Confidencial » Política » Leer artículo

Organismo de derechos humanos exige revocar modificación

Protesta internacional por reforma a Ley 779

Presidente de la FIDH asegura que la figura legal de la mediación favorecerá la impunidad en Nicaragua

Wilfredo Miranda Aburto | 26/9/2013
@PiruloAr

La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) envió una carta abierta al Estado de Nicaragua, en la que expresan “su preocupación” por la aprobación de la reforma a la Ley 779 ejecutada ayer por el pleno de la Asamblea Nacional.

El remitente de la misiva, Karim Lahidji, presidente de la FIDH, señala que la figura de la mediación favorece la impunidad, “en flagrante violación de las obligaciones internacionales adquiridas por Nicaragua”.

“Hoy día, nos dirigimos a Ustedes para manifestar nuestro profundo desacuerdo e indignación ante la reforma del artículo 46 de la referida Ley. Pues es hacer prueba de un grave desconocimiento de la realidad de la violencia contra las mujeres prever una figura de mediación en tales casos”, reclama la FIDH.

Los destinatarios de la carta son el comandante Daniel Ortega, el presidente del Parlamento, René Núñez y la magistrada de facto de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Alba Luz Ramos.

“Nicaragua es un Estado parte de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer desde 1981 y que el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, en su Recomendación general N°19 de 1992, establece la obligación de los Estados de tomar medidas contundentes para luchar contra la impunidad de los crímenes perpetrados contra las mujeres”, se lee en la correspondencia pública.

“Les instamos, Sres. Presidente de la República, Presidente de la Asamblea Legislativa y Sra. Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, a reconsiderar su decisión y a abrogar la figura de la mediación prevista en esta reforma, de acuerdo con las obligaciones internacionales adquiridas por Nicaragua”, agrega el organismo de derechos humanos.

La FIDH recordó que la aprobación de la normativa que castiga la violencia de género fue fruto de años de lucha de los movimientos de mujeres y de la sociedad civil. La congratulación que sintieron estos organismos duró 1 año y 3 meses que estuvo en vigencia la Ley 779, hasta ayer que fue reformada.

Instituciones no gubernamentales que protegen los intereses de las Féminas, como el Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), criticaron que además de haber permitido la mediación en la Ley 779, la aplanadora Orteguista del hemiciclo incluyó sorpresivamente un nuevo artículo referido a la reglamentación. 

Esta nueva disposición, según el MAM, le otorgaría potestad al Ejecutivo de “modificar a su gusto y antojo” la ley. El organismo especula que con esto el funcionamiento de la normativa se fusione con el modelo que dirige la primera dama Rosario Murillo, cuya punta de lanza son los Gabinetes de la Familia, el brazo político del régimen, que actuarían como mediadores.

Por su parte la FIDH hizo un llamamiento especial al Comandante Ortega en la misiva: “consideramos que Usted es quien más tiene la responsabilidad y oportunidad de corregir el daño, ya que según el proceso de formación de las leyes, le corresponde la facultad de vetar una ley cuando la Asamblea se la envía para su sanción y publicación”.

Más en: Reforma a Ley 779

Más en: Política

Otros artículos del mismo autor