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Reformas son para Ortega, no para Nicaragua

Ya todo está decidido y, repetimos, a la medida de Ortega. Y los plazos de aprobación de la misma, brevísimos, solamente acentúan el remedo de esa consulta, como se hizo con la ley y concesión del canal interoceánico

Edmundo Jarquín | 9/11/2013
@mundoj1

Como adelantamos la semana pasada, horas después que se había conocido la propuesta de reformas constitucionales de Ortega, y cuando solamente podíamos adelantar juicios preliminares, el estudio a fondo de dicha propuesta confirma que las mismas están formuladas a la medida de las desmedidas ambiciones de Ortega, personales y familiares, de perpetuación en el ejercicio de un poder total, excluyente, antidemocrático y prebendario.

La naturaleza de esas reformas se pueden resumir así: remendar hacia atrás, y remedar hacia adelante.

Remendar hacia atrás pues varias de esas reformas tratan, a través de una aplanadora en la Asamblea Nacional que es ilegal e ilegítima, como lo señaló el MRS, de legalizar hacia delante los abusos de poder y de violación de la Constitución y las leyes que Ortega ya cometió, como su propia candidatura en 2011 y prorrogar en sus cargos a los magistrados y funcionarios con cargos vencidos, entre otras violaciones. Pero lo que fue ilegal, ilegal queda, por más que se trate de remendar.

 Y que duda cabe que se trata de remedar hacia adelante pues si mañana, como en el pasado, el nuevo marco legal le queda estrecho, Ortega de nuevo lo intentará violar. Salvo, desde luego, en aquellas reformas que desde ahora ensanchan el poder de Ortega como aumentar su control sobre la Policía y el Ejército, gobernar por decreto y establecer un régimen totalitario en materia del espacio radioeléctrico.

No cabe duda que el proceso de consulta que la Asamblea Nacional, monopolizada por Ortega, pondrá en marcha, no es más, también, que un remedo. Ya todo está decidido y, repetimos, a la medida de Ortega. Y los plazos de aprobación de la misma, brevísimos,  solamente acentúan el remedo de esa consulta, como se hizo con la ley y concesión del canal interoceánico.    

Pero es respetable la posición de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) de participar del proceso, aunque todo esté decidido y no tenga ninguna capacidad de incidir en esas decisiones, para dejar constancia, si es que la dejan, de su posición frente a semejante remedo de reformas.

Como también han hecho bien las diversas organizaciones de la sociedad civil y gremiales al manifestar su posición de discrepancia, total o parcial, con la propuesta de reformas.

Lo que se haga dentro de la Asamblea Nacional o fuera de la misma puede parecer inútil, pero el registro de posiciones de rechazo frente al abuso y la arbitrariedad, ya sea que se  coincida total o parcialmente en el rechazo, puede anticipar acciones futuras conjuntas de quienes por ahora solamente pueden fijar sus posiciones. 

Y frente al esfuerzo “bolivariano” de Ortega, llenando las calles de Nicaragua de una memorabilia del chavismo, no podemos dejar de recordar lo que Bolívar dijo: “…..nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía”.

Mpésimo

En las redes sociales a la empresa Mpeso -la de las famosas por ineficientes tarjetas electrónicas para el transporte urbano de Managua-  se les ha empezado a llamar Mpésimo. Y no es un simple tema de humor, es caracterizar de manera entendible lo que desde el punto de vista de la venta de un servicio por una empresa está ocurriendo: la eficiencia en la venta de ese servicio es, sencillamente, pésima.

La contracara de ese pésimo desempeño empresarial es el daño que a diario sufren centenares de miles de ciudadanos. No extrañan, por tanto, sus espontánea protestas, que entre más espontáneas, generalizadas y dispersas por la ciudad se den, menos capacidad tendrá el gobierno de reprimirlas con sus “brigadas de motorizados”.

Según las escuetas declaraciones de oficiales de la Superintendencia de Bancos, si se llegara a confirmar que no hay solamente desfase de tiempo entre la recarga que los usuarios hacen y la acreditación del monto de la recarga, sino, como declaran muchos usuarios, también hay discrepancia entre el monto de la recarga y el saldo que se les acredita, se podría estar configurando el caso de una gigantesca estafa.

¿Por qué esos problemas de eficiencia y de otra naturaleza en la mencionada empresa no se presentan en casos relativamente semejantes como las de empresas de telecomunicaciones? En la raíz del problema está el procedimiento oscuro e ilegal de adjudicación de la concesión de las tarjetas electrónicas, sin remedo incluso de licitación como en otros casos.

