Confidencial » Opinión » Leer artículo

La 'graduación' en el FMI

El gobierno de Ortega se podrá haber “graduado” con el FMI, pero no se ha graduado con la historia de Nicaragua y con su pueblo

Edmundo Jarquín | 28/9/2013
@mundoj1

El gobierno ha presentado como un resultado positivo, e incluso le ha llamado “graduación”, que no tendrá un nuevo programa de asistencia financiera con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y en efecto lo es.

Es una buena noticia, a la cual debemos dar la bienvenida, porque implica que se han mantenido políticas económicas consistentes con la disciplina fiscal y la estabilidad macroeconómica. Estas políticas se iniciaron en 1990, con el gobierno de Violeta Chamorro, se abandonaron un poco durante el gobierno de Alemán, y se retomaron en el gobierno de Bolaños. Con Ortega se han mantenido, y el saldo más positivo es que tales políticas ahora tienen un consenso nacional total, porque Ortega desde la oposición las adversó e incluso en ocasiones las rechazó con violencia en las calles.

Un programa financiero con el FMI importa, no tanto por los recursos financieros que la entidad aporta, que en general no son tan cuantiosos como los de otras entidades financieras internacionales, sino porque implican el compromiso con esas políticas de estabilidad macroeconómica. Sin ese compromiso no se tendría acceso a los recursos de las otras entidades financieras internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, y los inversionistas nacionales y extranjeros tendrían menos confianza en el país. El gobierno está prescindiendo de los recursos financieros del FMI, pero no del compromiso con esas políticas e incluso hasta se ha anunciado el calendario de revisiones periódicas de la evolución de la economía por parte del FMI.

Conversaba a inicios de la semana con un profesor norteamericano que está escribiendo un ensayo sobre Nicaragua, y le decía que parte de la fortaleza de Ortega es que algunos de los fantasmas que le perseguían desde los años 80 los ha dejado en eso, en fantasmas, pues no ha repetido muchas de las políticas de entonces. Entre ellas las confiscaciones masivas que espantaron a los empresarios de todo tamaño y que, en el contexto del enfrentamiento con los Estados Unidos (otro fantasma, ese enfrentamiento, que ha quedado en fantasma), también implicaron la virtual ruptura con el FMI. Al abandonar esas políticas de los años 80, quienes creían en esos fantasmas, han respirado   -¡Uf….!-   con alivio, y consideran casi como pecado venial que el Ortega autoritario, antidemocrático, siga siendo el mismo de los años 80. “Podría ser peor…….”, comentan con alivio.

Lo que no entienden es que Ortega no podría ser peor, porque las condiciones del mundo de hoy no lo permiten. Ortega lo sabe, y por eso no “juega con fuego” en materia de políticas macroeconómicas.

Ortega no le está haciendo ningún favor a nadie con políticas macroeconómicas que son las únicas posibles. El único favor se lo está haciendo a sí mismo, como un proyecto de poder por el poder que es lo único que le importa, ya que sabe que no hay espacio para otras políticas macroeconómicas.

A Ortega, por tanto, no se le debe comparar con los años 80, sino con lo que heredó en 2007: un país estable, sin déficit fiscal, creciendo tan fuertemente como ahora (en los tres últimos años de Bolaños el crecimiento promedio del PIB fue 4.6% y en los tres últimos de Ortega 4.8%), y en democracia. Pero también debe comparársele con lo que pudo haber sido: en los años que Ortega ha estado gobernando se ha recibido más cooperación internacional y se ha tenido una extraordinaria bonanza en los precios de los productos de exportación, de modo que se pudo haber crecido más, bastante más, y los indicadores de pobreza y empleo hubiesen mejorado mucho y solamente lo han hecho marginalmente, y en el caso del salario real más bien se ha deteriorado de manera significativa. Y además, hemos perdido la democracia.

El gobierno de Ortega se podrá haber “graduado” con el FMI, pero no se ha graduado con la historia de Nicaragua y con su pueblo.     

Prudencia y esperanza        

La noticia internacional más importante ha sido, sin duda, el radical cambio en la política de Irán.

Su nuevo Presidente, Hasan Rohaní, pronunció un discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas manifestando su voluntad de diálogo con los Estados Unidos (incluso se especula con el posible restablecimiento de relaciones diplomáticas después de 33 años de interrupción en las mismas) y condenó abiertamente el holocausto  -la matanza de millones de judíos por los nazis-, hecho que su antecesor, Mahmud Ahmadinejad, en su feroz odio a Israel, había negado en la misma tribuna. Poco después el Ministro de Asuntos Exteriores de Rohaní se reunió con sus homólogos de las grandes potencias y se puso en marcha otra vez, pero ahora con grandes expectativas de resultados positivos, las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.

Los hechos de la semana honran la radical apertura que significó un artículo que la semana pasada escribió en el Washington Post el Presidente Hasan Rohaní. En el primer párrafo de ese artículo Rohaní dice: “Hace tres meses mi programa de “prudencia y esperanza” obtuvo un mandato popular. Los iraníes acogieron con entusiasmo mi postura sobre los asuntos nacionales e internacionales porque pensaron que era necesario desde hacía mucho tiempo. Estoy decidido a cumplir las promesas que hice a mi pueblo, incluido mi compromiso de entablar una relación constructiva con el resto del mundo”.

