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Ortega y su total fracaso

No cabe ninguna duda que Ortega ha sido muy exitoso en concentrar poder. Pero hasta ahí su éxito, porque en términos de crecimiento económico, apenas un par de décima

Edmundo Jarquín | 5/4/2014
@mundoj1

Ortega inició su gobierno, en 2007, en mejores condiciones macroeconómicas que cualquier otro presidente de Nicaragua en las tres décadas precedentes.

En efecto, a inicios de 2007 no había déficit fiscal; la inflación se había reducido a un dígito; la inversión privada había venido creciendo, modestamente si se quiere, pero cada vez a mayor ritmo; había una enorme cartera de proyectos de inversión pública con financiamiento disponible, principalmente en las instituciones financieras multilaterales; y la gigantesca deuda externa se había reducido, a través de renegociaciones y condonaciones que se iniciaron en el gobierno de Violeta Chamorro, al extremo que en esta nueva etapa de gobierno de Ortega el servicio de esa deuda ha andado alrededor del 8% del presupuesto nacional, es decir una cifra muy pequeña; y la economía estaba creciendo a un ritmo cercano al 5% anual.

En adición a esas excelentes condiciones macroeconómicas, Ortega se sacó el premio mayor en dos loterías. Primero, el financiamiento venezolano que ha representado en promedio 600 millones de dólares anuales, es decir alrededor del 7% del Producto Interno Bruto (PIB). Dado el bajo monto del servicio de la deuda externa, lo anterior significa que durante estos años de Ortega se ha recibido más cooperación externa neta por habitante, que en cualquiera de los gobiernos anteriores. No poca cosa. La otra lotería, es que por primera vez en nuestra historia hemos tenido un boom sincronizado de los precios de todos nuestros productos de exportación, lo que ha representado ingresos extraordinarios para el país y los productores.

Desde luego, se heredaron enormes rezagos, principalmente en términos de pobreza, informalidad en el empleo, baja productividad y consecuentemente bajos salarios; también limitaciones en la cobertura y calidad de la educación y la salud. Lo que sostenemos es que Ortega heredó un país en circunstancias que permitían una acometida a fondo de esos rezagos, lo que no ha ocurrido en absoluto.

No cabe ninguna duda que Ortega ha sido muy exitoso en concentrar poder. En términos de un proyecto de poder por el poder, de poder por el dinero, y del dinero para el poder, ha sido extremadamente exitoso. Pero hasta ahí su éxito, porque en términos de crecimiento económico, apenas un par de décimas arriba del crecimiento de los tres años precedentes a su gobierno, y de remoción de los obstáculos estructurales al desarrollo, el gobierno de Ortega ha sido un total fracaso.

Hay que decir las cosas por su nombre, porque hay apologetas del Orteguismo que, veladamente en público, y abiertamente en privado, quieren vender la idea que no importa el “costo democrático” del gobierno de Ortega, porque al fin de cuentas la economía anda bien.

Pues no anda bien. El economista Adolfo Acevedo publicó esta semana en La Prensa un artículo en el cual señala, en base al último anuario estadístico del Banco Central de Nicaragua, que durante los siete años de gobierno de Ortega la inversión privada se ha desplomado, pasando del 26% del PIB en 2007 a 16.2% en 2013. Eso es desplome, no simple caída.

Como al mismo tiempo la inversión privada extranjera ha crecido, pasando del 5.3% del PIB al 8.5%, el desplome de la inversión privada total se explica porque la inversión privada nacional pasó del 20.7% del PIB a solamente al 7.7%.

Muchos son los factores que explicarían ese desplome. Entre otros, como bien lo cita Acevedo, la ausencia de instituciones financieras de fomento, pero es el caso que sin esas instituciones la inversión privada nacional venía creciendo.

Que mientras la inversión privada nacional se desploma la extranjera crece -y parte de ella es nacional que se disfraza para buscar amparo- se explica porque tiene la protección de sus gobiernos y de instituciones internacionales. No es el caso de la privada nacional, totalmente expuesta al arbitrio de Ortega.

Si hemos de llamar las cosas por su nombre, el desplome citado se explica fundamentalmente por la falta de confianza jurídica y política en el gobierno de Ortega. La institucionalidad deteriorada. Es decir, estamos viendo el “costo económico” del “costo democrático” de Ortega.

Sin inversión privada, no mejora la productividad

En el contexto anterior, no sorprende que el último informe de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES), presentado esta semana, haya encontrado, y lo documenta muy bien, que los bajísimos niveles de productividad de la economía nacional permanecen inalterados.