Pues bien, la impunidad del gobierno para realizar tales actos se verá aumentada con las reformas constitucionales pues a menor control del poder político, mayor será la confusión de intereses y la corrupción. Y como en el caso de Mpeso y las consecuencias para el bolsillo y la vida diaria de centenares de miles, y sus consecuentes protestas, el abuso y la corrupción son siembra de vientos que se cosecharán en tempestades.

El escarnio de la SIBOIF

A la tímida actuación del gobierno y la Superintendencia de Bancos en cuanto a la empresa Mpeso, se agrega un agravio contra la población. Dijeron que no había denuncias de los ciudadanos, y para interponerlas dieron una sofisticadísima dirección electrónica que la inmensa mayoría de nicaragüenses ni tienen conexión a Internet ni saben cómo usarla. Para aumentar el escarnio, o burla de semejante entidad estatal con los ciudadanos, el anuncio lo hizo justo al mismo momento que se divulgaba que Nicaragua era, junto con Honduras, el país con menos personas conectadas a Internet y casi todas ellas de ingresos que les permiten no usar el transporte público.

Bueno, sencillamente aumentan el inventario de indignación ciudadana que pondrá, en su momento, más viento a las tempestades.

Como adelantamos la semana pasada, horas después que se había conocido la propuesta de reformas constitucionales de Ortega, y cuando solamente podíamos adelantar juicios preliminares, el estudio a fondo de dicha propuesta confirma que las mismas están formuladas a la medida de las desmedidas ambiciones de Ortega, personales y familiares, de perpetuación en el ejercicio de un poder total, excluyente, antidemocrático y prebendario.

La naturaleza de esas reformas se pueden resumir así: remendar hacia atrás, y remedar hacia adelante.

Remendar hacia atrás pues varias de esas reformas tratan, a través de una aplanadora en la Asamblea Nacional que es ilegal e ilegítima, como lo señaló el MRS, de legalizar hacia delante los abusos de poder y de violación de la Constitución y las leyes que Ortega ya cometió, como su propia candidatura en 2011 y prorrogar en sus cargos a los magistrados y funcionarios con cargos vencidos, entre otras violaciones. Pero lo que fue ilegal, ilegal queda, por más que se trate de remendar.

 Y que duda cabe que se trata de remedar hacia adelante pues si mañana, como en el pasado, el nuevo marco legal le queda estrecho, Ortega de nuevo lo intentará violar. Salvo, desde luego, en aquellas reformas que desde ahora ensanchan el poder de Ortega como aumentar su control sobre la Policía y el Ejército, gobernar por decreto y establecer un régimen totalitario en materia del espacio radioeléctrico.

No cabe duda que el proceso de consulta que la Asamblea Nacional, monopolizada por Ortega, pondrá en marcha, no es más, también, que un remedo. Ya todo está decidido y, repetimos, a la medida de Ortega. Y los plazos de aprobación de la misma, brevísimos,  solamente acentúan el remedo de esa consulta, como se hizo con la ley y concesión del canal interoceánico.    

Pero es respetable la posición de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) de participar del proceso, aunque todo esté decidido y no tenga ninguna capacidad de incidir en esas decisiones, para dejar constancia, si es que la dejan, de su posición frente a semejante remedo de reformas.

Como también han hecho bien las diversas organizaciones de la sociedad civil y gremiales al manifestar su posición de discrepancia, total o parcial, con la propuesta de reformas.

Lo que se haga dentro de la Asamblea Nacional o fuera de la misma puede parecer inútil, pero el registro de posiciones de rechazo frente al abuso y la arbitrariedad, ya sea que se  coincida total o parcialmente en el rechazo, puede anticipar acciones futuras conjuntas de quienes por ahora solamente pueden fijar sus posiciones. 

Y frente al esfuerzo “bolivariano” de Ortega, llenando las calles de Nicaragua de una memorabilia del chavismo, no podemos dejar de recordar lo que Bolívar dijo: “…..nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía”.

Mpésimo

En las redes sociales a la empresa Mpeso -la de las famosas por ineficientes tarjetas electrónicas para el transporte urbano de Managua-  se les ha empezado a llamar Mpésimo. Y no es un simple tema de humor, es caracterizar de manera entendible lo que desde el punto de vista de la venta de un servicio por una empresa está ocurriendo: la eficiencia en la venta de ese servicio es, sencillamente, pésima.

La contracara de ese pésimo desempeño empresarial es el daño que a diario sufren centenares de miles de ciudadanos. No extrañan, por tanto, sus espontánea protestas, que entre más espontáneas, generalizadas y dispersas por la ciudad se den, menos capacidad tendrá el gobierno de reprimirlas con sus “brigadas de motorizados”.

