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Se cumplen cien años del nacimiento del escritor francés

¿Por qué leer a Albert Camus?

Camus fue un filósofo cercano, asequible e inteligible. Sus ideas no han perdido ni un ápice de vigencia con los años

Gonzalo Mas | 21/8/2013

Hace algún tiempo tuve el gran honor de participar en una lectura colectiva del libro “El evangelio en Solentiname”. En ella el mismísimo Ernesto Cardenal nos leía a unos cuantos privilegiados su texto. Después de la leída tuvo lugar una ronda de preguntas y respuestas en la que tuve ocasión de preguntar a la gran figura de las letras nicaragüenses si conocía (y qué opinión tenía) del escritor francés Albert Camus. Orgulloso, Cardenal me respondió que por supuesto que conocía de ese autor al que, por otro lado, no dudó en calificar como “uno de los grandes”.

Cuando hace unos días me pidieron que escogiera un autor para escribir un artículo que lo recomendara, no dudé sobre quién iba a escribir: Escribiría sobre Albert Camus.

Durante los años previos a mi etapa universitaria me obligaron a estudiar Filosofía. Para mí era una asignatura que con frecuencia no entendía, ya que quedaba muy lejos de mi vida y de mi realidad. En su libro “La Caída”, Camus narra la historia de un hombre que  vive una vida perfecta según los cánones de la gente que le rodea. Pero un día se da cuenta que no lleva la vida que él quiere llevar sino la vida que los demás esperan que él lleve. Cuando toma conciencia de esta idea sufre la gran caída que da título a la novela. 

Camus era, antes que nada, un personaje comprometido. Y, según él, el primero de los compromisos que una persona tiene que tener es un compromiso consigo mismo. Los hombres y las mujeres deben amar su vida por encima de todo. Es una idea que subyace de la novela “El extranjero”, en la que entre líneas, el escritor condena al protagonista del libro por vivir su propia vida como si se tratara de la de un extranjero: Con indiferencia y sin pasión.

Después de leer estos libros me pregunté a mi mismo si realmente estaba viviendo la vida que yo quería tener. Me cuestioné preguntándome si estaba respetando el compromiso más importante que cada hombre debe tener: el que se tiene consigo mismo. “¿Estoy  aprovechando la vida con la intensidad que ello requiere?” Tras hacerme (y responderme) a esas preguntas, ya nunca fui el mismo. Esos libros verdaderamente cambiaron mi vida.

Cuando pregunté a Ernesto Cardenal sobre Albert Camus estaba pensando en el tercer libro que voy a comentar hoy: “El hombre rebelde”. Nunca olvidaré la foto que dio la vuelta al mundo en la que se veía a un indignado Juan Pablo II regañando públicamente a Cardenal. Siempre me pregunté por la verdadera naturaleza  de los sentimientos del Papa hacia Cardenal cuando mostraba públicamente enfado y no indiferencia hacia el cura nicaragüense.

En cierta manera ese episodio me recordó a mi propio papá y lo disgustado que se ponía conmigo cuando me veía tan rebelde: Camus (entre otros) había hecho de mí un adolescente muy insumiso. Mi papá temía que mi rebeldía respondiera a una supuesta incapacidad para adaptarme a mi entorno. Él pensaba que yo era una persona llena de odio e infeliz y mi infelicidad le llenaba de pesar. Pero mi padre estaba equivocado. El mensaje de este último libro de Camus me ayudó a mí y por ende a mi papá a entenderme mejor: el hombre rebelde no es aquel, como cabría esperar, que odia al mundo en el que vive. Por el contrario, el hombre rebelde es aquel que ama tanto a ese mundo que lucha para mejorarlo.

Este artículo que ahora acabo no tiene por objetivo explicar por qué hay que leer al literato Camus. Este texto tiene por objetivo justificar la lectura del filósofo existencialista Albert Camus. Camus fue un filósofo cercano, asequible y entendible. Sus ideas, que no han perdido ni un ápice de vigencia con los años, eran aplicables para mí y para  la gente común y corriente que me rodea. Entre otras cosas, Albert Camus ayudó a mi papá a comprenderme mejor. Quizás hubiera ayudado también a Ernesto Cardenal a hacerse entender mejor por El Suyo. Quizás, de hecho, lo hizo.

Comentarios

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guilherme

Camus, al igual que Sastre, abordan la vida a partir de situaciones limites cuando una postura hay que tomar ante tales situaciones... ojala que el pesimismo no sea el elemento que pese cuando leamos a estos filosofos sino que mas bien nos lleve a entender el contexto en que vivian que los llevo a reflexionar de la manera que ellos lo hicieron y lo escribieron, para que no extrapolemos mecanicamente soluciones que nos parezcan atractivas o deseables, pero que obedecieron a unas premisas, distintas de las que nosotros actualmente vivimos...

3
Benjamin Robelo

Albert Camus, como todos los existencialistas, cometieron el grave error de infundir en las masas la idea de que la libertad individual es igual al libertinaje. Mucho de lo que vemos en los excesos y aberraciones de la sociedad actual podrian haber sido hechos perpetrados por los protagonistas de sus novelas. El hombre no solo esta sujeto a las leyes fisicas y a las leyes de la naturaleza, pero tambien a las leyes de la sociedad. Es entretenido leer sobre un asesinato ficticio como en "El Extranjero", otra cosa es cuando sucede de verdad.

2
marvinacu

Creo que si a este articulo le cambiamos el nombre de "Albert Camus" por cualquier otro autor, no se, Michel Foucault, Mario Benedetti o Martin Fierro, ,,,El articulo seria igualmente Valido. Así que no comparto con Pablo Lopez la misma opinión,, Pero bueno,,Fue un articulo.....
Saludes.

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Pablo Lopez

Excelente articulo. En especial porque abordaste a Camus de manera filosófica y no tan literaria como normalmente son escritos los artículos nicaragüenses.

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