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Un local impersonal con mucho por mejorar

El Zaguán, un restaurante sin alma

Cuenta con buen servicio y excelente ubicación a unos pasos de La Calzada, pero la comida del lugar es desabrida.

Gonzalo Mas | 7/4/2013

Estando sentado en el restaurante “El Zaguán” (Calle El Arsenal, Granada), veo a un turista extranjero entrar en el local. Es joven y viene solo. Pide rápido, come más rápido aun y, sin más, abandona el  local. En total no ha estado ni veinte minutos en el establecimiento. Pienso que este lugar es perfecto para turistas que, como él, quieren llenar el estómago de forma rápida y barata... Pero si lo que se busca es un lugar para disfrutar de una agradable cena un viernes por la noche como este, estoy seguro de que hay mejores opciones...

El restaurante es enorme: desde mi mesa cuento, al menos, 15 mesas. Pero probablemente haya más. Son de madera y están cubiertas por un mantel verde militar y un sobre-mantel blanco. Encima hay una pequeña bandeja de metal con una vinagrera, una aceitera, sal y pimienta. Nos sentamos y el camarero completa la mesa poniendo sobre ella platos blancos, un juego de dos cubiertos a cada uno y vasos con agua.

Da la impresión de que el restaurante fue inicialmente un zaguán al que unieron  después el patio de la casa para acabar anexando además el bajo de una vivienda colindante. Los muros de El Zaguán están pintados en distintos colores. La entrada, naranja, está separada del patio por unos arcos blancos. En el patio hay dos árboles aparatosamente podados y un muro en cemento crudo del que cuelgan algunas tristes enredaderas con pocas hojas.

Una estatua de cobre que es en realidad una lámpara, un biombo de mimbre, una cabeza de buey colgada en un lado y en el otro una televisión encendida. También hay una barandilla de madera junto a mi mesa, faroles de metal colgando del techo y un jarrón sobre un pedestal con flores de un rojo chillón… No veo sintonía entre estos objetos de decoración… Tengo la impresión de estar en un establecimiento sin alma, impersonal…

Al poco de instalarnos, viene un camarero y se presenta por su nombre. Nos pregunta si queremos tomar algo. Contesto con otra pregunta: ¿qué vino tienen? Solo tienen una marca y no me gusta, así que pido una cerveza.

No me agrada la música que sale de los altavoces (Camilo Sesto, María Dolores Pradera...) Como si alguien hubiera leído mi pensamiento y tras unos minutos sentado, la quitan. Al rato, empieza a tocar un grupo en directo. Los de la mesa de al lado se levantan y bailan. Son un grupo de jóvenes: ellos nicas y ellas norteamericanas.

El menú viene presentado en un gracioso estuche de madera con forma de puerta. Al abrirlo, distintos platos son presentados. Voy directo a la sección “pescados”: Guapote y corvina cocinados de distintas maneras. Me decanto por una corvina en salsa criolla. Pido además de entrada una berenjena a la parmesana, pero no les queda, así que solicito una cazuelita de frijoles molidos. Debido al alto volumen de la música en directo no la pido: La grito. 

Llega la entrada. Viene acompañada de tortillas de maíz sobre las que untar los frijoles molidos. Las tortillas son muy pesadas y me caen mal al estómago. Los frijoles constituyen una masa seca y compacta en absoluto suave. La entrada incluye un pequeño pocillo con crema: No será suficiente para disfrazar lo mediocre del plato.

Ahora los de la mesa de al lado bailan. Lo hacen tan cerca de mi mesa que temo que en un arrebato rítmico me metan el codo en el plato principal que me acaba de traer el camarero.

En una fuente ovalada de tamaño mediano viene mi pescado. La salsa criolla (con cebolla, chiltoma y tomate) me sabe a la salsa agridulce de algún restaurante chino barato. No la voy a comer, solo probaré el pescado a la plancha. La guarnición incluye zanahorias y ayote. Me temo que no tienen ningún sabor como tampoco lo tienen las dos bolas de puré de papas.

Los de la mesa de al lado gritan y hacen ahora bromas burdas que solo ellos ríen. Uno de los chicos le pide la guitarra al guitarrista de la banda y la toca mientras canta. Para mi sorpresa, no lo hace nada mal. “El muchacho es pesadito, pero tiene talento para la música”, pienso.

El camarero ha estado muy pendiente de nosotros aunque ahora, cuando pido la cuenta, tarda mucho en traerla. Pago quince dólares, propina e impuestos incluidos. El precio está muy bien.

Algo ha fallado esta noche: El Zaguán no era lo que buscaba para hoy. Realmente es una pena teniendo en cuenta que nos encontramos en la maravillosa ciudad de Granada. Aquí, me consta, existe una excelente y variada oferta de restaurantes de calidad. Con este texto me comprometo formalmente con ustedes a comentar en el futuro alguno de ellos.

