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Ahora dicen que hay otros temas prioritarios

FSLN le da largas a la reforma del INSS

Comisión de Salud se enfoca en ley de trasplante de órganos, 20% de población tiene acceso a beneficios. Empresarios creen que se debe implementar en 2014.

Octavio Enríquez | 5/5/2013
@cabistan

El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) admitió esta semana la postergación de la discusión parlamentaria de una posible reforma a la seguridad social, el gran tema ausente en el discurso del presidente Daniel Ortega en ocasión del día de los trabajadores.

La diputada sandinista Arling Patricia Alonso Gómez, miembro de la comisión de salud y seguridad social, reveló que las prioridades son la discusión de una ley que regule la donación y trasplante de órganos, y otra que reforme la ley general de salud.

“Nosotros hemos priorizado como comisión en este momento trabajar sobre la base de estas dos iniciativas, ya en su momento se abordará el tema por el que usted me está preguntando”, dijo la legisladora oficialista.

Los datos oficiales indican que solamente el 20 por ciento de la Población Económicamente Activa — aproximadamente 600 mil personas—se encuentran afiliadas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (Inss), lo que implica que la mayoría de la población se encuentra en indefensión según analistas independientes como Manuel Israel Ruiz.

La reforma es un tema pendiente desde que funcionarios de Ortega argumentaron que posponían su discusión para lograr la aprobación de la ley de concertación tributaria primero, y después para no “contaminarla  políticamente” por el proceso electoral de 2011.

Privados esperan implementación en 2014

Una fuente del sector privado relató a Confidencial que el tema no se ha abordado últimamente en el Consejo Nacional del Trabajo, una instancia en la que confluyen sindicatos, cámaras empresariales y representantes del gobierno, y que está llamada a servir de foro para la discusión de la propuesta elaborada por el Inss en agosto de 2010.

El Seguro Social advirtió entonces que era necesario un incremento en la edad para la jubilación— pasando de 60 a 65 años— y en el número de cotizaciones— de 750 (15 años de trabajo) a 1500— en el documento titulado “Propuesta de fortalecimiento del sistema de pensiones”, en el que señalaron que habría una crisis financiera prevista para el período 2017-2021.

 “Roberto López (presidente del Inss) como miembro de este grupo, hizo una presentación oficial al Consejo y después se estableció un calendario de trabajo, eso no avanzó. En las últimas declaraciones del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) se dijo que se iba a retomar”, explicó la fuente empresarial.

El sector privado espera que las negociaciones se restablezcan pasado el primer semestre de este año con miras a que la reforma se implemente finalmente en 2014, tres años antes que el Inss tenga supuestamente dificultades financieras según las estimaciones de especialistas.

El pasado 17 de abril, el diputado sandinista Gustavo Porras, uno de los más cercanos a Ortega, negó que como gobierno estén pensando en el incremento de la edad de jubilación, o en el número de cotizaciones, sostuvo que hay “una voluntad política de no afectar al trabajador”.

Porras habló de buscar medidas para que el Seguro Social se mantenga estable hasta el 2030 cuando menos.

 “Amigo, hermano, productor privado…”

En su discurso, en la víspera del primero de mayo, el mandatario se centró durante 50 minutos en las buenas relaciones que ha cultivado con el sector privado,  un vínculo que asegura ya ha rendido frutos al país.

Contrario a su retórica radical, Ortega aconsejó a sus bases: “No se trata, por lo tanto, de ver en el productor privado a un enemigo, sino ver en el productor privado a un amigo, a un hermano que está produciendo desde el campo, y produciendo también desde las ciudades”.

Minutos antes de la alocución presidencial, Porras, el más vociferante dirigente sindical sandinista durante los gobierno liberales, tomó promesa a los trabajadores para que fuesen eficientes y productivos, él mismo justificó su cambio de postura ante la audiencia que lo escuchaba.

“Alguien podría decir: ¡Ideay! ¿Ahora resulta que los sindicalistas quieren que trabajemos más? ¿Ahora resulta que los sindicalistas quieren que seamos más eficientes...? No, ahora lo que resulta es que los trabajadores somos más conscientes de que la acción nuestra, de nuestro trabajo, de nuestro aumento de la productividad, de nuestra eficiencia”, dijo Porras.

Barbosa dice que “no importa el tiempo”

La omisión presidencial sobre la reforma no inquietó a uno de los principales promotores de la iniciativa. Luis Barbosa, dirigente de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), se mostró acrítico, pese a que introdujeron un proyecto de ley desde marzo de este año con el respaldo de 13 mil firmas.

 “Como militante del Frente y disciplinado que soy, he oído tres veces el discurso (de Ortega), y él habla de la seguridad social que se está viviendo en Europa y de los beneficios sociales que se están quitando a los trabajadores y hace un llamado a que sigamos trabajando a través del diálogo y el consenso en todo lo que concierne a seguir atrayendo la inversión”, dijo el representante de  la CST.

