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Serrano Caldera analiza al poder político en Nicaragua

'Del pacto al facto y del facto al pacto'

El filósofo afirma que al país le falta un acuerdo de nación que sustente las bases de la modernidad, el Estado de derecho, la democracia, y la institucionalidad

Octavio Enríquez | 9/12/2013
@cabistan

A Alejandro Serrano Caldera (Masaya, 1938) le preocupa la realidad que describen los periódicos de Nicaragua, su tierra natal, y en este momento el filósofo encuentra al pasearse por sus páginas que el tema principal son las reformas que la bancada de Daniel Ortega intenta hacer a la Constitución para garantizar su reelección indefinida.

Sabemos que nuestra conversación se encuentra atada a los vertiginosos cambios de la política nicaragüense que a veces suelen ser dramáticos en cuestión de horas. Se espera en cualquier momento de este lunes de la entrevista (dos de diciembre) que finalmente se registre el dictamen de las reformas en la Primera Secretaría del Parlamento, el camino inmediato al Plenario y a su aprobación, tomando en cuenta que 63 de 92 diputados se identifican como sandinistas.

“Lo que es noticia hoy, no es lo mañana o por lo menos pasa a un plano secundario y eso denota una estabilidad que no es sana para el país”, advierte Serrano ignorando como todos que 24 horas después Ortega modificaría, entre otros puntos, la posibilidad de elevar como organismo de consulta ciudadana a los gabinetes de familia, coordinados por la Primera Dama Rosario Murillo.

El dictamen legislativo, al que Ortega reconoció se le hizo algunos ajustes días antes de la entrevista con Serrano, dejó intacta la voluntad de continuar indefinidamente en Casa Presidencial, un rasgo que el filósofo identifica como parte de nuestra historia.

“El país está en un estado de tensión latente, tal vez las inquietudes  no son patentes ni visibles, pero sí hay preocupación, incertidumbre ante una serie de cosas que no permiten establecer un sentimiento de certeza y estabilidad”, expresa Serrano. Si Nicaragua fuese un paciente su estado de salud sería relativo.

Todos saben que las preguntas favoritas de los filósofos conducen a explicar el porqué de las cosas, la verdad detrás de las intenciones. Serrano pregunta por qué tanta urgencia del Ejecutivo con sus reformas, cuáles son las circunstancias que ayuden a explicar la propuesta del mandatario.

Si bien las constituciones no son eternas, lo admite, la única explicación es que quien detenta las funciones del Ejecutivo pretende la perpetuidad en el cargo, sumada a una concentración de poder, manifiesta desde 2007.

Nicaragua vive los últimos días de su carta magna, pero la que fue aprobada en 1995, que estableció límites a la reelección, y que será cambiada por una nueva que intenta legitimar la sentencia de la Corte Suprema de Justicia  de septiembre de 2010 que, basada en el principio de igualdad de los nicaragüenses, permitió a Ortega correr como candidato, pese a lo establecido en el artículo 147 de la Constitución.

Ese artículo, que ha sido borrado de la propuesta, establecía la prohibición de la reelección continua y  para quienes hayan ejercido el cargo dos veces, el caso de Ortega, presidente nicaragüense en los períodos 1984-1990 y 2007-2011.

“Yo veo una devaluación muy severa, porque por un lado se abre la puerta a la reelección indefinida, que ha sido la causa del drama histórico nicaragüense y la causa de los conflictos, una causa que conscientemente se había apartado, ahora con un interés político se vuelve a reinsertar en la vida constitucional y política nicaragüense, pero también está el fortalecimiento de la concentración en el poder”, señala el jurista.

Ortega, en sus primeras declaraciones públicas sobre la reforma el 29 de noviembre, tras un mes de silencio desde que sus diputados introdujeron la iniciativa en la Asamblea,  defendió el derecho de los nicaragüenses a elegir a sus autoridades, lo que Serrano rechaza con argumentos.

“Una constitución política que nace de una constituyente—explica Serrano Caldera en referencia a la de 1995— es la expresión de esa voluntad del pueblo. Realmente el pueblo establece, porque considera necesario esos límites a la reelección. Cuando la Constitución refleja esto, se está reflejando la voluntad colectiva, el contrato social, y no se establece arbitrariamente. Establecer límites a la reelección no es violentar la soberanía del pueblo, sino realmente aplicar la voluntad expresada en la Constitución y fortalece la democracia, la estabilidad, la alterabilidad, la democracia”.

 Por otro lado concurre otro factor: a una sola voluntad responden el poder electoral, judicial, municipal, la Contraloría, el Poder Legislativo (“producto de una discutible elección”) y el aparato del Ejecutivo, llegando el control hasta los barrios con los gabinetes de familia que finalmente no se elevaron a nivel de Constitución.

Para lograrlo, el Poder Ejecutivo ha cumplido una estrategia sistemática, haciendo a un lado los deberes a los que está obligado como funcionario público y referido a la ratificación parlamentaria de los funcionarios que nombró en cargos dentro del Estado,  lo que no hizo, así como a la obligación de que el Parlamento nombre a los funcionarios del más alto escalafón del Estado, a los que Ortega ordenó proseguir sin contar con las atribuciones.

