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Diputados postergan por otros dos años implementación de ley

Prórroga alarga drama de buzos miskitos

Alegan que no hay alternativas de empleo para quienes dependen de oficio.

Octavio Enríquez | 13/3/2013
@cabistan

Estamos ante una disyuntiva terrible-- decía Jaime Morales Carazo, el diputado sandinista, en tono dramático, inusual en él –…Entre dejar que se mueran de hambre o darle licencia para que se vayan suicidando lentamente.

Acaso ese es el mejor resumen de lo que pasó este martes en la Asamblea Nacional cuando 75 diputados aprobaron que, ante la falta de fuentes de empleo, de un plan de reconversión ocupacional, lo mejor era que los buzos continúen sumergiéndose para sacar la langosta de la profundidad del mar caribe, a costa de su vida o pasar sus últimos días en una silla de ruedas.

Morales Carazo dijo que  las exportaciones de langosta el año pasado sumaron 46.8 millones de dólares, un negocio lucrativo del que podría sacarse una partida con la voluntad del empresariado para ayudar a los pescadores mientras el plazo  de la prórroga debería alargarse hasta cinco años, un período donde el Estado podría ofrecer incentivos para que finalmente se cree un fondo.

“Con el producto de las exportaciones, los empresarios dedicarán apenas cincuenta centavos de dólar por libra al año, tendríamos alrededor de 18 millones de dólares en un período de cinco años. Permitiría una reconversión de la pesca”, explicó Morales Carazo.

La pobreza y la falta de un plan para lograr una alternativa es hasta ahora lo que ha impedido que se implemente una ley creada en 2004, que lleva, con la de este martes, tres prórrogas.

Brooklyn Rivera, diputado del partido indígena Yatama, cercano al sandinismo, responsabiliza a las empresas  por su falta de interés en practicar una política social responsable, pero también tiene palabras duras para la administración del Estado representada en el Instituto para la Pesca (Inpesca).

“Inpesca es totalmente inoperante, incapaz, no ha hecho nada. No se dedica a trabajar con los sectores para ejecutar el plan de reconversión, más bien se alía con dueños de barcos, tal vez negocio tienen; no protegen a los pescadores y buzos. Hay desamparo total, esta semana desaparecieron siete buzos en alta mar, hasta ahora nadie responde, e Inpesca ni siquiera asoma en la región”, denunció Rivera.

Los buzos se sumergen para sacar la langosta hasta 140 pies de profundidad cuando lo máximo debería ser 90. Lo dice Rivera. Lo lamentarán todos los diputados en este día de lamentos en discursos, mientras se encaminan hacia la votación de la prórroga.

Víctor Alvarado Fox, quien se identifica como  presidente de la asociación de pesca en la Costa Caribe, alza la voz. Dice que extender el plazo es insuficiente. La falta de repuesta de las instituciones se ve en el desempleo, en la falta de financiamiento. El mar sigue siendo la única fuente de trabajo.

Veinte mil personas se meten a las entrañas del mar para sacar la langosta. Pero el 85% de la población vive del caribe. Alvarado habla, junto al hemiciclo, mientras los diputados están haciendo el debate.

“A nivel nacional hay varios bancos de oro, en la costa atlántica, hay todo tipo de trabajo para ganarse en la vida en las minas, pero no tenemos ni un fondo, ni apoyo del gobierno central para sacar préstamo y trabajarnos en otras áreas: nuestra única fuente de trabajo es el mar”, sugiere. Muestra una carpeta, adentro un proyecto en el que, mediante 20 millones de dólares de financiamiento, podría comprarse maquinarias e invertir en el negocio de minería. Otro trabajo. Entre 1990 y este año, 162 personas  murieron y 240 personas quedaron inhabilitadas. Alvarado habla del drama en esta historia sin fin, de vida  y muerte, de la búsqueda del pan o el suicidio.

Comentarios

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alfonso

Lástima que esta tercera prórroga, igual que las anteriores, no viene acompañada de una voluntad de política (léase presupuesto) que asegure: 1) seguridad laboral; 2) conversión ocupacional (la RAAN es de vocaciòn altamente forestal, por ejemplo); 3) creaciòn de empleos en la región del país donde más desempleo hay; 4) desarrollo de educación para la vida, sobre todo para adolescentes y jóvenes.
¿Es posible hacerlo? Sí. El estado de Nicaragua actualmente cuenta con fondos más que suficientes para esto. Podría tomar una parte de las sobrerecaudaciones fiscales, por ejemplo. O podría tomar un porcentaje de los 500 millones que anualmente llegan desde Venezuela. Estamos hablando de más o menos 50 millones de dólares a lo largo de entre 2 y 5 años. Una nada para esos niveles de captacion de fondos.
El asunto es: ¿interesa a los mandamases de nuestro país la vida, la seguridad y el futuro de la comunidad miskita?

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