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Ejército revela investigación de siniestro que dejó diez militares muertos

Fuga de combustible causó accidente militar

Militares descartan atentado fuese la causa del desplome de la nave rusa matrícula MI-17334 y ratificó las buenas condiciones mecánicas de la misma

Octavio Enríquez | 14/11/2013
@cabistan

El accidente aéreo que el 20 de junio provocó la muerte de diez altos oficiales de la jefatura de la Fuerza Aérea se debió a una fuga de combustible que incendió el motor izquierdo del helicóptero, informó este miércoles el Ejército.

La comisión oficial, que tuvo a cargo la investigación desde entonces,  descartó que un atentado fuese la causa del desplome de la nave rusa matrícula MI-17334 y ratificó las buenas condiciones mecánicas de la misma, la experiencia de los pilotos y el cumplimiento del protocolo de seguridad.

El general de brigada Adolfo Zepeda, el inspector general,  explicó que recuperaron el 85% del total del helicóptero, tanto en motor y fuselaje, y el 47% del equipo de radio con lo que accedieron a la información necesaria para explicar lo que ocurrió.

“¿Por qué se produjo esa fuga de combustible? Esas son las cosas a las cuales todos estamos sujetos a que ocurra. Ahí es donde se provocan los accidentes, son situaciones súbitas que ocurren”, dijo Zepeda.

Según la investigación,  la tripulación hizo el vuelo durante 22 minutos en perfectas condiciones de Managua al polígono, ubicado en el municipio La Paz Centro, de León. Salieron a las 7:12 de la mañana. 

La misión era encabezada por el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, el coronel Manuel López. Según el relato oficial, en pleno vuelo los tripulantes avisaron en cuatro ocasiones que se encontraban bien e hicieron una llamada más para confirmar lo mismo al momento del aterrizaje. En el polígono fueron recibidos por las autoridades militares correspondientes, encabezas por el teniente coronel Lincoln Gómez.

A las 10:20 de la mañana, cuando debían regresar, subieron al helicóptero. Todo parecía normal.  Alzaron vuelo, se dio un reporte. Todo bien. Pero en el segundo la comunicación nueve minutos de la salida indicaba que se trataba de una situación de emergencia. Los testigos  vieron, desde la comunidad El Papalonal, cómo la nave se incendió.

“Cuando un medio reporta situación de emergencia es que la situación en la que se encuentra son graves, prácticamente está anunciado que está a las puertas de ocurrencia de un desastre. Torre de control pide que repitan el reporte, pero es difícil volver a contactarse y en ese momento se encuentra cerca de la ruta un avión de la línea Copa y Torre control le pide que rastree la comunicación y si es posible vuelva a enlazarse con ellos. El avión de Copa dice que escuchó la comunicación de declaratoria de emergencia, pero ya no puede conseguir la comunicación”, dijo Zepeda.

Temperatura exterior sobre el tanque

Las piezas encontradas en la profundidad del Lago de Managua terminaron de armar el rompecabezas. Si el motor izquierdo explotó, según Zepeda, fue producto de la presión. Si ésta existió fue porque la temperatura exterior se trasladó hasta el tanque de combustible.

Un pedazo del tanque del combustible se desprendió y fue a parar largo del resto del fuselaje. Ése quedó intacto. El resto del tanque lucía, en palabras del general de brigada, “desfloronado”. Abierto. A los técnicos la explicación más convincente les sonó a la explosión que expulsó una pieza y el resto lo destruyó todito.

El informe fue ofrecido en las instalaciones de la Fuerza Aérea, donde podían verse las fotografías de los tripulantes fallecidos. El general Spiro Bassi, el jefe de esta unidad militar, acompañó a Zepeda durante la presentación.

Pero además estuvieron presentes el general Leonel Gutiérrez, jefe de inteligencia y contrainteligencia militar, y los otros miembros de la comisión: el general Ricardo Sánchez, jefe de Personal y Cuadros, y los siguientes técnicos: el coronel Walner Molina Pérez, especialista en accidentes aéreos, y el coronel Félix Pedro Baltodano Zelaya, nombrado como jefe del Estado mayor de la Fuerza Aérea tras el fallecimiento de Manuel López en el accidente.

La misión de los militares, dice Zepeda, era un plan de control de la sección de armas del Estado Mayor General y Estado Mayor de la Fuerza Aérea a “la preparación y cohesión de las baterías antiaéreas ZU-23-2que se encontraban en situación de campaña en el polígono general de División Francisco Estrada”.

Comentarios

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ALEX

A este pobre viejito nadie le cree nada. Mejor hubiesen mandado al Chinito Wang a inventar otro cuento Chino, como el del Canal y seguramente hasta los empresarios del COSEP, le estuvieran creyendo este cuento de la fuga de combustible. La verdad es que en ese accidente hay gato encerrado y solo una investigacion independiente pudiera sacar a luz la verdad. Estos pobres marionetas del bachi, solo repiten como loras viejas los que les manda a decir su amo.

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Agnostico

Walner Molina no es especialista en accidentes aereos (hasta hace poco fue jefe de Asesoria Juridica del ejercito), que falto decir y que tampoco los periodistas preguntaron?
- Conto o no el Ejercito con el apoyo de los especialistas Rusos (empresa donde se compran los Helicopteros)??
- Inicialmente se dijo q la comision fue a Panchito primero y que al retornar pidieron autorizacion para ir al Papalonal, ahora solo se menciona q salieron al Papalonal ¡cual es la version real??

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