La lección para los nicaragüenses es múltiple. Primero, hasta en Irán se cuentan bien los votos, y a través de los votos cambió su gobierno; segundo, cuando hay cambios de gobiernos se pueden esperar políticas diferentes; tercero, cuando se puede cambiar gobiernos y por tanto políticas, el pueblo puede esperar que se haga realidad lo que quiere para resolver sus necesidades.

Rohaní ofreció a su pueblo un programa de “prudencia y esperanza”, y con audaz iniciativa está avivando la esperanza de su pueblo y del mundo. Y es que la audacia, hasta rayar en la imprudencia, cuando responde a la realidad, y la realidad es que los iraníes querían un cambio que Rohaní lo está ejecutando, termina siendo prudente.

En Nicaragua, si queremos que los votos se vuelvan a contar bien, tenemos que preguntarnos cuál es la audacia que resulta prudente.

Comentarios

4
Das Gespenst

Nos guste o no nos guste Daniel Ortega esta ahí porque es el elegido del capital nacional e internacional para que gobierne Nicaragua, los capitalistas como es harto conocido no tienen amigos solo intereses, las elecciones solo son el circo para hacer creer, a como lo hacen en todo el mundo, que es el pueblo el que elige y mundito sabe mejor que nadie esto que estoy diciendo. A los capitalistas solo le interesa la máxima ganancia, la máxima apropiación de la riqueza sin importar como obtienen esta riqueza sea de una forma legal, ilícita o de una forma criminal. De ahí que oír discursos sobre capitalismo ideal con empleo, para terminar con la pobreza, respetuoso de las leyes, preocupados por el desarrollo del país, respetuoso de la institucionalidad etc., es completamente ilógico es como pedir mandarinas a una mata de plátano, es haber vivido y estar viviendo el capitalismo actual sin darse cuenta de la verdad de lo que es el capitalismo en la realidad. La demagogia de la oposición y sus seguidores sobre el capitalismo es solo para halar agua a su molino, pero está suficientemente demostrado que el objetivo del capitalismo nunca ha sido terminar con los problemas de la humanidad, siempre su objetivo ha sido concentrar la riqueza en manos de los capitalistas y es lo que el neoliberalismo nos muestra de una forma muy clara.

3
Luis Soza

Muchas Gracias por tus acertados comentarios, Mundo. Los Nicaraguenses nos hemos acomodado aun nuevo tipo de dictadura en la "paz de los cementerios": Nadie protesta aunque las cosas vayan mal,un reciente ejemplo es el asunto de Mpeso...diez personas protestaron y habian mas motorizados sin placa vigilandolos.......ves?? nadie quiere las motos de la DGSE enfrente de su casa...miedo a diez personas?.

La economia va bien e ira bien igual que cuando Somoza...revisa la estadisticas macroeconomicas...el ano 1977 fue el ano mas brillante economicamente...9 meses despues ..todo se empezo a derrumbar....no entiendo porque Daniel desea correr la misma suerte..es algo enfermizo...solo es nombrar o elegir un sucesor en las filas del FSLN y si el pueblo vota por el...bienvenido..me lo trago...pero asi como estos...noooooooo

2
Pedro Arauz

Estimado Mundo,

Gracias por tu articulo aunque yo a quien le doy el credito son a aquellos (y hay muchisimos) Nicas que tienen un respaldo de integridad, honestidad y amor a Dios fabuloso y va desde el prospero empresario como Don Alfreto Pellas a el sencillo pero igualmente honorable mandador de la finca en muchas canadas de Nicaragua asi como sus cortadores.

Desde Dona Violeta comenzo nuevamente la libre empresa de todos sin el eterno atrasar del gobierno. Todo el mundo (excepto y curiosamente solo los USA son la ecepcion aqui) van abandonando el poderoso mama estado por el pequeno y eficiente estado.

La alternativa a la libre empresa es la carcel, decia mi padre. No la retajila de parlanchines que en "nombre de" le roban a las mayorias su futuro.

Un abrazo,

Pedro Arauz

1
Leonel a. Marin Mc Ewan

Decia Karl Marx, hace mas de 155 años, en su manifiesto, que el fantasma del comunismo habia invadido Europa. El fantasma que hoy invade nuestro pais es el desempleo. Si con el Comunismo todos tenian supuestamente puestos de trabajo, aunque nadie quisiera trabajar de verdad, hoy haty muchos que quieren trabajar, pero carecen de puestos de trabajo. El concepto mismo de puesto de trabajo una carga de corte socialista que es en buena parte la causa de que no los haya en grado suficiente. Como generar ahora en el 2013 y en plena recesion economica, los empleos que faltan, cuando estamos refiriendonos continuamente, sobretodo el estado rojinegro, a los que nos sobran?
Cuando baja un mercado nacional, es probable que otro suba en forma simultanea. su independencia relativa deja mucho lugar para la diversificacion de riesgos, en los mercados internacionales de obligaciones y acciones.

Más en: Economía

Otros artículos del mismo autor