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Tragedia aérea enluta a fuerzas armadas

Ejército recupera más cadáveres

Avilés anunció investigación de causas de desplome de helicóptero en que perecieron diez altos oficiales

Octavio Enríquez | 22/6/2013
@cabistan

Al ocaso del segundo día, después del accidente que remeció a la Fuerza Aérea de Nicaragua, la Comandancia del Ejército confirmó la recuperación del cadáver del jefe del Estado Mayor de esa sección militar, el coronel Manuel López García, y de cuatro oficiales más que viajaban en el helicóptero MI-17 número 334.

Desde las primeras horas del sábado, rescatistas desde el sitio avisaron a Confidencial del hallazgo de López García, lo que fue informado por la institución castrense tras la identificación que realizaron sus familiares.

Los buzos y miembros de la Cruz Roja suman ya seis cadáveres recuperados de los diez tripulantes que hicieron parte de la tripulación del helicóptero que se desplomó el jueves, a las 10:29 de la mañana, en el sector del Papalonal, en La Paz Centro, un accidente del que aún no se conocen las razones por las que ocurrió.

Según el comunicado 004-2013, los familiares lograron identificar el sábado los cuerpos del teniente coronel Chester Porfirio Vargas, jefe de inteligencia y contrainteligencia; el teniente coronel Ildefonso José Hernández, jefe de sección inspectoría aérea; el mayor Oscar Antonio Silva, primer oficial de adiestramiento; y del soldado Osmar Antonio Acosta.

Anuncian investigación técnica

Un día antes del hallazgo, cuando le rendían honores al coronel Mario Alberto Jirón, antiguo jefe de reparaciones de la Fuerza Aérea, el comandante en jefe del Ejército de Nicaragua, el general de división Julio César Avilés, anunció una investigación técnica que se tomará el tiempo necesario para el esclarecimiento del accidente.

Avilés explicó que a la cabeza de esta comisión se encuentra el mayor general Adolfo Zepeda, actual inspector general, y que colaboran estrechamente el Jefe de la Fuerza Aérea, el general Spiro Bassi, y el coronel Walder Molina, experto en este tipo de accidentes.

Visiblemente conmovido, Avilés lloró. Unos segundos en televisión que se sintieron como un desahogo desde que el jueves a las diez y 29 de la mañana recibieron el reporte de emergencia de parte del coronel Enrique Eugenio Alfaro, ex jefe de operaciones y planes de la Fuerza Aérea que, con sus tres mil horas de vuelo de experiencia, tripulaba ese día la aeronave que acabaría estrellándose en el Lago Xolotlán.

Emergencia después de alzar vuelo


De acuerdo con Avilés,  los militares que hacían un trabajo de adiestramiento a oficiales de la Fuerza Aérea se despidieron en la base El Papalonal, en la Paz Centro, y cinco minutos después reportaron una emergencia. Perdieron entonces la comunicación.

A esa hora, el pescador Manuel Antonio Gutiérrez Beltrán, dueño de la lancha “Estación Ferrocarril”, freía unas tilapias para comer cuando miró un helicóptero echando humo.

La aeronave venía sobre el faldón del cerro, se enderezó hacia Managua, “de pronto tronó, hizo un ruido feo, raro, caminó un pedazo y se vino una llama de fuego en el cual el helicóptero se enterró de pico e hizo la explosión abajo en el agua”.

Agarraron los botes, salieron en  búsqueda de quien pudieran salvar y a Gutiérrez se le ocurrió que lo mejor que podía hacer era agarrar su celular y llamar al teléfono de emergencia el 118. Lo que hallaron fue pedazo de lata, las llantas, el motor, un salvavidas y rescataron el cuerpo del coronel Jirón.

Reportes conmovedores

Hasta el viernes, horas antes del encuentro del cadáver del jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea,  los comunicados del Ejército no podían ser más desoladores.

 “Hemos encontrado partes de restos humanos de nuestros compañeros accidentados—dijo el número 002, del viernes—, sin determinar su identificación,  de igual manera se han recuperado partes del helicóptero siniestrado. El trabajo de búsqueda y los resultados de la misma, nos indican que es poco probable que existan sobrevivientes”.

El general Avilés reconoció la situación adversa para la investigación, pero negó de antemano que el accidente hubiese ocurrido por algún problema con el mantenimiento de las aeronaves, el que hacen con esmero.

 “Estamos viendo con la comisión la parte técnica y no hay ningún problema técnico que tuviera”, dijo el jefe militar.

“Hay circunstancias bien complejas: es agua, hay desembocadura de río, mucho viento, las aguas están turbias, se habla en algunos sitios de cinco a siete metros de profundidad”, explicó sobre las condiciones adversas.

Zárate pregunta por su cuñado

El jueves trágico, el fotorreportero leonés Justo René Zarate cuidaba un plantío de pipianes en León cuando su hijo le avisó llorando de la tragedia.

El veinteañero le preguntó por el destino de su tío, el teniente coronel Francisco Cruz Corea, quien se desempeñaba hasta el momento del accidente como jefe de personal y Cuadros de la Fuerza Aérea.

La llegada al Papalonal este viernes le trajo mucho recuerdos. Movilizado en 1982, aquí fue uno de los sitios donde más se relacionó con Cruz Corea.

 “Toda esta zona nosotros la conocemos, con nuestras manos porque aquí eran nuestras preparaciones combativas”, dice Zarate y señala el sitio donde, tras las prácticas, se iban a pescar, el alimento que luego intercambian por cigarro.

Se aparta del grupo. Agarra una vara, la hunde en la arena caliente de este recóndito lugar. No ve a su cuñado desde hace 24 años, pero cuánto daría porque lo lleven a casa de su familia en el norte del país, con lo que su hijo estaría ya tranquilo.

Comentarios

1
Elizabeth

Mi solidaridad a las familia doliente y amistedes, confiando en Nuestro Padre Celestial les de la fortaleza para superar esta terrible trajedia. en q el alma se separa del cuerpo.

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