Según las escuetas declaraciones de oficiales de la Superintendencia de Bancos, si se llegara a confirmar que no hay solamente desfase de tiempo entre la recarga que los usuarios hacen y la acreditación del monto de la recarga, sino, como declaran muchos usuarios, también hay discrepancia entre el monto de la recarga y el saldo que se les acredita, se podría estar configurando el caso de una gigantesca estafa.

¿Por qué esos problemas de eficiencia y de otra naturaleza en la mencionada empresa no se presentan en casos relativamente semejantes como las de empresas de telecomunicaciones? En la raíz del problema está el procedimiento oscuro e ilegal de adjudicación de la concesión de las tarjetas electrónicas, sin remedo incluso de licitación como en otros casos.

Pues bien, la impunidad del gobierno para realizar tales actos se verá aumentada con las reformas constitucionales pues a menor control del poder político, mayor será la confusión de intereses y la corrupción. Y como en el caso de Mpeso y las consecuencias para el bolsillo y la vida diaria de centenares de miles, y sus consecuentes protestas, el abuso y la corrupción son siembra de vientos que se cosecharán en tempestades.

El escarnio de la SIBOIF

A la tímida actuación del gobierno y la Superintendencia de Bancos en cuanto a la empresa Mpeso, se agrega un agravio contra la población. Dijeron que no había denuncias de los ciudadanos, y para interponerlas dieron una sofisticadísima dirección electrónica que la inmensa mayoría de nicaragüenses ni tienen conexión a Internet ni saben cómo usarla. Para aumentar el escarnio, o burla de semejante entidad estatal con los ciudadanos, el anuncio lo hizo justo al mismo momento que se divulgaba que Nicaragua era, junto con Honduras, el país con menos personas conectadas a Internet y casi todas ellas de ingresos que les permiten no usar el transporte público.

Bueno, sencillamente aumentan el inventario de indignación ciudadana que pondrá, en su momento, más viento a las tempestades.

Comentarios

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Nunca y ninguna constitución ha sido para beneficio de un país, sino para beneficio de quienes controlan el poder económico y político, para el caso de Nicaragua la oligarquía libero-conservadora y la nueva oligarquía danielista. La constitución lo que expresa es la forma ideal de dominación de los que dominan, ya que ningún gobierno en ninguna parte del mundo opera en base a las constituciones sino en base a los intereses de los grupos de poder y si para eso hay que violar o reformar la constitución lo hacen. Solo un ejemplo, en EEUU constitucionalmente no se puede torturar, mas sin embargo torturan con torturadores de los más crueles y tienen expertos, profesionales y estudiosos para perfeccionar la tortura, tienen escuelas de torturas en donde enseñan a torturar. Cuando gano doña Violeta se fueron a reformar la constitución para hacerla a su gusto, para que respondiera a los intereses de la oligarquía libero-conservadora, así ha sido en todo el mundo y así será, ya que lo que prevalece son los intereses de los grupos de poder y no los intereses de país a como mundito el bonito nos quiere hacer creer. El danielismo, a como en la mayoría de países del mundo, está construyendo un estado corporativo fascista, siguiendo los pasos de la construcción fascista bien adelantada que hay en EEUU y Europa.

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Pedro Arauz

Una vez mas, gracias Mundo!

A como dijo Danilo Aguerri recientemente, donde estan todas esas agrupaciones del pueblo creadas por los Ortega Murillos apoyando a todas estas pobres personas mientras son humilladas diariamente?

Si por un momento dejamos de prestarle el analisis con lupa a todas las actuaciones que vienen del Carmen podemos darnos cuenta de que todo, desde las asonadas cuando gano la Sra. Chamorro, a las robaderas de elecciones nos damos cuenta de que todo lo hacen porque no tienen ninguna mayoria ni fuerza moral o legal. Todos sabemos que estan cultivando la semilla de su propia destruccion asi que hagamos nota a como tu haces pero dejemoslos que caminen ya que caeran...como cuando cae el mango maduro.

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Leonel A. Marin Mc Ewan

El orteguismo lo que quiere con las reformas a la Carta Magna es eternisarce en el poder. Ortega ha violado flagrantemente la constitucion de la republica y lo que tiene es lujuria de poder. Con la aplanadora rojinegra; tenemos una dictadura de corte facista, socialista; pero en si; no es nada mas que el capitalismo salvaje que con toda sabiduria lo anunciaria Juan Pablo II, es decir, el amarre entre el neosandinismo y el neosomocismo. Ortega no le consulta al pueblo,. No cree en la Democracia, sino en la Masacracia. No da entrevista de prensa y usa fuerzas de choque, como las turbas divinas para opacar al opositor.

Más en: La contrarreforma de Ortega

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