Pago mi cuenta, salgo del restaurante y, ya de camino de regreso a Managua y como tantas veces dijo Schwarzenegger en la saga cinematográfica Terminator, pienso para mis adentros: “I’ll be back”.  

 

El Zaguán

Vino                   3

Ambiente            4

Baños                 5

Servicio              8      

Postres               5

Comida              3

Comentarios

20
Jorge Arbizu

La unica vez que fui al Zaguan -nunca ire mas- trate de pagar con mis dolares (el unico efectivo que cargaba) me lo pagaron (el dolar) muy por debajo del cambio oficial inluso bas bajo que los coyotes. Al preguntarle al mesero si tambien era casa de cambio ademas de restaurante, me respondio que asi le ordenaban los duenos y que no podria hablar con ninguno de ellos.
Turismo no es el encargado de regular estos pequenos detalles??

19
maru 7

En vez de quejarse y ventilar a los 4 vientos sobre la comida de ese restaurante.Hagan una carta al propietario del lugar,haganle saber los defectos culinarios que encuentran en su comida,ellos se lo agradeceran,pondran mas atencion en la cocina o cambiar de cheff. En Guatemala abundan los buenos cheff pues hay escuelas nacionales que les forman,asi como pequeños administradores de restaurantes,que se ocupan de los detalles de la administracion del restaurante y la calidad del producto.Les invito a visitar la Antigua Guatemala para que visiten,no los restaurantes de lujo sino los comedores populares y probaran delicias de comida con poco dinero.Hasta pronto.

18
Gourmet

Me parece injusto el comentario, tengo años de visitar el Zaguán y puedo decir que es el mejor restaurante de carnes de Nicaragua. Muy consistente en buena atención y calidad de platos. He llegado en compañía de extranjeros de buen comer, familiares y amistades, y siempre hemos salido más que satisfechos. Me entristece la mala propaganda a tan excelente restaurante. Por suerte tememos buen criterio y no nos dejamos llevar por estas críticas.

17
yahaira

Estimado critico gastronomico has visitado El Restaurante La Claraboya, este que se ubica contiguo al Zaguan en granada?

16
adan

Estuve en ese restaurante y para almorzar pedí Guapote y tanto a mi como a mis acompañantes me resulto insípido y seco, lo que pidieron mis acompañantes para almorzar resulto también una comida mediocre.

15
Ana paula

Emilia , a los Nicaragüenses parece que también les encanta que los irrespeten con información Como esta. no te parece que por respeto a nosotros mismos tenemos el derecho de recibir una imagen objetiva de realidad?

14
Emilia Lacayo

A los nicaragüenses nos encanta que nos traten mal (el ruido en un lugar que pretende venderse como fino es inexcusable), amamos comer mal (creemos que comemos bien, pero los restaurantes que valen la pena en este país son poquísimo, y entre ellos no está este) y nos sentimos ofendidos y peleamos y gritamos cuando nos critican. Somos incapaces de asumir una verdadera crítica. Y de aprender a exigir respeto como consumidores.

13
Camilo

Comparto el comentario de Xiomara Diaz, tal vez Gonzalo lo toma como critica constructiva y mejora o corrige (como mejor le parezca)

12
Xiomara Diaz Hopkins

Da la impresión de una critica des-constructiva, el título es fuerte y destruye la reputación de un negocio. Me parece poco acertado y si no mal intencionado, por lo menos no han medido el impacto negativo que una crítica así puede traer a ese negocio y a cualquier otro. Es mi humilde opinión.

11
Eduardo Francisco

Llevo muchos años visitando El Zaguan y "la verdadera verdad" -como diría un amigo-, la comida siempre ha sido regular, o dicho en lenguaje popular; "ni muy muy ni tan tan". Lo que sucede es que el simple hecho de visitar Granada, nuestra bella ciudad colonial, le cambia a uno la panorámica y tendemos a incluir este sentimiento en el sabor de la comida, cosa que para mí es un error.

Creo lo que uno paga supera lo que se recibe en calidad y sabor.

10
Dani

me gusta el humor de la critica, es sutil.
el articulo es muy bueno.

9
Karla Regina

Me sorprendió leer esto, pues Estuve con mi esposo y dos hijos el mes anterior y todo estuvo excelente como siempre. Cuando voy a Granada es nuestra opción numero uno, y lo seguirá siendo porque comemos sabroso, jamas nos han dando una mala atención y los niños se divierten pues hay un espacio para que ellos jueguen. Sobre la decoración, me parece de muy buen gusto, sin embargo, eso es lo de menos , me encanta la originalidad de su parrilla a la vista de todos, diferentes ambientes en un solo lugar, y su menú el cual no lo catalogo como gracioso, al contrario, es muy particular y único. De hecho, la próxima vez que vaya a Granada, sugeriré al Staff que nunca lo cambien porque es una de las tantas cosas que lo convierten en exclusivo. A mi en lo personal, me gusta dar sugerencias de frente. Y para gustos los colores, pero parece que en este caso es un color que gusta mucho porque siempre esta lleno! Nosotros si volvemos a ir.

