre de Xinwei les resultaba extraño a los ejecutivos de telefónicas en Nicaragua. Ellos conocían a China Móvil y China Telecom, dos gigantes de aquel país, pero no a la empresa que después sería anunciada por el director de Telcor como la ganadora, mientras el funcionario prometió que invertirían 2, 000 millones de dólares de manera escalonada, empezando por 700 millones.

Un funcionario de las empresas telefónicas radicadas en el país, consultado por Confidencial explicó las razones de por qué el resto de oferentes en el proceso de licitación NIC-T-01-2012 para prestar Servicios de Telecomunicaciones en todo el territorio nacional empleando el segmento 1785 a 1805 MHz de la Banda 1800 MHz.

“Es una tecnología especial y extraña que solo ellos tienen y que existe solo en China. Ninguna otra empresa, normal de esta zona del mundo, le hubiera interesado por la tecnología, por la frecuencia, usualmente tenés la banda A, la banda B, la frecuencia de 850, 1900 a 2100, esas son las frecuencias que permiten usar el espectro igual que la radio. Entre más baja la frecuencia más alcance tenés y tenés que  poner menos torres, mientras en las otras tenés que poner más torres. Estas frecuencias son muy altas, muy especiales, tienen que poner un montón de equipos para tener la misma cobertura que tiene una compañía telefónica celular existente. Son frecuencias que casi no se hacen equipos en esta parte del mundo, entonces todo lo que venga para ellos va tener que venir hecho especialmente para ellos”, dijo.

 

Wang, HKND y el canal

A pesar de las dudas que ha provocado Xinwei desde un principio, Wang Jing ha llevado a cabo una campaña de relaciones públicas que ha conllevado el recibimiento en su empresa Xinwei, en China, de un grupo de empresarios a finales de octubre de 2013, encabezados por el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri.

César Zamora, del sector de hidrocarburos y uno de los que viajó en la comitiva, sostiene que la impresión que le dio Wang es que era una persona bien conectada “con sectores fuertes del gobierno chino, de empresas del Ejército chino”.

Zamora relató que fueron recibidos por el presidente de la junta directiva de la compañía constructora de trenes en China, los que hicieron los estudios de factibilidad del proyecto de las tres gargantas.  “No escatimó en enseñar su músculo”, dice.

Ramiro Gurdián, ex presidente del Cosep, asegura que el hecho que no se haya progresado con el negocio de la telefónica de Wang Jing no resta credibilidad al proyecto del gran canal interoceánico.

“Una cosa es la telefonía que él sí tiene la empresa de telefonía allá (Chino), nosotros la visitamos, (Wang) es una persona que le da servicios de telefonía al ejército chino, por qué razón se han tardado (en aprovechar la licencia de Telcor), pero no comparemos una empresa de telefonía con un proyecto de la magnitud de un canal, esta es una obra a nivel mundial y la gente que está detrás, allí hay gente australiana, norteamericanos, de toda ciudadanía, son gente de primera línea”, dijo Gurdián.

La frase que más recuerda Zamora es cuando Wang tomó la palabra y les dijo que así como la muralla china era el proyecto que muestra la grandeza de su país, el gran canal interoceánico mostraría la de Nicaragua.

 

 

Notas relacionadas

Más en: Nación

Otros artículos del mismo autor