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El 48% de universitarios de la capital vienen de departamentos

El sacrificio de estudiar en Managua

Adaptarse a la ciudad, pagar renta, gastos de estudios y en muchos casos enfrentarse a un sinnúmero de limitaciones. “Los estudiantes que dejamos nuestros departamentos aprendemos a ser los autores de nuestro destino”, dice un joven

Ernesto Valle | 21/8/2013
@Ernestovalle3

Antes de subir al bus que lo dejaría en la terminal central de la Cooperativa de Transporte del Norte (COTRAN), Julio Portocarrero, sabía a qué venía a Managua. Dejó Ciudad Darío por la capital, ilusionado por una mejor educación y por las supuestas oportunidades de empleo. Portocarrero quería estudiar Comunicación Social, pero estaba consciente que en el norte su aprendizaje sería deficiente: “sabía que las universidades de Matagalpa no iban a brindarme la preparación académica adecuada”, recuerda.

Decidido, optó por la Universidad Centroamericana (UCA) y el programa de becas que este centro de estudios le ofreció. No podía costear sus estudios en otra Alma Mater. Se vino donde unos parientes lejanos que lo hospedaron en su casa, cerca del Mercado Oriental, no sin desconocer las limitaciones a las que se enfrentaría: comida, transporte, internet –incluso, vino sin computadora– y demás gastos.

De aquellos días, sólo hay recuerdos. Julio está próximo a finalizar su carrera, pero todavía hoy sigue siendo parte del 48% de la comunidad estudiantil de Managua que, según el  Consejo Nacional de Universidades (CNU) en sus estadísticas de 2011, procede de diferentes lugares fuera de la capital. Él, como miles de chavalos, dejan el pueblo, la comarca, el municipio, buscando una mejor educación. Unos con mayores facilidades que otros, unos cada día, otros por temporada; un éxodo que la creciente juventud nicaragüense vive.

“He aprendido a despabilarme”

No todos los chavalos acuden donde algún familiar para venirse a estudiar a Managua. Hay algunos que, con una mejor situación económica, pueden alquilar cuartos o casas en la capital. Blanca Pereira, por ejemplo, se vino de Rivas en búsqueda de formación académica de calidad en el área de Odontología. Aquel departamento del suroeste de Nicaragua carece de universidades de Ciencias Médicas según Blanca. Mientras cursa su tercer año en la Universidad Americana (UAM), Pereira alquila un cuarto junto a su hermano, en una casa de estudiantes y jóvenes profesionales en Los Robles. “He aprendido a despabilarme, a ser muy independiente”, narra.

Un caso peculiar le ocurrió a Rubén Altamirano. Él cursó los primeros dos años de la carrera de Derecho en la modalidad sabatina de la UCA. Viajaba un día antes, se quedaba donde su tía, y a la mañana siguiente, luego de sus clases, regresaba a Jinotega para estar con su familia. Pronto decidiría estudiar a tiempo completo en la capital, a propósito de que una hermana suya había terminado la secundaria y quería estudiar en Managua. Se instaló en una modesta casa en la Colonia Centroamérica, que su hermano menor alquilaba con sus amigos. De esa fecha a hoy, son dos años y el tiempo que le ha tocado vivir ahí, le ha enseñado que puede vivir sin sus padres. “Te das cuenta de que no es fácil llegar cansado a cocinar y después de eso, hacer tarea” describe Rubén.

Para Julio Portocarrero, el primer año en Managua fue duro. En la casa de sus parientes tuvo muchas dificultades económicas. Ahí se dio cuenta de la ardua tarea que era responsabilizarse de sí mismo. “Asumir mis gastos, mi tiempo, mi futuro”, explica Portocarrero. A inicios del segundo año de su carrera, se dio cuenta del proyecto Residencia Casa Nueva, una iniciativa de la Asociación de Jóvenes hacia la Solidaridad y el Desarrollo (Jovesolides, Nicaragua), que apoya a estudiantes de la UCA y de la UPOLI (Universidad Politécnica de Nicaragua) con alojamiento y un espacio de cómputo y autoestudio con acceso a internet. Presentó una solicitud de ingreso y fue seleccionado. Desde hace 2 años, es becario en dicho recinto.