8
Juana

Al parecer el autor tiene algo personal contra el restaurante el Zaguán, Este restaurante lo he visitado en muchas ocasiones tiene las mejores carnes a la parrilla de Granada. Tal vez el autor de este artículo nos puede mencionar cuales son los "grandes restaurantes" que dice encontrar en Granada. Al parecer es el único que lo encuentra sin alma porque las veces que yo lo he visitado y he pasado por allí cuando visito Granada siempre los encontramos con mucha gente y hasta personas en espera para tomar mesas.

7
Chef Nica

Que bueno que la gente opine sobre el ambiente gastronómico de Nicaragua. En Nicaragua he visitado lugares de ¨primera¨ y la experiencia, por la mayor parte fue decepcionante en cuanto al servicio y la comida; sin embargo tuve un par de experiencias muy placenteras en un par de restaurantes capiitalinos. En mi humilde opinión, creo que para ser critico de cocina hay que tener un amplio conocimiento gastronómico. Como dije en un comentario anterior, he trabajado como chef por 20 años en Norte América donde, tanto el cliente como los estándares de la comida y el servicio son muy exigentes. No puedo decir nada sobre El Zaguán porque nunca lo he visitado, y no me dejaré llevar por la opinión de otra persona, que lo más probable es no tiene idea de los que es trabajar en una cocina industrial; así que pronto iré a comer ahí y formar mi propio criterio.

6
octavio

Que lastima que ha decaido un poco el Zaguan, he estado al menos unas 10 veces, pero no voy desde hace unos 2 años, anteriormente la comida era exekente, los frijolitos molidos una delicia, el ambiente muy bonito, llehan muchos americanos y de otra nacionalidades, talvez con la critica que la veo constructiva los dueños puedan componer la situacion, la musica dbe ser baja para poder platicar y pasar rico.

5
Anielka

Hemos estado varias veces en este restaurante, cuando era más pequeño, y a decir verdad, los muchachos saloneros fueron muy amables y la comida que saboreamos es totalmente opuesta a lo que dice el autor de este articulo.
Es bueno hacer criticas constructivas, como la música alta que no permite la conversación y además el restaurante no es una pista de baile también es molesto que estar cenando tranquilamente y otros en cantadera y/o bailadera. Espero que los dueños tomen en cuenta esto para su beneficio.

4
sierra dos

de acuerdo con el coment no.1., pero aparte este hilo es de critica sobre las comidas de los lugares que el apreciado chef sr. mas visita o es tambien critico diseñador, o decorador de estos lugares visitados? xq una cosa es la comida que el debiera de comentar y otra el aspecto fisico del mismo, xq yo me he comido buenos taquitos de saudero o longaniza en una calle central de mexico ni parecido a los TAcos Charros (calzada mexico-tacuba estacion metro colegio militar) o bien una buena cena de carne de cordero en un Rest. de la Lagunilla y no precisamente en un rest. de la zona rosa o av. Chapultepec (Las Jarraas , x ejemplo) donde sirven un buen vino casero.

3
Joshy Castillo

Si el lugar fuera impersonal, no habria tantos adornos, flores, jarrones, lamparas, talvez es una decoracion enredada, multiformas pero no por eso impersonal. Es una lastima que un mal cocinero o cocinera arruine el esfuerzo de años de sus dueños por elaborar comida de calidad. Como el dicho, para gusto, los colores. Talvez a vos no te gustan los frijoles refritos o secos y a otros si. Seguramente la salsa debe mejorarse, el ruido o musica, los manteles, etc., pero sugiero que esta critica se haga llegar a quienes pueden mejorarla, sus dueños, sino se quedara en una critica sin objetivo. Si queremos mejorar en todo en este pais, debemos criticar, protestar, con un fin: mejorar o cambiar.

2
Chef Nica

Eso es muy común en Nicaragua. Tengo 20 ainos de experiencia como chef en Norte América y he ido a restaurantes de "primera" aquí y han sido un fiasco. Los "chefs" o cocineros les falta el entrenamiento y la experiencia adecuada para brindar un buen plato de altura.

1
oscar antonio

Que curioso que se hable de impersonal y le da cabida a una amplia descripción del sitio, si fuese impersonal todo ese caudal de detalles físicos pasarían desapercibidos. Aprendamos a usar el lenguaje y quiero dejar claro que no tengo ningun interes particular en el zaguán, pero he observado estas criticas culinarias al estilo Ego ,el personaje de ratatouille y considero que la predisposicion del critico y autor de este articulo es algo temeraria puesto que se atrinchera en el papel y la tinta ,desconociendo todos sus calificaciones para tales veredictos.

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