El sindicalista señaló que la reforma es de interés de los trabajadores, se mostró en desacuerdo con el incremento de la edad de jubilación, pero justificó la no mención de Ortega en el sentido que se trata de “un análisis global”.

“No importa el tiempo ni la discusión, lo que importa es que logremos consensuar una ley que realmente esté acorde con la realidad de Nicaragua, donde estemos los trabajadores, los empresarios y el gobierno”, añadió Barbosa.

La deuda con el país

Sin embargo, Manuel Israel Ruiz, experto en seguridad social, consideró urgente y necesario que se aborde la situación.

 “Nosotros siempre nos preguntamos: dime qué seguridad social tienes y te diré qué país sos. De tal manera que Nicaragua no puede seguir postergando la aprobación de una ley”, advirtió Ruiz.

“No se puede seguir postergando para mañana el derecho a más de dos millones de personas que por ahora no tienen seguridad social, es decir seguir negando al trabajador del campo que siembra el arroz, el frijol, para que no tenga seguridad social, eso es un crimen social”, añadió.

El experto señala que tampoco se puede postergar que no participen de los beneficios de la seguridad social las trabajadoras del hogar, las vivanderas, los estudiantes de secundaria, universitarios, en un país donde el 20% de la población económicamente activa está integrada al sistema, es decir unas 600 mil personas.

El experto considera que se debe ampliar la cobertura hasta alcanzar el 50% de la PEA en una década. “Ninguna persona en su sano juicio, podría decir que hay otras prioridades más importantes que la seguridad social. Es inaceptable que en pleno siglo XXI solo el 20% de la población trabajadora está afiliada al Seguro Social cuando debería estar no menos de un millón 500 mil personas”, sostuvo Ruiz.

Ruiz explicó que la ley vigente, desde 1982, respondía a otra realidad económica totalmente diferente a la actual. Se hace necesario, por tanto, que se hagan varias cosas: Una es juntar “la diáspora jurídica”, es decir el universo de leyes que se hayan dispersas en relación a los derechos que tienen los ciudadanos en materia de seguridad social. 

Aconseja revisar gastos e inversiones

Abogó por la racionalidad de los gastos administrativos como una prioridad para lograr una reforma integral.

“La ciencia actuarial establece que se debe gastar no más del seis por ciento con relación a los ingresos del Seguro Social, por la facturación normal de los trabajadores, pero en este momento, se están gastando  el 10.8%, qué significa esto, se están gastando 1, 200 millones de córdobas cuando se deben gastar 500 millones de córdobas anuales”, advirtió Ruiz.

El experto consideró necesario además que existan criterios transparentes para las inversiones del Inss.  

No es por tanto, aumentando la edad y las cotizaciones para jubilarse, que se solucionarán los problemas del seguro según él. “Creo que se deben mantener los 60 años porque Nicaragua es el segundo país más pobre de América Latina”, dijo.

Según el experto, desde el año 1992 hasta ahora, el Inss ha tenido remanentes que rondan entre 75 y 100 millones de dólares anuales, después de cumplir con sus compromisos, lo que va acumulando en sus reservas.

Por eso no cree que el Inss pasará una crisis financiera en el período 2017-2021 como avizoran otros expertos.

“A veces resulta inexplicable cuando le dicen a uno que va colapsar el Seguro Social, y, si es así, por qué no hacemos la reforma, si se dice que está con problemas por qué no la hacemos para evitar ese colapso, para mí no es así”, agregó Ruiz.

Presidente del INSS defendió aumentos

Según Roberto López, presidente ejecutivo del Inss, “los puntos fundamentales que proponemos para mejorar el Sistema de Pensiones incluye el aumento de las cotizaciones, el aumento de la cobertura, cambios en la forma de calcular las pensiones, el aumento en la edad de jubilación” (Canal 8, 11/01/2011).

El presidente de la comisión de asuntos laborales, el diputado del PLI Alberto Lacayo, alentó a que se mantenga la posición de unidad de distintos sectores en torno a rechazar esta propuesta del Inss.

“Ha sido linda la unidad de todos los sectores, del sector de la pequeña y mediana empresa en no permitir semejante barbarie”, dijo Lacayo.

Álvaro Leiva, secretario de la Federación Democrática de los Trabajadores, dijo que rehuir el tema lo que demuestra es que no existe una política pública que garantice los derechos de los ciudadanos.

“El Estado ni siquiera ha ratificado el convenio en materia de seguridad social ante la oficina internacional del trabajo”, recordó.

Comentarios

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Yadira

La lucha no es para nosotros es por nuestros hijos. !! No a las 1,500 cotizaciones y no a los 65 anos para jubilarse !!

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Yadira

Lo mas delicado de incrementar los anos de jubilacion y las cotizaciones son las dificultades que pasaran nuestros hijos para alcanzarlas. Para mi esto es improcedente, no morire tranquila como madre ni creo que ningun padre trabajador podra vivir tranquilo viendo como nuestros hijos luchan para alcanzar un empleo para sobrevivir y cotizar al INSS. Dios los guarde.

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