Los gastos y la separación 

Aún con todos los beneficios que Julio recibe en Residencia Casa Nueva, vivir en la capital le acarrea gastos: alimentación, transportes, papelería. Para afrontar sus limitaciones, Portocarrero buscó un trabajo que no le afectara sus clases y lo encontró en un medio impreso. Él asegura desembolsar de su salario mensual 6 mil córdobas para subsistir en Managua. “Desde que trabajo, ellos (su familia) no me apoyan. Yo soy económicamente independiente”.

Según la psicóloga Nora Silva, el sentido de independencia para estos chavalos es “fomentado por el hecho de querer tener mayor libertad, de poner a prueba destrezas y habilidades ante situaciones o desafíos donde no estarán presentes los padres ni sus sermones; y uno mismo tendrá que responsabilizarse por las decisiones tomadas y tener un sentido crítico y objetivo. Un ejemplo, de ello es la administración del tiempo y el dinero.”

Rubén Altamirano todavía depende de sus padres. Servicios como el teléfono y el internet son asumidos por todos. Cada quién paga una parte. Altamirano aproxima la cifra de sus gastos entre ocho y diez mil córdobas, por pago de “vivienda, servicios básicos, comida, transporte, universidad, diversión y otros”.

Julio está ahorrando. Su salario actual no le permite vivir con los beneficios que dejará de tener en Jovesolides cuando su beca acabe. Con sus ahorros piensa cubrir los gastos de los primeros meses. En Diciembre terminará de estudiar y saldrá de Residencia Casa Nueva. Su principal meta es ascender en su trabajo. Dedicarle tiempo completo y por ende, ganar más. “Los estudiantes que dejamos nuestros departamentos aprendemos a ser los autores de nuestro destino”, reflexiona.

 

El Consejo:

Elaine Miranda, experta en finanzas personales les sugiere a los estudiantes que dejan sus pueblos y ciudades para vivir en la capital “hacer una diferenciación entre las cosas (servicios) que son imprescindibles para ellos y las cosas sin las cuales -a falta de dinero- pueden vivir. Por ejemplo, el agua y la luz son básicos, ahí no les queda de otra que pagar. Pero hablar de cable e internet, podría ser considerado como un "lujo" por otros estudiantes, que está más cortos en el presupuesto.”

--> ¿Sos estudiante universitario que ha llegado del interior del país a Managua? Contanos tu historia. Dejá tu comentario.

Comentarios

10
Mario

Que el 48% de los estudiantes universitarios en Managua provengan del interior del país, solo es una prueba de lo roto que estamos.

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Armando

Buen artículo, les da oportunidad a los jóvenes universitarios que actualmente viven esta experiencia de expresarse y aportar ideas. Es posible cierta desventaja del estudiante del interior del país versus el de la propia capital en términos de comodidad y tiempo para el estudio pero si tienes bien definido tus objetivos no debes flaquear y aceptar el reto, no como sacrificio sino como una fase de tu desarrollo que te permitirá cumplir proyectos de vida hacia el futuro. Si llegas a la capital a estudiar no debes quejarte porque debes pasar todo el día en la Universidad, aprovecha las instalaciones de la biblioteca y estudia bien de lunes a viernes, deja los sábados por la mañana para consultas de grupo con los compañeros que vas cultivando en el trayecto y aprovecha el resto del sábado y domingo para descanso, deporte o un poco de diversión de acuerdo a tus posibilidades. Puedes estar seguro que este período de tiempo de aproximadamente cinco años te dará la disciplina y Fortaleza para lo que sigue que serán tus responsabilidades de un trabajo profesional bien o regularmente remunerado y quizás con un poco de impulso un negocio individual y nuevas expectativas hacia el futuro.

