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¿Por qué leer a Gustave Flaubert?

La precisión en los detalles y en el lenguaje del autor de "Madame Bovary" son legendarios

Gonzalo Mas | 17/3/2014

Decía Picasso: “yo no busco, yo encuentro”. Hasta ahora siempre supe sobre qué autor escribir: En mi cabeza se plantaba un escritor determinado y se empeñaba en que recomendara su lectura en un artículo. (“Gonzalo, que soy Camus, perdona que te despierte, pero ¿porqué no escribes algo sobre mí?: Este año se cumplen 100 años de mi nacimiento…”) Y yo me limitaba a obedecer. Como el pintor malagueño, yo encontraba sin buscar y todo era fácil. Hasta hoy. Como a cada cerdo le llega su San Martín, hoy me abandonaron las musas y debo estrujarme la cabeza para elegir un escritor: ¿quién me devolverá la inspiración?

El pasado mes de noviembre Francia condecoró a Sergio Ramírez con la Orden de las Artes y de las Letras, en grado de Oficial. Fue una ceremonia que tuvo lugar en la casa del embajador de Francia en Managua. Yo no asistí pero tuve ocasión de leer el discurso con el que el homenajeado agradecía el premio. Decía Don Sergio que sentía tener una deuda imborrable con la literatura francesa. Después enumeró una serie de grandes novelas galas y, entre ellas, estaba ella. Me refiero a una de las obras más perfectas y más compactas que jamás leí: La maravillosa Madame Bovary, de Gustave Flaubert.

Procedo ahora a escribir la frase que debería haber iniciado mi texto: Hay que leer a Gustave Flaubert porque él escribió Madame Bovary.

El término que da nombre a la protagonista de este libro, “Bovary”, proviene de bovino (madame Vaca), lo cual refuerza lo ridículo del personaje: Emma Bovary anhela una imposible existencia romántica. De hecho, el libro es ante todo una crítica a este tipo de literatura: Mme. Bovary es a la novela romántica lo que Don Quijote a la novela caballeresca.

Leyendo el libro el lector adivina que Flaubert, como hiciera Tolstoi con Anna Karenina, no sabe si condenar a su personaje, o por el contrario, adorarlo: El inconformismo de Emma la convierte en un personaje digno de admiración. Ella se niega a tener una vida distinta a la que soñó y lucha por sus anhelos con uñas y dientes.

Emma encuentra su contrapunto en su marido. Él es feliz con lo (poco) que tiene. Eso también me parece admirable. Pero también es ridículo porque vive engañado: Su mujer le es infiel continuamente. Los dos personajes son fascinantes incluso siendo opuestos... y los dos personajes son igualmente grotescos. Creo que no es nada fácil crear caracteres tan ambiguos y, precisamente por eso, tan humanos...

Este libro nos obliga a hacernos preguntas: ¿cuáles son las aspiraciones lícitas del ser humano? ¿a qué puede aspirar el hombre?... es una novela pre-existencialista y por ello premonitoria…

Tras Madame Bovary (y con el permiso de Salammbô) el libro más célebre de Gustave Flaubert es La educación sentimental.

Es la historia de un joven que llega a París desde una provincia francesa. Su idea inicial es estudiar pero cambia de objetivos: En un momento dado decide dedicarse a ser escritor, luego a ser pintor. Más tarde tratará de ser político… Sus iniciativas se quedan siempre en eso: Iniciativas. No concreta, no se esfuerza. Y no solo es así en sus aspiraciones profesionales. También lo es en su vida amorosa: Frédéric no acaba de decidirse entre varias mujeres que figuran en el libro a medida que la historia se va desarrollando.

El libro refleja con ironía unas existencias que se deshacen. Muchos son los que piensan que el tema principal de esta novela es la decepción y la desilusión (toda ilusión está condenada al fracaso). Pero yo no creo que sea acertado definir esta novela así: Uno puede estar decepcionado cuando se esfuerza en conseguir algo y el esfuerzo no da frutos. Pero no es el caso del protagonista de este texto: Él es un personaje inmaduro, caprichoso y, a  medida que avanza la novela, cada vez más despreciable. Me parece más acertada la opinión de aquellos que ven al personaje como paradigma de la acomodación.

Yo les recomiendo mucho que lean a Gustave Flaubert: Su precisión en los detalles y en el lenguaje son legendarios. Pero yo les recomiendo sobre todo que le lean (nunca me cansaré de repetirlo) porque él escribió Madame Bovary.

Comentarios

1
Maria

Emma no se conforma con alcanzar la felicidad sino que se atreve a vivirla!
Su personaje me parece bastante valiente y no logra su objetivo porque le falló
el hombre por el cual estaba dispuesta a todo!

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