Si la inversión privada hubiese crecido, en vez de desplomarse, sin duda habría mejora de los niveles de productividad, pues nuevas inversiones van normalmente asociadas a mejoras tecnológicas, y con mejor tecnología, la productividad del trabajo, y no solamente la del capital, tiende a aumentar.

La baja productividad, especialmente en el sector agropecuario, explica los bajos salarios. Sencillamente, con baja productividad, las empresas, independientemente de su tamaño, no pueden pagar más.

Ese es otro ángulo del fracaso del gobierno de Ortega. Los salarios reales, que modestamente venían creciendo, también se han desplomado. Pero este es tema para otro programa. Solamente cabe preguntar: si la inversión privada se desploma, y los salarios también han caído, ¿a quién beneficia el gobierno de Ortega?

Comentarios

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Leonel A. Marin Mc Ewan

La pesada deuda es unos de los problemas fundamentales de Nicaragua y su resolucion depende mucho de la viabilidad del saneamiento, desarrollo y crecimiento economico. Nic. ha sido catalogada a nivel mundial como un "pais en extrema póbreza, altamente endeudado. Por que se le califica de esta manera? El primer indicador es que el porcentaje de la deuda publica externa representaba en 1997 mas del 100 % del PIB, el 48% de ingresos corrientes del Gobierno central y aproximadamente el 33% del gasto publico. Todo esto fruto de la odiosa piñata rojinegra que todavia la estamos pagando $ 12,500 millones. Por otro lado, los orteguistas y sus aliados corruptos forman un gran emporio economico y son dueños de lujosos Hoteles, Restaurantes. Canales de T.V., Radio Emisoras, Lujosos restaurantes, terratetientes, latifundistas, al fin.

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elhombredelamancha

El fracaso de la Nacion
Aqui tuvimos al somocismo por 40+ anos.
Al Daniel Ortega lo tenemos desde 1979. Y a el solito, solito 10 anos+
En los ultimos cien (100) anos, tenemos O Somoza u Ortega.
En ningun pais de Centroamerica ha ocurrido (ocurre) eso.
Esta eso bien?
CLARO QUE NO!
Don Edmundo se refiere al fracaso economico de Ortega
Y el fracaso politico?
Ortega como Somoza no esta negando la democratizacion.
A pesar de la revolucion
Ortega nos ha hecho fracasar politicamente.

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carlos calero

Excelente comentario del Sr. Jarquin, al fin hace "mea culpa" de sus asesorias a los gobiernos anteriores; resalta que la inversión privada internacional ha crecido, pero la inversión privada nacional a "decrecido", es decir acepta que los extranjeros confian mas en este gobierno que nuestros capitalistas nacionales (él incluido), donde falla en su articulo, de forma solapada es en decir que DOS encontró la "mesa servida" y omite mencionar los programas sociales del gobierno que han permitido sacar de la pobreza a mas de 80,000 personas que en terminos practicos significan 20,000 hogares; tanto usted como el Sr. Acevedo pretenden engañar al pueblo, pero resulta que esa gente que recibe el beneficio de los programas de este gobierno simplemente no les cree porque su vida cambio literalmente y no fue "gracias a ustedes", por lo tanto sin ser un guru de la economia o de la politica les puedo pronosticar que ustedes jamas volveran a desgobernarnos.

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observador

Es triste la caída estrepitosa de la seriedad de quienes se ufanan de ello y pretendan esconder el sol tapandola con una maraña de palabras huecas. El desmantelamiento productivo fue fomentado por la afamada banca privada, era privilegio para los complices de la venta "a guate mojado" de empresas y tierras públicas y reformadas. ¿Cuál productividad reclama ante un desmantelamiento de infraestructura productiva y una prioridad al crédito de consumo?. La receta de muchos "inversionistas privados" del COSEP es concentrarse más en la cadena de intermediación de importación y exportación, porque ahí está el dinero fácil, son muy pocos, son más los pequeños y medianos, los que se arriesgan a producir, en ellos se evidencia el éxito del enfoque gubernamental de capitalizar el potencial productivo. Por ello el urgente esfuerzo por acelerar la educación vocacional y técnica, la educación en el campo, la matrícula y retención escolar. La democracia se irá agrandando en las mayorías poco a poco, porque se van aprendiendo a negociar y producir, porque salir de la pobreza es agrandar la democracia, es un derecho y tener plata para platicar irá siendo un lenguaje común de la mayor evidencia política de avances en la institucionalidad vista del día a día a pesar de los pesares y el costo de la vida.

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