8
buo buito

no se por q se quejan si la mayoria todos los fines de semana se vanne a tomar pero bueno yo igual lo hice

7
Corrector

A la primera que comentó, dice que no sabe cómo está viva, yo no sé cómo es estudiante con esa ortografía.

6

Un ejemplo para aquellos estudiantes que tienen todo en Managua:agua, casa, luz, internet, alimentación, lavado, porque son de acá y sin embargo no saben aprovechar sus estudios universitarios..

5
Vladimir

Es muy cierto que en el norte es muy distinta la cultura de los universitarios cada quien se marcha de su hogar y ser independiente, pero el punto es que no es lo mismo aquí ya que allá es seguro el ingreso de sus padres aquí son trabajos no muy bien remunerados, ademas que solo se cubriría los estudios cuando se es becado, por otra parte mientras tanto en EE UU el gobierno subvenciona las universidades, incluso hay incentivos para estudiar, puedes obtener un préstamo por el tiempo que estudias y una vez terminada tu carrera tienes seguro un trabajo y con eso pagas tu deuda, pero aquí no pasa nada de eso, no por dejar a su familia creo es el principal problema de los jóvenes sino que de donde obtendrán ingresos ya que la mayoría son de los departamentos y no se pagan los mismos salarios que en la capital porque nuestra economía esta sustentada en el sector primario que es el que se encuentra mayormente de estos departamentos donde vienen los muchachos.

4
Raquel Valle

en los estados unidos los hacen todo el tiempo, lo han hecho por generaciones, el valerse por si mismo lo que pasa es que aqui no queremos soltar a la mamita, estudiar en otra ciudad es un reto pero vale la pena enfrentarlo.

3
padre motivado

Es impresionante y motivador conocer las realidades de los jóvenes estudiantes en la búsqueda de profesionalizarse en una carrera que les depare un futuro prometedor, sobre todo cuando se proviene desde el interior del país, de un hogar humilde con padres y madres de escasos recursos económicos (en la mayoría de las veces subempleados y sin empleos formales), que por diversas circunstancias y limitaciones no tuvimos la oportunidad de prepararnos, ahora nuestros hijos están anhelando obtener conocimientos de calidad superior, aún con los esfuerzos y sacrificios económicos y riesgos personales que implican estudiar fuera de su lugar de origen ( buscando cómo romper el eslabón de la pobreza, ignorancia y mediocridad, tratando de superarse con la creación de consciencia de no llenarse de hijos sin saber cómo alimentarlos y cuidarlos).

2
leskar

Todos venimos con la meta de cumplir un sueño, de ser alguien o hacer algo diferente a lo que otros jovenes estudian.
Desde mi experiencia, podria comprartirles, que el venir a estudiar a Managua, significa no solo separarte de tus seres queridos, de empezar a hacer nuevos circulos de amistades, sino que tambien, significa dejar muchas constumbres y habitos, jergas, vocablos, los cuales son muy distintos a los de la capital. Aqui los pensamientos y las distintas formas de pensar evolucionan a medida que se nos va formando en la carrera. Podria decir que hasta valores se dejan, algunos se aprenden, aqui me hice tolerante a las distintas identidades sexuales, a las formas de vestir y de hablar...y otras cosas que te vas encontrando en el camino.
Resta decir, que la mayoria de estudiantes que somos de departamentos, sufrimos humillaciones, chantajes, burlas, manipulaciones y en ocasiones acoso, ya se por compañeros de universidad, la familia donde resides, de las autoridades universitarias, de las personas de la calle, y otras personas, que no tienen valores ni respeto.
Hay historias detras de historias....leskar

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Es algo muy complicado para los universitarios que viajamos ya que es cansado y frustran te terminar agotado después de un día de clase especialmente cuando por motivos o circunstancias nos toca un horarios espantoso por ejemplo en mi caso tengo clase a las 7 am ,la siguiente a las 11am , seguida de una a las 3 pm y nfinalmente 6pma 8:50 dios y depues viajar dos hora de y yegar a preparar mi desayunno para el siguiente dia y por ultimo las tares D no se como stoy viva

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