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¿Por qué leer a Virginia Woolf?

Woolf introdujo una revolución en la novela, al centrar la importancia de sus textos no en el fondo sino en la forma

Gonzalo Mas | 4/11/2013

La belleza de las pinturas de Joan Miró o lo hermosas que resultan las películas de Terrence Malick evidencian que la poesía casa bien con otras formas de arte.  Sin embargo, en lo que a literatura se refiere,  pienso que la poesía contamina las otras formas literarias: Las poéticas novelas de Jean-Marie Gustave Le Clézio se me hacen pesadas y la poesía incluida en la obra de teatro “Bodas de sangre”, de Lorca, me descentra y me confunde.

Permítanme ahora incurrir en una contradicción y describir (y elogiar) algunas de las poéticas novelas de Virginia Woolf.

“Las olas” narra la historia de la relación de seis amigos a lo largo toda su vida. Por otro lado, la novela “La señora Dalloway” se centra en los preparativos de Clarissa Dalloway para una fiesta que va a ofrecer. Este último libro ofrece una imagen de la estructura social de entreguerras en la Inglaterra posterior a la primera guerra mundial. 

Los anglófonos piensan el mundo de manera diferente: Europa continental utiliza metros o kilos mientras que en el Reino Unido lo usado son las millas y las libras. La política continental se divide en izquierda y derecha pero esta división no tiene cabida en la Gran Bretaña de los liberales, los conservadores y los laboristas.

A finales del siglo XIX y principios del XX, la forma clásica de la novela resultaba ya demasiado lógica para captar la complejidad y variedad de percepciones del ser humano contemporáneo. No es de extrañar, por tanto, que  al surgir un movimiento literario diferente y rompedor, el modernismo, éste encontrara algunos de sus máximos representantes en escritores anglófonos como James Joyce o Virginia Wolf.

Con un claro afán experimental, el modernismo inglés usa recursos propios de la poesía para manipular el tiempo y la exploración psicológica. Con frecuencia las novelas modernistas adolecen de acción y de intriga, incluso a veces de diálogo. Estas novelas fueron escritas como pensamientos y observaciones y hablan de la subjetividad y del problema de la percepción.

Efectivamente, la prosa modernista inglesa puede ser retorcida y difícil de seguir, tanto así que no en pocas ocasiones ha sido tachada de literatura elitista: Dicho esto, cabría preguntarse ¿por qué leer modernismo inglés? Si a usted le gusta la literatura es posible que le guste la historia de la literatura y si le gusta la historia de la literatura es probable que le interese informarse sobre un movimiento que constituyó una autentico revolución en la literatura: el modernismo inglés.

Centrémonos ahora en Virginia Woolf: Esta escritora inglesa fue una feminista pionera. Sus obras denuncian cómo las mujeres se ven forzadas por la sociedad a permitir a los hombres tomar de ellas la fortaleza emocional.

Pero lo que más me llama la atención en la obra de Woolf es cómo ella rompe con la "dictadura del fondo" en la novela: Lo importante de la literatura hasta que llegó Woolf al panorama literario estaba en el contenido de las obras. Ella introdujo una revolución en la novela centrando la importancia de sus textos no en el fondo del mismo (el contenido), sino en la forma (el continente).

Volviendo a las novelas citadas anteriormente y usándolas cómo ejemplo, "Las olas" confiere una importancia nunca vista hasta entonces al ritmo de sus frases: Leyendo la novela, el lector tiene la impresión de estar escuchando constantemente el batir de las olas en la playa: En el texto no sobra ni falta una palabra. 

En "La señora Dalloway", la trama es secundaria con respecto a la introspección en la que se encuentran sus personajes. Mediante un juego de saltos tanto en el tiempo como en la mentalidad de sus protagonistas, Woolf consigue describir con atino los personajes de la novela durante varias décadas. Y esto a pesar de que toda la trama se desarrolla en un único día y en la cabeza de la Señora Dalloway.

El tiempo es algo relativo. Diez años pasan muy rápidamente para un anciano y muy despacio para un joven. Pero para un niño, diez años son eternos. Por eso, el daño que se haga a una persona durante su niñez, es un daño que le marcará y le acompañará siempre. Parece ser que Virginia Woolf sufrió abusos sexuales de sus hermanastros cuando era una niña. Existe la teoría que esas violaciones le provocaron continuas depresiones a lo largo de toda su existencia. Cuando, en marzo de 1941, la escritora sufrió un nuevo episodio depresivo, no se vio con las fuerzas necesarias para enfrentarlo. Escribió una nota de despedida a su marido y, llenando sus bolsillos de piedras, se tiró al río Ouse. Su cadáver fue encontrado 21 días después.

Al margen de su gran aportación a la literatura universal, la humanidad está en deuda con esta escritora británica por su lucha por la justicia encarnada en la defensa de los derechos de la mujer. Valga este artículo como un humilde homenaje a la brillante Virginia Woolf.

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