Serrano recuerda que a lo largo de estos años se ha violado el artículo que establece las facultades del Legislativo (artículo 138), las del Presidente (número 150) y aquel también que cierne las actuaciones de los funcionarios a lo que la ley expresamente les autoriza (artículo 183).

La política en Nicaragua puede tener varias definiciones. Hace algunos años, el representante de Naciones Unidas, Jorge Chediek, me dijo que se trataba de un deporte de contacto, igual que el rugby, pero Serrano busca mejor en la figura de la bicicleta estacionaria para explicar que el país gira y gira hacia el futuro, pero no avanza. El porvenir se define como un pasado que regresa.

“Nuestra historia es un péndulo que va del facto al pacto y del pacto al facto, es decir situaciones de irregularidad política, constitucional, conllevan a las confrontaciones, contradicciones,  crisis, los cuales después se han venido arreglando  con los pactos políticos entre grupos que se reparten el poder, pero luego estos pactos entran en crisis, y contradicción,  y vuelve la situación de facto”, plantea. La conversación nos lleva a otro punto, un viejo punto que la clase política mantiene en perenne olvido.

Serrano recuerda, sin personalizar-- rehúye comparar a Somoza con Daniel Ortega por ejemplo—que este país le hace falta un acuerdo de nación que sustente las bases de la modernidad, el Estado de derecho, la democracia, y la institucionalidad. Cuando le hablo de Ortega y Somoza, el intelectual prefiere redondear los elementos que se repiten en nuestra historia: la permanencia en el poder y la concentración del mismo sin importar el personaje del que se trate.  En su artículo dominical en el diario La Prensa, lo deja más claro: “Una de las expresiones de la situación actual es más que de crisis política de crisis de la política. La crisis política se da cuando por alguna circunstancia en una sociedad determinada se rompe el equilibrio de fuerzas del cual depende la estabilidad, sin que por ello se destruya ni la idea ni la misión de la política. En cambio, la crisis de la política se produce cuando esa condición natural de toda sociedad es afectada en su propia esencia debido a las prácticas del poder”.

El vínculo con la realidad

El doctor Alejandro Serrano es uno de los más prominentes intelectuales del país, fue elegido entre los 100 filósofos más influyentes del mundo en años pasados por la revista Internacional de Filosofía de Aachen, Alemania. Actualmente prepara está reuniendo sobre de filosofía y derecho repartido en los 23 libros que ha escrito a lo largo de su vida.  El primero de estos tomos fue publicado en julio de 2008.  En este esfuerzo se dan cita tanto la ética, la filosofía, derechos humanos, Estado de Derecha, como temas de reflexión.

Contra lo que muchos detractores de la filosofía puedan pensar, al ver a los pensadores subidos en su torre de marfil, Serrano defiende la idea del vínculo con la realidad.

“La filosofía no puede ser pensamiento abstracto, aislado, porque el pensamiento no está en una burbuja. La filosofía está ligada al contexto histórico, regional y mundial”, dice.

Comentarios

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mario

Don Alejandro: Muy hábil, y lógica su argumentación. Rehúye comparar a Somoza con Daniel Ortega porque eso implicaría la justificación de una lucha similar contra un tirano de similares características y evidentemente ello nos conduciría a la repetición de un ciclo que creíamos parte del pasado. Su intento es loable desde el punto de vista lógico, resistir la comparación para evitar resultados similares una vez comprobado que no fue la mejor manera de hacer las cosas (aunque de manera forzada), visto lo visto. Sin embargo, las condiciones ideales para el cambio democrático parecen estar cada vez más alejadas de la realidad y hay personas que hierven por tomar el camino del pasado. Si nuestro héroe nacional pensó que los políticos lo embrocaron, de ahí el guiño a los militares y la desconfianza hacia la política y los políticos. Mientras no cambiemos de paradigmas, más de lo mismo. Sin embargo, loable esfuerzo, Dr. Serrano Caldera.

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Mateo

El Dr.Serrano Caldera, no es solamante un filosofo, es un Abogado y Notario Publico, que vale la pena escucharlo, leerlo e imitarlo como un hombre honesto, capaz y comprometido con el Derecho y las letras, con su tesis y su antitesis, con la sintesis de sus pensamiento e ideas, con la realidad de sus planteamientos y el valor de plantearlos, se convierte en un verdadero dialectico de la verdad y la justicia.
Fue un digno Presidente de la C.S.J., antagonicamente diferente a los que politicamente han llegado a esa alta jerarquia, porque no han sabido ser transparentes en la aplicacion de la justicia, teniendo mas beligerancia el aspecto partidario que el aspecto juridico y de ahi se derivan todos los efectos negativos de quienes imparten la ley.
Como Nicaraguense, doy gracias a Dios de que aun quedan profesionales del derecho de la estatura del Dr.Serrano Caldera. Mi reconocimiento y admiracion.


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Maryuri Bendaña

"Una constitución política que nace de una constituyente—explica Serrano Caldera en referencia a la de 1995 - " Están equivocados, en el 95 hubo reformas a la constitución de 1987 que fue la única que ha sido por Asamblea Constituyente. Las reformas del 95 fueron radicales pero hechas por un grupito de diputados del MRS y sus aliados.

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